Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Vilus Cazador De Grietas - Capítulo 32

  1. Inicio
  2. Vilus Cazador De Grietas
  3. Capítulo 32 - Capítulo 32: CUANDO HUIR TAMBIÉN ES UNA BATALLA
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 32: CUANDO HUIR TAMBIÉN ES UNA BATALLA

El bosque no los quería.

Eso ya no era una sensación.

Era un hecho.

El viento había cambiado de dirección.

Las hojas no caían al azar.

El suelo…

Se movía bajo sus pies.

—Se está cerrando —dijo TALIA.

Su voz temblaba.

Pero no por miedo.

Por certeza.

RUSELF miró alrededor.

Los árboles.

Las raíces.

Las sombras.

Todo estaba… desplazándose.

—Nos está guiando otra vez —gruñó.

—No —respondió Vilus.

Pausa.

—Esta vez nos está encerrando.

Silencio.

Eso cambió todo.

—

CLAY seguía inconsciente.

Cali lo sostenía.

Con dificultad.

—No puedo correr así… —murmuró.

RUSELF se acercó.

—Yo lo cargo.

Sin esperar respuesta, lo levantó.

El peso no era solo físico.

Era una responsabilidad.

Una amenaza.

Y una duda constante.

—

—No lo sueltes —dijo Cali.

RUSELF no respondió.

Pero su agarre se hizo más firme.

—

—Nos movemos —ordenó.

—

Avanzaron.

Rápido.

Pero no lo suficiente.

Porque el entorno ya no reaccionaba a ellos…

Se adelantaba.

—

El primer bloqueo fue brutal.

El suelo se elevó frente a ellos.

No como antes.

Más alto.

Más denso.

Como una pared viva.

—¡A la derecha! —gritó TALIA.

Giraron.

Pero el camino se cerró.

—

—¡Izquierda!

Cerrado.

—

Silencio.

—

—Nos está acorralando… —susurró Cali.

—

Vilus avanzó.

Lento.

Mirando el suelo.

No con los ojos.

Con algo más.

—

—No es un encierro completo.

RUSELF lo miró.

—¿Entonces qué es?

Pausa.

—Un filtro.

—

El aire se volvió más pesado.

—…selección en progreso…

La voz.

Otra vez.

Pero ahora…

Más cercana.

—

—Nos está probando otra vez —dijo TALIA.

—No —respondió Vilus.

Pausa.

—Nos está separando.

—

Eso fue peor.

—

El suelo vibró.

Violento.

Una grieta se abrió.

Entre ellos.

RUSELF apenas logró saltar.

Cali cayó hacia atrás.

—¡CALI! —gritó TALIA.

El suelo se cerró.

Separándolos.

—

Silencio.

—

—¡VILUS! —gritó Cali desde el otro lado.

Su voz… lejana.

Distorsionada.

—

Vilus no respondió.

No podía.

Porque lo sintió.

—

No era distancia.

Era interferencia.

—

—Nos dividió… —murmuró RUSELF.

—

TALIA miró a Vilus.

—¿Qué hacemos?

Silencio.

—

Y por primera vez…

Vilus dudó.

—

Cali estaba del otro lado.

CLAY con ellos.

Inestable.

—

Si iba hacia uno…

Perdía al otro.

—

—…elección requerida…

La voz.

Más clara.

Más directa.

—

Vilus apretó la pala.

Sus manos temblaban.

—

No por miedo.

Por peso.

—

—No voy a elegir.

—

El suelo respondió.

Más violento.

—

—…decisión inválida…

—

RUSELF dio un paso adelante.

—Entonces decide rápido.

Pausa.

—Porque esto no va a esperar.

—

CLAY se movió.

De repente.

Sus ojos se abrieron.

Oscuros.

—

—…conexión activa…

—

TALIA retrocedió.

—No… otra vez no…

—

RUSELF lo sostuvo.

Pero CLAY reaccionó.

Golpeó.

Con fuerza.

Se liberó.

—

—¡DETÉNLO! —gritó TALIA.

—

Vilus miró.

A CLAY.

A la grieta.

A Cali.

—

Y tomó una decisión.

—

Clavó la pala en el suelo.

—

Pero no hacia abajo.

—

Hacia ambos lados.

—

La grieta reaccionó.

Vibró.

Se expandió.

—

—¿Qué haces? —gritó RUSELF.

—

—Romper el filtro.

—

La presión aumentó.

El suelo se deformó.

—

—…error…

—

—…interferencia no permitida…

—

CLAY atacó.

Directo a Vilus.

Pero esta vez…

Vilus no retrocedió.

—

Bloqueó.

Y respondió.

—

Golpe.

Directo.

—

No para dañarlo.

Para desviarlo.

—

—No te voy a perder otra vez.

—

La grieta se expandió más.

—

El suelo se rompió.

—

Las paredes colapsaron.

—

La separación desapareció.

—

Cali cayó hacia adelante.

—¡VILUS!

—

El espacio volvió a ser uno.

—

Pero el precio…

Se sintió de inmediato.

—

El bosque reaccionó.

Violento.

—

El suelo explotó.

—

Raíces emergieron.

—

El aire se comprimió.

—

—…rechazo total…

—

—¡CORRAN! —gritó RUSELF.

—

Y esta vez…

No había camino.

—

Solo caos.

—

Corrieron.

Sin dirección.

Sin control.

—

El bosque se cerraba.

Desde todos lados.

—

TALIA cayó.

RUSELF la levantó.

—

Cali sostenía a CLAY.

—

Vilus avanzaba al frente.

Pero ya no guiaba.

—

Resistía.

—

—¡NO VAMOS A SALIR! —gritó TALIA.

—

Silencio.

—

Y entonces…

Vilus se detuvo.

—

—Sí.

—

Todos lo miraron.

—

—Pero no juntos.

—

El ambiente se congeló.

—

—¿Qué…? —susurró Cali.

—

Vilus levantó la pala.

—

—Voy a abrir un camino.

Pausa.

—Pero solo uno.

—

RUSELF entendió primero.

—No…

—

—Alguien tiene que quedarse.

—

Silencio.

—

—Y distraerlo.

—

El bosque tembló.

—

La figura apareció.

A lo lejos.

Más completa.

Más real.

—

—…decisión confirmada…

—

Vilus dio un paso adelante.

—

—Yo me quedo.

—

—¡NO! —gritó Cali.

—

Pero él no la miró.

—

—Tú lo mantienes con vida.

Señaló a CLAY.

—

—RUSELF, sácalos.

—

TALIA negó.

—¡NO PODEMOS DEJARTE!

—

Vilus la miró.

Por primera vez…

Con total firmeza.

—

—No es una opción.

—

El pulso aumentó.

—

La figura avanzó.

—

—…núcleo prioritario…

—

Vilus sonrió levemente.

—

—Perfecto.

—

Clavó la pala.

—

Y esta vez…

La grieta no fue pequeña.

—

Fue enorme.

—

El suelo se partió.

—

El espacio se distorsionó.

—

Un camino se abrió.

—

—¡AHORA!

—

RUSELF no dudó.

Tomó a TALIA.

Cali dudó.

Un segundo.

—

—¡VILUS!

—

—VETE.

—

Y lo hizo.

—

El camino se cerró.

—

Vilus quedó solo.

—

Frente a la figura.

—

Silencio.

—

—…decisión óptima…

—

—Lo sé.

—

La pala vibró.

—

El suelo respondió.

—

Y por primera vez…

Vilus no huyó.

—

Avanzó.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo