Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Vilus Cazador De Grietas - Capítulo 39

  1. Inicio
  2. Vilus Cazador De Grietas
  3. Capítulo 39 - Capítulo 39: CUANDO EL MUNDO SE ROMPE CONTIGO DENTRO
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 39: CUANDO EL MUNDO SE ROMPE CONTIGO DENTRO

El mundo no se agrietó.

No se fracturó.

No colapsó.

Se deshizo.

Como si nunca hubiera tenido forma.

Como si todo lo que los rodeaba fuera apenas una ilusión sostenida por algo que ahora había decidido soltarla.

El espacio se desarmó en capas.

No visibles.

Pero presentes.

Cada una reaccionando de forma distinta.

El grupo cayó.

Pero no hacia abajo.

Hacia dentro.

—

—¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?! —gritó TALIA.

Pero su voz no viajó.

No como antes.

Se perdió.

Absorbida por algo que no permitía que el sonido existiera más allá de su origen.

—

RUSELF intentó moverse.

Pero el suelo no estaba.

Su cuerpo se desestabilizó.

Como si la gravedad no tuviera reglas.

—

Cali cayó junto a CLAY.

Intentó sostenerlo.

Pero su propio equilibrio se rompía.

—

—¡CLAY, RESPONDE!

Él abrió los ojos.

Oscuros.

Pero no completamente.

—

—…está… separando…

—

Y tenía razón.

—

El núcleo no estaba atacando.

Estaba descomponiendo.

—

Separando lo que eran.

—

Cuerpo.

Mente.

Conexión.

—

Todo.

—

Vilus permanecía de pie.

Pero no porque resistiera mejor.

Sino porque…

Estaba siendo observado directamente.

—

—…fase de corrección iniciada…

La voz no venía de un punto.

Venía de todo.

—

—…prioridad: anomalía…

—

Vilus levantó la pala.

Pero no atacó.

Porque sabía.

Esto no era algo que pudiera golpear sin entender.

—

—¿Qué vas a hacer conmigo? —preguntó.

—

Silencio.

—

Y luego…

—…reconfiguración…

—

El aire se comprimió.

—

El espacio a su alrededor se distorsionó.

—

No como antes.

—

Más preciso.

—

Más dirigido.

—

Hacia él.

—

—…corrección directa…

—

Y entonces…

Atacó.

—

No con fuerza.

—

Con eliminación.

—

Vilus sintió cómo algo atravesaba su cuerpo.

—

No físico.

—

Algo más profundo.

—

Como si intentara borrar partes de él.

—

—¡VILUS! —gritó Cali.

Pero no pudo acercarse.

—

Algo la mantenía separada.

—

Todos estaban separados.

—

Cada uno en su propio espacio.

—

Aislados.

—

—…reducción en progreso…

—

Vilus cayó de rodillas.

—

Su respiración se volvió errática.

—

Su visión…

Fragmentada.

—

Fragmentos de recuerdos aparecieron.

—

No claros.

—

Violentos.

—

Un mundo destruido.

—

Criaturas devorando todo.

—

No demonios.

—

Algo más antiguo.

—

Algo más… real.

—

—…inestabilidad confirmada…

—

—¡NO! —gritó Vilus.

—

Y por primera vez…

No fue calma.

—

Fue resistencia.

—

Clavó la pala.

—

No en el suelo.

—

En el espacio.

—

La grieta respondió.

—

Pero no como antes.

—

No pequeña.

—

No controlada.

—

Masiva.

—

El espacio se rompió.

—

De verdad.

—

El núcleo reaccionó.

—

—…anomalía activa…

—

Vilus se levantó.

—

Sus ojos…

No eran los mismos.

—

No humanos.

—

Pero tampoco vacíos.

—

Eran… completos.

—

—No voy a dejar que me corrijas.

—

Y atacó.

—

La pala descendió.

—

No hacia la figura.

—

Hacia el punto donde todo se conectaba.

—

Impacto.

—

El mundo se sacudió.

—

El núcleo retrocedió.

—

Por primera vez.

—

Silencio.

—

—…interferencia crítica…

—

RUSELF lo vio.

—

—¡AHORA!

—

No sabía si Vilus podía escucharlo.

—

Pero reaccionó.

—

Se movió.

—

TALIA también.

—

Cali arrastró a CLAY.

—

El espacio entre ellos…

Se rompió.

—

Volvieron a estar juntos.

—

Pero no completamente.

—

El entorno seguía inestable.

—

—¡NO PODEMOS GANAR! —gritó TALIA.

—

—No —respondió Vilus.

—

Pausa.

—Pero podemos resistir.

—

El núcleo se estabilizó.

—

Más rápido que antes.

—

—…error corregido…

—

—…fase dos…

—

Eso no era bueno.

—

El espacio volvió a comprimirse.

—

Más fuerte.

—

Más violento.

—

CLAY se levantó.

—

Inestable.

—

Pero firme.

—

—…ya lo entendí…

—

Cali lo miró.

—

—¿Qué?

—

CLAY levantó la mirada.

—

Directo al núcleo.

—

—No está peleando con nosotros.

—

Silencio.

—

—Está peleando contigo.

Señaló a Vilus.

—

—Y nosotros…

Pausa.

—Solo somos variables.

—

Eso lo confirmó todo.

—

—Entonces deja de tratar de protegernos —dijo RUSELF.

—

—¡¿QUÉ?! —exclamó TALIA.

—

—Si eres el objetivo…

Miró a Vilus.

—

—Entonces pelea en serio.

—

Silencio.

—

Vilus los miró.

—

A todos.

—

Cali.

CLAY.

TALIA.

RUSELF.

—

Y entendió.

—

No podía pelear limitado.

—

No aquí.

—

No contra esto.

—

Cerró los ojos.

—

Respiró.

—

Y soltó.

—

La pala vibró.

—

El espacio respondió.

—

Y por primera vez…

No intentó controlar.

—

Intentó dominar.

—

El mundo se rompió otra vez.

—

Pero esta vez…

A su favor.

—

El núcleo reaccionó.

—

—…nivel de amenaza aumentado…

—

—…prioridad máxima…

—

Y entonces…

Ambos avanzaron.

—

Al mismo tiempo.

—

Colisión.

—

Impacto total.

—

Y el resultado…

—

Aún no estaba decidido.

El impacto no tuvo sonido.

No porque fuera débil.

Sino porque fue demasiado.

Demasiado grande.

Demasiado profundo.

Demasiado… definitivo.

El espacio dejó de responder.

Por un instante.

Todo quedó suspendido.

Como si el mundo mismo necesitara tiempo para entender lo que acababa de ocurrir.

—

Vilus estaba en el centro.

Su pala incrustada en el núcleo.

Pero no en una forma física.

Sino en aquello que lo sostenía todo.

—

La conexión.

—

El punto donde todas las “correcciones” nacían.

—

La figura frente a él…

Se había detenido.

—

Completamente.

—

—…interferencia irreversible…

—

Su voz ya no era estable.

—

Se fragmentaba.

—

Se rompía.

—

—…error no recuperable…

—

Vilus no habló.

—

No necesitaba hacerlo.

—

Porque entendía.

—

No completamente.

—

Pero suficiente.

—

Esto no era una criatura.

—

Era un sistema.

—

Y él…

Había alcanzado su núcleo lógico.

—

—Entonces termina.

—

Y empujó.

—

La pala descendió.

—

No con fuerza.

—

Con decisión.

—

El núcleo reaccionó.

—

No atacó.

—

Intentó recomponerse.

—

Pero ya era tarde.

—

Las grietas comenzaron.

—

No en el espacio.

—

En él.

—

La figura se fragmentó.

—

En capas.

—

En estructuras.

—

En funciones.

—

—…desconexión…

—

—…fallo en cadena…

—

—…proceso detenido…

—

Cada palabra…

Más débil.

—

Más lejana.

—

Hasta que…

—

Silencio.

—

Total.

—

La figura desapareció.

—

No explotó.

—

No colapsó.

—

Simplemente…

Dejó de existir.

—

Y con ella…

Todo lo demás.

—

El espacio se rompió.

—

Pero no hacia adentro.

—

Hacia afuera.

—

El grupo cayó.

—

Esta vez sí.

—

Al suelo real.

—

El bosque.

—

El verdadero.

—

El viento volvió.

—

Fuerte.

—

Libre.

—

TALIA fue la primera en levantarse.

—

—¿Terminó…?

—

RUSELF miró alrededor.

—

Nada.

—

No había presión.

—

No había presencia.

—

—Sí…

—

Pero su voz no sonaba convencida.

—

Cali se levantó junto a CLAY.

—

—Vilus…

—

Lo vieron.

—

De pie.

—

Inmóvil.

—

La pala en su mano.

—

Pero algo…

Era distinto.

—

No estaba agotado.

—

No estaba herido.

—

Pero tampoco…

Estaba igual.

—

—Vilus… —susurró Cali.

—

Él no respondió de inmediato.

—

Miraba al frente.

—

A algo que ellos no podían ver.

—

—…no terminó…

—

Eso congeló todo.

—

—¿Qué quieres decir? —preguntó TALIA.

—

Silencio.

—

Vilus levantó la mirada.

—

—Eso no era todo.

—

RUSELF frunció el ceño.

—

—¿Cómo lo sabes?

—

Pausa.

—

—Porque no luchaba por sí mismo.

—

El aire se volvió pesado otra vez.

—

Pero diferente.

—

Más lejano.

—

Más… grande.

—

CLAY reaccionó.

—

Su cuerpo se tensó.

—

—…lo siento…

—

Cali lo sostuvo.

—

—¿Qué sientes?

—

CLAY cerró los ojos.

—

—No es uno.

—

Los abrió.

—

—Son muchos.

—

Silencio.

—

Pesado.

—

Real.

—

El viento cambió.

—

El cielo…

Se oscureció.

—

No por nubes.

—

Por grietas.

—

Arriba.

—

En lo alto.

—

El cielo se abrió.

—

Como si la realidad misma se estuviera rasgando.

—

Y algo…

Mirara desde el otro lado.

—

TALIA retrocedió.

—

—Eso no puede ser…

—

RUSELF apretó los puños.

—

—¿Cuántos…?

—

CLAY no respondió.

—

Porque no podía.

—

Porque la respuesta…

No tenía número.

—

Vilus observó.

—

En silencio.

—

Sin miedo.

—

Pero con algo nuevo.

—

Comprensión.

—

—Esto apenas empieza.

—

Cali lo miró.

—

—¿Qué hacemos ahora?

—

Vilus bajó la mirada.

—

Miró la pala.

—

Luego a ellos.

—

A su grupo.

—

A lo único que ahora…

Era real para él.

—

—Nos preparamos.

—

Silencio.

—

—Porque lo que viene…

Pausa.

—No se va a detener.

—

En el cielo…

Las grietas se expandieron.

—

Lentas.

—

Constantes.

—

Inevitable.

—

Y desde el otro lado…

Algo comenzó a cruzar.

—

No como el núcleo.

—

No como una entidad única.

—

Sino como algo peor.

—

Múltiple.

—

Vivo.

—

Hambriento.

—

—…inicio de expansión…

—

—…nuevas unidades desplegadas…

—

—…objetivo: adaptación total del plano…

—

Y esta vez…

No venían a corregir.

—

Venían a consumir.

—

Vilus dio un paso adelante.

—

El viento se levantó.

—

El bosque respondió.

—

Y por primera vez…

No como enemigo.

—

Sino como testigo.

—

El enterrador de demonios…

Aún no entendía completamente lo que era.

—

Pero sí sabía algo.

—

Esto ya no era una historia de supervivencia.

—

Era una guerra.

—

Y él…

Estaba en el centro.

Gracias por seguir este primer volumen 🙂

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo