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Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario - Capítulo 477

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477: Capítulo 477 – Me Estoy Divirtiendo Demasiado Como Para Detenerme 477: Capítulo 477 – Me Estoy Divirtiendo Demasiado Como Para Detenerme Editor: Nyoi-Bo Studio Algunas de las heridas del hombre estaban ensangrentadas y destrozadas con agua salada.

El dardo de Yun Tianyou golpeó una herida abierta en su vientre.

El dardo no se hundiría lo suficientemente profundo debido a su corta punta, por lo que disparar con él no era fatal.

Sin embargo, el ácido y el agua salada crearon una reacción química que generó un humo verde.

El dolor causado por la corrosión en el sitio de la herida sólo podía ser experimentado en tu totalidad por el hombre.

En algún momento, la garganta del hombre ya no produjo ningún sonido.

Las cejas del chico se arrugaron miserablemente.

―Oh, no.

¿Le di?

―Sí, lo hizo ―confirmó su asistente.

El muchacho sonrió con una sonrisa encantadora.

Luego tomó otro dardo y se preparó para arrojárselo al hombre.

―¡Mmm… mmm…Mmm!

­―murmuró el hombre ininteligiblemente su rendición.

El niño estaba a punto de ponerse en posición para disparar, pero el hombre casi se había meado en los pantalones al verlo.

Parecía que esa vez estaba realmente aterrorizado.

Después de todo, el dolor que estaba sintiendo era insoportable incluso para un hombre tan comprometido en el negocio de matar gente.

Era un asesino veterano, una persona cuyas manos habían sido teñidas con sangre durante la mayor parte de su vida.

Por mucho tiempo había estado insensible a cualquier tipo de emoción, ¡incluido el miedo a la muerte!

Sin embargo, en ese momento, estaba realmente asustado por la táctica de ese niño de seis años.

Eso debía ser una broma… ¿De verdad es un niño de seis años?

El hombre luchó por abrir sus párpados, los que se hicieron pesados por la sangre que corría por su frente.

Parpadeó para recobrar su visión y finalmente vislumbró bien el rostro del chico.

El niño, quien era pequeño para su edad, estaba vestido con una camisa blanca y un pantalón de tela.

Su pelo negro como cuervo enmarcaba su cara y complementaba bien su piel clara.

El niño, aunque con los ojos vendados, evidentemente sonreía por la forma en que sus ojos se arrugaban en las esquinas.

Su nariz respingada, sus labios adorables y sus mejillas sonrosadas acentuaban su aura ingenua y tierna.

No obstante, su sola presencia estaba emanando un presagio escalofriante.

¡Incluso su sonrisa parecía espeluznante e inducía a los escalofríos!

¿Este niño sólo tiene seis años?

No podía creerlo.

¿Cómo se le había ocurrido a un niño de seis años un método tan inhumano de tortura?

―¿Qué está diciendo?

El niño levantó una ceja burlonamente.

El asistente hizo una señal a un lacayo para que le removiera la mordaza de la boca del cautivo.

El pobre le suplicó patéticamente.

―¡Detente, por favor!

¡Acaba conmigo!

No quiero… ―¿Por qué debería parar sólo porque me lo estás pidiendo?

El chico ladeó la cabeza con una sonrisa.Su voz resonaba tierna y amorosa, pero sus palabras eran escalofriantes que congelaban hasta los huesos.

La cara del hombre se volvió cenicienta.

―Sólo soy un asesino a sueldo.

¡Simplemente seguí las órdenes!

―Touché.

Sólo soy un niño que necesita un compañero de juegos, y tú eres eso ahora mismo ―sonrió con gracia.

Dicho aquello, levantó la muñeca.

La punta del dardo brillaba fríamente.

―No… ¡yo hablaré!

―Oh, no, no lo hagas.

¿Vas a confesar tan pronto?

El chico parecía decepcionado.

―Pensé que serías más terco que eso, pero aparentemente cometí un error.

Mírate, ¡apresurándote a confesar sólo por un poco de dolor!

―Te lo contaré todo, ¡sólo quiero una muerte rápida!

―¡Aburrido!

Aún no he terminado de jugar.

Hablemos después de que me divierta un poco más.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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