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Steven Universe: ¿Soy que? Sobrecarga - Capítulo 64

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64: Capitulo 64: Confusiones y Fabricio 64: Capitulo 64: Confusiones y Fabricio Nota del autor Hola, pequeños oyentes, ¿cómo están?

Últimamente me estoy mareando un poco; a veces me dejo llevar demasiado por la escritura y eso realmente me absorbe.

Aun así, quería tomarme un momento para agradecerles.

Gracias a las personas que suben mi fanfic a YouTube, especialmente a ZuruAudioNovelas, XBravo_13 y a Un Fanático Literario.

A los tres ya les dejé comentarios, porque gracias a ustedes puedo ver diferentes opiniones, y la verdad es que varias me han gustado bastante.

Incluso me han dado muchas ideas nuevas.

Les aviso desde ahora que tengo planeado cerrar esta serie alrededor del capítulo 120, más o menos.

Así que, si en algún momento notan un cambio un poco abrupto en alguna escena, es porque ya ando planeando ese final.

Disculpen eso, pero siento que, si la alargo más de lo que ya lo estoy haciendo, puede terminar siendo aburrido.

Prefiero cerrarla bien y luego enfocarme en la historia de Silica, de la cual hace poco recuperé algunos borradores que tenía guardados en Wattpad.

Por cierto, para quienes no lo sepan, escribo tanto en Wattpad como en WebNovel.

Los borradores los trabajo primero en Wattpad y luego los paso a WebNovel.

Así me gusta hacerlo, aunque a veces me da hueva subirlos, y eso quizá lo noten en algunas teorías que dejo por aquí, como la de Hora de Aventura: Kenjaku ha llegado.

Nada más que decir, excepto que, si ven que me dejo llevar con algunas descripciones, es más que todo yo intentando olvidarme por un rato de los códigos de programación que tengo abiertos en el escritorio.

Gracias de verdad por su apoyo continuo.

Ahora quiero agradecer especialmente a las primeras diez personas de WebNovel que siempre están dejando sus piedras de poder: Deuteragonistascarlett_monarchHayato_TokisakiDr_GtoShivani_KhalidThe_Watchman13N5_400koshuSoy_ForaneoDave_El_Barbero Muchas gracias por su apoyo constante.

Espero que eso siga hasta que termine esta historia, la cual ya tiene como veinte borradores hechos por pura wea, tratando de ver cómo encaja cada cosa.

Les deseo suerte en sus vidas, de verdad.

Gracias por leer.

Continuemos.

“No te has oxidado, ¿no?”, dijo Perla mientras se movía ágilmente sobre la arena celestial.

“Para nada”, respondió Connie con una sonrisa confiada, mientras ambas se lanzaban a entrenar y practicaban ataques coordinados.

Steven estaba sentado en una de las gradas, observando con atención, mientras Garnet se encontraba a su lado, con una libreta abierta sobre sus piernas, revisando notas sobre la fusión de las plantas que habían estado entrenando.

“Nunca pensé que Rubí leería algo así”, comentó Steven con una sonrisa, mirando a Garnet.

Garnet levantó la vista de la libreta y esbozó una pequeña sonrisa.

“Je…

no es su actividad favorita, pero por Safiro haría lo que sea.

Además, siempre es bueno aprender algo nuevo, incluso si no te entusiasma tanto.” Steven asintió, rascándose la nuca.

“Supongo que tienes razón.

Yo…

bueno, solo trato de entender todo esto de la fusión.

No es tan fácil como parece.” Garnet cerró la libreta y lo miró con seriedad.

“Exacto.

La fusión no es solo coordinación física; es conexión emocional, confianza mutua y comprensión del ritmo del otro.

Si no entiendes a tu compañero, aunque tu poder sea fuerte, no lograrás nada eficiente.” Steven miró a Perla y Connie entrenar, pensando en sus movimientos.

“Lo sé…

pero a veces siento que no puedo sincronizarme completamente.

