Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Un viaje a Star Wars - Capítulo 2

  1. Inicio
  2. Un viaje a Star Wars
  3. Capítulo 2 - 2 Un nuevo comienzo 2
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

2: Un nuevo comienzo 2 2: Un nuevo comienzo 2 Tiempo después —donde, debido al inmenso blanco del lugar, ya no sabía si seguía ascendiendo o si caía en picada—, volví a sentirlo.

Aunque no tenía piernas, recuperé la sensación de encontrarme de pie sobre una superficie sólida.

—¿Qué demonios pasó?

Al dirigir la vista hacia adelante, lo vi…

Sentado sobre lo que parecía ser un INMENSO trono de piedra pulida, se encontraba un gigantesco anciano.

Su cuerpo estaba adornado con una túnica que lo cubría por completo hasta las pantorrillas; un blanco tan puro y brillante que incluso la inmensidad de este espacio monocromático se sentía gris opaco ante su sola presencia.

La razón por la que lo llamé “anciano” es debido a su pálida y gris barba…

o al menos, lo que supongo que es su barba.

No puedo saberlo con certeza ya que, sin importar cuánto incline mi inexistente cuello hacia atrás, soy incapaz de ver el final de su trono y, por lo tanto, no puedo ver su rostro.

Lo máximo que alcanzo a apreciar es hasta sus hombros y su pecho, sobre los cuales descansa lo que pienso que es su barba, aunque bien podría ser su cabello.

—[~¿Ya terminaste de analizarme, pequeño ser?~] En el momento en que sentí su voz y su atención sobre mí, toda mi existencia tembló, como si aquello de lo que estoy hecho se sacudiera con violencia por su mera presencia.

—¡Agrhhhh!

—(¡QUÉ FUE ESO!

MIERDA.

ESTOY SEGURO DE QUE, SI AÚN POSEYERA MI CUERPO, HABRÍA VOMITADO TODO LO QUE COMÍ DURANTE MIS CORTOS VEINTE AÑOS DE VIDA).

—[~Jojojo, tus pensamientos son muy hilarantes, pequeño amigo.

Arreglemos eso, entonces…

Debe ser muy incómodo para un ser material encontrarse en el estado en el que tú te encuentras ahora~].

Y mientras sus palabras finalizaban…

volví a sentir el frío suelo bajo las plantas de mis pies.

Sentí cómo el aire entraba de golpe en mis pulmones y percibí el latido de mi corazón.

Suspiré con verdadero alivio; me sentía completo nuevamente.

Levanté mis manos y las aprecié durante un largo momento.

—(Ahhhh…

realmente las había extrañado.

Aunque…

por alguna razón, todavía me siento algo desprotegido…).

—[~Tal vez sea, hijo mío, porque no llevas prenda alguna…~] —¡Kyaaaa!

¡E-EJEM!

¡A los machos no suele importarnos que nos vean como Dios nos trajo al mundo!

😠 —(Tengo frío…).

—[~Pffff, ¡JAJAJAJAJA!

Entiendo, entiendo, pequeño.

Tienes una personalidad extraña.

No me sorprende que la limpieza de tu alma no se haya podido realizar correctamente y que esta conservara grandes vestigios de quien alguna vez fuiste~].

—¿Vestigios de quien fui?

¡Mejor dicho, de quien soy!

¿Es por eso que el guardia de la puerta me llamó “defectuoso”?

—(Ese palito fue muy grosero conmigo).

—[~Jmmm, así mismo es.

Pero no significa que realmente seas alguien defectuoso, señor Thomas.

Los registradores suelen llamarlos de este modo debido al complicado proceso que conlleva gestionar una de estas almas en las puertas a su cargo~].

—Entiendo…

También parece que solo estaba aumentando su ya pesada carga de trabajo, considerando la manera en que su mundo parecía venirse abajo —(Yo también trabajé en atención al cliente, palito; conozco esa sensación muy bien…

Tal vez fui muy duro al llamarlo bastardo).

—[~Jojojo, por favor, perdónalo.

Cada día recibimos más de 200,000 almas humanas de tu planeta.

El pequeño registrador encargado de la Puerta Oeste pensaba que ya le tocaba su cambio de turno y tiempo de descanso justo cuando apareciste tú, jojojo~].

—Sí, sí, lo entiendo —respondió Thomas.

—[~Sobre todo considerando que ya se acercaba la fiesta de Rafael en el Quinto Cielo, a la cual, por supuesto, el registrador estaba invitado.

Por cierto, Thomas…

¿por qué sigues hablándome a través de tus pensamientos?~] —Me retracto: es un palito de mierda bastard…

¿Eh?

—balbuceó Thomas.

—[~Ya te he devuelto tu cuerpo, pequeño amigo; puedes hablarme con total tranquilidad.

Me imagino que tienes algunas preguntas para mí, ¿no es así?~] —¡Ah!

Es cierto, señor.

Tengo muchas cosas que quiero preguntarle —admitió Thomas.

—[~Jojo, pues adelante, hijo~].

—Sí, entonces…

eh…

¿Qué estoy haciendo aquí?

¿Cómo morí?

¿Mi familia se encuentra bien?

¿Qué pasará conmigo ahora que no pude cruzar la Puerta Oeste?

¿Qué habría pasado conmigo en primer lugar?

¿Qué es el One Piece?

Y por último…

¿Usted es Dios?

—[~¡JAJAJAJAJA!

Entiendo, parece que realmente tenías mucho que preguntar…

Bien, comencemos por lo más fácil.

Sí, como ya debes haberlo notado, yo soy aquel a quien ustedes conocen como Elohim~].

—Y-ya veo…

sí, tiene sentido.

Pero…

señor…

¿qué hago yo aquí entonces?

No…

no soy alguien que haya sido creyente durante su vida —admitió Thomas.

Un miedo profundo se apoderó de mí al pronunciar esas palabras.

Era cierto: nunca fui un férreo seguidor de las sagradas escrituras.

No llegaba al punto de ser ateo, pero definitivamente era agnóstico.

¿Significaba eso que ahora sería enviado al infierno para ser castigado por mis pecados durante toda la eternidad?

Mis piernas casi cedieron ante ese pensamiento.

Más aún cuando levanté la vista y me pareció notar que Dios se divertía contemplando mi padecimiento.

—[~Jojo, tal parece que, como muchos otros que han llegado aquí antes que tú, también eres víctima de un malentendido~].

—¿Qué quiere decir?

—preguntó Thomas.

—[~Jmm, permíteme entonces seguir contestando a tus preguntas, joven Thomas~].

Lo miré expectante, aguardando su respuesta.

Empecé a tranquilizarme al pensar que, tal vez, no me pasaría nada malo después de todo.

—[~Bueno, para empezar…

respecto a tu primera pregunta, te encuentras aquí porque tuviste un pequeño accidente que provocó tu muerte.

Te dirigías, junto a las demás almas, a las puertas de reencarnación para purgar tu espíritu del “Mal Karma” a través de un ciclo de diferentes vidas.

Con esto, tras un tiempo, se logra que las almas sean lo suficientemente puras para permitir su entrada al paraíso~].

(¿¡QUÉ!?

Entonces no existe algo como el infierno y el sufrimiento eterno.

¡Esos bastardos de las religiones me mintieron!).

—[~Jojo, claro que no, Thomas.

No existe tal cosa como el infierno.

Por supuesto que nunca permitiría que algo así se instalara en mi patio trasero~].

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo