the mischief of the mist (español) - Capítulo 17
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17: Cascada de Acero 17: Cascada de Acero —En ese paisaje de sangre solo había un hombre de pie, Krax había terminado con la ropa empapada aunque no se podía notar por el mismo color que su gabardina, tenia apenas unos cuantos cortes superficiales pero sus enemigos estaban en un estaba mucho peor, en el suelo empapado de sangre, pero lo mas raro era la escena que pasaba, humos oscuros se desprendían de los restos de sus enemigos mientras rodeaban su espada, se podía ver como este tomaba un color aun mas raro, oscuro con bordes mas claros.
El estaba inmóvil, en sus pensamientos mirando el suelo asta que en un instante vio llegar un cuerpo hacia el, partiendo lo a la mitad por reflejo sin dudar que había un segundo ataque escondido, un tridente llegaba a gran velocidad hacia su cara, consiguiendo esquivarlo por los pelos y tomar distancia de su enemigo, es en ese instante, cuando las nubes se apartaron para dejar salir la luz de la luna, sus ojos se abrieron de par en par a la misma velocidad que se elevaban sus cejas, era como un balde de agua helada que detuvo su corazón por un latido, y todo eso en el momento que vio el ser que estaba delante suyo, era un ser grande, unos metros noventa con una musculatura definida pero alargada, similar a la de un nadador olímpico, llevando consigo un tridente casi tan alto como el, pero eso era lo mas normal que se podía decir sobre su apariencia, su piel de un blanco pálido estaba recubierto de escamas azulados que llegaban asta sus mejillas, su cabello largo de un azul mas oscuro casi escondía sus orejas que parecían aletas, y sus ojos transparentes resaltaban aun mas su belleza de una gran rareza, gélidas y perfectas facciones que eran afiladas como crestas de coral, era sin duda un ser de las profundidades.
Observo la situación, viendo el estado de sus hombre de una manera antinatural fría, era como si los miraba a través de una ventana de un grueso cristal — “¿Tu fuiste quien izo todo este lio ?” — Krax no respondió y solo se puso en guardia, el sudor en su cara, su posicionamiento que parecía inamovible, y sus manos que agarraban con fuerzas su espada ya demostraban bastante de la situación para el — “¿Puedo saber al menos porque todo este lio ?…, ya sabes, antes de que mueras” — Krax sintió un sudor frio recorrer toda su espalda al ver que aquel ser que estaba delante suyo pudo acercarse le de un solo paso con apenas tiempo para bloquear su ataque — “Nada mal, a ver esto” — Dijo antes de tomar su tridente desde la base del bastón para lanzar un simple ataque descendiente, una que aunque Krax aya bloqueado izo quebrase el suelo del barco en donde estaba, cayendo en lo que parecía el comedor — “Ah mierda, el jefe no estará contento si le destruyo un barco” — Krax corrió rápidamente en una dirección, su enemigo era claramente demasiado fuerte, tenia que encontrar una forma de escarpar de esa situación, el tiempo de reflexión se le termino muy rápido cuando enemigo comenzó a lazar una avalancha de estocadas hacia su suelo, uno que reducía aun mas la movilidad de Krax, llegando asta a plantar lo en un lado de su cintura, siguiendo con sacarlo del comedor como si fuese un pez, Krax fue lanzado hacia el mástil chocando fuertemente su espalda en el.
Aun así su enemigo no le dio ni tiempo de respirar que ya comenzaba de nuevo a atacarlo, defendiéndose ya con dificultad por la herida que tiene — “Eres bueno, nada mal para un rango Malkhut, estas en el décimo poseso verdad ?, se puede notar fácilmente ¿sabes ?” — Krax aunque quisiese estaba demasiado ocupado luchando para no morir para responder a sus preguntas, ya le era difícil solo respirar.
Su enemigo pauso sus ataques por un momento, un instante en donde Krax creyó poder asestarle un golpe atacándolo de frente, pero este esquiva sin problema saltando sobre el mientras la luz de la luna brillaba detrás suyo — “Terminemos con esto” — Krax vio como si una cascada le cayera en sima, su enemigo estaba lanzando innumerables ataques por segundo sombre el, eran tantos que le era imposible bloquearlos todos, siendo sumergido como un pez en las profundidades del mar, ya ni siquiera le era posible respirar, terminado nuevamente cayendo en el suelo del comedor en un estado cerca de la muerte — “Parece que lograste proteger tus órganos y demás puntos vitales, me impresionas, me impresionas, eso si que es un nivel muy alto para alguien tan joven, —suspiro—, que mala suerte para ti haberte cruzado conmigo, estoy bastante ocupado así que terminare esto sin dolor” — El ser tomo su tridente en una posición de lanzamiento, estaba por acabar con la vida de aquel hombre asta que hilos blancos comenzaron a rodear su cuello esquivando rápidamente el estrangulamiento, pero no sin daño, el que lo había atacado había logrado un corte superficial en su cuello — “¿Quien anda allí ?, sal de donde te escondes, odio las ratas” “La habilidad de hydrokinesis de vuestra especie siempre me fue muy problemático” — Una dulce voz que venia de arriba del cofa, sentada y siendo iluminad por la luz de la luna mientras su oscura cabellera que parecía absorber la luz, caía sobre su frente con una precisión casi geométrica se movía con el viento, era una mujer de una talla normal, y no llevaba nada extravagante que no sea cuchillos en su cinturón, tenía esa elegancia atemporal, una piel que parecía rechazar cualquier sombra y unos ojos oscuros, almendrados, que guardaban una calma imperturbable, enmarcando un rostro de facciones suaves pero decididas — “Vine aquí por algo que nos pertenece” “¿Ah si ?
¿Que sera ?, no creo que este en este barco, —sonrió—, porque todo lo que este en este barco me pertenece” — La respuesta de la mujer ante esas palabras fue un ataque fulminante: tres cuchillas volaron hacia el ser, quien las desvió con despreocupación.
Él respondió lanzando su tridente, pero ella lo evitó con un movimiento fluido, acortando la distancia para un asalto frontal — “Que estúpido de tu parte lanzar tu arma” “¿Siquiera sabes con quien estas pelando?” — Dijo con las cejas fruncidos, asciendo volver su tridente en su mano para intercambiar un choque de armas con las dagas de su enemiga.
Los dos se repelieron mutuamente, la mujer mas que el hombre, tomando distancia y observándose mutuamente, y siguió así asta que aquel ser suspiro —.
“Odio los trabajos extras, nunca me aviso que estaría un enemigo de este nivel, el chico no es problema pero tu ya me das pereza” — Comenzó a retroceder asta la borda del barco, poniéndose sobre el — “Quizás una próxima si me lo ordenan” — Fue lo ultimo que dijo antes de saltar al lago y desaparecer.
La mujer no parecía darle mucha importancia, solo entro en la tesorería y tomo a la niña sin ni siquiera tomarse el tiempo, mientras tanto Krax estaba ya en el bosque ensangrentado, con dificultades para respirar y moverse, yéndose hacia sus compañeros con prisa —.
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