Una Vida Sin Límites - Capítulo 8
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
8: Capitulo 8: LAS REGLAS DEL JUEGO 8: Capitulo 8: LAS REGLAS DEL JUEGO El impacto retumbó en toda la cueva.
El chico rodó por el suelo, esquivando por poco otro golpe del Guardián.
Su respiración era irregular, su cuerpo estaba al límite, pero su mente… empezaba a cambiar.
—No puedo seguir así… Se levantó con dificultad, manteniendo la distancia.
El monstruo no atacó de inmediato.
Observaba.
Esperaba.
Como si supiera que ya estaba cerca del final.
Detrás, la chica seguía en la misma posición, tranquila, analizando cada uno de sus movimientos.
—Piensa —dijo ella con calma—.
No puedes ganar solo con fuerza.
El chico apretó los dientes.
—Entonces… ¿qué me falta?
Silencio.
Y entonces… La pantalla apareció frente a él.
[SISTEMA ACTIVO] Como si respondiera a su necesidad.
Como si ese mundo… quisiera enseñarle.
—… Por primera vez, no lo ignoró.
Se concentró.
Y la interfaz cambió.
[ESTADO COMPLETO DEL USUARIO] Nombre: Desconocido Nivel: 10 Rango: F Fuerza: 9 Agilidad: 11 Resistencia: 10 Magia: 6 Suerte: 2 Vida: 65/120 Habilidades: Instinto del Renacido (Nivel 3) Resistencia al Dolor (Nivel 2) Encanto del Renacido (Nivel 1) Sus ojos se abrieron ligeramente.
—Esto… es todo lo que soy ahora… La chica habló desde atrás.
—El sistema no es solo números.
Él no apartó la vista.
—Entonces, ¿qué es?
Pausa.
—Es una herramienta.
El monstruo rugió.
Pero esta vez, el chico no reaccionó de inmediato.
Seguía mirando.
Pensando.
—Cada nivel que subes… Continuó ella.
—No solo te hace más fuerte.
—Te redefine.
El chico tragó saliva.
—¿Redefinir?
—Tu cuerpo se adapta —dijo ella—.
Tu fuerza aumenta, tu velocidad mejora, tu resistencia se vuelve más sólida.
Incluso tu vida… crece.
Miró sus manos.
—Entonces… no es solo experiencia… —No.
La chica dio un paso adelante.
—Es evolución.
El monstruo volvió a moverse.
Esta vez más rápido.
El chico reaccionó.
Pero algo había cambiado.
No fue solo instinto.
Fue… cálculo.
Esquivó el golpe.
Más limpio.
Más preciso.
—Lo estoy viendo… Respiró hondo.
—Cada punto… importa.
El sistema no era solo subir niveles sin pensar.
Era entender en qué se estaba convirtiendo.
—Si mi agilidad es mayor… Se movió lateralmente.
Más rápido que antes.
—Puedo reaccionar mejor.
El siguiente ataque pasó lejos.
—Si mi resistencia sube… Recibió un golpe leve y no cayó.
—Puedo aguantar más.
La chica lo observaba con atención.
—Ya empieza a entenderlo… El chico sonrió levemente.
—Y si sigo subiendo de nivel… Miró al monstruo.
—Seguiré creciendo.
Pero entonces recordó algo.
—Pero cada vez cuesta más… La interfaz respondió.
[REQUISITOS DE EXP ACTUALES: ALTOS] —… Apretó el puño.
—Claro… La chica asintió levemente.
—Cuanto más fuerte te haces, más exige el sistema.
—Los enemigos débiles dejan de servir.
—Y necesitas enfrentarte a algo… que realmente te supere.
Silencio.
El chico miró al Guardián.
Nivel 18.
—Como esto… Su respiración se calmó poco a poco.
—Entonces esto no es mala suerte… Apretó el arma.
—Es lo que necesito.
El monstruo rugió.
Y cargó de nuevo.
Pero esta vez… El chico no retrocedió.
—Ahora lo entiendo.
Se movió.
Más limpio.
Más rápido.
No perfecto.
Pero mejor.
—El sistema no me va a salvar.
Esquivó otro golpe.
—Me da herramientas.
Golpeó.
No hizo mucho daño.
Pero fue preciso.
—El que tiene que usarlas soy yo.
La chica sonrió ligeramente.
—Exacto… El chico respiró hondo.
Su cuerpo seguía al límite.
Pero su mente… Estaba más clara que nunca.
—Entonces no necesito suerte.
Miró al monstruo.
—Necesito mejorar.
Y dio un paso adelante.
No como alguien desesperado.
Sino como alguien que empezaba a entender el juego.
—Vamos otra vez.
El Guardián rugió.
La batalla no había terminado.
Pero ahora… Era diferente.