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Translator Device - Capítulo 3

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  3. Capítulo 3 - 3 CAPÍTULO 2 Señora Kim
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3: CAPÍTULO 2: Señora Kim 3: CAPÍTULO 2: Señora Kim Esa mañana, un rayo de sol entró por la ventana.

A lo lejos, la Torre de Seúl destacaba sobre la montaña Namsan.

Matías todavía no se lo creía.

Preparó su mochila: pasaporte, agua, batería de repuesto para el traductor y un desodorante de los diez que trajo de Chile.

Le habían advertido que allá no eran tan fáciles de conseguir y que a los locales les molestaba el «olor a axila» occidental.

Caminó sin rumbo.

Al salir del barrio tradicional, sintió que las calles podrían ser de cualquier ciudad si no fuera por los rostros asiáticos.

Lo que sí cambiaba era el olor: una mezcla persistente de ajo, especias, aire seco y metal.

Notó que todo el mundo olía a perfume o a suavizante de ropa.

Los colores también se veían más vivos, quizás por el fenómeno del hiperrealismo del viajero que tiene tus sentidos a tope.

—¿Los sentimientos también serán más intensos acá?

Mejor no averiguarlo —pensó.

También notó que todos vestían muy bien; la acera parecía una pasarela, y él, que vestía un jeans y camiseta negra, se sentía como en pijama en medio de una gala.

Después de un par de horas regresó al barrio.

Cerca de la casa, vio a una mujer de unos sesenta años subiendo lentamente con un bolso lleno de verduras por la calle empinada.

Matías la observó.

Recordó lo que le dijo Miguel: irrumpir en el espacio de una ajumma podía parecer una agresión o un examen de inglés no deseado.

Esperó a que ella se detuviera a tomar aire, se ajustó el auricular y se acercó despacio, mostrando las manos en gesto de paz.

La señora se tensó un momento, pero el pitido azul del traductor rompió el hielo con un coreano perfecto.

— Señora, ¿la ayudo con la bolsa?

Se ve pesada.

—Vaya, qué aparato tan interesante —comentó ella, sorprendida—.

Claro, joven, me vendría bien una mano.

—Me llamo Matías, llegué hace poco a estudiar —dijo él, adaptando su paso al de ella.

—Mucho gusto.

Soy Kim Hee Sook.

— le dijo dando una breve reverencia —Un placer, señora Kim —contestó él imitando el ademán, aunque se sintió un poco avergonzado por ello.

—¿Y dónde te estás quedando?

—En esa casa de concreto, en la curva.

— ¡Ah!

Seremos vecinos —dijo ella señalando una casa tradicional preciosa— Yo vivo aquí.

Él le entregó la bolsa en la entrada.

Y ella agradeció la ayuda.

—No hay de qué, señora Kim.

Ya sabe dónde vivo.

Si necesita algo, solo pídalo.

—Eres muy atento, lo tendré en cuenta.

Al alejarse, ambos pensaron lo mismo: “Qué persona más agradable”.

La señora Kim entró a su casa y apenas se puso las pantuflas, sonó el teléfono.

Era una videollamada.

—¡Hija mía!

—Hola, mamá.

¿Cómo va todo por allá?

—Muy bien.

¿Tú has comido?

¿Estás durmiendo bien?

—Mamá, sé cuidarme bien, no te preocupes.

En la pantalla estaba Ye In, la cara más reconocible del grupo B6.

Maquillaje sutil, casi invisible, sonrisa perfecta.

Esa presencia de estrella que incluso a través del teléfono imponía.

No por nada llevaba más de un año dominando los rankings de popularidad.

—¿Cuándo vendrás a verme?

—preguntó la madre.

—Estamos ensayando la nueva canción, estamos a full.

Aunque debo reconocer que estoy nerviosa porque tengo una parte en inglés y ya sabes que soy negada para los idiomas.

—A propósito —dijo la señora Kim entusiasmada—, conocí a un extranjero guapo que vive cerca.

Tenía un aparato que traducía todo.

Le voy a preguntar dónde lo compró, quizás te sirva para la canción.

—No, mamá —el tono de Ye In se volvió serio—.

Acuérdate de lo que hablamos.

Nadie puede saber que eres mi madre.

Tenemos que cuidar nuestra privacidad.

—Ye In, solo le voy a preguntar por el aparato, no le voy a contar mi vida.

—No importa.

Es solo una línea de la canción, ya me saldrá.

No necesito una clase de inglés.

A lo lejos se escuchó un grito: “¡Chicas, a ensayar!”.

—Debo irme, te llamo después.

—Chao, hija.

Que te vaya bien.

—Siempre me va bien, mamá —dijo con esa mezcla de arrogancia y orgullo—.

¡Porque soy la talentosa Lee Ye In!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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