Es como si hubiera algo dentro de mí que todavía no entendiera.” Garnet asintió, apoyando una mano sobre su libreta.

“Eso es normal.

Incluso yo tuve que aprenderlo con Rubí y Safiro.

Por eso entrenar la fusión es tan importante.

No solo para fuerza o velocidad, sino para que cada movimiento sea predecible y fluido.” Steven la miró con atención, sintiendo cómo las palabras de Garnet tenían peso.

“Entonces…

¿crees que debería practicar más?” Garnet sonrió ligeramente.

“No solo practicar.

Necesitas experimentar con la fusión de manera más profunda.

Entender cómo combinar tus habilidades y emociones con alguien más, hasta que se convierta en una sola entidad durante el combate.” Steven tragó saliva, pensativo.

“¿Y…

con quién debería intentarlo?

Perla ya está entrenando conmigo, pero…” Garnet se inclinó un poco hacia él, con seriedad.

“Steven…

creo que deberías fusionarte con Connie.” Steven se quedó en silencio, sorprendido.

“¿Con Connie?” “Sí”, continuó Garnet.

“Tu combinación con Connie puede ser más flexible y rápida de lo que crees.

Es ideal para enfrentar desafíos de fusión, y además les permitirá entrenar coordinación, estrategia y control emocional.

Lo que estás viendo ahora, con Perla y conmigo entrenando, es solo una muestra de lo que una fusión bien sincronizada puede lograr.” Steven asintió lentamente, mirando a Connie luchar en la arena.

“Tiene sentido…

si quiero mejorar, necesito ponerme a prueba.

Y creo que con Connie podría lograr algo bueno.” Garnet lo miró con una expresión firme, pero alentadora.

“Recuerda, Steven, la fusión no es solo fuerza o velocidad.

Es entender a tu compañero, anticipar sus movimientos y actuar como uno solo.

Si logras eso, incluso los desafíos más complicados serán manejables.” Steven respiró hondo, sintiendo que la responsabilidad pesaba, pero también una chispa de emoción crecía en él.

“Está bien…

entrenaré con Connie.

Quiero hacerlo bien, como me enseñaste.” Garnet asintió y le dio una palmadita en el hombro.

“Eso es lo que quería escuchar.

Empieza con movimientos simples, coordinación y confianza.

Luego avanzaremos a estrategias de combate más complejas.

Y recuerda…

no estás solo, Steven.

Siempre hay alguien que te respalda, incluso cuando estás aprendiendo.” Steven sonrió, sintiendo seguridad.

“Gracias, Garnet.

Lo intentaré.” Garnet se recostó un poco, observando a las gemas entrenar y diciendo con calma: “Muy bien.

Cuando estén listos, quiero que fusionen a la par de Perla y de mí.

Será tu primer gran desafío contra otra fusión…

y será la manera perfecta de medir cuánto has aprendido.” Steven miró a la arena con determinación.

“Entonces…

vamos a hacerlo.

Con Connie.” Garnet asintió con una sonrisa tranquila, confiando en que Steven estaba listo para dar el siguiente paso en su entrenamiento de fusión.

“Oigan ustedes dos, nueva forma de entrenamiento”, dije en voz alta para que Connie y Perla me miraran con una ceja levantada.

“Ven, Connie”, dije mientras caminaba hacia un lado.

Garnet caminó hacia Perla y se colocó a su lado.

“Eh…?”, dijo Perla confundida, pero Garnet le susurró algo y Perla asintió entendiendo.

“Ah, me parece bien”, dijo mientras observaba cómo le explicaba a Connie.

“Te queda bien ese traje”, dije haciendo sonrojar a Connie, que llevaba puesto su uniforme de entrenamiento, el cual resaltaba su figura y combinaba con todo.

“Gracias”, respondió ella, un poco apenada.

“Bueno”, dije mientras explicaba brevemente lo que quería hacer.

“Por mí no hay problema”, dijo Connie mientras ajustaba su espada, lo que me hizo recordar a la gema que la había creado, pero negué con la cabeza; eso sería algo que hablaría con Perla más tarde.

“¿Lista?”, dije mientras empezaba a bailar algo sencillo, y Connie me seguía al ritmo.

Ambos bailamos por unos segundos, acercándonos, y un brillo comenzó a rodearnos.

Stevonnie se hizo presente mientras ajustaba su espada.

Garnet y Perla miraron la fusión, y Garnet asintió con aprobación.

Rápidamente, Garnet y Perla empezaron a bailar también, aunque por vergüenza de Stevonnie, noté que este baile parecía…

un poco vulgar.

Con un brillo, una fusión gigante apareció.

“Estoy de vuelta…

como Sardonyx”, dijo la fusión con una sonrisa.

“Vaya…

esto sí que se siente diferente”, dijo Stevonnie mientras ajustaba la espada y giraba ligeramente sobre la arena celestial.

Sardonyx sonrió, apoyando la punta de su arma en el suelo con un giro elegante.

“Sí…

cada movimiento se siente más fuerte, más coordinado.

Me recuerda a mis entrenamientos con Garnet y Perla, pero esto es…

mucho más divertido.” “Lo sé”, respondió Stevonnie, moviéndose para practicar un corte rápido.

“Al principio Connie y yo nos chocábamos más de una vez, y terminábamos riéndonos por lo torpe que éramos.” Sardonyx rió, cruzando los brazos.

“Yo también tuve mis desastres.

Recuerdo que intentaba enseñar a Rubí algunos movimientos, y casi siempre terminábamos tropezando.

La coordinación no se logra de la noche a la mañana.” “Exacto”, dijo Stevonnie, dando un salto y aterrizando con cuidado.

“Pero eso es lo bonito…

cada error nos enseña algo.

Aprendes a anticipar, a sentir a tu compañero…

incluso sin hablar.” Sardonyx inclinó la cabeza con una sonrisa divertida.

“Es como bailar…

o mejor dicho, como luchar bailando.

Cada movimiento cuenta, y si no estás sincronizado, todo se desmorona.” Stevonnie asintió, balanceando la espada con fluidez.

“Por eso me gustó esta idea de entrenamiento.

Bailar antes de pelear nos obliga a sentirnos como uno solo, a coordinar fuerza y ritmo.” “Sí”, dijo Sardonyx, girando en el aire y mostrando un corte limpio.

“Eso también me recuerda a cuando entrenaba con las armas.

Siempre exageraba los movimientos para impresionar…

y terminaba torpemente en el suelo.” Stevonnie rió de nuevo, reconociéndose en ese recuerdo.

“Nos pasó lo mismo al principio, pero con práctica aprendimos a anticipar y reaccionar juntos.

Y aunque todavía cometemos errores, se siente bien ver cómo mejoramos.” Sardonyx apoyó una mano en la empuñadura de su arma.

“Y no olvides el estilo.

Una fusión no es solo técnica…

también es presencia.

Cada movimiento debe transmitir algo, mostrar fuerza y confianza.” “Exacto”, dijo Stevonnie mientras giraba con gracia.

“Entrenar así nos hace conscientes de cada acción.

Y también…

divertido.

Es raro, pero me gusta entrenar y reír al mismo tiempo.” “Eso es esencial”, dijo Sardonyx, sonriendo ampliamente.

“El entrenamiento serio no tiene por qué ser aburrido.

Y lo más importante: siempre aprendes algo nuevo de tu compañero.” Ambas fusiones se miraron, compartiendo complicidad mientras las luces de la arena celestial brillaban a su alrededor.

“Bueno…

sigamos practicando.

Cada vez será más coordinado, más fuerte, y sí, un poco menos torpe que al principio”, dijo Stevonnie con una risita.

Sardonyx asintió, confiada.

“Eso espero.

Pero incluso los tropiezos forman parte del aprendizaje…

y de las anécdotas que podemos contar después.” Ambas rieron mientras continuaban su entrenamiento, disfrutando de la combinación de fuerza, coordinación y diversión que solo la fusión podía ofrecer.

Stevonnie levantó su escudo con determinación, sintiendo cómo la energía de la fusión fluía por sus brazos.

“Vamos a ver de qué estás hecha”, dijo, avanzando corriendo directamente hacia Sardonyx.

Sardonyx, con su mazo en mano, adoptó una postura flexible y lista para esquivar.

Con un giro elegante, levantó la pierna y saltó hacia un lado, dejando que los primeros golpes de Stevonnie pasaran por encima de ella.

“Eso estuvo cerca”, comentó con una sonrisa confiada, evaluando cada movimiento de su oponente.

Stevonnie flotó un poco del suelo, sintiendo la ligereza que la fusión le otorgaba.

Aprovechó para tomar un escombro cercano y lanzarlo hacia Sardonyx.

La fusión gigante bloqueó el proyectil con su mazo y lo mandó rebotar al aire, evitando que la alcanzara.

“Bien…

me gusta que seas creativa”, dijo Sardonyx mientras se movía con fluidez, analizando cómo Stevonnie usaba el entorno.

Stevonnie, sin dejar de moverse, tomó otro pedazo de roca y lo levantó frente a ella como un escudo improvisado.

“No solo se trata de fuerza…

también de estrategia”, pensó mientras lanzaba el escombro de manera diagonal, obligando a Sardonyx a retroceder un poco.

Sardonyx aprovechó la apertura para probar a Stevonnie.

Con un salto ágil, giró su mazo en un arco amplio, simulando un golpe que no iba a dar en realidad, solo para medir la reacción de la fusión.

Stevonnie retrocedió, esquivando con rapidez, y flotando hacia atrás, lanzó una serie de golpes con el escudo, intentando un ataque combinado de empuje y barrido.

“Interesante…

tienes reflejos rápidos”, dijo Sardonyx mientras bloqueaba el escudo con su mazo, desviando la fuerza y sintiendo cada vibración.

Se movió lateralmente, girando para atacar con el borde del mazo, obligando a Stevonnie a elevar su escudo y saltar para esquivar.

Stevonnie aprovechó la altura para flotar aún más, tomando varios escombros del suelo y arrojándolos en rápida sucesión.

“¡Veamos si puedes con esto!”, gritó mientras lanzaba una lluvia de piedras hacia Sardonyx.

Sardonyx, con una precisión impresionante, bloqueó cada pedazo de escombro con su mazo, desviándolos con movimientos fluidos.

“No está mal, pero necesitas variar”, dijo mientras observaba a Stevonnie, buscando patrones en sus ataques.

“¡Eso hago ahora!”, pensó Stevonnie, flotando hacia arriba y tomando un fragmento más grande de roca.

Lo sostuvo frente a ella, y con un movimiento rápido, lo rompió en pedazos que giraron en espiral a su alrededor como una barrera ofensiva.

Sardonyx esquivó con agilidad, saltando sobre los fragmentos, y aprovechó para atacar con un golpe directo de mazo hacia el escudo de Stevonnie.

El choque resonó por la arena celestial.

Stevonnie retrocedió unos metros, pero mantuvo la concentración, usando su escudo para absorber el impacto y flotando para estabilizarse.

“Debe ser más que fuerza…

tengo que pensar como ella”, murmuró mientras evaluaba la postura de Sardonyx.

Sardonyx, por su parte, mantenía la calma.

“Me gusta esto…

me da la oportunidad de probar cada aspecto de mi oponente”, pensó mientras observaba cómo Stevonnie manipulaba los escombros y usaba su escudo de formas creativas.

Hizo un giro y atacó con el mazo en diagonal, intentando un golpe que Stevonnie no esperaba.

Stevonnie flotó hacia un lado, tomó un fragmento de roca y lo lanzó con fuerza hacia el mazo, desviándolo parcialmente.

“No es solo fuerza bruta…

es coordinación”, dijo mientras giraba sobre sí misma, tomando impulso para un ataque descendente con su escudo.

Sardonyx se movió hacia atrás, esquivando el golpe, y aprovechó para analizar cómo Stevonnie usaba su entorno.

“Ella no confía solo en su fuerza…

busca patrones, usa el espacio”, murmuró, y de inmediato probó un ataque combinado: un golpe de mazo y un barrido lateral.

Stevonnie saltó y flotó sobre el barrido, girando en el aire y golpeando un escombro hacia Sardonyx.

El impacto la obligó a moverse lateralmente, pero Sardonyx logró mantener la distancia.

Ambas respiraban rápido, evaluando la estrategia de la otra.

“Esto…

esto es divertido”, dijo Stevonnie, sonriendo mientras flotaba unos metros sobre el suelo, tomando varios fragmentos de escombros a su alrededor.

“Puedo moverme libremente, controlar el espacio…

y hacer que cada ataque cuente.” Sardonyx sonrió también, dando un paso adelante.

“Bien…

entonces veamos cómo manejas esto.” Con un movimiento rápido, giró el mazo en un arco completo, creando un efecto de presión a su alrededor, y obligando a Stevonnie a maniobrar entre los fragmentos que flotaban como proyectiles.

Stevonnie respiró profundo, disfrutando la libertad.

“No puedo detenerme…

cada movimiento tiene que ser fluido, impredecible…

creativo.” Tomó un gran escombro, lo lanzó girando en un arco, y mientras Sardonyx intentaba esquivarlo, Stevonnie aprovechó para aproximarse y lanzar un golpe de escudo combinado con un empujón.

Sardonyx retrocedió, evaluando la fuerza y el control de Stevonnie.

“Ella está aprendiendo rápido…

debo probar su límite”, pensó mientras atacaba con rapidez, combinando barridos, golpes verticales y esquivas laterales.

Stevonnie flotaba libre, girando en el aire, utilizando la gravedad a su favor y manipulando los escombros para bloquear y atacar al mismo tiempo.

Cada movimiento era una mezcla de danza, defensa y ataque, obligando a Sardonyx a moverse con precisión para no ser golpeada.

“Esto es increíble…

cada movimiento es como un juego de ajedrez, pero con velocidad y fuerza”, pensó Stevonnie mientras esquivaba un golpe de mazo y lanzaba un fragmento que impactó cerca de Sardonyx, forzándola a retroceder un poco.

Sardonyx asintió, sorprendida y divertida.

“Parece que tu creatividad es tu mayor ventaja…

y también tu mayor desafío para mí.

Esto es más que fuerza…

es entender al oponente, prever sus movimientos.” La batalla continuó, con Stevonnie flotando libremente, agarrando escombros, bloqueando, empujando y lanzando, mientras Sardonyx se movía con flexibilidad increíble, esquivando y contraatacando, probando cada límite de Stevonnie.

Ambas estaban disfrutando, aprendiendo y mejorando con cada golpe.

Finalmente, tras varios minutos de intensa práctica, ambas se detuvieron un momento, respirando fuerte, con una sonrisa compartida.

“Esto…

esto sí que es entrenamiento”, dijo Stevonnie mientras ajustaba su escudo.

“Y diversión”, añadió Sardonyx, girando su mazo con gracia.

“Ahora entiendo por qué Garnet insistió en esto…

cada movimiento te enseña algo sobre ti y sobre tu compañero.” Ambas fusiones flotaron unos segundos, observándose, sintiendo el ritmo y la fuerza que compartían.

La pelea no era para lastimarse, sino para aprender, coordinar y disfrutar la libertad de moverse como una sola entidad, explorando límites y estrategias que solo la fusión podía permitir.

Stevonnie respiró profundo mientras flotaba unos metros sobre la arena celestial.

“Bien…

probemos algo más”, murmuró mientras su escudo vibraba en sus manos.

Con un rápido movimiento, lo lanzó hacia Sardonyx, observando cómo giraba en el aire antes de regresar automáticamente hacia ella, golpeando suavemente sus brazos como si estuviera practicando control de tiempo y distancia.

Sardonyx alzó el mazo, bloqueando y desviando la trayectoria del escudo, y con un giro rápido intentó medir la reacción de Stevonnie.

“Hmm…

esto será interesante”, dijo, sonriendo mientras esperaba el próximo movimiento.

Stevonnie flotó hacia atrás, sintiendo la libertad que le daba la fusión, y comenzó a formar burbujas en sus manos.

Pero no eran burbujas normales: cada una tenía pequeñas púas que brillaban ligeramente, listas para atacar al contacto.

“Veamos cómo te manejas con esto”, dijo, lanzando una hacia Sardonyx con un movimiento diagonal.

Sardonyx reaccionó rápido, golpeando la burbuja con el mazo, haciendo que rebotara hacia un lado.

Sin perder el ritmo, Stevonnie combinó esto con un movimiento de escudo: lanzó su escudo hacia el lateral de Sardonyx, haciendo que la fusión gigante girara para esquivar ambos ataques.

“Interesante…

creativo”, murmuró Sardonyx mientras evaluaba cada acción.

“Si voy a pelear de frente, tengo que practicar control y distancia”, pensó Stevonnie mientras tomaba otro fragmento de escombro y lo lanzaba hacia Sardonyx, flotando al mismo tiempo para esquivar un posible contraataque.

La fusión gigante bloqueó con el mazo y retrocedió un poco, impresionada por la coordinación y velocidad de Stevonnie.

“Tu control del escudo y las burbujas…

me gusta”, dijo Sardonyx, moviéndose lateralmente y girando su mazo en un arco amplio, probando la capacidad de Stevonnie de reaccionar en distintos ángulos.

Stevonnie flotó hacia arriba, lanzando otra burbuja con púas en línea recta hacia la fusión gigante, mientras el escudo regresaba automáticamente a sus manos.

Sardonyx esquivó y bloqueó con su mazo, pero notó que las burbujas y el escudo trabajaban en conjunto, obligándola a medir cada movimiento cuidadosamente.

“Ah…

así que quieres probar combinaciones ofensivas, no solo defensa”, pensó mientras contraatacaba con un barrido amplio del mazo.

Stevonnie flotó hacia atrás, girando en el aire y lanzando una serie de burbujas en diagonal, mientras el escudo regresaba de nuevo para bloquear un ataque sorpresa.

Cada movimiento era rápido y fluido, obligando a Sardonyx a moverse con flexibilidad y anticipación.

“Esto es diferente…

y eficiente”, dijo Sardonyx, disfrutando de la prueba y evaluando la creatividad de Stevonnie.

Sin perder tiempo, Stevonnie combinó ataques: lanzó su escudo hacia el lado derecho de Sardonyx, mientras una burbuja con púas venía desde arriba.

Sardonyx saltó y giró el mazo, desviando primero el escudo y luego rompiendo la burbuja con la punta del mazo, calculando cuidadosamente cada segundo.

“Estás usando el espacio muy bien…

y eso te da ventaja”, comentó Sardonyx mientras flotaba ligeramente para mantener la distancia, evaluando cómo Stevonnie controlaba ataques de varias fuentes al mismo tiempo.

Stevonnie respiró profundo, disfrutando la sensación de movimiento libre y control absoluto.

“Si voy a pelear de frente…

necesito mantener ritmo y variedad.

Escudo, burbujas, movimientos rápidos…

todo cuenta”, pensó mientras formaba tres burbujas simultáneamente y las lanzó en distintos ángulos, sincronizando un empujón con el escudo que regresaba a sus manos.

Sardonyx se movió con agilidad para bloquear y esquivar, evaluando cada patrón de Stevonnie.

“Hmm…

esto es más que fuerza…

es anticipación, es creatividad…

y aún le falta espacio para mejorar.” Con un giro, golpeó suavemente el escudo que regresaba hacia Stevonnie, probando cómo reaccionaría a un contacto inesperado.

Stevonnie recibió el golpe, ajustó la posición, y de inmediato lanzó una burbuja frontal, que rozó el brazo de Sardonyx y explotó en un estallido de luz, obligándola a moverse hacia atrás.

“Buen timing”, dijo Sardonyx mientras sonreía, levantando su mazo en señal de respeto.

Ambas flotaron unos segundos, respirando rápido, evaluando la distancia, el ritmo y las habilidades del otro.

“Esto…

esto sí que es un entrenamiento completo”, dijo Stevonnie, mientras lanzaba otra serie de burbujas con púas y enviaba el escudo hacia Sardonyx en una combinación diagonal.

“Y divertido”, añadió Sardonyx, observando cómo Stevonnie controlaba cada elemento de su entorno, el escudo y las burbujas, aprovechando cada movimiento para probar reflejos y anticipación.

Finalmente, tras varios minutos de ataques coordinados y defensas, ambas fusiones hicieron una pausa, flotando a pocos metros de distancia, respirando rápido pero sonrientes.

“Esto me da una idea…

de cómo mejorar mi coordinación ofensiva y defensiva al mismo tiempo”, dijo Stevonnie.

Sardonyx asintió, girando su mazo suavemente.

“Y me recuerda que cada oponente enseña algo.

Tu creatividad y control del escudo con burbujas…

me hicieron pensar y reaccionar diferente.

Buen entrenamiento.” Stevonnie sonrió, flotando ligeramente sobre el suelo.

“Creo que…

podemos hacer que el próximo entrenamiento sea aún más intenso, combinando todo lo que aprendimos aquí: escudo, burbujas, escombros…

y movimientos libres.” Sardonyx levantó el mazo y asintió con firmeza.

“Me gusta tu estilo…

y tus estrategias.

Esto solo acaba de empezar.” Ambas fusiones se observaron por un instante, sintiendo la confianza que la práctica les daba, y comenzaron a moverse nuevamente, esta vez con movimientos más coordinados, creativos y controlados, disfrutando de la libertad de flotar y usar todo el espacio que la arena celestial les ofrecía.

Luego de unas horas en las que ambas fusiones se probaron entre sí, finalmente terminaron.

“Qué cansancio”, dijo Garnet, recostada en el suelo.

“¿Estar juntas era tan difícil?”, preguntó Perla, llevándose una mano a la cabeza mientras observaba a Stevonnie, que estaba cansada y con algunos moretones que lentamente se curaban con la saliva de la propia fusión.

“¿Cómo aguantas tanto tiempo?”, dijo Perla, con una ceja levantada.

“Eh…”, respondió Stevonnie.

“Bueno, supongo que es como Garnet.

A nosotros nos da igual, pero más a Connie que a todo.

Además, Connie no tiene la preocupación de llegar a su casa, ya que estará aquí una semana antes de volver con sus papás”, explicó Stevonnie.

Perla asintió, entendiendo.

Garnet añadió, con calma: “Además, las fusiones de tres gemas o más son mucho más difíciles de controlar”.

“Ah…

ya”, dijo Perla, con cara de asombro.

“Bueno, me voy”, dijo Stevonnie, levantándose y caminando hacia las gradas mientras tomaba la mochila de Connie.

“Van a estar fusionados”, dijo Perla mientras se levantaba para mirar cómo se alejaba.

“Yep”, respondió Stevonnie mientras caminaba hacia el portal.

“Ambos quieren comprobar qué género soy, la verdad…

y realmente nunca me había puesto a pensar en eso, así que veremos”, murmuró mientras atravesaba el portal.

Perla se quedó con signos de interrogación flotando sobre su cabeza mientras observaba a Garnet, quien esbozaba una ligera sonrisa.

“No tiene a Fabricio”, dijo Perla con una risita.

“¿Fabricio?”, preguntó Perla, confundida.

“No lo entenderías”, respondió Garnet, divertida, “Y no quieres entenderlo por tu bien y como ves a Steven”.

Fin del capítulo 64

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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