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Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario - Capítulo 476

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476: Capítulo 476 – Extorsionando Una Confesión (3° Parte) 476: Capítulo 476 – Extorsionando Una Confesión (3° Parte) Editor: Nyoi-Bo Studio Ese almacén estaba a medio terminar cuando fue abandonado, por lo que aún quedaban herramientas de construcción a su alrededor.Alguien rápidamente llevó un martillo de metal.

Unos pocos hombres de traje llevaron al hombre inconsciente a la pared, lo apoyaron contra la superficie plana, y luego lo colocaron como un águila abierta.

Con las clavijas apuntando a sus muñecas y tobillos, ¡ejercieron presión y le atravesaron las extremidades!

Con un ruidoso pong… El hombre volvió a estar consciente por el insoportable dolor que de repente atravesó sus cuatro miembros.Sus ojos inyectados de sangre se abrieron de par de par, con las venas y vasos sanguíneos aparecieron en su cara.

―¡Ahhhhh!

Nadie podía entender el alcance de la crueldad a menos que uno la experimentara personalmente.

El hombre luchó y se puso a gritar con fuerza.

El chico hizo un gesto con su ojo para que su asistente hiciera que sus lacayos salpicasen el agua fría sobre el cautivo.

Algo más consciente, el hombre levantó su cara de moribundo hacia un chico que tenía delante de él de aspecto inteligente.

Con un rostro severo, el niño dijo: ―Hoy sí que estarás muerto.

El hombre resopló.

¿Muerto?

¿Qué había que temer a la muerte?

Cuando aceptó aquella misión, ya estaba preparado para morir si fracasaba.

El chico pareció sentir que el hombre estaba listo para morir, así que le dio una última escalofriante advertencia.

―Puedes elegir: morir rápido o morir lentamente.

¿Qué muerte prefieres?

―Una muerte rápida ―contestó el hombre con los dientes apretados sin pensar.

El chico sonrió malvadamente.

―Muy bien.

Puedo cumplir tu deseo, pero con una condición, y es que me digas ¡quién es la mente maestra detrás del intento de asesinato y su real objetivo!

―¡Puf!

­ El hombre se mofó de la ingenuidad del chico, ¡nunca lo tomaría como una amenaza!

Él era un asesino entrenado.

En esa profesión, una vez que aceptaba un encargo, recibía su recompensa por el éxito o perdía la vida debido a su fracaso.

¡No había tal cosa como traicionar a su empleador!

¡Había sido un error de cálculo lo que causó que lo atraparan!

Ese tipo era demasiado obstinado para obtener alguna respuesta.

El niño tomó un trozo de tela negra de la mano de su asistente, y casualmente dijo: ―Entonces, está bien.

Déjame seguirte la corriente.

Su risa suave y juguetona era la adecuada para su edad, ¡pero cada palabra que decía hacía que todos sintieran escalofríos!

―¡Amordácenlo!

Su asistente ordenó a los lacayos que taparan la boca del cautivo.

Yun Tianyou tomó un recipiente de la mano de asistente, quien llevaba docenas de exquisitos dardos, y con firmeza le preguntó al hombre: ―¿Quién ordenó el “golpe”!

El hombre apretó firmemente los labios, negándose a contestar.

Con una sonrisa, el niño le lanzó un dardo.

Lanzar dardos era su fuerte.Debido a su frágil constitución, cuando era más pequeño, jugaba algunos juegos en casa por el aburrimiento.

Ese era uno de esos juegos.

Pero era difícil para saber si tenía buena puntería con los ojos vendados.

Con un ruido sordo, el dardo golpeó el abdomen del hombre.

El hombre trató de evitar hacer cualquier sonido, pero en una fracción de segundo después, su rostro se contorsionó en una horrible mueca de indecible dolor.

―¡Ufff!

Recuperó el aliento cuando su cuerpo entró en un espasmo incontrolable.

Ese no era un dardo común.

La punta la habían mojado con ácido.

El ácido se filtró y carcomió a través de su carne, ya que estaba cubierto de heridas frescas.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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