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Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario - Capítulo 331

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331: Capítulo 331 – Tres, Dos, Uno… 331: Capítulo 331 – Tres, Dos, Uno… Editor: Nyoi-Bo Studio ―Mu Yazhe, ¿qué haces aquí?

¿No se suponía que estaba muy ocupado?

Con gracia levantó la parte superior de su cuerpo del sofá, su camisa negra estaba ligeramente abierta exponiendo levemente su musculoso pecho.

Llevaba unos atractivos y ajustados pantalones, que se complementaban con un par de zapatos caros de cuero hechos a mano.

Sus largas y delgadas piernas estaban una sobre la otra con tal elegancia que se veía como un hombre extraordinario y gallardo aristócrata todo al mismo tiempo.

Había que decir que su cuerpo estaba bien tonificado y sexy; cada centímetro de su físico estaba a punto y perfectamente proporcionado.

Un collar de plata colgaba de su cuello, y se veía absolutamente atractivo con su impecable y cremosa piel.

Había estado en Estados Unidos por un tiempo y acababa de bajarse del avión.

A ella le pareció que él se veía algo letárgico.

Su pelo negro azabache levemente despeinado ocultaba sus hermosas cejas y se entrelazaba con sus gruesas y largas pestañas las que proyectaban una sombra sobre sus ojos.

Se colocó un cigarrillo entre los dedos.

Una débil fragancia impregnó el aire de la habitación.

Yun Shishi estaba inmóvil de pie en el suelo.

Frunció el ceño y preguntó: ―¿Cómo entraste y… cómo te enteraste de que este era mi cuarto?

¿No había nadie que te detuviera?

Ese camino estaba muy vigilado.

¿Cómo le había hecho, para entrar sin pestañar?

―¿Detenerme?

­―pensó que su elección de palabras era muy interesante.

―Esta enorme Torre Huanyu me pertenece.

¿Quién se atrevería a detenerme?

―… Lo que él había dicho tenía mucho sentido.

―¿No tienes miedo de… ser fotografiado por los paparazzi?

―preguntó débilmente.

―Qué tono tan serio.

No me siento cómodo escuchándolo ―sonrió y apagó la llama del cigarrillo, le hizo un gesto con el dedo para que se acercara―.

Shishi, ven aquí.

Shishi… Era la primera vez que la llamaba así.

Su voz era cautivadora, con rastros de dulzura que se filtraban a través de ella.

Bajó la guardia, y la pared que rodeaba su corazón se resquebrajó.

―Ven aquí ―parecía que estaba un poco molesto al no ver que ella se movía.

Ella detectó una débil aura de peligro que se desprendía de él, y dio unos pocos pasos hacia atrás mientras agitaba la cabeza, negándose a hacerlo.

Con la espalda contra la puerta, sombríamente declinó: ―No voy a ir.

Repentinamente sus labios se curvaron hacia arriba mientras sus gruesas pestañas ocultaban el humor en sus ojos.

―¿Por qué?

Estás de mal genio.

­­―Yo no, señor CEO.

¿Cómo me podría enojar con usted?

Sonrió un poco.

―Entonces, ven aquí.

Ella inclinó la cabeza incómodamente y se quedó en el lugar sin moverse ni un centímetro.

Él encontraba ese lado de ella muy interesante.

―¿Sabes qué?

Cuanto más te comportas así, más me cuesta controlarme.

Ella se sonrojó.

Podía identificar claramente el afecto en sus palabras.

Inmediatamente, ella frunció las cejas.

―¿Eres una bestia?

­―Tengo hambre ―dijo, y se mojó los labios con la punta de la lengua―.

Hombres hambrientos dan mucho miedo.

No intentes aumentar mi deseo por conquistarte.

Tan pronto como dijo eso, se inclinó hacia adelante con tranquilidad.

―Sé buena.

Ven aquí.

―Hey… ―¿Voy yo hacia ti o tú vienes aquí?

Se echó de espaldas al sofá y contó solemnemente con los ojos entrecerrado.

―3… ―2… ―1… Ella vio que él estaba a punto de levantarse y tembló subconscientemente.

Abrazándose a sí misma, caminó hacia él obedientemente.

El hombre se reclinó en el sofá con una de sus manos sosteniendo el costado de su cabeza, la comisura de sus labios formaba una sonrisa maligna.

―Mu Yazhe, tú… ah… Ella no pudo ni terminar de decir sus palabras cuando él la sujetó de la muñeca y al instante la arrastró a sus brazos, sus largos dedos pellizcaron su barbilla.

Con los ojos semicerrados, la besó un poco con impaciencia y frotó sus labios contra los de ella, moviéndose de un lado a otro.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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