Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Vilus Cazador De Grietas - Capítulo 34

  1. Inicio
  2. Vilus Cazador De Grietas
  3. Capítulo 34 - Capítulo 34: CUANDO LA ESPERANZA SE VUELVE UNA DUDA
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 34: CUANDO LA ESPERANZA SE VUELVE UNA DUDA

El bosque no los dejó escapar.

Solo los dejó avanzar.

Y eso…

Era peor.

RUSELF corría sin mirar atrás.

No porque confiara en que estaban a salvo.

Sino porque sabía…

Que detenerse significaba perderlo todo.

—

CLAY pesaba.

No solo por su cuerpo.

Por lo que representaba.

Por lo que podía convertirse.

Y por lo que ya no era.

—

Cali corría a su lado.

Sin dejar de mirar atrás.

Una y otra vez.

Buscando algo.

Esperando algo.

Pero no había nada.

—

—No viene… —susurró.

TALIA escuchó.

Pero no respondió.

Porque no tenía una respuesta.

—

—Va a volver.

Cali lo dijo.

No como duda.

Como necesidad.

—

RUSELF apretó los dientes.

—Sigue avanzando.

—

El bosque seguía cambiando.

Pero ya no con violencia.

—

Con intención.

—

Los caminos se abrían.

Pero no al azar.

—

Guiándolos.

—

—Esto no es una huida —dijo TALIA.

—No —respondió RUSELF——es un traslado.

—

El silencio cayó.

Pesado.

Porque eso significaba algo peor.

—

No estaban escapando.

Estaban siendo llevados.

—

CLAY se movió.

De repente.

Su cuerpo tembló.

Más fuerte que antes.

—…no…

Cali reaccionó.

—¡CLAY!

RUSELF se detuvo.

Por primera vez.

—

CLAY cayó.

De rodillas.

Su respiración se volvió errática.

Violenta.

—

—No está bien —dijo TALIA.

—Nunca lo estuvo —respondió RUSELF.

—

Pero esto…

Era diferente.

—

Sus ojos se abrieron.

Oscuros.

Pero no completamente.

—

—…interferencia… débil…

—

Cali retrocedió.

—No… por favor…

—

CLAY la miró.

Por un segundo.

Uno real.

—

—…vete…

—

Eso lo rompió.

—

—No.

Cali negó.

—No te voy a dejar.

—

El pulso volvió.

Más fuerte.

Más inestable.

—

—…recuperación en proceso…

—

CLAY gritó.

De dolor.

Su cuerpo se tensó.

Como si algo dentro de él… luchara por tomar control total.

—

TALIA dio un paso atrás.

—No podemos quedarnos aquí.

—

—¡NO LO VOY A DEJAR! —gritó Cali.

—

RUSELF dudó.

Por primera vez.

—

Porque sabía.

Si se quedaban…

Morían.

—

Pero si se iban…

—

El sonido llegó.

—

Un paso.

—

No cercano.

—

Inevitable.

—

El bosque se quedó en silencio.

—

Total.

—

—Viene otra vez… —susurró TALIA.

—

Pero esta vez…

No fue una figura.

—

Fueron varias.

—

Sombras.

Más pequeñas.

Más rápidas.

—

—…unidades secundarias…

—

—¡MUÉVANSE! —gritó RUSELF.

—

Pero CLAY no podía.

—

Cali no lo iba a dejar.

—

Y el tiempo…

Se acababa.

—

Las criaturas descendieron.

Desde los árboles.

Del suelo.

Del aire.

—

Incompletas.

Pero suficientes.

—

RUSELF atacó.

Derribó una.

Dos.

Pero eran muchas.

—

TALIA retrocedió.

—¡NO PODEMOS CON TODAS!

—

Cali protegía a CLAY.

Sin moverse.

—

—¡NO!

—

Y entonces…

El suelo se rompió.

—

No como antes.

—

Más limpio.

Más preciso.

—

Una grieta se abrió.

—

Las criaturas se detuvieron.

—

Un instante.

—

Y luego…

Fueron cortadas.

—

No destruidas.

Separadas.

—

El espacio mismo las rechazó.

—

Silencio.

—

Vilus apareció.

—

No corriendo.

No apresurado.

—

Caminando.

—

Su presencia…

Diferente.

—

Más pesada.

Más estable.

—

Más… peligrosa.

—

Cali no dudó.

—¡VILUS!

—

Pero él no respondió.

—

Sus ojos…

No eran los mismos.

—

No vacíos.

—

Pero más profundos.

—

Como si ahora viera cosas que antes no existían.

—

Las criaturas se reagruparon.

—

—…interferencia primaria detectada…

—

Vilus levantó la pala.

—

Y esta vez…

No dudó.

—

Golpeó.

—

El espacio se rompió.

—

Las criaturas desaparecieron.

—

No fragmentadas.

—

Eliminadas.

—

Silencio.

—

RUSELF lo miró.

—Eso… fue distinto.

—

Vilus no respondió.

—

Se acercó a CLAY.

—

Lo observó.

—

No como amigo.

—

Como problema.

—

Cali lo notó.

—

—¿Qué… le hiciste?

—

Silencio.

—

—Nada.

Pausa.

—Aún.

—

Eso…

No tranquilizó a nadie.

—

CLAY respiraba.

Pero débil.

—

—Se está deteriorando —dijo TALIA.

—

Vilus asintió.

—

—Lo sé.

—

—¿Puedes ayudarlo?

—

Silencio.

—

Vilus lo miró.

Más tiempo.

—

—Sí.

Pausa.

—Pero no como antes.

—

Cali sintió el peso de esas palabras.

—

—¿Qué significa eso?

—

Vilus levantó la mirada.

—

—Que si lo hago…

Silencio.

—Puede que no vuelva a ser él.

—

El aire se congeló.

—

RUSELF frunció el ceño.

—Entonces busca otra forma.

—

Vilus negó.

—

—No hay otra forma.

—

Silencio.

Pesado.

Real.

—

Cali apretó los puños.

—

—Entonces hazlo.

—

Todos la miraron.

—

—Prefiero perder una parte de él…

Pausa.

—Que perderlo completo.

—

Eso decidió todo.

—

Vilus asintió.

—

—Entonces prepárense.

—

El suelo comenzó a responder.

—

La pala vibró.

—

Y el bosque…

Se quedó en silencio.

—

Porque algo nuevo estaba por comenzar.

El bosque no respiraba.

No se movía.

No reaccionaba.

Como si algo hubiera impuesto una pausa absoluta sobre todo lo que existía en ese lugar.

El viento había desaparecido.

Los sonidos… también.

Solo quedaba una cosa.

Decisión.

CLAY yacía en el suelo.

Su cuerpo temblaba.

De forma constante.

Descontrolada.

Como si algo dentro de él estuviera intentando romper su propia forma.

—…interferencia crítica…

La voz que salía de él ya no tenía pausas.

Ya no dudaba.

Era continua.

Invasiva.

Dominante.

—

Cali permanecía a su lado.

Sin apartarse.

Aun sabiendo…

Que ya no era completamente él.

—Resiste…

Su voz apenas era un susurro.

Pero firme.

—

TALIA observaba a Vilus.

Con tensión.

—¿Qué vas a hacer exactamente?

Silencio.

Vilus no respondió de inmediato.

Porque no tenía una respuesta simple.

—

—Lo voy a separar.

RUSELF frunció el ceño.

—Ya lo intentaste.

—No.

Pausa.

—Intenté contenerlo.

Silencio.

—Ahora voy a extraerlo.

—

Eso cambió todo.

—

Cali levantó la mirada.

Sus ojos… temblaban.

—¿Y qué queda de él?

Silencio.

—

Vilus la miró.

Directamente.

—

—No lo sé.

—

La respuesta fue honesta.

Y brutal.

—

Pero nadie retrocedió.

—

Porque ya no había opción.

—

—Hazlo —dijo Cali.

—

Vilus asintió.

—

Clavó la pala en el suelo.

—

Pero esta vez…

No hubo explosión.

No hubo ruptura.

—

Hubo control.

—

El suelo respondió.

Pero no se quebró.

Se abrió.

Lento.

Como si obedeciera.

—

Una grieta apareció.

Pequeña.

Precisa.

—

Justo debajo de CLAY.

—

—No se muevan —dijo Vilus.

—

Su voz… distinta.

Más firme.

Más fría.

—

El pulso comenzó.

—

Pero no como antes.

—

No caótico.

—

Rítmico.

