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Una Vida Sin Límites - Capítulo 29

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  3. Capítulo 29 - 29 Capitulo 29 EN BUSCA DEL RUBISZULIS
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29: Capitulo 29: EN BUSCA DEL RUBISZULIS 29: Capitulo 29: EN BUSCA DEL RUBISZULIS El viento soplaba con fuerza sobre el acantilado mientras Arnau seguía observando la roca partida en dos.

Todavía le costaba creerlo.

Maestría II.

Puede que para otros espadachines experimentados no fuese algo impresionante… pero para él significaba muchísimo más.

Era la prueba de que realmente estaba avanzando.

De que no dependía únicamente del sistema.

Hansk caminó unos pasos alejándose mientras cargaba la enorme espada sobre su hombro.

—Descansa hoy.

Arnau levantó ligeramente la mirada.

—¿Descansar?

—Tu cuerpo y tu cabeza están agotados.

Pausa.

—Y un espadachín cansado aprende lento.

Arnau guardó silencio unos segundos.

Realmente estaba cansado.

Muchísimo.

Llevaba semanas enteras entrenando sin parar, luchando, sobreviviendo y forzando constantemente su cuerpo.

Y además… Todavía tenía asuntos pendientes.

El herrero.

La mejora de su espada.

El Rubiszulis.

El Encefalofaulo.

Y aquel extraño material del que ni siquiera escuchó la explicación completa.

Arnau suspiró levemente.

—Hansk.

El enorme hombre giró ligeramente la cabeza.

—¿Qué?

Arnau se cruzó de brazos.

—Quiero pedirte una semana.

Hansk levantó una ceja.

—¿Una semana?

—Tengo asuntos personales que resolver.

Silencio.

Hansk lo observó fijamente unos segundos.

Como si estuviera intentando decidir algo.

Finalmente soltó un pequeño gruñido.

—Una semana.

Arnau sonrió levemente.

—Gracias.

Pero entonces Hansk añadió: —Si vuelves más débil de lo que te fuiste… te mataré.

Arnau soltó una pequeña risa cansada.

—Intentaré evitarlo.

Aquella misma tarde volvió a Alberion.

La ciudad seguía tan viva como siempre.

Mercaderes gritando.

Magos practicando.

Aventureros entrando y saliendo del gremio.

Pero Arnau esta vez no se quedó demasiado tiempo observando.

Tenía un objetivo claro.

El Rubiszulis.

Mientras caminaba por las calles empedradas, recordó las palabras del herrero.

“Lo encontrarás dentro de la montaña más alta.” En aquel momento Arnau pensó que sonaba sencillo.

Ahora… No estaba tan seguro.

Antes de partir decidió prepararse un poco.

Compró provisiones básicas, vendas nuevas y algo de comida seca para el viaje.

Kael incluso lo encontró mientras salía de una tienda.

—¿Te vas otra vez?

Arnau asintió.

—Tengo que conseguir unos materiales.

Kael sonrió mostrando los colmillos.

—Claro… porque tu vida no era suficientemente peligrosa ya.

Arnau soltó una pequeña risa.

—Volveré en unos días.

Lyra apareció entonces desde el otro lado de la calle.

Llevaba ropa oscura ligera y el cabello recogido parcialmente.

Sus ojos azules se clavaron directamente en Arnau.

—¿Solo?

Arnau asintió.

Lyra frunció ligeramente el ceño.

—Siempre haces lo mismo.

—Puedo manejarlo.

Ella suspiró.

—Eso es precisamente lo preocupante.

Silencio.

Arnau sonrió apenas.

—Volveré entero.

Lyra lo observó unos segundos más.

Y aunque parecía querer discutir… Finalmente, simplemente habló.

—Ten cuidado.

Aquellas palabras hicieron que Arnau sintiera algo raro en el pecho.

Pero decidió ignorarlo antes de ponerse nervioso otra vez.

A la mañana siguiente salió de Alberion.

Su destino estaba al norte.

Mucho más allá de los bosques cercanos y de las rutas normales de aventureros.

La montaña más alta del continente cercano a Alberion.

El viaje fue largo.

Y cada vez más duro.

Los caminos empezaron a desaparecer poco a poco hasta convertirse únicamente en terreno salvaje lleno de árboles enormes, riscos y criaturas peligrosas.

Durante el trayecto Arnau tuvo que enfrentarse varias veces a monstruos menores.

Lobos de roca.

Arañas gigantes.

Incluso pequeños grupos de goblins armados.

Pero comparados con todo lo que había vivido últimamente… No eran gran cosa.

Y además… Ahora luchaba diferente.

Mucho más calmado.

Más preciso.

Sus movimientos con la espada eran más limpios que antes.

Ya no desperdiciaba energía en ataques innecesarios.

Incluso él mismo empezaba a notarlo.

Una tarde, mientras atravesaba un bosque cubierto completamente de niebla, el sistema apareció frente a él.

[SISTEMA] Maestría con espada: – Nivel II.

Progreso aumentando.

Arnau sonrió ligeramente.

Aquel mensaje le motivó más de lo que esperaba.

Porque significaba que incluso viajando seguía mejorando.

Después de varios días avanzando… Finalmente la vio.

La montaña.

Gigantesca.

Muchísimo más enorme de lo que imaginaba.

Su pico atravesaba parcialmente las nubes y enormes corrientes de nieve bajaban por algunas zonas de roca oscura.

El aire allí era diferente.

Más frío.

Más pesado.

Arnau levantó lentamente la mirada hacia la cima.

Y por primera vez entendió realmente lo que el herrero quiso decir.

Aquello no iba a ser sencillo.

La montaña parecía directamente un monstruo.

Pero aun así… Arnau sonrió.

Porque precisamente ese tipo de cosas eran las que más le motivaban.

El ascenso empezó al día siguiente.

Y rápidamente se volvió un infierno.

El terreno era peligrosísimo.

Rocas inestables.

Pendientes casi verticales.

Viento brutal.

Y además… Monstruos.

Porque cuanto más subía, más criaturas aparecían.

Algunas parecían cabras gigantes cubiertas de hielo capaces de correr por paredes verticales.

Otras eran aves enormes con garras afiladas que atacaban desde el cielo.

Arnau tuvo que luchar varias veces en condiciones horribles.

Sobre salientes estrechos.

Con nieve hasta las rodillas.

Y soportando temperaturas absurdamente bajas.

Pero siguió avanzando.

Paso a paso.

Más arriba.

Siempre más arriba.

Una noche terminó refugiándose dentro de una pequeña cueva mientras una tormenta golpeaba violentamente la montaña.

El viento rugía afuera como si algo enorme estuviera intentando arrancar la montaña entera.

Arnau estaba sentado junto a una pequeña fogata improvisada mientras observaba el mapa que había comprado en Alberion.

Según las indicaciones… El Rubiszulis debía encontrarse cerca de la cima.

Dentro de antiguas grietas donde el maná natural se concentraba durante siglos.

Arnau levantó ligeramente la mirada.

Y entonces lo notó.

Una energía extraña.

Muy lejana.

Pero intensa.

Como una presencia mágica escondida en las profundidades de la montaña.

El sistema reaccionó inmediatamente.

[SISTEMA] – Fuente de energía detectada.

– Probabilidad alta de material raro cercano.

Los ojos de Arnau brillaron ligeramente.

—Así que estoy cerca… Fuera de la cueva, la tormenta seguía rugiendo violentamente.

Pero Arnau ya estaba sonriendo.

Porque podía sentirlo.

Aquella montaña escondía algo mucho más peligroso de lo que esperaba.

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