Un Dios De La Muerte Como Ningún Otro En Animé World - Capítulo 22
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Capítulo 22: 21. malentendido.
Salto de tiempo 5 dias.
En el amanecer del día, cuando el sol empieza a asomarse por el horizonte oriental, tiñendo el firmamento de tonos naranjas y rosados, sus primeros rayos se derraman sobre la isla, iluminando el denso follaje y despertando a la familia de dioses fugitivos.
Sin embargo, aunque todavía es temprano y la mayoría de los seres divinos aún disfrutan del dulce abrazo de Morfeo, nuestro peculiar Dios del Inframundo ya se encuentra bastante activo en su entrenamiento, una rutina que ha adoptado con diligencia en los últimos días.
Pov Hades.
En una pequeña extensión oculta dentro del espeso bosque de la isla, un claro donde la luz de la mañana apenas comenzaba a filtrarse, se podían ver varias figuras sentadas en círculo. Lo peculiar de estas figuras es que todas parecían ser la misma persona, todas tenían la misma complexión, el mismo cabello oscuro y la apariencia característica de Hades.
Eran clones de sombra, producto de una técnica que Hades había obtenido gracias a una de sus recompensas de cupones de bronce anteriores: la Técnica del Clon de Sombra. Una habilidad invaluable para el entrenamiento intensivo.
Estos clones estaban sentados de piernas cruzadas en posición de meditación, sus ojos cerrados, concentrados.
A su alrededor, la escena era aún más extraña: varias plantas y flores de apariencia inusual, con colores vibrantes y formas que no combinaban en absoluto con la vegetación tropical de los alrededores, crecían con una vitalidad sobrenatural, pulsando con energía.
Pero eso no era todo. En los cuerpos de las figuras, incluyendo al Hades original y a sus clones, había pequeñas babosas blancas con rayas de color azul verdoso.
Estas estaban pegadas a sus cuerpos, extendiendo pequeñas partes de sus cuerpos como hilos translúcidos de baba que se conectaban a la piel de Hades, casi como si se fusionaran con ellos, infundiéndoles algo.
A unos pocos metros de distancia, a la sombra de un árbol anciano y majestuoso, se encontraba otra figura peculiar. Esta también era una babosa, pero a diferencia de las pequeñas babosas adheridas al cuerpo de Hades y sus clones, esta era mucho más grande, llegando a medir más de un metro de altura y un ancho considerable.
Esta era Katsuyu, la babosa sabia del Bosque Shikkōtsu. O bueno, al menos una pequeña parte de ella, una de las miles de divisiones que Hades había invocado la noche anterior para ayudarle en su entrenamiento para dominar el uso de la energía natural.
Katsuyu, la sabia, estaba en su propio mundo, saboreando lo que parecían ser pequeños trozos de alimento para animales, con una expresión de puro deleite en su viscoso rostro. Parecía bastante a gusto en su nueva rutina.
Hades había estado invocando a la sabia babosa cada que anochecía desde que firmó el contrato de las babosas aquella noche en la que la invocó por primera primera vez. Lo hacía para que esta se pudiera acostumbrar al mundo de Hades, un plano de existencia muy diferente al suyo, y para que lo ayudara con sus entrenamientos nocturnos en el Senjutsu.
Hades podía decir con total seguridad que su suerte aquella vez fue extremadamente buena. Realmente se había sacado la lotería al lograr invocar a la sabia Katsuyu.
Esta no solo era una criatura invocada extremadamente fuerte y versátil, siendo útil como atacante con su capacidad de disparar un ácido concentrado extremadamente potente desde su boca (Hades mismo confirmaba su letalidad y el daño que podía causar), sino que también podía cumplir el rol de defensor, teniendo una defensa corporal bastante sólida, sin contar con su asombrosa capacidad de dividirse un número indefinido de veces, formando un mini ejército de Katsuyus con la posibilidad de volver a reunir sus pequeñas copias para formar nuevamente su cuerpo completo.
Y la mejor parte, siendo su principal habilidad como soporte, era su capacidad de transferir Chakra médico a personas heridas, lo que ayudaba a acelerar la velocidad de recuperación de las personas a las que tocaba, reparando tejidos dañados, deteniendo hemorragias y restaurando la resistencia y la energía de los afectados, a través de su propio Chakra o el Chakra de su contratista, ósea, Hades.
Durante estas últimas noches, Hades había estado entrenando intensamente su capacidad de absorción de energía natural y la refinación del Chakra sabio, con la ayuda invaluable de las pequeñas copias de Katsuyu. Estas no solo infundían energía natural en su cuerpo de manera controlada, sino que también eran capaces de absorber el exceso de energía Senjutsu en el cuerpo de Hades, evitando que se petrificara o se transformara.
El entrenamiento de Hades había mejorado exponencialmente gracias a la ayuda de Katsuyu, la cual demostró que no solo era una bestia de invocación poderosa, sino también una gran maestra en la enseñanza del Modo Sabio. Su paciencia y conocimiento eran infinitos.
Ahora, Hades podía sentir con naturalidad la energía natural que había a su alrededor y absorberla en su cuerpo, refinándola finalmente en Chakra sabio, aunque en cantidades mínimas aún.
Aunque la absorción todavía era lenta y todavía no podía entrar en el “estado sabio” completo, al menos ya no corría el riesgo de convertirse en parte del entorno como le había pasado en sus anteriores intentos por absorber esta energía en el estómago de Kronos, durante su tiempo allí. ¿O quizás, en este caso, el riesgo sería convertirse en babosa?
Hades no estaba seguro, pero la idea era… peculiar.
Después de todo, la maestra Katsuyu le había enseñado a Hades que cada Lugar Sagrado tiene su propia forma de enseñar el uso de la energía natural a sus contratistas. Por ejemplo, el Monte Myōboku, donde enseñan el Modo Sabio de los sapos, utilizaban aceites a base de la esencia de los propios sapos para facilitar la absorción de la energía natural, pero en caso de fallar, la persona corría el riesgo de convertirse en piedra o transformarse en un sapo.
El Bosque Shikkōtsu, por otro lado, utilizaba un método diferente. En el caso del Modo Sabio de las babosas, las copias de Katsuyu se adherían al cuerpo del contratista para inyectar poco a poco cantidades controladas de energía natural, permitiendo una absorción controlada y segura de la energía Senjutsu.
Y por último, estaba el método de las serpientes de la Cueva Ryūchi, que, en opinión tanto de Katsuyu como de Hades, era el más peligroso de los tres, y con diferencia.
El método para aprender el Modo Sabio de las serpientes consistía en que la sabia serpiente blanca de la Cueva Ryūchi mordería directamente el cuello del contratista, inyectando directamente en su cuerpo energía Senjutsu junto con un veneno de serpiente letal. Después de esto, todo dependería de si la persona tenía la capacidad de asimilar la energía natural en su cuerpo para dominar el Modo Sabio de las serpientes. Pero en caso de no poder hacerlo, la persona sucumbiría ante la presión de la energía natural y el veneno, transformando a la persona en una serpiente grotesca y sin conciencia.
Y lo peor no era solo convertirse en una serpiente sin mente, sino que, en caso de fallar, también existía la posibilidad muy real de ser comido directamente por la serpiente blanca o alguna de las princesas serpiente que habitaban en la Cueva Ryūchi. Un final bastante indeseable para un dios.
Sí, definitivamente el método de las babosas era mejor.
Aunque no era perfecto y requería paciencia, al menos Hades recibiría ayuda directa de los clones de Katsuyu en caso de que la energía natural en su cuerpo se desequilibrara, una red de seguridad infalible.
Además de su entrenamiento en el Modo Sabio, Hades también había estado aprendiendo bastante sobre la historia del mundo ninja por parte de Katsuyu. Ella era una fuente de conocimiento andante, o mejor dicho, reptante.
Después de todo, ella era uno de los pocos seres de ese mundo que habían vivido desde la época del Sabio de los Seis Caminos, o al menos desde una época cercana. Por la historia de origen que Katsuyu le había contado a Hades, este más o menos podía intuir que los orígenes de la pequeña babosa se remontaban a la época de la fundación de la secta ninja.
Ya que en ningún momento esta mencionó a la madre del Sabio de los Seis Caminos, Kaguya Ōtsutsuki, y aunque sabe quién es el Sabio de los Seis Caminos e incluso sabe sobre sus hijos, Indra y Ashura, no sabe sobre el hermano del sabio, Homura Ōtsutsuki, o el Árbol Sagrado. Aunque sí le mencionó sobre un encuentro que tuvo en su juventud con un cachorro de zorro gigante que se podía intuir era Kurama en su niñez.
Aunque existía la posibilidad de que Katsuyu estuviera escondiendo información sobre la era del Sabio de los Seis Caminos, Hades no creía que ella lo estuviera haciendo.
Aunque solo llevaba unos días de conocer a la sabia de las babosas, Hades ya podía intuir que ella era un ser muy transparente y genuino. Desde que estaba con él, siempre solía tener una actitud muy curiosa sobre todo lo que la rodeaba en el mundo de Hades, explorando cada detalle con asombro infantil.
Y solía ser muy abierta y respetuosa a la hora de hablar, siempre siendo sincera sin ocultar ningún tipo de información, por lo que Hades había visto.
Por lo que si ella no hablaba sobre la época anterior a la fundación de la secta ninja, era porque simplemente no lo sabía.
Pero Hades no estaba triste por eso, ya que ella seguía siendo una increíble fuente de información sobre la historia del mundo ninja. Después de todo, era un ser que había vivido durante siglos y había tenido múltiples contratistas a lo largo de los años.
Cuando Hades firmó su contrato de invocación, logró ver múltiples nombres escritos en el pergamino, pero los que más le llamaron la atención fueron dos de los más recientes.
Uno pertenecía al apodado Dios del Mundo Ninja, Senju Hashirama. Y el segundo, que era más reciente, pertenecía a la legendaria ninja médica Tsunade Senju, también conocida como la Sannin de las Babosas o la Princesa de las Babosas.
Katsuyu le había dicho que esta era la descendiente de uno de sus anteriores contratistas y que esta había firmado su contrato hacía unos años atrás. Aunque Hades no sabía a qué edad Tsunade firmó el contrato de las babosas, ya que esto nunca se vio en el anime de su vida anterior, él piensa que debió de ser entre el año 30 y el 35 desde la fundación de Konoha.
(Nota: Tsunade nació en el año 20 desde la fundación de la aldea y la edad a la que Tsunade y sus compañeros de equipo se graduaron de la academia parecía ser entre los 10 y 13 años, por lo que solo estoy especulando. Realmente no se sabe cuándo Tsunade firmó el contrato de las babosas, solo que a esa edad aprendió el jutsu de invocación de su maestro Sarutobi Hiruzen. Fin de nota.)
El amanecer pasó rápido y pronto llegó la mañana, el sol empezó a iluminar intensamente la superficie de la isla, marcando el final del entrenamiento diario de Hades.
“Hmm”, Hades se quejó al sentir la intensa luz golpeando su rostro, forzándolo a entrecerrar los ojos. “Ya es de día”, dijo todavía estando algo soñoliento y entumecido por estar entrenando ininterrumpidamente desde la noche anterior.
Se levantó con cuidado del suelo y miró a la pequeña babosa que tenía pegada al hombro y a la que estaba adherida a su brazo derecho.
Rápidamente levantó la mano, haciendo un sello de “disipar” con sus dedos, causando que todos los clones a su alrededor desaparecieran con una explosión de humo blanco, dejando el claro silencioso de nuevo.
“Maestra Katsuyu”, dijo Hades inmediatamente, llamando la atención de la babosa más grande que estaba comiendo debajo del árbol.
Hades sabía bien lo que Katsuyu estaba comiendo: era el alimento para mascotas mágico que había ganado en una de sus gachas hacía años atrás. Envuelto en un pequeño empaque con un aura brillante, era sorprendentemente popular.
A pesar de ser un alimento diseñado exclusivamente para animales, también podía ser consumido por otras criaturas mágicas y no mágicas.
Hades mismo lo podía confirmar; después de todo, a él le gustaba comer de los premios de la bolsa cada vez que no tenía nada que hacer, y podía confirmar que eran bastante deliciosos, con un sabor indescriptible pero agradable.
Además, la bolsa podía reponer su contenido por sí sola una vez pasada la medianoche, lo que la hacía una fuente inagotable de bocadillos.
La razón de que Katsuyu estuviera comiendo de este delicioso alimento se debía a que la noche anterior había visto cómo Hades comía de la bolsa con gusto, y el olor había llamado su atención con una curiosidad inusual. Por lo que Hades le había dejado la mitad del alimento de la bolsa para que esta se entretuviera mientras él practicaba, un pequeño “soborno” amistoso.
“Hey, Hades-sama, ¿ya terminó su práctica de hoy?”, preguntó Katsuyu con una voz tranquila y suave, emergiendo su cabeza del interior de la bolsa, con un trozo de alimento pegado a su ‘mandíbula’.
“Sí, ya he terminado mi entrenamiento por hoy. Nuevamente, muchas gracias por guiarme en mi práctica de Senjutsu”, Hades utilizó el tono más respetuoso posible, inclinándose levemente en señal de respeto, algo que hacía por su propia voluntad, no por obligación.
“No hay ningún problema, no es ninguna molestia para mí ayudarte con tu entrenamiento”, dijo Katsuyu, negando con un ligero movimiento de su cabeza viscosa que fuera una molestia para ella ayudar a Hades. “En realidad, tu progreso es bastante destacable, Hades-sama.”
De hecho, la propia Katsuyu estaba bastante impresionada con el progreso de Hades. En todos estos años, a excepción de Senju Hashirama, el cual era un genio natural en el cultivo del arte Senjutsu, ninguno de sus anteriores contratistas había tenido aptitudes tan buenas para el cultivo del Modo Sabio.
A sus ojos, parecía que Hades estaba progresando más rápido cada día, asimilando la energía natural con una facilidad pasmosa.
Aunque ella no sabía que eso se debía mayormente al Sistema de Hades, que aceleraba su comprensión y afinidad.
Katsuyu estaba más que complacida por encontrar a un contratista tan bueno, sobre todo uno que realmente quisiera aprender el Modo Sabio de las babosas en su totalidad.
Aunque era verdad que Hashirama aprendió a utilizar el Modo Sabio de ella, él decidió no utilizar el método que ella quería enseñarle y en cambio terminó creando su propia variante del Modo Sabio, basándose en su Chakra Mokuton. Respecto a esto, Katsuyu no tenía ningún problema con ello; de cualquier forma, era solo otro camino para llegar al mismo resultado, que era lograr el Modo Sabio.
Un camino diferente, pero válido.
Pero en lo que respecta a Tsunade… Katsuyu no tenía palabras para ella. Intentó enseñarle los conceptos del Modo Sabio, pero después de intentarlo la primera vez, lo abandonó directamente. ¿La razón? No le gustaba el color que adoptaba su piel cuando la técnica se activaba. ¡Un motivo tan trivial!
Lo que la había llevado a abandonar el entrenamiento de las habilidades sabias que Katsuyu había intentado enseñarle, concentrándose en aprender únicamente las habilidades médicas que Katsuyu podía enseñarle. Una lástima, pensaba la sabia babosa.
Pero ahora, finalmente tenía a alguien al que realmente le podía enseñar sus artes sabias de manera correcta, a alguien que valoraba el poder de la energía natural.
Y no solo eso, también era un contratista bastante generoso. Incluso le había dado un regalo en forma de comida extrañamente deliciosa, y también le había mostrado un mundo totalmente distinto al que ella conocía, haciendo que regresara una extraña curiosidad infantil que ella creía perdida hace siglos. Era como una nueva vida para ella, observando las peculiaridades de este nuevo mundo.
Además, él sí la llamaba con un honorífico, ‘Katsuyu-sama’, lo que la hacía sentir respetada e importante, no como la pequeña Tsunade que solía ser más directa y a veces algo irrespetuosa, llamándola simplemente Katsuyu. Y aunque ella sabía que Tsunade lo hacía porque la consideraba alguien familiar y cercano a ella, todavía no se comparaba con el tono respetuoso y a veces reverente que utilizaba Hades.
¡Estaba más que satisfecha con Hades como su contratista!
Hades empezó a hacer ejercicios de estiramiento mientras miraba hacia el horizonte, observando cómo el sol ya estaba empezando a salir, pintando el cielo con tonos dorados, dando paso al comienzo de un nuevo día.
“Bueno, un nuevo día empieza”, dijo, inhalando el aire que todavía estaba algo húmedo y fresco. Miró a su alrededor, viendo cómo en las hojas de las plantas aún tenían algo de rocío en ellas, brillando como gemas minúsculas.
“Entonces, me despido, Lady Katsuyu. Nos veré nuevamente esta noche para continuar la práctica.” Con esas palabras dichas, Hades estaba a punto de hacer un sello de manos para cancelar la invocación y enviarla de regreso a Shikkōtsu.
“¡Hades-sama, espere un momento!”, cuando Hades estaba por disipar la invocación, fue repentinamente llamado por la sabia babosa, su voz sonando con un tono de urgencia.
“¿He?”, Hades estaba confundido por el repentino llamado de la otra parte, pero inmediatamente se dio vuelta para mirar directamente a la babosa.
“Lady Katsuyu, ¿puedo servirle en algo?”
Hades miró con curiosidad cómo la babosa de más de un metro de altura se acercaba a él a paso lento, su cuerpo ligeramente tembloroso, deslizándose sobre la tierra. Cuando esta estuvo a menos de un metro frente a Hades, se detuvo.
Fue entonces cuando Hades pudo ver cómo su cuerpo se contraía por un momento y, al instante siguiente, un sonido húmedo resonó: ‘¡Vomitar!’
De la boca de Katsuyu salió un pergamino. No era un pergamino cualquiera, sino uno envuelto en una capa de baba y mucosa verdosa, que caía sobre la hierba con un plop húmedo.
Hades miró toda esta escena estando aturdido, su cerebro procesando la imagen. Por un momento, recordó los ríos de ácido estomacal en el estómago de su padre, Kronos. Una imagen un poco… desagradable.
“Hades-sama, este es un pequeño regalo de mi parte”, dijo la voz suave y tranquila de Katsuyu, como si hacía unos momentos no hubiera expulsado de su boca un objeto casi más grande que su propio cuerpo. La naturalidad en su tono era desconcertante.
“¿Esto… yo… gracias?”, Hades no sabía cómo reaccionar ante la repentina escena. Al final no dijo nada y simplemente se inclinó para recoger el pergamino que todavía estaba envuelto en una fina capa de baba pegajosa, tratando de no hacer una mueca de asco.
Hades rápidamente sacó una toalla limpia de su inventario y la utilizó para limpiar la superficie del pergamino, que, extrañamente, seguía intacta y seca después de estar sumergida en un charco de baba viscosa.
Le echó una mirada a la superficie del pergamino, secándola cuidadosamente, hasta que sus ojos miraron el título que estaba escrito en la superficie del pergamino:
“¡Esto es…!” Las manos de Hades repentinamente se apretaron sobre el pergamino, sus nudillos blanqueando, y las esquinas de los labios de Hades se curvaron en una enorme sonrisa que amenazaba con partir su rostro en dos. Sus ojos brillaban con una excitación incontrolable.
[Arte del Estilo de Madera, por Senju Hashirama]
“¡Lady Katsuyu, no, Maestra Katsuyu!”, Hades rápidamente se acercó al cuerpo de la gran babosa y repentinamente la abrazó con fuerza.
Hades abrazó con efusividad el cuerpo de la sabia Katsuyu y la levantó en el aire, girando un poco, sin importarle que su ropa se estuviera poniendo pegajosa debido al contacto con el cuerpo viscoso de la babosa. Era un regalo demasiado valioso para preocuparse por una mancha.
“¡Heeeee!”, Katsuyu, por otra parte, se sorprendió por el repentino abrazo. “¡Hades-sama! ¡Por favor, no haga esas cosas tan repentinamente!” Su voz, transportada por el Chakra, sonó ligeramente ahogada por la sorpresa.
Hades, que todavía estaba inmerso en la alegría desbordante por el repentino y extraordinario regalo que recibió, finalmente se detuvo para luego poner en el suelo a la babosa, cuyo cuerpo, al estirarse, tenía casi la misma altura que él.
“Lo siento mucho, Maestra Katsuyu, me disculpo por el abrazo sorpresa, jejeje”, Hades rio avergonzado mientras se rascaba la nuca, su euforia aún palpable.
“‘Suspiro’ No pasa nada, Hades-sama, pero por favor, no vuelva a hacer acciones tan repentinas”, Katsuyu, que ya había pasado la etapa de la sorpresa, realmente no estaba enojada, solo un poco conmocionada. “La próxima vez, por favor, avísame antes de hacer cualquier acción repentina”, dijo en un tono suave, pero con un ligero tono de regaño en su voz, como una maestra a un alumno impetuoso.
“Realmente me diste un susto, me recordó a la vez en que casi fui comida por un sapo…” Cuando Katsuyu dijo la última parte, tuvo un repentino escalofrío en su cuerpo viscoso, una memoria desagradable.
Hades levantó ligeramente una mano en apaciguamiento. “Una vez más, me disculpo.” Pero luego volvió a su tono animado y casual, su excitación reapareciendo. “¡Pero no puedo evitarlo! ¡Este regalo es demasiado bueno para ser verdad!”
El pergamino que Katsuyu le había dado no era un simple pergamino cualquiera. ¡Era un pergamino escrito y firmado por el mismísimo Senju Hashirama! Un ninja cuya fuerza y experiencia le permitieron por sí solo someter a todas las fuerzas hostiles de una era, terminando con el periodo de los Reinos Combatientes.
Una era de guerras y conflictos entre clanes y países que había durado casi un milenio.
No había que subestimar la fuerza de Hashirama solo por ser un humano. En su mejor momento, era capaz de suprimir a todo el mundo ninja por sí solo. No por nada fue conocido como el “Dios del Mundo Ninja”.
Incluso en los periodos de tiempo posteriores, demostró ser un combatiente temible, siendo capaz de suprimir al Jubi y pelear con un Uchiha Madara en estado Edo Tensei que poseía el Rinnegan. Aun estando limitado por el estado de la Reencarnación del Mundo Impuro, fue capaz de pelear casi a la par con el fantasma de los Uchiha.
“Maestra Katsuyu”, Hades realmente quería hacer la pregunta que le inquietaba. “¿Está realmente bien que yo me quede con este pergamino?”
“Esto debe ser algo muy importante como para que el Señor Hashirama te lo diera”, a Hades le preocupaba estarse aprovechando de la amabilidad de su maestra, por lo que quiso confirmar una última vez, para asegurarse de no cometer un error.
“¿Hm?” Katsuyu primero ladeó la cabeza en tono de duda, pero luego asintió al comprender a lo que Hades se estaba refiriendo.
“Así que eso es lo que te preocupa, no te preocupes. Ese pergamino fue dejado hace más de una década por Hashirama-sama junto con algunas de sus cosas, pero nunca volvió por ellas. Conociéndolo, de seguro que se olvidó de ellas”, dijo Katsuyu con un tono de seguridad. Hashirama no había regresado por sus cosas en tantos años, incluso antes de su muerte, las veces que la visitó pueden ser contadas con una mano. Era un poco despistado.
Tsunade tampoco había preguntado por las cosas de Hashirama, por lo que Katsuyu dudaba de que siquiera supiera de ellas. Así que no veía ningún problema en regalar un simple pergamino a Hades (ni siquiera tenía idea del valor real de un pergamino como este en el mundo ninja).
“Noté que tienes el mismo Chakra peculiar que uno de mis anteriores contratistas, y también ese don de manipular la madera. Así que pensé que esto podría ayudarte a desbloquear tu potencial.”
“¡Y vaya que es una gran ayuda! Gracias por todo, Katsuyu-sama”, dijo Hades una vez más, haciendo una reverencia profunda mientras sostenía el pergamino como si fuera el objeto más sagrado del universo.
Si cualquier otro dios estuviera en el lugar, y presenciara dicha escena, miraría raro a Hades o incluso se reiría de él. ¿Un dios del Inframundo, una de las deidades más poderosas, inclinándose ante un simple animal? Simplemente ridículo a sus ojos.
Pero a Hades le daba igual lo que pensaran otros. Katsuyu era su maestra chula y punto. Que esos tipos se metieran en sus asuntos y no molestaran.
“Bueno, eso es todo lo que tenía que hacer, nos vemos”, ‘¡Explosión!’ Con esas últimas palabras, la sabia babosa desapareció en una nube de humo, dejándose disipar, dejando a Hades solo con su valioso pergamino y una sonrisa que no podía borrar de su rostro.
“Bueno, será mejor que me vaya de una vez”, se dio prisa en volver a la casa de madera antes de que sus hermanos despertaran, sobre todo Hestia, la cual se podía poner irritable si no tenía su desayuno a tiempo.
“Antes de que alguno de ellos queme la cocina”, dijo Hades riéndose entre dientes, recordando cómo intentó enseñarles a sus hermanos a cocinar en una ocasión, pero terminó terriblemente mal.
A excepción de Hestia, ninguno de ellos tenía aptitudes adecuadas para la cocina. ¿Deméter? No sabía hacer nada aparte de ensaladas. ¿Hera? Ni siquiera intentó aprender y se rindió en su primer intento, con la excusa de que “era un trabajo para mortales”. ¿Poseidón? Literalmente le prendió fuego a una sopa, ¡tres veces! Era un desastre culinario andante.
Hestia era la única que tenía un nivel de cocina decente y no dependía de las comidas instantáneas de microondas. No solo eso, también era bastante competente en las labores del hogar, pero aun así, era demasiado despreocupada, por no decir vaga, y prefería dejarle todas las labores de la casa a Hades.
Así que, en lo que respecta a las comidas y las labores del hogar, todo dependía de Hades.
En el camino hacia el otro extremo de la isla, Hades decidió echarles un ojo a sus estadísticas en el Sistema, caminando con el pergamino bien guardado en su inventario.
[Estado]
{Nombre: Hades}
{Dios del Inframundo – Dios del Agua}
{Nivel de potencia: 33.227}
{STR: 940}
{DES: 872}
{VIT: 1.980}
{MAG: 16.650}
{CHA: 38}
{KRA: 82.000}
Puntos: 21
“Bueno, al menos mi poder general aumentó algo”, pensó, asintiendo. La cifra, aunque aún lejos de alcanzar un nivel en el que se pueda sentir cómodo, al menos era un progreso constante.
Hades cambió su pantalla de estado y decidió mirar su apartado de cupones, una pequeña adicción que le proporcionaba emociones fuertes.
Cupon Común X 26
Cupon de Bronce X 29
Cupon Plateado X 4
Cupon Dorado X 0
Cupon Divino X 0
“Hmm, bueno, ¿por qué no?”, al mirar el exceso de cupones de bronce en su inventario, decidió que era hora de un gacha. Una pequeña sesión de ruleta de la fortuna siempre era bienvenida.
“Sistema, gira diez cupones de bronce.”
Felicidades
[Felicidades al anfitrión por obtener las siguientes recompensas]
{Técnica del Clon de Sombra Múltiple – Naruto}
{Cristal de Mana de Rango Intermedio}
{Técnica de la Marina: Rankyaku – One Piece}
{Movimiento: Tacleada de Voltios – Pokémon}
{Habilidad – Tiro Certero}
{Perla de Ender X 3}
{Continuación de Batalla – Fate verse}
{Pistola Errada}
{Sable Lotus – Kim Possible}
{Fotokinesis/Fotobiogénesis – Dragon Ball}
Al mirar las habilidades que obtuvo, Hades no pudo evitar mirar la última de sus recompensas con una ceja levantada.
“¿Realmente había un personaje de Dragon Ball que podía hacer eso?”, se preguntó, curioso.
{Fotokinesis/Fotobiogénesis – Dragon Ball}
{Habilidad biológica perteneciente a la raza de los namekianos, esta habilidad está basada en la biología única de los miembros de esta raza, basada en las plantas. Permite generar y manipular la luz y, más importante, la capacidad de obtener nutrientes de ella.}
{Generar de alimento: Ya no necesitarás comer para obtener energía. Simplemente con la exposición al sol y el consumo regular de agua, puedes producir los azúcares necesarios para sobrevivir.
Curación acelerada: La energía extra almacenada en las células del anfitrión puede usarse para regenerar tejidos más rápido o curar heridas. Esto mejora tu regeneración ya existente.
Resistencia y vigor: Al tener una fuente constante de energía, estos individuos tendrían una resistencia física y un vigor superiores durante el día.}
“¡Así que es eso!”, Hades finalmente recordó la habilidad única de Piccolo, o mejor dicho, de los namekianos, para sobrevivir únicamente consumiendo agua y luz solar. ¡Esto era un aumento brutal a su ya ridícula vitalidad!
{Sable Lotus – Kim Possible}
{Un arma mágica milenaria que contiene el poder místico del Mono, esta es un arma venerada en el Monte Yamanouchi. Se dice que solo aquellos aprendices de la escuela ninja Yamanouchi que reciban la bendición del espíritu del mono pueden portarlo y alcanzar el pináculo del estilo marcial Monkey Kung-Fu. Esta arma posee la capacidad de cambiar de forma según la voluntad de su usuario.}
Cuando Hades sacó el arma de su inventario, en su mano apareció un sable oriental largo, elegantemente curvado. Pero en vez de tener el típico color plateado de los sables y espadas normales, este tenía un color ligeramente azulado que parecía tener un brillo mágico, un aura propia.
{Sable Lotus}
Habilidades:
Cambio de forma: El arma puede alterar su forma, tamaño y peso a voluntad del usuario, adaptándose a cualquier necesidad de combate o herramienta.
Auto reparación: El Sable Lotus puede repararse a sí mismo de cualquier daño menor, y sanar de daños mayores con tiempo y energía del usuario.
Canalización mágica: Permite al usuario canalizar y amplificar energía mágica través de él para potenciar ataques o liberar ráfagas de energía.
Conexión espiritual del mono: Otorga al usuario una afinidad y un dominio mejorados sobre el estilo de lucha Monkey Kung-Fu, así como una conexión limitada con los espíritus de los monos.
“Es un arma bastante buena, ahora miremos el resto”
Técnica del Clon de Sombra Múltiple – Naruto: Una versión mejorada del Clon de Sombra, que permite al usuario crear cientos o incluso miles de clones, aunque requiere una enorme cantidad de Chakra.
Cristal de Mana de Rango Intermedio: Un cristal que contiene una cantidad considerable de energía mágica, que puede ser absorbida por el usuario para reponer su mana o usarse para potenciar hechizos.
Técnica de la Marina: Rankyaku – One Piece: Una técnica de las Seis Formas (Rokushiki) que consiste en patear el aire con tal velocidad y fuerza que se crea una cuchilla de aire comprimido afilada que puede cortar objetos a distancia.
Movimiento: Tacleada de Voltios – Pokémon: Un movimiento de alto impacto donde el usuario carga su cuerpo con electricidad y embiste al oponente a gran velocidad, causando un daño eléctrico masivo pero también un retroceso de daño.
Habilidad – Tiro Certero: Mejora drásticamente la precisión del usuario con cualquier arma proyectil o ataque a distancia, haciendo que cada disparo o lanzamiento sea casi imposible de fallar.
Perla de Ender X 3 – Minecraft: Pequeñas esferas moradas que, al ser lanzadas, teletransportan al usuario instantáneamente al punto de impacto, ofreciendo una movilidad táctica rápida pero con un pequeño daño al caer.
Continuación de Batalla – Fate Verse: Una habilidad que permite al usuario seguir luchando y soportar el dolor incluso con heridas graves que normalmente incapacitarían a otros, prolongando su capacidad de combate más allá de los límites normales.
Pistola Errada: Un arma de fuego peculiar que tiene una probabilidad aleatoria de fallar su objetivo o de disparar de formas inesperadas. Incluso si su objetivo esta a un metro de distancia encontrara una forma de fallar el tiro, un arma divertida muy poco confiable.
Hades sonrió de oreja a oreja. La suerte estaba de su lado esta mañana. Entre un pergamino de Hashirama y estas nuevas habilidades, su arsenal acababa de crecer de manera exponencial.
“Ja, no está mal, nada mal”, murmuró Hades para sí mismo, revisando la lista de sus nuevas adquisiciones del Gacha.
La habilidad de Fotokinesis/Fotobiogénesis era una joya, una mejora directa a su ya legendaria resistencia y la capacidad de fabricar su propio alimento a partir de la luz solar era increíblemente práctica para un dios fugitivo. El Sable Lotus también era un arma bastante versátil.
“Bueno, ahora tengo más habilidades con las que trabajar, pero por ahora lo primero será leer el pergamino de Hashirama”, decidió, su mente ya zumbando con las posibilidades.
Al llegar a la casa de madera, Hades abrió directamente la puerta. Al entrar, fue recibido por Poseidón y Hestia, los cuales ya estaban levantados, a juzgar por el estado de la cocina.
‘Bostezo’ “Buenos días, hermano”, Hestia, todavía adormilada, ya estaba sentada en la mesa del comedor, con su consola portátil en una mano y la otra tamborileando, esperando impacientemente el desayuno.
“Hades”, Poseidón, que estaba parado frente a la puerta abierta del refrigerador, buscando algo con el ceño fruncido, dijo con voz quejumbrosa: “Se nos acabó el chocolate otra vez”.
Al escuchar lo que dijo Poseidón, Hades miró por el rabillo del ojo a Hestia, la cual se había puesto ligeramente rígida al escuchar la queja de su hermano. Un pequeño indicio de culpabilidad.
(Ningún dulce está a salvo de Hestia en esta casa), pensó Hades en su mente con diversión. Su hermana, a pesar de ser un ser divino, tenía una debilidad por los dulces que rozaba lo patológico.
Pero Hades no se quedó en el lugar por mucho tiempo y se dirigió directamente a su habitación, el pergamino de Hashirama su prioridad principal.
Hestia, por supuesto, notó esto, y no pudo evitar protestar.
“¡Oye, Hades! ¿A dónde crees que vas?”, dijo con un tono molesto, su estómago ya rugiendo por la anticipación de la comida, al ver que Hades no tenía la intención de hacer el desayuno personalmente.
Hades no dijo nada. Simplemente movió ligeramente su mano, y de su sombra se formó la figura de un caballero sombrío, hecho de energía oscura y silente.
Esta figura, se dirigió directamente a la cocina y, con movimientos eficientes, se ató un delantal, preparándose para empezar a cocinar con la precisión de un chef profesional.
Al ver esta escena, Hestia ya no tuvo la intención de buscar a Hades y simplemente sacó su consola de bolsillo para empezar a jugar, satisfecha con que el desayuno estuviera en camino, aunque no fuera preparado por su hermano en persona. Un chef sombra era suficiente.
En la habitación de Hades.
Al entrar en su cuarto, Hades despejó una parte de la habitación de cualquier objeto que estorbara y luego desenrolló directamente el pergamino en el suelo, sus ojos brillando con emoción mientras se preparaba para absorber el conocimiento de Hashirama. Pero al abrir el pergamino, toda su emoción se congeló en seco.
Encima del pergamino se encontraba un pequeño colgante atado con una pequeña cadena de plata. Pero eso no es lo que le importaba a Hades. Lo que realmente llamó su atención fue la persona que estaba enmarcada en el pequeño colgante: ¡era la imagen de Uchiha Madara!
Qué clase de relación profunda tenían Hashirama y Madara para que uno de ellos tuviera la cara del otro enmarcada en un collar. Hades, conocedor de la historia del mundo ninja, sabía que su relación era compleja, una mezcla de rivalidad, amistad, destino y quizás algo más.
Al mirar la descripción del objeto en el Sistema, Hades descartó cualquier idea rara que hubiera tenido sobre un romance secreto.
{Amuleto de Amistad de Senju Hashirama: un colgante de plata forjado por un legendario herrero del País del Hierro para conmemorar el final del conflicto entre los clanes Senju y Uchiha. Se dice que existe otro igual con la cara de Senju Hashirama.}
{Beneficio: Ninguno. Es solo un collar común.}
“Bueno, esto es bastante curioso”, Hades mentiría si dijera que no le interesaba la historia detrás de este collar, una reliquia de una amistad épica que trascendió la guerra. Pero no era momento para eso.
Utilizando toda su concentración y sus habilidades del sistema, ‘Comprensión de Idiomas’ y ‘Dominio del Ninjutsu’, Hades se sentó en el suelo y empezó a estudiar con diligencia el contenido del pergamino. Cada kanji, cada diagrama, cada explicación sobre la manipulación de la madera y la energía de la vida fue absorbido por su mente como una esponja, el conocimiento del legendario Hashirama fluyendo directamente a su ser.
Salto de tiempo 4 horas.
Hades se encontraba parado sobre la arena dorada de una de las playas de la pequeña isla, lo suficientemente lejos de la zona donde estaban sus hermanos y la casa para lo que estaba a punto de hacer. El sol de la mañana ya estaba en lo alto, calentando la arena bajo sus pies.
Entonces empezó a hacer un sello con sus manos, concentrándose. ‘Tigre’. “¡Tajuu Kage Bushin no Jutsu!” Con ese grito, múltiples columnas de humo se alzaron alrededor de Hades, y cuando el humo se dispersó, en el lugar se alzaban doscientos clones de Hades, cada uno idéntico a él.
“¡Guau, somos muchos!”, exclamó uno en voz alta con clara alegría en su voz, mirándose las manos.
“Ahora puedo tener un partido de fútbol conmigo mismo”, dijo otro en tono divertido, dando unos toques a una pelota imaginaria.
“Aunque normalmente no me gustan las multitudes, tengo mucha suerte de estar rodeado de tipos tan geniales, jajaja”, otro clon dijo en tono de broma, cruzándose de brazos.
“¡Tú lo dijiste, hermano!”, se escuchó el grito de un clon en respuesta, con una energía contagiosa.
Entonces Hades, el original, caminó hasta estar al frente de todos sus clones y luego se giró para mirar directamente a la multitud. Un mar de sus propios rostros lo miraba con expectación.
“Muy bien, todo el mundo, ponga atención”, con sus palabras, Hades llamó directamente la atención de todos los clones presentes, que se silenciaron de inmediato.
“Ya conocemos toda la información del pergamino que nos dio la Maestra Katsuyu, así que es tiempo de practicar”, dijo con un tono de determinación que hizo que sus clones sonrieran con desafío, listos para el trabajo.
“¡Nos vamos a dividir en diez grupos de veinte personas por cada uno!”
Con esas palabras, la multitud de clones empezó a moverse con rapidez de un lado a otro, organizándose con una eficiencia sorprendente, hasta que finalmente se formaron los diez grupos perfectamente alineados.
“Muy bien, escuchen con atención. De derecha a izquierda se nombrarán los grupos”, dijo Hades.
Uno de los clones alzó la mano. Hades lo señaló para darle permiso para hablar.
“¿Tu derecha o nuestra derecha? Porque entonces para nosotros sería la izquierda”, preguntó con la duda plasmada en su rostro, su lógica impecable.
“¿He? Bueno, mi derecha, su izquierda, ¿entendido?”, respondió Hades, rascándose la cabeza con una sonrisa irónica. Las paradojas de los clones.
El clon solo asintió en señal de comprensión, satisfecho con la aclaración.
“Entonces”, Hades señaló al primer grupo a su lado derecho, que estaba formado y atento. “Ustedes serán el Grupo Uno, y practicarán los jutsus de la Pared de Madera y el Crecimiento Arbóreo.”
Luego señaló al siguiente grupo. “Ustedes serán el Grupo Dos y practicarán el Jutsu del Dragón de Madera.”
El siguiente: “Ustedes serán el Grupo Tres, y practicarán el Advenimiento del Mundo de los Árboles.”
El siguiente: “El Grupo Cuatro practicará el Advenimiento del Bosque Floreciente.”
“El Grupo Cinco, practicará la Técnica del Humano de Madera.”
“El Grupo Seis practicará el Jutsu de los Clones de Madera, el Jutsu de la Casa de Cuatro Pilares y el Jutsu Prisión de Cuatro Pilares.”
“El Grupo Siete practicará la Técnica de las Puertas del Exorcismo.”
“El Grupo Ocho practicará sus habilidades de Taijutsu, perfeccionando cada golpe y movimiento.”
“El Grupo Nueve, practicará la técnica de Buda de las Mil Manos.”
Al escuchar esto, un clon del Grupo Nueve alzó nuevamente la mano. “Una pregunta, ¿no se necesita del Modo Sabio para utilizar ese jutsu?”
“Bueno, sí”, respondió Hades con un poco de vacilación. Era una técnica que requería una cantidad inmensa de energía natural.
“Pero con nuestras reservas de Chakra y nuestro fuerte físico, estoy seguro de que podemos intentarlo. Y si no, al menos intentarlo servirá para cuando hayamos dominado el arte Senjutsu por completo”, razonó Hades, pensando en la “Continuación de Batalla” que acababa de obtener. La experiencia sería invaluable.
Los clones del Grupo Nueve asintieron al unísono, la determinación brillando en sus ojos.
“Y por último, el Grupo Diez, ustedes vendrán conmigo a practicar la absorción de Chakra natural. Recuerden, para el final del día quiero que por lo menos alcancemos un nivel de competencia intermedia en nuestro dominio del Estilo de Madera y Taijutsu. ¡¿Entendido?!”
“””¡Sí, señor!””” Los clones alzaron la voz con una respuesta positiva y atronadora, y luego se dispersaron en diferentes direcciones, cada grupo buscando su propio espacio para entrenar.
El último grupo se quedó en la zona junto a Hades, listos para su parte del entrenamiento.
“Muy bien, empecemos”, Hades hizo sellos de manos nuevamente. ‘Jabalí (Inoshishi), Perro (Inu), Pájaro (Tori), Mono (Saru), Carnero (Hitsuji)’. Después de hacer los sellos, se mordió el dedo pulgar con fuerza hasta que salió un pequeño rastro de sangre y presionó su pulgar contra la superficie de la arena.
“¡Jutsu de Invocación!” ‘¡Puff!’ Con una pequeña explosión de humo, apareció la figura de la sabia babosa Katsuyu, solo que esta era claramente más grande que la que había invocado la noche anterior. Tenía alrededor de diez metros de altura, su cuerpo brillante bajo el sol de la mañana.
“Saludos, Hades-sama”, sonó la suave y aguda voz de la babosa, que contrastaba marcadamente con su imponente apariencia, resonando por el Chakra que emitía.
“Saludos a usted también, Katsuyu-sama”, dijo Hades en tono alegre, mientras inclinaba levemente su cuerpo en señal de respeto.
“¿Ya es hora de continuar el entrenamiento?”, preguntó Katsuyu con curiosidad, mientras también miraba a la multitud de clones de Hades que estaban a su lado, asimilando la extraña situación.
“Sí, Maestra Katsuyu”, dijo Hades en confirmación. “Hoy también me acompañarán mis clones en el entrenamiento.”
Al escuchar la confirmación de Hades, Katsuyu no dijo nada más. Al instante siguiente, una parte de su cuerpo se separó en varias babosas de un metro de altura, y a la vez, estas se separaron nuevamente en una multitud de pequeñas babosas, las cuales empezaron a deslizarse rápidamente en dirección de los clones de sombras, adhiriéndose a ellos para comenzar la infusión de energía natural.
Hades, por su parte, se sentó en el mismo lugar donde estaba parado y adoptó una pose de meditación, juntando sus manos en señal de oración para iniciar el proceso de recolección de energía natural del entorno, mientras un pequeño grupo de babosas sabias se adhería a su cuerpo para ayudarlo con su práctica.
Mientras tanto, el cuerpo principal de Katsuyu, el cual, aunque ahora era un poco más pequeño debido a la separación de su cuerpo (seguía midiendo más de cinco metros), miró el lugar con curiosidad.
Pov Katsuyu.
Al ver cómo Hades estaba absorto en su entrenamiento y viendo que todavía era de día, decidió irse a explorar la zona. Así que empezó a deslizarse por el denso bosque, buscando cosas interesantes que ver. Era una oportunidad rara para ella de explorar un mundo nuevo sin la presión de una misión.
A medida que avanzaba, pudo ver muchos animales que no conocía, y nuevamente notó que ninguno de ellos tenía Chakra en sus cuerpos, lo cual se le hacía extraño, ya que en su mundo, todos los seres vivos nacían con Chakra en sus cuerpos en mayor o menor medida, ya sean animales, humanos, plantas o incluso objetos podían tener Chakra. Para Katsuyu, el concepto de una forma de vida sin Chakra era totalmente fascinante.
Y algunas de estas criaturas tenían una energía completamente diferente al Chakra. Esta debía ser la energía mágica. Hades ya le había contado que en su mundo, esta era la energía dominante y que prácticamente casi todos los seres inteligentes podían acceder a ella, a diferencia del Chakra que ella y Hades utilizaban, el cual, hasta donde él sabía, podría ser inexistente en este mundo sin la intervención del sabio de los seis caminos.
Después de estar vagando por un tiempo, Katsuyu finalmente llegó a la parte más alta de la isla, desde donde podía ver todo lo que el paisaje tenía para ofrecer.
“Vaya, es muy bonito”, Katsuyu no pudo evitar elogiar la vista que tenía en frente. Los majestuosos árboles que se alzaban hacia el cielo, la playa dorada que se curvaba suavemente a lo largo de la costa, y la luz del sol que iluminaba todo lo que tocaba, haciendo que el agua del mar brillara. Era un paisaje bastante único para ella, y no es que no hubiera estado en una playa antes, sino que, cuando era invocada, normalmente lo hacía en alguna zona de conflicto o situación de emergencia. Así que los momentos en los que podía ver paisajes como estos fuera de su bosque eran escasos. Por lo general, sus contratistas solo la llamaban cuando la necesitaban y luego la despedían. Así que momentos como este, donde ella podía tomarse las cosas con calma y explorar, eran bastante raros y apreciados.
Katsuyu siguió explorando el área con sus ojos, sus antenas girando, escaneando el horizonte. Hasta que de repente, a la lejanía, logró divisar una construcción. Parecía una especie de casa hecha de madera.
Al ver el pequeño edificio, ella ya había asumido que esa era la residencia de su contratista, Hades. Por lo que decidió ir a echar un vistazo. La curiosidad la llamaba.
Después de recorrer un corto trayecto, Katsuyu finalmente llegó hasta la casa de madera. Al mirar el edificio, cuya construcción estaba hecha puramente de Chakra de Madera, no pudo evitar felicitarse a sí misma por su gran idea de regalarle a Hades el pergamino que su antiguo contratista había dejado abandonado. ¡Sin duda, le sería muy útil! Después de todo, Hashirama era tan fuerte que ni siquiera necesitaba de su ayuda para ganar sus batallas; él solo podía lidiar con ejércitos enteros. Después de todo, ella estuvo presente cuando Hashirama entraba corriendo en territorios enemigos y luego derrotaba a sus ejércitos con fuerza abrumadora, obligándolos a detener sus conflictos y firmar acuerdos para unirse a su aldea, mientras que ella era la que tenía que moverse de manera sigilosa por el campo de batalla, utilizando sus habilidades curativas para evitar que esos ninjas murieran por la paliza que Hashirama les propinaba.
En esos tiempos, ella era más un ayudante que curaba heridas y evitaba la muerte que una bestia invocadora de combate.
Katsuyu empezó a rodear la casa y pudo ver de mejor manera el lugar. En la parte trasera de la casa había un pequeño huerto que parecía bastante bien cuidado, con hileras de plantas verdes y saludables. También le llamó la atención el hecho de que algunas de las plantas del huerto emitían leves rastros de energía Chakra. Este hecho le pareció un tanto curioso, pero no tanto; después de todo, en la montaña donde vivía, había miles de plantas como esa, y el Chakra era tan abundante que incluso se podía sentir en el aire.
Al mirar más hacia dentro de la propiedad, había lo que parecía ser un pequeño pozo lleno de agua cristalina, a su lado había un balde con una cuerda larga atada a él.
También pudo ver que junto a la entrada había una extraña planta que parecía un bananero, pero lo extraño era que, en vez de tener plátanos amarillos o verdes, estos eran de varios colores: azules, rojos, púrpuras. “Qué extraño, me pregunto qué sabrán. Quizá pueda pedirle unos a Hades-sama después”, pensó, con su curiosidad agudizada.
Katsuyu se había acercado más a la entrada de la casa para mirar a la peculiar planta. Inclinó su enorme cuerpo y bajó sus largas antenas para mirarla mejor. Estaba tan concentrada en su acción que no notó cuando se había abierto la puerta trasera de la casa.
Entonces, Katsuyu volteó la mirada. En la entrada de la casa se encontraba una mujer de pelo rubio tan claro que parecía casi dorado. Esta vestía ropa ligera para el campo y utilizaba un sombrero de ala ancha sobre su cabeza, pareciendo una mujer granjera. En sus manos sostenía una caja de madera que estaba llena de ¿manzanas? Bueno, parecían manzanas, pero estas eran doradas y emitían un olor que llamó especialmente su atención.
La mujer parecía estar distraída, murmurando en voz baja algo que Katsuyu no pudo entender por completo, algo sobre ‘hermano’ y ‘¿cereales?’.
Esta estaba tan distraída, caminando con la cabeza gacha, que no se dio cuenta cuando chocó con el enorme cuerpo gelatinoso de Katsuyu.
Deméter retrocedió aturdida, tropezando sin saber lo que pasó. Finalmente miró al frente y entonces vio algo blanco. Todavía estando sorprendida, levantó la mirada y luego su rostro se puso pálido y empezó a temblar. El miedo la invadió al ver a la enorme babosa.
Katsuyu notó su estado y por el aura de la mujer pudo saber que esta le tenía miedo. Ella no tenía la intención de asustar a la mujer, por lo que para aliviar la situación, intentó presentarse a la desconocida.
“Ejem, disculpe la molestia, señorita, permítame presentar…” Sin embargo, Katsuyu no pudo terminar de hablar.
“¡Haaaaaaaaa!”, la mujer que tenía en frente repentinamente soltó las cosas que sostenía en las manos, dejando caer la caja de manzanas doradas, y empezó a gritar, un grito agudo y lleno de terror.
Katsuyu se estremeció al escuchar el agudo grito de la mujer. En ese momento, supo que la había asustado, por lo que intentó acercarse para intentar calmarla. Sin embargo, ‘¡Auge!’
Katsuyu, al no esperar un ataque furtivo, fue repentinamente enviada a volar por un fuerte impacto, mandándola a estrellarse contra una hilera de árboles, atravesándolos con su cuerpo directamente. ¡Su cuerpo había sido lanzado a más de cien metros de distancia!
Por suerte, su físico especial de babosa la hacía especialmente resistente a la mayoría de los ataques, sobre todo los físicos, por lo que no estaba realmente herida, pero sí se encontraba confundida. “¿Quién me atacó?” Esa era la principal pregunta que rondaba su mente.
Punto de vista Hestia.
“¿Deméter, te encuentras bien?”, Preguntó Hestia con preocupación, mirando directamente a una nerviosa Deméter. Su rostro, antes apacible, se había endurecido con una determinación protectora.
“S-sí, estoy bien”, dijo Deméter entre tartamudeos, sorprendida por la escena que acababa de pasar. Hace un momento, había un enorme monstruo frente a ella que la había asustado, y luego, de la nada, apareció su hermana mayor, Hestia, enviando a volar al monstruo de un golpe. Todo sucedió demasiado rápido para su joven cerebro.
“Eso es bueno. Entonces, métete en la casa y no salgas. Espera a que alguno de nuestros hermanos regrese”, dijo Hestia con voz autoritaria, sus ojos ya escaneando la dirección donde la criatura había sido lanzada.
“Yo…” Deméter parecía dudosa, pero luego asintió de acuerdo, su miedo por Hestia era menor que su miedo por la criatura. “Está bien, ¿pero qué harás tú?”, preguntó con ansiedad al ver que Hestia no tenía la intención de ir con ella.
“Esa cosa casi te come. Eso no puede quedar impune, así que iré a matarla.” Con esas palabras dichas, Hestia fue rodeada por una densa capa de energía naranja del One For All, y salió disparada en dirección al monstruo en un destello de velocidad que apenas dejó un rastro.
Ella estaba segura de que esa bestia todavía seguía con vida; después de todo, cuando la golpeó, no sintió la sensación general de la carne rompiéndose. Más bien, se sintió como si el impacto de su golpe hubiera sido absorbido, la fuerza de impacto de su golpe disipada.
Al llegar al área donde ese monstruo había aterrizado, Hestia finalmente pudo ver la imagen completa del monstruo que había atacado a Deméter. Era grande, de color blanco con rayas de color azul claro que recorrían su cuerpo gelatinoso. En la parte superior de su cabeza tenía dos protuberancias largas como antenas y una boca de aspecto extraño.
Hestia se estremeció al ver lo que parecía ser una inmensa babosa que al menos la cuadruplicaba en tamaño. Le había recordado a un monstruo en específico que había visto en uno de sus videojuegos favoritos.
Era una raza de babosas alienígenas parlantes que utilizaban sus poderes mentales para controlar la mente de los NPCs para atacar al jugador. Además, estos, al derrotar a su personaje, tienden a disolver su cuerpo en su extraña baba alienígena para consumirlo, dejando solo los huesos. Una imagen bastante vívida que la había aterrorizado en su momento.
Aunque Hestia sabía que solo eran personajes de un videojuego, no podía evitar notar el parecido entre ellos y la babosa gigante que tenía en frente. Hestia siguió analizando al ser enemigo que tenía en frente, planeando cuál sería la mejor forma de eliminarlo. Sucedió algo que la dejó helada.
“Disculpa, ¿fuiste tú quien me atacó?” En ese momento, se escuchó el suave sonido de una voz aguda, casi infantil, que llegó a los oídos de Hestia.
Hestia se había quedado paralizada de la impresión. Claramente no escuchó que ningún sonido saliera de la boca de aquella criatura. Es más, ni siquiera la había visto mover esa cosa que tenía por boca.
Entonces Hestia recordó. En su juego, las babosas utilizan sus poderes mentales para comunicarse entre sí y controlar las mentes de las personas. Esto hizo que Hestia se pusiera extremadamente cautelosa ante este extraño ser que ya empezaba a creer que podría ser un alienígena malvado del espacio.
(Nota: Hestia no puede sentir el Chakra que Katsuyu utiliza para transmitir su voz. Recuerden que esta es una energía perteneciente a la raza de los Ōtsutsuki, que son un clan alienígena de otro mundo, por lo que, al no ser una energía que se forma de manera natural de la tierra, sino una energía que fue integrada en los cuerpos de todos los seres vivos del planeta ninja, es difícil de sentir. Solo seres poderosos con buenos sentidos de detección pueden sentirla. Además de que es medio tonta 😉 Fin de nota.)
Entonces finalmente tomó su decisión. Tenía que eliminar al monstruo que tenía en frente antes de que la controlara a ella.
Con este pensamiento en mente, ya no dudó más. Canalizó la energía del One For All en sus piernas, haciendo que sus músculos se tensaran por la fuerza ejercida. ‘¡Boom!’
En menos de un segundo, el cuerpo de Hestia salió disparado en dirección de su enemigo, levantando la pierna derecha para conectar una poderosa patada con la intención de decapitar al monstruo babosa.
Sin embargo, el ataque de Hestia falló. Un instante antes de que su ataque conectara, la babosa estiró su cuerpo a una velocidad que sorprendió a la misma Hestia, evitándolo por poco.
‘¡Quebrar!’
Aunque el ataque de Hestia había fallado, este generó una ráfaga de viento brutal que arrasó con todo lo que tuviera en frente. Los árboles fueron destrozados o arrancados directamente desde la raíz. ‘¡Chasquido!’, Hestia chasqueó la lengua con frustración al ver que su ataque había fallado.
Y se preparó nuevamente para atacar, su guardia en alto.
Pero sonó nuevamente la voz de aquel ser. “Espera un momento, debe haber una equivocación aquí, no soy tu enemigo.” La voz esta vez sonaba un poco ansiosa, un matiz de súplica.
Ante esto, Hestia solo dio una sonrisa desdeñosa. “¿De verdad crees que voy a creer lo que me diga un alien?”
“¿Alien?” Las palabras de Hestia habían dejado algo descolocada a Katsuyu. “No soy un alien, yo soy…”
“¡No me importa lo que digas, no dejaré que controles mi mente con tus extraños poderes!”
Hestia no tenía la intención de escuchar lo que la otra parte tuviera que decir, así que nuevamente se lanzó en un ataque veloz. Solo que esta vez, envolvió sus puños con su poder divino, haciendo que estos se encendieran en llamas crepitantes, preparándose para dar un golpe devastador.
Katsuyu, al sentir el peligro que se acercaba, rápidamente dividió su cabeza por la mitad, justo a tiempo para que el ataque de Hestia la atravesara, causando que el puño ardiente pasara de largo del cuerpo de Katsuyu, liberando de paso una ola de calor que incineró todo lo que tenía en frente a docenas de metros, dejando un pedazo del bosque completamente carbonizado.
Katsuyu, al ver esta escena, no pudo evitar temblar y nuevamente se retiró lejos de Hestia, deslizándose a una velocidad sorprendente. Pero ella no la iba a dejar hacer eso, por lo que estiró sus dos manos en dirección de Katsuyu, liberando un aterrador vórtice de fuego que amenazó con tragarse su cuerpo por completo.
Katsuyu, al ver esto, ya no intentó huir más. En vez de eso, tensó su cuerpo y de su boca disparó una columna de ácido mezclado con agua a presión que se estrelló directamente contra el pilar de fuego de Hestia.
El impacto de ambos ataques fue enorme, generando una enorme columna de energía. La mitad eran llamas rojas intensas, siendo este el ataque de Hestia, y la otra mitad era una columna de ácido mezclado con agua, siendo el contraataque de Katsuyu. Ambos ataques parecían anularse uno al otro, generando una columna de vapor que se elevaba hacia el cielo, silbando ruidosamente.
Hestia, al ver esto, dejó de lado el ataque a distancia y, una vez más, recurrió al ataque cuerpo a cuerpo. Canalizando toda la energía del One For All hacia sus extremidades, esta desapareció en un destello de velocidad, un borrón anaranjado.
Y por supuesto que Katsuyu notó esto, por lo que se puso alerta ante cualquier posible ataque. De repente, Katsuyu notó un destello de naranja que se acercaba por su espalda, por lo que, a una gran velocidad, giró su cuerpo y dio un golpe fortalecido con Chakra Senjutsu con la parte de su cola.
‘¡Crash!’ ‘¡Romper!’
El suelo bajo el cuerpo de la babosa se rompió directamente bajo la presión del choque de las dos partes, creando un pozo de varios metros de profundidad y un diámetro de casi veinte metros. El cuerpo de Katsuyu se estremeció visiblemente, y Hestia pudo sentir cómo su puño se entumecía como consecuencia del impacto, un dolor sordo recorriendo su brazo.
Pero Hestia no tenía la intención de detenerse. Había visto cómo su ataque logró afectar a la otra parte, por lo que no tenía la intención de parar. Rápidamente se movió hacia una roca, tomando impulso para lanzarse nuevamente hacia Katsuyu, destrozando la roca en el proceso con la fuerza de su despegue.
Al ver esto, Katsuyu nuevamente optó por fortalecer su cuerpo con Chakra, contrarrestando nuevamente el ataque de Hestia, sintiendo una vez más cómo su cuerpo se estremecía ligeramente de dolor ante la fuerza divina de la joven diosa.
Esta escena se repitió una y otra y otra vez, cada vez con Hestia atacando desde un ángulo diferente, utilizando los objetos de su entorno para ganar impulso en su constante asedio a la babosa, y con Katsuyu bloqueando y contrarrestando sus ataques cada vez con una fluidez que le otorgaban sus siglos de experiencia en batallas y conflictos contra humanos y otras bestias de su mundo. Era un baile mortal de fuerza bruta y experiencia.
Pero no todo iba bien para la sabia babosa. A medida que la batalla transcurría y el terreno cada vez quedaba más destrozado, la resistencia de Katsuyu empezó a menguar. Aunque el cuerpo que tenía ahora era bastante fuerte e imponente, no era su cuerpo real, ni siquiera era el uno por ciento de su verdadero cuerpo, por lo que la fuerza que podía ejercer en él era limitada, y las cantidades de daño que había estado acumulando empezaban a pasarle factura, haciendo que sus movimientos fueran ligeramente más rígidos, causando que Hestia tomara la ventaja en la pelea.
Esto también fue notado por Hestia, la cual sonrió con sorna, ya viéndose como la ganadora de la pelea. Por lo que esta, después de otro impulso, decidió atacar la parte media del cuerpo del oponente, recordando que allí se encuentra la debilidad de los aliens en su juego. Pero cuando esta estaba a punto de impactar un golpe llameante en el cuerpo de su enemigo, la otra parte hizo algo que Hestia no esperaba: su cuerpo, que antes era uno solo, repentinamente se dividió por la mitad, y de esa mitad se formó otra babosa que era idéntica a la babosa gigante con la que estaba peleando, solo que más pequeña.
Katsuyu, al notar la repentina distracción de Hestia, vio su oportunidad de contraatacar, por lo que rápidamente las dos babosas giraron sus cabezas en dirección de Hestia, que todavía estaba volando en dirección a ellas. Rápidamente, una de las babosas disparó una bala de mucosa que impactó en Hestia, envolviéndola en una densa sustancia pegajosa que restringió sus movimientos y se adhirió con fuerza a su cuerpo, provocando que esta chocara con el suelo, quedando inmovilizada.
Cuando esto pasó, la otra mitad de Katsuyu disparó de su boca un poderoso chorro de agua a presión que tenía la capacidad de cortar rocas. La columna de agua impactó directamente contra la figura de Hestia mientras esta todavía estaba intentando con todas sus fuerzas salir de la trampa pegajosa en la que había caído.
Pero no lo logró.
‘¡Pum!’
El cuerpo de Hestia fue impactado de frente por el ataque de agua, causando que fuera enviada a volar, atravesando varios árboles y obstáculos que había en su camino, dejando un rastro de destrucción a su paso.
‘Suspiro’, “Qué alivio, finalmente se acabó. Pero, ¿quién era esa niña? Su fuerza es incluso mayor que la de Tsunade-sama”, dijo Katsuyu con un tono de alivio al ver cómo la figura de Hestia se desvanecía en la distancia, mientras volvía a unirse con su copia, formando nuevamente una babosa de seis metros.
“Debería buscar rápidamente a Hades-sama antes de que la niña aterradora regrese. Mis clones ya debieron de avisarle sobre lo que pasó aquí”, Katsuyu tomó rápidamente su decisión y estaba a punto de moverse en dirección al otro lado de la isla donde debería estar Hades, cuando de repente, ‘¡Auge!’
Detrás de Katsuyu, se escuchó una gran explosión seguida de una columna de fuego que se elevó hacia el cielo, llamando la atención no solo de todos los que estaban en la isla, sino de varios seres fuera de esta que voltearon la cabeza con su atención fija en la dirección donde se encontraba esta.
En medio del pilar de llamas, se encontraba la figura de Hestia. Esta tenía el rostro distorsionado por el enojo, sus ojos brillando con una furia cegadora. No le había gustado ser lanzada por los aires por el ataque de Katsuyu y mucho menos ser herida de gravedad por una babosa alienígena malvada.
La figura de Hestia se elevó en el aire, impulsada por un torrente de llamas que salía directamente de sus pies, habiendo ya destrozado sus zapatos y la parte inferior de sus pantalones, dejando a la vista sus esbeltas, pero musculosas piernas. Esta alzó sus brazos por encima de su cabeza. En ese momento, todo el calor que la rodeaba empezó a concentrarse en una esfera de fuego que sostenía sobre su cabeza.
“¡Yaaaaa!”, Hestia se esforzó, sacando toda la energía que tenía en su cuerpo, y entonces la pequeña esfera, no más grande que una pelota de playa, empezó a crecer a un ritmo alarmante: diez metros, quince metros, veinte metros, treinta metros, cuarenta metros. Al terminar de cargar su ataque, la esfera que Hestia sostenía medía más de cincuenta metros de diámetro, un sol en miniatura.
“¡¡¡Cañón Gaia!!!”, gritó el nombre de su ataque y entonces lo soltó. En ese momento, con su mente siendo cegada por la ira, a Hestia no le importaba el daño que pudiera causar. Tampoco recordó que el lugar donde estaba peleando estaba cerca de su casa, donde todavía estaban Deméter y Hera. En ese momento, lo único que tenía en mente era eliminar al monstruo que le hizo daño a cualquier costo.
Katsuyu, al ver cómo el pequeño sol se dirigía directamente hacia ella, se quedó paralizada. No intentó escapar, pues sabía que no era lo suficientemente rápida como para esquivarlo. Por lo que lo único que pudo hacer en ese momento fue rodear su cuerpo con un grueso escudo hecho de Chakra de agua y cubrirse con una pared de roca para minimizar el impacto. También optó por retraer sus antenas y otras partes importantes de su cuerpo al interior de su mismo cuerpo, esperando no recibir daños graves.
Después de hacer esto, se hizo bola y esperó el impacto. No pasó ni un instante hasta que pudo sentir el intenso calor que empezó a envolver a su cuerpo, y después cómo la pared de roca era destruida ‘¡Explosión!’
¡Boom!
Se pudo ver una enorme explosión de llamas en la zona antes de que esta se cubriera con una densa capa de humo, que se elevó hacia el cielo, visible desde millas a la redonda.
“Ha, ha, ha, ha”, Hestia, que todavía flotaba en el aire, miró esta escena mientras jadeaba por el esfuerzo. Ahora estaba segura de haber eliminado a ese monstruo que le había resultado tan problemático.
El humo empezó a despejarse mientras ella todavía observaba, impaciente. Estaba esperando encontrar el cadáver carbonizado del monstruo, pero contra todas sus expectativas, eso no fue lo que ocurrió.
Allí, en el gigantesco cráter humeante que se había formado tras su ataque, se encontraba una inmensa figura de color azul oscuro de más de veinte metros de altura. Esta figura era la mitad superior de un humanoide gigantesco, repleto de fibras musculares, una silueta imponente que se alzaba sobre el desastre. Era la segunda forma del Susanoo, la forma de esqueleto cubierta por fibras musculares y piel, y en el interior de la gigantesca construcción de Chakra se encontraba la figura de Hades, con una expresión de pura furia.
Al ver a Hades en el lugar, Hestia finalmente entró en razón y se dio cuenta de lo que había hecho. El cráter, el Susanoo de su hermano, la destrucción. Por lo que rápidamente voló en dirección de Hades con un rostro preocupado, el arrepentimiento asomándose.
Al llegar al piso, Hades ya había disipado la construcción de Chakra Susanoo y le dirigió una mirada severa, sus ojos ardiendo. Hestia, al ver esta mirada, sintió que se le helaba la sangre.
“Hermano yo, yo…”, Hestia tragó saliva con nerviosismo e intentó explicar lo que había pasado y por qué liberó ese ataque devastador.
“Hmm”, pero Hades rápidamente alzó una mano, deteniéndola en seco. Luego, este se dio la vuelta en dirección a un montículo de tierra, un pequeño resquicio de esperanza en el centro del cráter, después usando sus manos para quitar la capa superior de este.
Entonces, la cara de Hades dio un cambio completo, del enojo a la preocupación. “¿Maestra Katsuyu, se encuentra bien?”
Katsuyu, que todavía estaba envuelta en una esfera protectora de Chakra, rápidamente reaccionó al escuchar la voz de Hades. “¡Hades-sama!”, su voz sonó con un tono especialmente alegre y aliviado.
“¡Gracias por venir tan rápido! ¡Un momento más y me hubiera convertido en babosa asada!”, dijo con un tono de sincero agradecimiento, la voz aún ligeramente temblorosa por el susto.
“‘Suspiro’, es un alivio escuchar eso. Lamento llegar tan tarde, ¡pero oye!, al menos llegué a tiempo, jajaja”, dijo Hades en tono divertido, un alivio palpable en su voz, aunque la severidad en su mirada hacia Hestia no disminuyó.
Hestia, que estaba viendo todo este intercambio desde un lado, no pudo evitar señalar y gritar en voz alta, completamente atónita: “¡Oye, tú! ¡Tú, qué rayos está pasando!” Hestia estaba muy confundida. ¿Por qué su Hermano mayor estaba congeniando con la babosa alienígena que acababa de intentar incinerar?
Ante esto, Hades no pudo evitar soltar otro suspiro. Esta iba a ser una explicación muy complicada de dar.
.
.
.
Fin del capítulo.
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Esté capitulo tiene 11.330 palabras y es el más largo que e escrito hasta ahora, aunque originalmente iba a tener al rededor de 5.000 pero me inspiré a último momento.
Gracias por leer.
Deja tu comentario o sugerencia aquí.
Dale a la Estrellita y yo sabré si te gustó el capítulo.
Estado actual del protagonista.
[Estado]
{Nombre: Hades}
{Dios del Inframundo – Dios del Agua}
{Nivel de potencia: 33.310}
{STR: 950}
{DES: 878}
{VIT: 1.990}
{MAG: 16.652}
{CHA: 38}
{KRA: 82.200}
Puntos: 22
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com