—

Controlado.

—

CLAY gritó.

—

—¡AAAAAAH!

—

Su cuerpo se arqueó.

—

Sus ojos se abrieron.

—

Completamente negros.

—

—…rechazo total…

—

—…proceso no permitido…

—

El aire vibró.

—

El bosque reaccionó.

—

Pero no atacó.

—

Observaba.

—

Como si también estuviera… esperando.

—

—No te estoy pidiendo permiso —dijo Vilus.

—

Y entonces…

Empujó.

—

La pala no tocó carne.

—

Tocó algo más.

—

Algo que no debía ser tocado.

—

La grieta respondió.

—

Se expandió.

—

Pero no hacia afuera.

—

Hacia adentro.

—

CLAY gritó.

Más fuerte.

Más profundo.

—

Como si lo estuvieran desgarrando desde dentro.

—

Cali cerró los ojos.

—

Pero no se apartó.

—

—Resiste…

—

—…separación en progreso…

—

Una forma comenzó a emerger.

—

No física.

—

Pero visible.

—

Oscura.

—

Distorsionada.

—

Como una sombra… arrancada de un cuerpo.

—

TALIA retrocedió.

—

—Eso es…

—

—No es CLAY —dijo Vilus.

—

—Nunca lo fue.

—

La entidad se resistió.

—

Se agitó.

—

Intentó volver.

—

Pero la grieta la sostenía.

—

La atrapaba.

—

—…rechazo…

—

—…rechazo…

—

—…rechazo…

—

Su voz se fragmentaba.

—

Se debilitaba.

—

Pero no desaparecía.

—

—¡VILUS, NO ES SUFICIENTE! —gritó RUSELF.

—

Y tenía razón.

—

Porque CLAY…

Se estaba apagando.

—

Su respiración se debilitaba.

—

Su cuerpo…

Dejaba de responder.

—

—Si la sacas…

TALIA lo dijo.

—

—Él también se va.

—

Silencio.

—

Ese era el precio.

—

Ese siempre fue el precio.

—

Cali apretó los dientes.

—

—Hazlo.

—

Todos la miraron.

—

—Hazlo completo.

—

Sus ojos…

Firmes.

—

—No voy a perderlo a medias.

—

Eso decidió todo.

—

Vilus asintió.

—

Y empujó más.

—

La grieta se expandió.

—

La entidad fue arrancada.

—

Violentamente.

—

CLAY gritó.

—

Y luego…

Silencio.

—

Total.

—

Su cuerpo cayó.

—

Inerte.

—

La entidad quedó suspendida.

—

Atrapada.

—

Separada.

—

—…error…

—

—…error…

—

—…error…

—

Se fragmentaba.

—

Se debilitaba.

—

Pero aún existía.

—

—¿Ahora qué? —susurró TALIA.

—

Vilus la miró.

—

—Ahora decido.

—

Levantó la pala.

—

La entidad reaccionó.

—

—…no…

—

—…no…

—

—…no…

—

Vilus golpeó.

—

La grieta se cerró.

—

La entidad desapareció.

—

No absorbida.

—

No liberada.

—

Eliminada.

—

Silencio.

—

Completo.

—

Cali cayó de rodillas.

—

—CLAY…

—

Lo sostuvo.

—

Esperó.

—

Nada.

—

—…no…

—

Y entonces…

Un latido.

—

Débil.

—

Pero real.

—

CLAY respiró.

—

Leve.

—

Pero vivo.

—

Sus ojos se abrieron.

—

No oscuros.

—

No vacíos.

—

Diferentes.

—

—…Cali…?

—

Ella rompió en lágrimas.

—

—¡CLAY!

—

Pero Vilus no sonrió.

—

No celebró.

—

Porque lo sabía.

—

—No es el mismo.

—

Y CLAY lo confirmó.

—

Se levantó.

—

Inestable.

—

Miró sus manos.

—

—…no siento… lo mismo…

—

Silencio.

—

—Pero estoy aquí.

—

Eso…

Fue suficiente.

—

Por ahora.

—

En la distancia…

Algo se movió.

—

Más fuerte.

Más completo.

—

—…interferencia eliminada…

—

—…ajuste necesario…

—

Y esta vez…

No iba a recuperar lo perdido.

—

Iba a crear algo peor.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo