Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Vilus Cazador De Grietas - Capítulo 4

  1. Inicio
  2. Vilus Cazador De Grietas
  3. Capítulo 4 - 4 NUEVAS AVENTURAS Y NUEVAS PROFESIONES
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

4: NUEVAS AVENTURAS Y NUEVAS PROFESIONES 4: NUEVAS AVENTURAS Y NUEVAS PROFESIONES Cuando todos terminaron de presentarse, el ambiente dentro de la cabaña quedó en un silencio incómodo por unos segundos.

Cali observaba con recelo.

RUSELF, CLAY y TALIA parecían relajados, como si aquella situación fuera completamente normal.

Pero para Vilus… no lo era.

Nada de eso lo era.

Las voces, las expresiones, la cercanía entre ellos… todo le resultaba extraño.

No entendía por qué hablaban con tanta facilidad, ni cómo podían confiar tan rápido en otros.

Por eso no dijo nada.

Se mantuvo al margen.

Observando.

Aprendiendo.

—Bueno… ya que estamos todos —dijo RUSELF con una sonrisa—, supongo que podemos mostrarles lo que hemos estado haciendo.

CLAY se acercó rápidamente a una mesa improvisada y comenzó a colocar varios objetos.

—Esto lo conseguimos explorando el bosque —dijo con entusiasmo.

Uno a uno fueron apareciendo distintos objetos: Fragmentos de metal desgastado.Pequeños frascos con líquidos de colores extraños.Dientes de criaturas.Piedras que emitían un leve brillo.

TALIA los acomodaba con cuidado.

—Hay zonas donde encontramos cosas que no deberían estar ahí… —murmuró.

Cali cruzó los brazos.

—Eso siempre ha pasado.

—No así —respondió TALIA—.

Esto es diferente.

Vilus escuchaba en silencio.

No intervenía.

Pero cada palabra… le resultaba incómodamente familiar.

No sabía por qué.

Y no iba a decirlo.

Mientras los demás hablaban, su atención cambió.

En una esquina de la cabaña había algo cubierto con una tela.

No destacaba.

No era importante… a simple vista.

Pero Vilus no podía dejar de mirarlo.

Algo en su interior reaccionaba.

No entendía qué.

Ni por qué.

Pero su cuerpo… lo empujaba a acercarse.

Caminó lentamente.

—¿Qué es eso?

—preguntó finalmente.

El ambiente cambió de inmediato.

RUSELF dejó de sonreír.

CLAY dejó de moverse.

TALIA bajó la mirada.

—Lo encontramos hace poco —dijo RUSELF—.

Enterrado.

—¿Dónde?

—preguntó Cali.

—Cerca del límite sur… Cali frunció el ceño.

—Les dije que no fueran ahí.

—No fue tan profundo —respondió CLAY, incómodo.

TALIA intervino: —Desde que lo trajimos… se siente raro.

Vilus se agachó frente al objeto.

No respondió.

No comentó.

Solo… observó.

Sentía algo.

Pero no podía describirlo.

—No lo toques —dijo Cali con firmeza.

Vilus se detuvo por un segundo.

Pero no por obediencia.

Sino por duda.

No entendía el peligro.

No entendía nada.

Y eso… lo hacía más inquietante.

Finalmente, retiró la tela.

La esfera quedó al descubierto.

Oscura.

Agrietada.

Con líneas rojas que latían lentamente.

El aire se volvió pesado.

CLAY dio un paso atrás.

—Eso no se veía así antes… TALIA tensó el cuerpo.

—Está reaccionando… Vilus frunció el ceño.

—Esto… No terminó la frase.

Porque en ese momento… La esfera se abrió.

Una grieta se expandió.

Y de ella emergió algo.

Humo oscuro.

Una forma inestable.

Una presencia que distorsionaba el ambiente.

El sonido que emitía no era natural.

Era… incorrecto.

—¡¿Qué es eso?!

—gritó CLAY.

RUSELF sacó su arma.

—¡Atrás!

La criatura atacó.

Sus movimientos eran erráticos.

Incomprensibles.

RUSELF y CLAY intentaron detenerla.

No funcionó.

Sus armas atravesaban la forma sin causar daño.

TALIA retrocedió.

—¡No sirve!

Cali miró a Vilus.

