Vilus Cazador De Grietas - Capítulo 33
- Inicio
- Vilus Cazador De Grietas
- Capítulo 33 - Capítulo 33: CUANDO TE QUEDAS SOLO FRENTE A LO DESCONOCIDO
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 33: CUANDO TE QUEDAS SOLO FRENTE A LO DESCONOCIDO
El bosque dejó de moverse.
No porque hubiera terminado.
Sino porque ya no era necesario.
Todo estaba decidido.
Vilus permanecía de pie.
Solo.
Frente a aquello.
La figura ya no era inestable.
Ya no fluctuaba.
Se mantenía.
Alta.
Delgada.
Definida.
Como si hubiera sido diseñada con un propósito claro.
Y ese propósito…
Era él.
—…núcleo aislado…
La voz no resonó.
Se impuso.
Directamente.
—Sí.
Vilus sostuvo la pala con firmeza.
—Aquí estoy.
Silencio.
El aire se volvió pesado.
Pero ya no lo afectaba igual.
Ya no.
—…inicio de resolución…
La figura avanzó.
Sin prisa.
Sin tensión.
Sin emoción.
Como si el resultado ya estuviera decidido.
Vilus no se movió.
Esperó.
Observó.
Por primera vez…
No reaccionó.
Aprendió.
—
La distancia se cerró.
Un paso.
Dos.
Tres.
Y entonces…
Ataque.
No hubo aviso.
No hubo preparación.
Solo ejecución.
Vilus giró.
Por instinto.
Pero también por algo más.
Sintió el movimiento antes de verlo.
Bloqueó.
Impacto.
El suelo se hundió bajo sus pies.
Pero no cayó.
—…adaptación confirmada…
La figura retrocedió.
Un paso.
Y volvió a atacar.
Más rápido.
Más preciso.
—
Esta vez…
Vilus no bloqueó.
Se desplazó.
Desapareció del punto.
Apareció a un lado.
Y golpeó.
No al cuerpo.
Al espacio.
—
La grieta se abrió.
Invisible.
Pero efectiva.
—
La figura se detuvo.
Un instante.
Solo uno.
Pero suficiente.
—
—…interferencia directa…
—
Vilus avanzó.
Aprovechó.
Golpeó de nuevo.
Más fuerte.
Más profundo.
—
La figura respondió.
Bloqueó.
Pero esta vez…
Retrocedió.
—
Silencio.
—
—…variable inestable…
—
El bosque tembló.
—
No por daño.
Por reacción.
—
La figura inclinó la cabeza.
Como si analizara.
—
—…reclasificación necesaria…
—
Y entonces…
Desapareció.
—
Vilus no se relajó.
No bajó la guardia.
Porque lo sabía.
—
No se había ido.
—
Apareció detrás de él.
Ataque directo.
Vilus giró.
Bloqueó.
Pero no completamente.
El impacto lo lanzó.
Rodó.
Se levantó.
—
Respiración pesada.
Pero estable.
—
—Eres más rápido…
Silencio.
—Pero no suficiente.
—
La figura no respondió.
Pero cambió.
Su forma se ajustó.
Más compacta.
Más eficiente.
—
—…optimización activa…
—
Y atacó.
—
Esta vez…
No hubo espacio.
No hubo tiempo.
Solo presión.
Constante.
Ininterrumpida.
—
Golpe.
Bloqueo.
Desvío.
Otro golpe.
Otro.
Otro.
—
Vilus retrocedía.
Pero no huía.
—
Aprendía.
—
—…patrones integrados…
—
La figura se adaptaba.
Rápido.
Demasiado rápido.
—
Vilus apretó los dientes.
—Entonces deja de copiar.
—
Y cambió.
—
No atacó igual.
No se movió igual.
—
Rompió su propio ritmo.
—
Golpeó el suelo.
Pero no para abrir una grieta.
—
Para crear múltiples.
—
El espacio se fragmentó.
En pequeñas interferencias.
—
La figura dudó.
Un segundo.
—
—…error de predicción…
—
Vilus avanzó.
Aprovechó.
Golpe directo.
Impacto.
—
La figura retrocedió.
Dos pasos.
—
El bosque reaccionó.
Violento.
—
—…anomalía detectada…
—
Vilus respiró.
—
Por primera vez…
Sentía control.
Real.
—
No total.
Pero suficiente.
—
—No soy un patrón.
Silencio.
—No puedes copiar lo que no entiendes.
—
La figura se detuvo.
Completamente.
—
Por primera vez…
No atacó.
—
Observó.
—
—…origen inconsistente…
—
El aire se volvió más pesado.
—
—…clasificación fallida…
—
Y entonces…
Se movió.
—
Pero no para atacar.
—
Se acercó.
Lento.
—
Demasiado cerca.
—
Vilus no retrocedió.
—
—…tú no eres como los demás…
—
Silencio.
—
—…pero tampoco eres completo…
—
Eso…
Golpeó más fuerte que cualquier ataque.
—
—…inestable…
—
La figura levantó la mano.
—
Y tocó la pala.
—
El mundo se detuvo.
—
Vilus sintió algo.
No dolor.
No miedo.
—
Memoria.
—
Fragmentos.
Oscuros.
Lejanos.
—
Un cielo destruido.
Tierra rota.
Algo devorando.
No demonios.
Algo peor.
—
—…registro coincidente…
—
Vilus retrocedió.
De golpe.
—
—No…
—
La figura lo observó.
—
—…confirmación parcial…
—
Y entonces…
Desapareció.
—
Silencio.
—
Completo.
—
Vilus cayó de rodillas.
Respirando.
Inestable.
—
—¿Qué… fue eso…?
—
El bosque no respondió.
—
Pero algo cambió.
—
No afuera.
—
Dentro de él.
—
Se levantó.
Lento.
—
Miró la pala.
Sus manos.
El suelo.
—
Y entendió algo.
—
No completamente.
—
Pero suficiente.
—
—No soy como ellos…
Silencio.
—Pero tampoco soy humano.
—
El viento volvió.
—
Y esta vez…
No lo empujó.
—
Lo siguió.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com