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the mischief of the mist (español) - Capítulo 16

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  3. Capítulo 16 - 16 La Danza de la Espada
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16: La Danza de la Espada 16: La Danza de la Espada — Era de noche, ya había pasado una media hora desde la ida del dúo para el reconocimiento, ya solo quedaban cuatro miembros y el capitán en el barco, estaban todos alborotados suponiendo lo que abia pasado, o sobre el que estaba detrás de los problemas, hacían tanto ruido que ahuyentaban los animales cerca — “Os digo que es Gaia, ella esta enfada contra nosotros” “Que dices, esto es por culpo del otro estúpido que mato una gaviota para comer, ahora nos cayo la furia del mar” “Vamos a morir todos, aun no han vuelto” — No paraban de suponer y cortarse en sus palabras los unos y los otros como animales sin domesticar, asta que una simple frase izo que el ladrillo incesante de los peros deje paso al tranquilo sonido del rio — “¿Porque hay tanto alboroto ?” — Dijo aquel ser que estaba montando las escaleras, su voz era como el de alguien que venia de despertar pero era suficiente como para que todos bajaran la cabeza y guardaran silencio, su pánico se les podía notar en sus posiciones rectas y el sudor en sus manos, lo mas notable eran sus miradas, sus ojos, antes desafiantes en un frenesí de discusiones, buscaron refugio en la fría madera del barco, aceptando el silencio como su única respuesta — “¿Porque nadie responde responde a mi pregunta ?, ¿tengo que repetirme ?” — Dijo mientras se acercaba a uno de ellos, su deferencia de talla era grande, una cabeza y media mas que aquel hombre, y su físico era un mas de notar al lado de ese grasoso hombre.

Era de noche, la luna escondida en las velas de las nubes, no se podía distinguir su cara, solo silueta que solo se podía describir como bella — “Ha… hay un problema que a ocurrido” “Un intruso, alguien esta matando a nuestros hombres, enviamos a dos de ellos hace ya media hora y aun no regresan” “Ya veo, que pereza, pero hace parte de mi contrato, si viene aquí solo despertad me y me ocupare de el” — Los miembros del barco seguían inmóviles aunque ese hombre les hubiera dado la espalda, estaban perplejos ante su despreocupación, solo lo vieron volver en su habitación y seguir durmiendo en su cama, la situación no parecía importarle ni lo mas mínimo haciendo enfadar a sus hombres — “Ese maldito pez, se cree tan superior solo por ser un favorito” “Deberíamos de matarlo y tomar su tridente, escuche que las armas echas por su raza eran muy caras” “Si pero debemos primero ocuparnos de nuestro problema” — Los hombres se habían dispersado en los cuatro lados del barco, estaban todos en guardia con la espada en mano, esperando a aquel criatura que había llevado sus compañeros en aquel noche de una luna tímida.

En eso Krax se escabullo discretamente en el interior del barco, no era difícil si todos estaban dispersados de esa manera y con la ayuda de la oscuridad, bajo las escaleras llegando en la sala de tesorería, habían mucho material que parecía caro, ropa, armas, frutas y vino, estaba bastante lleno y sorprendentemente bien ordenado, Krax aunque impresionado al principio por las armas continuo adentrándose un poco mas asta que encontró lo que buscaba.

Era una niña herida en el suelo, su pelo era plateado y llevaba una simple tela rosa, se podían notar marcas de golpes y azotes — “Pareces estar en tus limites niña, toma un poco de agua” — Krax tomo la niña y se sorprendió de su apariencia, su piel era de un tono gris oscuro, con texturas que parecen placas de metal, como si fuera una armadura, le recubriría desde las mejillas asta los pies como un caparazón, de la misma manera que un Pangolin.

Cuando esta estaba bebiendo se pudo ver sus ojos, poseía ojos de un color púrpura brillante con pupilas pequeñas, lo que le daba una mirada hipnótica y amenazante que resaltaba sobre su piel oscura — “¿Eres un Vulcan cierto ?” — Krax estaba hablando solo, la niña no tenia fuerza suficiente como para ni siquiera escuchar, su estado físico era deplorable — “No te preocupes, ya todo paso, ¿puedes serrar los ojos y esperarme aquí dos minuto ?” — La niña serró los ojos como se lo habían pedido, Krax lo soltó en el suelo abrigándola con su gabardina y tomo su espada en su lugar yéndose de aquel sala, al subir las escaleras vio como aquellos cuatro hombre rodearon la entrada — “¿En serio creías que eramos tan estúpidos ?, morirás aquí maldito, por habernos subestimado” “Oh que bien, me facilitasteis el trabajo” — Krax desvaina su espada cortando a una velocidad tal a la abriga del hombre que estaba delante suyo que no pudo notarlo asta que salpico la sangre — “AAAHHH!!!, MATADLO!!!” — De una patada Krax empujo a aquel hombre frente suyo hacia sus hombre, saltando sobre el para salir del circulo, los demás hombre se abalanzaron sobre el mientras que el que ya estaba por morir corrió hacia la habitación del capitán, Krax aunque en desventaja numérica no parecía tener problemas contra ellos bloqueando cada ataque de son una simplicidad desconcertante, se podía ver una clara diferencia de técnica entre ellos, mientras que los hombres atacaban con desespero por tocarlo, Krax en otra parte, cada uno de sus movimientos era un golpe fatal.

Cortando la pierna, la mano y el torso de cada uno, ya era un combate prácticamente terminado, mientras tanto en la habitación había llegado aquel hombre que sostenía su barriga con dolor, el único uno de los pocos que había logrado tanque ar un ataque si podemos decirlo así, porque su grasa corporal fue lo que lo salvo — “Capitán, capitán, levantaos, nos están atacando…, maldito inútil, pues …” — Miro el arma que tenia al lado, era hermoso, un tridente con escamas de un color azulado, recubierto por hilos dorado que escalaban asta recubrir los tres hojas en su punta , era un obra de arte asta para los ojos de un aficionado, no pudo resistir queriendo tomarlo para el, pero se paralizo sintiendo la mirada de aquel que estaba buscando, volviendo sentirse como un niño acorralado ante un monstruo gigante que hacia volverse pequeño su espacio — “¿Que estas haciendo ?”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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