Traicionada por mi marido basura: Me entrego al diablo - Capítulo 103
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Capítulo 103: Capítulo 103: Un montón de demonios lujuriosos
POV de Claudia
—Aunque, si eres una cazafortunas certificada, siempre puedes casarte con él. No se le acabará el dinero ni aunque el mundo se hunda. Yo diría que es una gran ganga, ¿no? —bromeó Anok, y yo me estremecí como respuesta.
—N-no creo que Ray quiera casarse con nadie en este momento… Bueno, él… eh… dijo que está enamorado de una mujer, pero que esa mujer lo dejó y luego se casó con otro —No quería contarle a Anok lo del sueño húmedo de Ray. Por muy mal que hubiera acabado nuestra relación, sabía que él querría mantener su dignidad frente a Anok, su amienemiga—. Es una lástima. Estaba muy afectado cuando me habló de ello.
Anok enarcó una ceja. Inclinó la cabeza ligeramente y preguntó: —¿De verdad? Es la primera vez que oigo algo así.
—S-sí, para mí también es la primera vez —añadí.
—Mmm… —Anok curvó los labios y rio entre dientes—. ¿Crees que debería empezar a ir tras su amada entonces?
—Quiero decir, dijo que ella está a punto de divorciarse. Si todavía la quiere, no veo nada de malo en que vaya tras ella, ¿no? —No intenté reprimir mi opinión en absoluto, ya que de verdad quería que mejorara y abandonara la idea de tenerme prisionera durante los próximos diez años—. Aunque tiene que entender que hacerle daño es el camino equivocado.
—Ya lo sé, ¿verdad? Pero es tan difícil hacerle entrar en razón —rio Anok—. Madre mía, ojalá supiera quién es esa mujer. Nunca ha estado enamorado, así que esa mujer debe de ser muy especial.
—Yo tampoco tengo ni idea. Perdí el contacto con Ray después de que rompiéramos, así que quién sabe por cuántas mujeres pasó durante los siguientes… catorce años.
Anok siguió mirándome con una sonrisa burlona. —¿En serio? ¿No sabes quién es esa mujer?
Negué con la cabeza resueltamente.
—Es que vivíamos en mundos completamente distintos. Después de que rompí con él, se centró en sus estudios, y luego supongo que estuvo aún más ocupado haciendo malabares entre su trabajo de psiquiatra y los negocios de Gatlin Gold. ¿Quién sabe qué clase de mujeres increíbles conoció por el camino?
La sonrisa de Anok se acentuó. —Eres adorablemente frustrante, Claudia. No me extraña que haga lo que hace.
—Eh… No creo que decirle a una mujer de treinta y tantos que es adorable sea lo correcto…
No tenía ni idea de a qué se refería Anok, pero me dio la sensación de que ella sí sabía quién era la mujer que ocupaba el corazón de Ray. Simplemente no quería decírmelo porque yo no era lo bastante importante como para incluirme en esa conversación.
—Bueno, ¿y tú qué, Anok? Dijiste que eras la secretaria del abuelo de Ray, ¿verdad?
—Sí, soy la única secretaria de Godfrey Gatlin a la que no se folla —respondió Anok con indiferencia.
Pero me quedé boquiabierta al oír eso.
—¿Q-q-qué quieres decir con eso?
—Oh, ya sabes a qué me refiero, Claudia —dijo, restándole importancia con un encogimiento de hombros—. Los Gatlin son un hatajo de demonios obsesionados con el sexo con fijaciones enfermizas que no se detienen ante nada para conseguir lo que quieren. Es un rasgo de familia.
—La obsesión de Godfrey Gatlin es acostarse con tantas mujeres como sea posible, y, hasta ahora, creo que soy la única que se ha librado de sus garras.
Cuanto más hablaba Anok, más boquiabierta me quedaba. Era chocante hasta la médula, porque Ray y la lujuria eran básicamente polos opuestos.
Ray ni siquiera quería devolverme los besos cuando salíamos, y mucho menos acostarse conmigo. Así que pensé que parte de su rasgo familiar era ser casto, o al menos sentir asco por el contacto físico y las relaciones íntimas.
—E-entonces, ¿qué hay de… su padre? —pregunté, pero tragué saliva con nerviosismo justo después, porque no estaba segura de poder procesar más información escandalosa.
—¿Ah, sí? ¿Te refieres a Peter Gatlin, el bastardo incompetente que casi arruina Gatlin Gold? —sonrió Anok—. Una de las principales razones de su caída también fue su lujuria. Una vez que probó el dinero y el poder que conllevaba su puesto de CEO, básicamente convirtió toda su oficina en una mazmorra sexual. Ascendía solo a mujeres guapas y despedía a todos los hombres de la oficina. Y ni siquiera ascendía a mujeres competentes. Básicamente, solo quería pasar el tiempo rodeado de un montón de chicas de OnlyFans.
Vale, ya era suficiente.
No creía que pudiera seguir escuchando sobre esta familia jodida. Quizá los Gatlin estaban malditos y eran un hatajo de bichos raros sin escrúpulos, pero también habían sido recompensados con un astuto instinto para los negocios y la crueldad para eliminar a sus oponentes.
No pude evitar imaginarme casada con Ray y formando parte de esta familia de locos. Podría dar a luz a un hijo igual de loco. Sería increíblemente inteligente, pero no tendría ni idea de cómo amar a alguien como es debido.
—E-entonces, ¿Ray es igual? Nunca lo he visto actuar sin escrúpulos —mencioné, y Anok soltó un profundo suspiro.
—Él es un caso aparte. Hasta su abuelo estaba preocupado de que le pasara algo. Incluso pensó en mandarle hombres a la cama porque creía que a Ray le iba el otro bando —rio Anok entre dientes—. Pero Ray se enfadó aún más y estuvo meses ignorando a su abuelo por eso.
—¿Su abuelo toleraría que a Ray le fuera el otro bando?
—Le preocupa más que Ray no sea lujurioso como él, porque al parecer es cierto que ser un demonio obsesionado con el sexo forma parte del rasgo familiar dominante.
Entonces, me imaginé a Ray como un demonio obsesionado con el sexo, que empujaría a la mujer indefensa sobre su cama y la violaría sin piedad hasta que perdiera el conocimiento tras ser embestida por esa gran polla.
La vívida imagen me resultó aterradora y, sin embargo…, también extrañamente excitante. Esta sensación era simplemente rara.
—Bueno, dejemos de hablar de ellos. No tienes buena cara —dijo Anok—. Para una mujer normal como tú, debe de ser aterrador pensarlo, pero hay mujeres igual de locas como Jane Jiang que están desesperadas por estar con Ray.
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