—¡Haz algo!

Pero Vilus no reaccionó de inmediato.

No porque dudara.

Sino porque… estaba observando.

Analizando.

Sintiendo.

Algo dentro de él respondía.

Pero no lo entendía.

La criatura se lanzó hacia él.

Entonces… Instinto.

Levantó la mano.

El contacto ocurrió.

Y todo cambió.

La criatura se detuvo.

Su forma se distorsionó.

Y comenzó a desaparecer.

No como si fuera destruida… Sino como si fuera absorbida.

Vilus abrió los ojos con sorpresa.

—¿…?

No sabía lo que estaba pasando.

No sabía cómo detenerlo.

No sabía si debía detenerlo.

La criatura se retorcía.

Intentaba escapar.

Pero no podía.

Desapareció lentamente.

Hasta no dejar rastro.

Silencio.

Nadie habló.

Nadie se movió.

Todos miraban a Vilus.

Él… bajó la mano lentamente.

—Yo… —murmuró— …no sé qué fue eso.

Y era verdad.

Pero no toda.

CLAY fue el primero en reaccionar.

—Eso… eso no es normal.

RUSELF lo observó con seriedad.

—¿Lo hiciste tú?

Vilus negó.

—No lo sé.

TALIA dio un paso adelante.

—La cosa… desapareció cuando lo tocaste.

Cali lo miró fijamente.

Pero no dijo nada.

Vilus retrocedió ligeramente.

No le gustaban las miradas.

No le gustaba la atención.

—No fue intencional —dijo.

Y luego se apartó.

Como si quisiera desaparecer de la conversación.

Horas después, el ambiente era distinto.

Más tenso.

Más serio.

—Si esas cosas están apareciendo —dijo RUSELF—, entonces esto ya no es solo exploración.

CLAY asintió.

—Tenemos que prepararnos.

TALIA miró a Vilus.

—Y entender qué está pasando.

Cali habló con calma.

—Primero… debemos sobrevivir.

Al día siguiente, salieron al bosque.

Antes de partir, RUSELF le ofreció armas a Vilus.

Espadas.

Lanzas.

Nada le llamó la atención.

Hasta que vio algo simple.

Una pala.

Vieja.

Gastada.

Olvidada.

Se acercó.

La tomó.

Se sintió… estable.

—Esta.

CLAY soltó una risa.

—¿Eso?

Pero Vilus no respondió.

Solo la sostuvo.

Se adentraron en el bosque.

El ambiente cambió.

Pesado.

Denso.

Cali se detuvo.

—Aquí… El suelo estaba agrietado.

Las sombras se movían.

Y entonces… Aparecieron.

Formas oscuras.

Sin estructura.

Sin lógica.

CLAY retrocedió.

—Otra vez esas cosas… Vilus apretó la pala.

Su mirada cambió ligeramente.

Pero no dijo nada.

No explicó nada.

Solo avanzó.

Las criaturas se movieron.

Rápidas.

Silenciosas.

Vilus atacó.

La pala golpeó el suelo.

Una onda se expandió.

Las sombras se distorsionaron.

No desaparecieron.

Pero retrocedieron.

Vilus volvió a atacar.

—No mueren… —murmuró.

Golpeó otra vez.

El suelo se abrió levemente.

Las sombras fueron empujadas hacia abajo.

—Se… contienen… —¡Ahora!

—gritó RUSELF.

El grupo reaccionó.

La batalla fue intensa.

Pero lograron resistir.

Las criaturas desaparecieron.

El silencio regresó.

CLAY respiraba agitado.

—Eso… no eran como lo de antes… Nadie respondió.

Vilus bajó la mirada.

Apretó la pala.

No dijo nada.

No explicó nada.

Cali lo observó.

—¿Tienes idea de qué eran?

Vilus dudó.

Un segundo.

Dos.

—No… Y sostuvo la mirada.

El viento pasó entre los árboles.

El grupo permaneció en silencio.

Pero algo había cambiado.

No sabían qué era Vilus.

No entendían lo que hacía.

Pero una cosa era clara.

Ya no podían ignorarlo.

Y Vilus… Por primera vez… No se alejó.

Pero tampoco se acercó.

Se quedó justo en medio.

Como alguien que aún no decide si pertenece… O si debería desaparecer.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo