Un viaje a Star Wars - Capítulo 1
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
1: Un nuevo comienzo 1 1: Un nuevo comienzo 1 No tengo recuerdos del momento en que morí…
Un destello blanco al final de un túnel oscuro y ancho es mi última memoria.
Todo lo que sé sobre lo que ocurrió después es lo que se me informó al atravesar esa luz brillante: una voz en mi cabeza simplemente me lo confirmó.
(Estoy muerto…) Sí, eso es todo.
No sé cómo ni por qué pasó, pero supongo que obtendré respuestas tras cruzar esas puertas.
Frente a mí se extiende una fila interminable compuesta por pequeñas llamas flotantes de un blanco intenso.
La procesión es tan larga que se pierde en la distancia, tanto hacia adelante como hacia atrás; no alcanzo a ver el final, por más que intente girarme.
Al comienzo de la fila, se alzan dos enormes rejas doradas que parecen tocar el firmamento, bordeadas por nubes de aspecto tan esponjoso que, si se me permite el pensamiento, dan ganas de saltar sobre ellas para comprobar si son tan suaves como aparentan.
Y aunque utilizo términos como “cabeza”, “distancia”, “girarme” o “saltar”, nada de eso existe realmente aquí.
Me encuentro rodeado por un vacío inmenso y monocromático donde no hay nada más que lo que he mencionado.
No distingo esquinas ni horizontes…
dudo incluso que la palabra “espacio” sea la adecuada para describir este sitio.
De no ser por mis sentidos residuales, no sabría distinguir arriba de abajo, o si estoy erguido, inclinado o boca abajo.
Incluso las rejas, lo único con un color vibrante, parecen cambiar de posición en cuanto les quito la vista de encima.
Es profundamente extraño.
Digo que solo puedo “sentir” a través de sensaciones, o lo que mi mente procesa para intentar darle un sentido lógico a lo que percibo.
Porque, como ya se habrán dado cuenta…
no poseo un cuerpo.
No tengo brazos, piernas, torso ni cabeza.
Al analizar lo que tengo a mi alrededor, asumo que yo también soy una de esas pequeñas llamas flotantes, aunque no pueda verme a mí mismo.
Lo que llamo “sensaciones” no es más que mi cerebro imaginando y acomodando mis extremidades donde, se supone, deberían estar.
(*suspira por dentro*) Ni siquiera tengo los ánimos suficientes para quejarme por mi situación.
Eso es otra cosa que he notado: no parezco capaz de experimentar mis emociones…
al menos, no con la intensidad que recordaba antes de llegar a este lugar.
Lo que sí percibo con total claridad es la ausencia de la gran mayoría de ellas.
Es extraño, ¿verdad?
No encuentro la forma correcta de explicarlo.
Me siento como una cáscara de huevo intacta que ha perdido su contenido.
La clara y la yema que deberían estar ahí han desaparecido, pero las paredes que alguna vez las contuvieron aún conservan el recuerdo de esa sensación.
No puedo hablar, saltar, tocar nada ni salirme de la fila.
Y lo peor es que, por alguna razón, ni siquiera siento la necesidad de hacerlo.
Parece que mi única función es avanzar.
Al observar a las demás…
¿almas?, me pregunto si se estarán haciendo mis mismas preguntas.
Quizás intentan comunicarse, o me observan como yo a ellas.
Tal vez están desesperadas, intentando gritar, solo para darse cuenta de que no tienen voz.
O tal vez son como yo: seres que no sienten la necesidad de hacer nada de eso porque, literalmente, han dejado de sentir.
Es un pensamiento aterrador.
—Mmm…
¿así se supone que debería ser el cielo?
La imagen que tengo en mi cabeza es muy similar a esta, pero la sensación…
la sensación definitivamente no es la que esperaría de un lugar así.
Podría ser que simplemente estoy idealizando lo que creía que sería, o…
¿tal vez no estoy en el cielo, sino en el infierno?
Eso tendría más sentido, ya que no recuerdo haber sido un gran creyente.
—¿Mmm?
Parece que la fila avanzó mientras me perdía en mi monólogo interno.
Ya es mi turno.
Me sorprende; la última vez que miré hacia adelante aún quedaban varias almas frente a mí y no siento haber estado distraído tanto tiempo.
¿Tiempo?
Cierto…
parece que aquí también transcurre de forma diferente.
Este lugar es cada vez más extraño.
—¡…ma 198.769!
¡Alma 198.769!
—¿Eh?
Ah, lo siento…
no estaba prestando atención.
Parece que me perdí otra vez en mis pensamientos —dije, girándome para encarar a quien me había hablado.
—¿Eh?
—reaccionó el otro.
—¿Eh?
—repetí.
(¡WOW!
¿Qué es eso?
Parece una especie de luz dorada brillante con forma de cruz…
Qué loco.
No tiene boca, ¿cómo hizo para hablarme?
¿Su voz suena directamente en mi cabeza?), pensé, mirando fijamente lo que supuse era su…
¿cabeza?
—¡T-t-tú!
¿¡Acabas de pensar!?
—¿Eh?
Bueno, sí.
¿Ah?
Entonces…
¿¡puedes entenderme!?
—¡Sí!
Al fin alguien con quien comunicarse en este lugar.
—¡H-hiiiiik!
¡¿Qué?!
¡Nooooo!
—¿A-are?
—¡Maldición!
¿Un “defectuoso” justo durante mi guardia?
No puedo creer que tenga tan mala suerte.
¡Maldición!
¡No!
No quiero tener que hacer todo ese papeleo…
¡Mi turno estaba a punto de terminar!
¡Ni pensarlo!
—……………
¿¡HAAAAAH!?
—Este maldito bastardo…
¿¡me acaba de llamar “defectuoso”!?
—¡Kgh!
¿Qué hago?…
E-espera…
S-sí, a él suelen gustarle este tipo de cosas…
¡Sí!
¡Eso es lo que voy a hacer!
(Bastardo).
—¡O-oye!
Espera, por favor.
¿Qué vas a hacer?
¿No puedes explicarme qué está pasando?
¿Este lugar es el cielo o no?
¿¡Quién eres tú!?
—Este loco tiene una mirada maníaca en el rostro.
Conozco esa expresión; es la misma que ponía yo cuando me avisaban que tenía que trabajar horas extras no pagadas en mi antiguo empleo.
—Lo siento mucho, sus preguntas serán respondidas a la brevedad 😊.
Por favor, aguarde unos instantes y será atendido por uno de nuestros operadores.
(Definitivamente, un bastardo).
—¡Tú!
Yo conozco esas líneas, yo también las usaba.
¡Nadie va a atenderme!
—¡Maldito, no te atrevas a usar mis propios hechizos contra mí!
—Jeje~ Entonces, con su permiso.
¡Este cabrón!
Solo está evadiendo sus responsabilidades mientras pone esa cara engreída.
(¿Eh?
¿Cara engreída?
¿Desde cuándo puedo reconocer sus gestos?
Este tipo literalmente no tiene rostro).
Mientras intentaba procesar aquello, sentí una fuerza de succión que me jaló hacia arriba.
Sobrepasé la altura de las rejas doradas y seguí ascendiendo sin detenerme durante un largo tiempo…
o lo que yo percibí como tal.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Jokulcan “Esta historia es un fanfic inspirado en ‘Un viaje a Star Wars’ de Reivaj_13131.
Quiero explorar este universo bajo su premisa, respetando el camino que él trazó.” Por cierto dividi los capitulos en varias partes para mejorar la calidad de lectura o cuado te pierdes.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com