Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

Tres de corazones - Capítulo 62

  1. Inicio
  2. Tres de corazones
  3. Capítulo 62 - Capítulo 62: Capítulo 32
Anterior
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 62: Capítulo 32

Me levanté agitada por el mal sueño, hace mucho no tenía pesadillas, pero habían vuelto, quizá por el miedo que sentí en el casino, por el miedo que siento ahora con el plan, o por el miedo que Perseo o Mauro me estén mintiendo.

No podía determinar si era de día o de noche, era imposible saber el paso del tiempo dentro de la bodega. Ambos se colocaron de acuerdo para dejarme la cama a mí, por más que quisiera salir a dar un paseo sería imposible, habría muchas personas buscándome. Mauro había jugado al piedra, papel o tijera con Perseo para saber quién dormía en el sofá y a quien le tocaba el piso, por desgracia, Perseo perdió.

Lloraba en silencio, no deseaba que ellos me traicionaran, pero tenía que contar con esa posibilidad, Milena que fue la primera persona en la que confié, me traicionó y como resultado, su muerte. Aunque Perseo y Mauro me vendieran su plan como uno absoluto y que garantizaba mi total libertad, no significaba que Ciro no continuara buscándome, viviría toda mi vida huyendo de él, temiendo por mi vida, no se si eso era lo que quería.

Me levanté, sentía mi cuerpo pesado y débil, a ciegas intenté caminar hasta la cocina para tomar agua y volver a dormir, pero en el proceso tropecé con la pequeña encimera. Una luz se encendió detrás de mí, Perseo iluminó la bodega con la lampara.

—Alessia. —dijo con total naturalidad. —¿Qué haces?

—Busco agua. —respondí sin voltear a mirarlo.

No quería que me siguiera viendo débil, necesitaba ser fuerte, necesitaba serlo para salir adelante.

Escuché sus pasos detrás de mí hasta que sus manos rodearon mi cintura en un abrazo, luego me soltó buscando mirarme al rostro, hasta que me giré para tenerlo de frente.

—¿Qué ocurre? ¿De qué tienes miedo? —preguntó como si leyera mis pensamientos.

—De todo, Perseo. —respondí, no quería decirle directamente que temía que ellos me estaban mintiendo.

Ambos habían sacrificado mucho para tenerme con ellos, Mauro su carrera en la policía, no sabían que estaba conmigo, Perseo la muerte con Di Marino o Ciro por traición a los mafiosos más poderosos del país.

—Tengo miedo de que no resulte, de que todo salga mal. —comenté.

—No te preocupes, Alessia. —dijo él sosteniéndome el mentón. —Lamento mucho todo lo que te causé, realmente mis intenciones eran diferentes al inicio, pero quiero demostrarte que eso ha cambiado.

Le sonreí y su rostro cambió por un momento, quitó la mano de mi mentón, y las puso en mis mejillas, luego en mi cuello, después en mi frente.

—Alessia, tienes fiebre. —comentó Perseo. —Te has enfermado.

—No, estaré bien. —respondí.

—No, necesitas medicamento.

Dio medio vuelta y dando zancadas se acercó a Mauro, a quien sacudió con brusquedad despertándolo en el proceso.

—Mauro, despierta. —comentó Perseo. —Tenemos un problema.

—¡¿Qué?! ¡¿Qué ocurre?! —preguntó exaltado Mauro.

—Alessia está enferma, así no podemos continuar con el plan.

—Un momento, ¿el plan iba a hacerse hoy? —pregunté sorprendida.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo