Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

Tres de corazones - Capítulo 61

  1. Inicio
  2. Tres de corazones
  3. Capítulo 61 - Capítulo 61: Capítulo 31_2
Anterior
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 61: Capítulo 31_2

Su rostro tenía raspones, aun tenia su mejilla roja por los golpes que le había dado Mauro, su ceja y labio ya no sangraban, pero se le veía su herida.

Me acerqué a él y le di un abrazo, después de todo, gracias a él ahora me encontraba lejos de Ciro, comencé a preguntarme que hubiera sido de nuestras vidas si realmente hubiese aceptado su oferta de huir cuando supe que trabajaba para Di Marino. Él suspiró por el abrazo y me correspondió con uno más fuerte, hasta que se separó de mí, me quedó observando por un rato, con delicadeza puso su mano en mi mentón y lo acercó para darme un beso dulce en los labios.

—Lamento haberte apuntado. Me dolió mucho escucharte llorar. —comentó.

—Fue una increíble actuación. —le dije sonriendo.

En ese momento la reja de seguridad volvió a sonar, Mauro entraba con unos bagel y café para todos. Quedó mirando la escena en silencio, aun continuábamos cerca uno del otro.

—Si te ves horrible, amigo. —comentó Mauro cuando detalló a Perseo.

—Bueno, lo prometido es deuda. —dijo inquieta. —Comiencen a hablar.

Ambos rieron ante mi comentario, nos sentamos en el piso a desayunar mientras ambos me contaban cuál era el plan por seguir.

—Sabía que había alguien cercano a ti que planeaba entregarte. —comenzó Perseo. —Al principio desconfié de Mauro, por su insistencia a estar cerca a ti.

Perseo continuo con su relato comentando como había pasado por mi apartamento para convencerme de nuevo de huir, fue cuando notó que Milena decía que había sufrido un colapso y me llevaría al hospital, luego salieron dos hombres donde uno de ellos me cargaba, allí supo que había sido ella la persona que me entregaría. Pidió la ayuda de Di Marino para rescatarme, pero este se negó, diciendo que se me rescataban, sería para usarme en contra de Ciro, pero Perseo no estaba de acuerdo con el plan, por ello buscó a Mauro.

—Al principio no quise creer la historia que me contaba. —dijo Mauro. —Sonaba muy irreal, hasta que estando conmigo, recibió una llamada de Di Marino, donde le daba indicaciones a Perseo de la amenaza que debía trasmitirle a Sartore.

Luego de que recibieran esa llamada, Mauro comenzó a creerle a Perseo, pero aún seguía desconfiando de él, pero ambos decidieron aliarse por un objetivo en común: yo. Entraron a mi apartamento y sacaron mi ropa de allí que podría utilizar, y así tomaron el primer avión de regreso a la ciudad. Hallar la mansión de Ciro había sido fácil para Mauro, puesto que la dirección seguía sido publica en la policía, fue así como llegaron rápido y Perseo entró para dar la amenaza, pero más allá de eso, era confirmar que aun me encontraba con vida.

—¿Cómo supieron lo de la fiesta? —pregunté curiosa.

—Manejar la mafia tiene sus ventajas y desventajas. —comentó Perseo. —Una de las ventajas es que siempre tienes al amigo cerca y al enemigo más cerca.

—Un hombre de Di Marino está entre los hombre de mi hermano. —dije sorprendida.

—Dar con tu ubicación había sido fácil, lo complicado sería sacarte de allí. —comentó Mauro.

Perseo me comentó que Di Marino buscaba dar el golpe en la fiesta para secuestrarme y que lo usaría a él porque yo ya le tenía confianza, acercarse a mí sería fácil, en esa fiesta había muchas personas implicadas dentro de la fiesta que estaban al tanto de lo que ocurriría y que estaba de parte de Di Marino, pero Perseo tenía otros planes.

—No buscábamos sacarte de un lugar horrible para llevarte a uno peor. —dijo Mauro. —Por lo que sería la oportunidad perfecta para que ninguna te obtuviera.

—Por ello Mauro estaba esperando en el auto para sacarte y por ello me golpeo. —comentó Perseo. —Por cierto, me vengaré por ello.

—Esa sería la manera perfecta de desviar las sospechas de Perseo, y nosotros obtenerte. —dijo Mauro. —Con ello pensarían que alguien ajeno a Di Marino y Sartore te tenía. Lo cual, en pocas palabras es cierto.

—Fueron muy inteligentes. —comenté riendo. —Pero, no podemos vivir escondiéndonos y huyendo.

—También pensamos en ello. —respondió Mauro.

Los siguientes minutos se dedicaron a dictarme con sumo detalle cual sería el siguiente paso del plan, algo completamente loco y descabellado, pero que sería eficaz para mi libertad, mi único temor era que todo saliera mal, pero no tenía nada más que perder.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo