Vilus Cazador De Grietas - Capítulo 40
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Capítulo 40: CUANDO GANAR NO SIGNIFICA TERMINAR
El impacto no tuvo sonido.
No porque fuera débil.
Sino porque fue demasiado.
Demasiado grande.
Demasiado profundo.
Demasiado… definitivo.
El espacio dejó de responder.
Por un instante.
Todo quedó suspendido.
Como si el mundo mismo necesitara tiempo para entender lo que acababa de ocurrir.
—
Vilus estaba en el centro.
Su pala incrustada en el núcleo.
Pero no en una forma física.
Sino en aquello que lo sostenía todo.
—
La conexión.
—
El punto donde todas las “correcciones” nacían.
—
La figura frente a él…
Se había detenido.
—
Completamente.
—
—…interferencia irreversible…
—
Su voz ya no era estable.
—
Se fragmentaba.
—
Se rompía.
—
—…error no recuperable…
—
Vilus no habló.
—
No necesitaba hacerlo.
—
Porque entendía.
—
No completamente.
—
Pero suficiente.
—
Esto no era una criatura.
—
Era un sistema.
—
Y él…
Había alcanzado su núcleo lógico.
—
—Entonces termina.
—
Y empujó.
—
La pala descendió.
—
No con fuerza.
—
Con decisión.
—
El núcleo reaccionó.
—
No atacó.
—
Intentó recomponerse.
—
Pero ya era tarde.
—
Las grietas comenzaron.
—
No en el espacio.
—
En él.
—
La figura se fragmentó.
—
En capas.
—
En estructuras.
—
En funciones.
—
—…desconexión…
—
—…fallo en cadena…
—
—…proceso detenido…
—
Cada palabra…
Más débil.
—
Más lejana.
—
Hasta que…
—
Silencio.
—
Total.
—
La figura desapareció.
—
No explotó.
—
No colapsó.
—
Simplemente…
Dejó de existir.
—
Y con ella…
Todo lo demás.
—
El espacio se rompió.
—
Pero no hacia adentro.
—
Hacia afuera.
—
El grupo cayó.
—
Esta vez sí.
—
Al suelo real.
—
El bosque.
—
El verdadero.
—
El viento volvió.
—
Fuerte.
—
Libre.
—
TALIA fue la primera en levantarse.
—
—¿Terminó…?
—
RUSELF miró alrededor.
—
Nada.
—
No había presión.
—
No había presencia.
—
—Sí…
—
Pero su voz no sonaba convencida.
—
Cali se levantó junto a CLAY.
—
—Vilus…
—
Lo vieron.
—
De pie.
—
Inmóvil.
—
La pala en su mano.
—
Pero algo…
Era distinto.
—
No estaba agotado.
—
No estaba herido.
—
Pero tampoco…
Estaba igual.
—
—Vilus… —susurró Cali.
—
Él no respondió de inmediato.
—
Miraba al frente.
—
A algo que ellos no podían ver.
—
—…no terminó…
—
Eso congeló todo.
—
—¿Qué quieres decir? —preguntó TALIA.
—
Silencio.
—
Vilus levantó la mirada.
—
—Eso no era todo.
—
RUSELF frunció el ceño.
—
—¿Cómo lo sabes?
—
Pausa.
—
—Porque no luchaba por sí mismo.
—
El aire se volvió pesado otra vez.
—
Pero diferente.
—
Más lejano.
—
Más… grande.
—
CLAY reaccionó.
—
Su cuerpo se tensó.
—
—…lo siento…
—
Cali lo sostuvo.
—
—¿Qué sientes?
—
CLAY cerró los ojos.
—
—No es uno.
—
Los abrió.
—
—Son muchos.
—
Silencio.
—
Pesado.
—
Real.
—
El viento cambió.
—
El cielo…
Se oscureció.
—
No por nubes.
—
Por grietas.
—
Arriba.
—
En lo alto.
—
El cielo se abrió.
—
Como si la realidad misma se estuviera rasgando.
—
Y algo…
Mirara desde el otro lado.
—
TALIA retrocedió.
—
—Eso no puede ser…
—
RUSELF apretó los puños.
—
—¿Cuántos…?
—
CLAY no respondió.
—
Porque no podía.
—
Porque la respuesta…
No tenía número.
—
Vilus observó.
—
En silencio.
—
Sin miedo.
—
Pero con algo nuevo.
—
Comprensión.
—
—Esto apenas empieza.
—
Cali lo miró.
—
—¿Qué hacemos ahora?
—
Vilus bajó la mirada.
—
Miró la pala.
—
Luego a ellos.
—
A su grupo.
—
A lo único que ahora…
Era real para él.
—
—Nos preparamos.
—
Silencio.
—
—Porque lo que viene…
Pausa.
—No se va a detener.
—
En el cielo…
Las grietas se expandieron.
—
Lentas.
—
Constantes.
—
Inevitable.
—
Y desde el otro lado…
Algo comenzó a cruzar.
—
No como el núcleo.
—
No como una entidad única.
—
Sino como algo peor.
—
Múltiple.
—
Vivo.
—
Hambriento.
—
—…inicio de expansión…
—
—…nuevas unidades desplegadas…
—
—…objetivo: adaptación total del plano…
—
Y esta vez…
No venían a corregir.
—
Venían a consumir.
—
Vilus dio un paso adelante.
—
El viento se levantó.
—
El bosque respondió.
—
Y por primera vez…
No como enemigo.
—
Sino como testigo.
—
El enterrador de demonios…
Aún no entendía completamente lo que era.
—
Pero sí sabía algo.
—
Esto ya no era una historia de supervivencia.
—
Era una guerra.
—
Y él…
Estaba en el centro.
Gracias por seguir este primer volumen 🙂
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