Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Vilus Cazador De Grietas - Capítulo 15

  1. Inicio
  2. Vilus Cazador De Grietas
  3. Capítulo 15 - 15 LO QUE CAMBIA EN SILENCIO
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

15: LO QUE CAMBIA EN SILENCIO 15: LO QUE CAMBIA EN SILENCIO El regreso fue más largo.

No por la distancia.

Sino por el peso.

Cada paso era más lento.

Más pesado.

No hablaban.

No porque no quisieran.

Sino porque no sabían qué decir.

CLAY caminaba adelante esta vez.

No miraba atrás.

No quería.

TALIA iba en silencio.

Sus frascos guardados.

Sus manos… temblaban ligeramente.

RUSELF mantenía el ritmo.

Firme.

Pero más rígido que antes.

Y Vilus… Iba último.

Como siempre.

Pero esta vez… Nadie lo había decidido.

Simplemente ocurrió.

El bosque comenzó a cambiar de nuevo.

Los árboles se enderezaban.

El aire volvía.

El sonido regresaba.

Pero no era suficiente.

Porque ellos ya no eran los mismos.

Cuando la cabaña apareció… Nadie habló.

La puerta se abrió lentamente.

Cali estaba sentada.

No acostada.

Esperando.

Sus ojos se movieron de inmediato hacia ellos.

Evaluando.

Midiendo.

Y luego… Se detuvieron en Vilus.

Silencio.

—Regresaron.

RUSELF asintió.

—Sí.

CLAY entró sin decir nada.

TALIA fue hacia Cali.

—¿Cómo estás?

—Viva —respondió—.

Es suficiente.

Pausa.

—¿Y ustedes?

Silencio.

Nadie respondió de inmediato.

Cali lo entendió.

—Entonces no salió bien.

CLAY soltó una risa seca.

—Intentamos cerrar eso.

Pausa.

—Nos cerró a nosotros.

TALIA bajó la mirada.

—No pudimos hacer nada… RUSELF habló: —Pero aprendimos.

Cali lo miró.

—¿Qué?

Silencio.

—Que no podemos detenerlo aún.

Pausa.

—Y que Vilus tampoco.

El ambiente cambió.

Cali miró a Vilus.

Él no respondió.

No se defendió.

No explicó.

Solo… Se quedó quieto.

—¿Es cierto?

—preguntó ella.

Pausa.

—Sí.

Respuesta simple.

Directa.

Sin excusas.

Cali sostuvo su mirada.

—¿Por qué?

Silencio.

—No lo sé.

Pausa.

—Pero… me detuvo.

CLAY intervino: —No solo eso.

Se acercó.

—Sabía lo que estabas haciendo.

TALIA asintió.

—Y lo bloqueó.

RUSELF agregó: —Eso significa que aprende.

Silencio.

Cali cerró los ojos un segundo.

—Entonces estamos atrás.

—Mucho —respondió CLAY.

Silencio.

Cali volvió a abrir los ojos.

Miró a Vilus.

—Pero tú cambiaste.

Todos la miraron.

CLAY frunció el ceño.

—¿Qué?

—Antes —continuó Cali——no podías controlar nada.

Pausa.

—Ahora sí.

Silencio.

TALIA dudó.

—Un poco… —Pero es suficiente —dijo Cali.

Vilus la miró.

—No lo es.

—Lo será.

Silencio.

—Si lo entiendes.

Pausa.

—No si lo fuerzas.

El ambiente se volvió más tranquilo.

Por primera vez desde que regresaron.

RUSELF habló: —Entonces entrenamos.

CLAY lo miró.

—¿Aquí?

—Aquí.

Pausa.

—No podemos volver así.

TALIA asintió lentamente.

—Si ese lugar sigue creciendo… —Y lo hará —dijo CLAY.

—Entonces necesitamos estar listos.

Silencio.

Cali se levantó.

Con dificultad.

Pero firme.

—Yo también entreno.

TALIA negó.

—No estás lista.

—No importa.

Pausa.

—No podemos depender solo de él.

Silencio.

Nadie lo contradijo.

Vilus bajó la mirada.

No por vergüenza.

Sino porque entendía.

Era verdad.

CLAY habló: —Bien.

Se apartó.

—Entonces empecemos.

Afuera… El aire era más claro.

Pero no completamente limpio.

El bosque aún sentía.

Aún observaba.

Vilus se colocó frente a un área despejada.

Clavó la pala.

Nada.

Intentó de nuevo.

Nada.

Cali lo observaba desde atrás.

—No funciona así.

Vilus la miró.

—¿Cómo?

Pausa.

—Estás intentando repetir lo que ya pasó.

Silencio.

—Pero eso no era control.

Pausa.

—Era reacción.

Vilus frunció ligeramente el ceño.

—Entonces… ¿qué hago?

Cali caminó hacia él.

—Escucha.

Pausa.

—No el suelo.

—¿Entonces?

Silencio.

—A ti.

El viento pasó.

Vilus cerró los ojos.

Respiró.

No profundo.

No forzado.

Natural.

Intentó sentir.

No el exterior.

Sino… Lo que había cambiado.

El momento en la grieta.

El control.

La conexión.

Levantó la pala.

Y esta vez… No la clavó.

La apoyó.

Suavemente.

El suelo reaccionó.

Leve.

Pero claro.

Una grieta pequeña.

Controlada.

Estable.

Cali sonrió levemente.

—Eso.

Vilus abrió los ojos.

—Lo hice… —Sí.

Pausa.

—Pero apenas.

CLAY observaba desde lejos.

—Entonces sí puede.

RUSELF asintió.

—Pero aún no es suficiente.

TALIA añadió: —Ni cerca.

Silencio.

Vilus miró la grieta.

Pequeña.

Débil.

Pero suya.

—No me va a detener otra vez… Susurró.

Pero en lo profundo del bosque… Algo escuchó.

Y respondió.

—…veremos… El viento se detuvo un instante.

Y luego… Volvió.

Pero diferente.

Como si llevara un mensaje.

Como si anunciara algo.

Lo que venía… No sería igual.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo