Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Siguiente

X: WARRIOR - Capítulo 1

  1. Inicio
  2. X: WARRIOR
  3. Capítulo 1 - 1 Capítulo 0
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

1: Capítulo 0 1: Capítulo 0 X: WARRIOR  PRÓLOGO  Hola, me llamo Kasui, tengo catorce años y vivo en una pequeña isla llamada Elba, al sur de Neos, uno de los continentes más grandes que hay en el mundo.

Estoy en primer año de preparatoria, en la academia Liorna, la única que hay en la isla.

Tenemos clases de preparatoria normales, como en todo el mundo; Historia, matemáticas, clases de élfico, que son muy aburridas a mi parecer, Magia, aunque no todos se especializan en ella, es una materia básica.

Y la favorita de todos, facción práctica, en donde cada uno se entrena de acuerdo con su afinidad; espadas, mazos, lanzas, martillos, todo tipo de armas.

A pesar de ser la única institución en la isla no escatiman en gastos, a cada uno se le daban los recursos para entrenar, y una debida instrucción, siempre y cuando supieras en que eres hábil.

Pero ese no era mi caso.

A escasos meses de terminar el primer periodo del año, de cumplir quince años y convertirme en un adulto, aún no sabía en qué era hábil, si es que existe algo en lo que pueda destacar en este mundo.

Por más que entrenara no podía destacar en nada, todos a los nueve años ya demuestran destrezas en algún tipo de facción.

Ya fuera con un poder mágico muy afinado, una fuerza física superior a los demás o un dominio impecable en algún tipo de arma, en ese momento es cuando todos empiezan a elevar su nivel más rápido.

Normalmente se “Levea” cada vez que cumples años, es la única manera de subir de nivel de manera predeterminada.

Y con hacer tareas básicas, como entrenar, también se suele subir de nivel más rápido, por lo menos en los primeros, pero no era así conmigo, por más que entrenara mi nivel no subía en lo absoluto, estaba ahí, estancado, ni una pizca de experiencia por entrenamiento.

Yo solo subía de nivel cuando cumplía años.

Cuando un niño cumple los cinco años se le otorga un pequeño cristal que lo acompañará en su recorrido.

Este cristal te permite ver información específica, tal como el nivel actual, cuánta experiencia falta para el siguiente nivel y también ayuda a determinar qué tipo de facción le quedaría mejor en el futuro a una persona.

Al principio creía que mi cristal estaba defectuoso y no mostraba realmente mi verdadero nivel, pero después de hacer que lo revisaran descubrí que todo estaba bien con el cristal, así que el único defectuoso aquí era yo; eso pensé de inmediato.

Los adultos solo me dijeron que era un caso inusual, un caso que solo se presentaba cada ciertas generaciones, en donde el individuo era incapaz de desarrollar habilidades y subir de nivel como cualquier persona.

Fue entonces que ocurrió, desde ese punto empezó a cambiar mi vida de una manera drástica.

Luego de eso me desanimé demasiado, los de mi generación empezaron a tomarme varios niveles de ventaja después, y la diferencia de poder era abismal, y ellos lo notaron, se empezó a esparcir el rumor de que yo no podía subir de nivel.

Aunque no me despreciaron, del todo, si sentía cierto aire de superioridad por parte de mis compañeros, que no dejaban de mostrarme indirectamente todo el talento que poseían ellos.

Pronto comencé a ser el tipo de persona al cual todos aspiraban a no ser, jamás.

Otros pocos, como mi hermano menor Dann, intentaron apoyarme, me animaban a no dejar de asistir a la escuela, puesto que la noticia fue tan impactante para mí que empecé a salir antes de que terminara la escuela, luego a saltarme algunas clases, Las de élfico, sobre todo.

No es que odiara a los elfos o a su idioma, todo era a causa de lo engreído del profesor que enseñaba en esa clase, no paraba de presumir todo el tiempo sobre lo que hacía cuando estaba en el reino elfo, y creo que no le agrado mucho.

Y así, hasta que terminaba por no asistir del todo días completos.

Pero no me saltaba las clases por nada de eso, lo hacía para irme a entrenar, pero como no quería que nadie me viera, me adentraba en el bosque, y allí me dedicaba a al menos ejercitar mi cuerpo y a pulir algunas habilidades básicas con la espada.

Aunque siendo sincero, siempre me gustaron más los martillos de guerra, añoraba convertirme en un guerrero, pero mi baja estatura no me ayudaba en nada.

Incluso mi hermano menor era más alto que yo.

En medio de los entrenamientos me detenía por toda la frustración que sentía y empezaba a golpear el suelo.

Solo me consolaba pensar que una vez me convirtiera en adulto y cambiara de cristal, todo iría mejor, puesto que este pequeño cristal solo es conservado hasta que se cumplen los quince años.

En ese momento es cuando se considera que una persona alcanzó la adultez y puede recibir el verdadero cristal.

Claro que no todos deciden ir a recibir su verdadero cristal una vez cumplen los quince años, muchos deciden esperar un par de años más, entrenar un poco más y terminar la preparatoria.

Desde muy pequeño comprendí algo de este mundo; que los humanos siempre han estado en busca del poder, y es que en un mundo donde la facción en la que más destaque tu potencial, el nivel de poder que puedas alcanzar y el talento que poseas, determinará tu futuro.

Tienes que tener un poder remarcable, sino solo serás una persona común, un Worker, como la mayoría.

No es que sea algo malo, de hecho, sería bueno ser una persona normal, dados los peligros a los que se pueden enfrentar las personas de este mundo.

Es preferible llevar una vida normal, pero, si naces con el talento es muy poco probable que quieras llevar una vida como esa, tarde o temprano te ganarán las ganas de hacerte más fuerte y viajar por el mundo como aventurero.

Muchos eligen este camino solo por conseguir fama, gloria o riquezas.

Otros, en cambio, lo hacen para cumplir sus sueños; convertirse en caballeros, entrenarse en la gran Academia Napoleón, la más importante de todo Neos y unirse a su orden de caballeros.

O entrar a la Escuela de Magia de Merlín, una de las escuelas de magos más reconocidas por la capacidad y destreza de sus magos.

Y hay otros cuantos que tienen un estilo más particular y eligen ser bravos Guerreros, que no se definen por un estilo de lucha sofisticado como los caballeros, o precavidos y calculadores como los magos, sino más bien por un estilo de lucha un tanto más libre y sin barreras, dejándose llevar por los instintos naturales de lucha.

Y esa es la mejor opción para aquellos que buscaran un estilo donde pudieran usar su fuerza bruta y dejarse llevar.

Muchos otros no se conformaban con ser solo caballeros y patrullar las calles de las ciudades y pueblos, o simples magos encerrados en los templos de magia estudiando sus secretos sin aplicarlos en el mundo real, sino que prefieren unirse a cualquiera de los cuatro grandes gremios de aventureros de Neos, el hogar de aquellos que buscan algo más, aquellos que buscan rodearse de personas diestras en otras habilidades diferentes a la de uno mismo, y conocer sobre todos los tipos de culturas que hay a lo largo del continente, y el mundo.

Los Bulls en el occidente, Los Cuervos Blancos en el oriente, Los Grimoars en el sur, y Los Bears en el norte.

Claro que, ser un Guerrero y poder enfrentarse a una horda de orcos sin miedo alguno, entrenarse para caballero y enfrentarlos más temibles ejércitos enemigos sin siquiera dudarlo, o ser un diestro mago con la habilidad suficiente para adiestrar las más feroces criaturas con su magia, eran sueños muy comunes entre los de mi generación, y motivaciones suficientes para querer ser mucho más fuerte y alcanzar un nivel mayor.

Yo no podía soñar por fuera de mi liga, estaba atrapado en el fondo de un abismo del cual, por más que me esforzara, no podría salir de allí jamás.

De alguna manera, mi suerte estaba echada, pero a pesar de eso sigo luchando en contra del destino y de mi mala suerte, porque no sé cómo más llamarlo.

Aún guardo la esperanza de que en algún momento de mi vida todo cambiará, saldré de esta tormenta que ahora abruma mi ser, y triunfaré sobre todo aquello que hoy en día me parece imposible de lograr.

Y hasta que ese día llegue seguiré fortaleciéndome, tanto esfuerzo algún día dará sus frutos, bueno, primero tengo que dejar de soñar despierto…  – «…ahora solo tengo que hallar la manera de salir del salón de clases sin que el profesor se dé cuenta, y para ello necesito la ayuda de Kasuki.

¿Me ayudará a salir de aquí como la última vez?», se preguntó mientras guardaba todas sus cosas que estaban en su puesto dentro de su pequeña maleta — Psss, ¡ey!

Psss, Kasuki… — «No me ignores, sé que me estas oyendo» — Oye, Ka—su—ki… «No.

Kasui, no de nuevo, ¿cuántas veces van en este periodo?», pensó Kasuki mientras buscaba una manera de evadirlo.

Ka—Su—Ki… Oye… – ¡Ya te oí joder!

Déjame tranquilo por una vez en la Vida.

– ¡Señor Kasuki!

¿Tiene usted algún problema con la clase?

—irrumpió el profesor—.

Debo recordarle que el uso de magia está prohibido durante esta clase.

Qué tenía pensado hacer con el hechizo que estaba preparando, por lo que puedo ver en las runas que proyecta su mano, ¿acaso estaba usted a punto de lanzar un hechizo de fuego?

¿Sabe usted lo peligroso que sería eso?

Podría reducir a cenizas todos los libros, grimorios, pergaminos y demás artículos de esta sala, o herir a alguno de sus compañeros.

– «Esa era la idea, maldición.

Kasui, por tu culpa», pensó en ese momento — Esto, verá, no es lo que parece… —dijo, un tanto temeroso por la situación en la que se había metido.

– Temo que debo pedirle que me acompañe a hablar con la subdirectora —decía mientras subía los escalones en dirección hacia Kasuki—, habrá que tomar medidas disciplinarias —dijo, habiendo llegado a donde se encontraba Kasuki.

– No.

— «¡No!

mi perfecto registro académico, como pude dejar que esto pasara, ahora todos me conocerán como un delincuente juvenil, no conseguiré entrar a un buen instituto de magia, no conseguiré esposa, no lograré tener hijos, seré la deshonra de la familia.

Kasui, pagaras por esto», pensó Kasuki —.

¡¿Eh?!

¿Kasui?

…

– Acompáñeme por favor.

¡Y quiero que todos se queden en sus asientos repasando lo que acabamos de ver!

Vamos joven.

Mientras tanto, no muy lejos de ahí.

Kasui se dirige enérgicamente hacia uno de los muros que rodean Liorna, con su maleta llena de unos libros y un par de pergaminos que tomó prestados de la Biblioteca horas antes.

– Je, je, je.

La distracción perfecta, eso salió mejor de lo que esperaba, logré escurrirme fuera del salón sin que el profesor se percatara, ahora, con la mitad del trabajo hecho solo queda saltar este muro, no sé porque los tienen que hacer tan altos, no ha habido Kaijins en esta isla por muchos años— – Es para que los alumnos problemáticos no se escapen cada vez que ellos quieran —lo interrumpió su hermano menor en ese momento.

– D-Dann, ¿qué rayos haces aquí?

¿Cómo sabías…?

— «¡rayos!

justo ahora me tenía que topar con él», pensó.

– Siempre sueles faltar a las clases de élfico, era obvio que te ibas a escabullir fuera de la academia después de eso.

– No son tan importantes, hay mucho que memorizar de golpe y a veces son aburridas.

– Sabes, en el futuro podrías necesitar saber élfico, los elfos son una raza con una afinidad mágica incomparable y con un entendimiento de Magia muy superior a las demás razas, tal vez ellos te puedan ayudar— – No, déjalo, ya hablamos de esto —Lo interrumpió bruscamente.

– Evadir el tema no hará que se solucione.

Pero entrenar tal vez si lo haga, lo siento, ya me voy yendo —Kasui se dispuso a correr hacia el muro para salir de ahí.

– ¿Crees que te dejare ir así sin más?

Primero tendrás que pasar sobre mí para poder salir de aquí —Exclamó Dann mientras se ponía en el camino de Kasui.

– Lo sé, y vine preparado por si algo así ocurría.

— «Con este orbe imbuido en magia de sombras que preparé antes, seguro que te detendré, solo basta con que entre en contacto contigo», pensó —.

No soy bueno con la magia, pero con el tiempo suficiente puedo preparar trampas con algunas runas —Kasui le lanzó el orbe y le dijo: ¡atrapa!… – ¡¿Que?!

Al ser sorprendido con la acción de Kasui, Dann, gracias a sus finos reflejos logra sacar una pequeña daga que siempre guarda en el costado de su cintura que usaba para cazar de vez en cuando.

– ¡Oye Kasui!

¡No me hagas poner rudo!

En ese momento Dann asesta un golpe limpio al orbe partiéndolo a la mitad, haciendo que su contenido se esparciera a sus pies.

– ¡¿Eh?!

¡¿Qué es esto?!

Todo el material oscuro que tenía el orbe se empieza a mover y a formar un círculo en el suelo alrededor de Dann.

– ¡¿Pero qué rayos?!

Dice Dann mientras de aquel círculo oscuro, empiezan a salir raíces negras, más oscuras que la noche misma, que se enredaron por sus piernas y subieron por su torso, dejándolo completamente incapaz de moverse.

– ¡¿Qué?!

¡Maldición!

—exclamó Dann mientras intentaba separar las raíces que lo rodeaban con sus manos sin resultado alguno—.

¡Libérame Kasui!

¡Si no lo haces te las verás conmigo y hablo muy en serio!

– Runas de atributo sombra, es un atributo raro de encontrar y difícil de desarrollar, pero muy efectivo sin duda alguna, sus cualidades tanto defensivas como ofensivas son de otro nivel, incluso las de bajo rango, es el único atributo al que no se le conoce límite.

– ¿Qué es esto?

Le preguntó Dann, un poco sorprendido, pues jamás había visto ese tipo de técnica, y mucho menos de su hermano.

– Atadura de sombras, así lo llamo, un pequeño pero eficaz hechizo, el único que puedo hacer, de hecho.

Se me ocurrió después de leer un libro sobre herramientas mágicas donde explicaban el uso de los orbes, no son solo para almacenar reservas de Maná, también son buenos para fabricar trampas arrojadizas como te acabas de dar cuenta hace un momento.

– Desátame ¡ahora!

Dijo, sin haber escuchado siquiera lo que había dicho Kasui.

Puesto que solo suele hablar cosas sin sentido no le prestó mucha atención.

– No te preocupes, lo desharé cuando esté lejos de aquí, ahora sí, me voy, ¡nos vemos Dann!

– Oye, espera Kasui, ¡no te puedes ir así!

– Lo siento Hermanito — «“hermanito”, y es más alto, atlético y talentoso que yo, me hiere la autoestima cada vez que lo pienso», pensó — tengo que irme, nos vemos en la cena, dile al viejo que prepare algo bueno esta vez, si vuelve a preparar esa porquería de comida de nuevo me iré de la casa.

Nos vemos más tarde Dann.

– Kasui, oye, por favor.

Espera.

– «Lo siento, pero no debo perder tiempo, debo hacerme más fuerte», Pensó, mientras saltaba fuera de Liorna para dirigirse al bosque a entrenar.

Después de eso, Kasui se entrenó en el bosque como solía hacer de costumbre, sin siquiera imaginarse que, en un tiempo no muy lejano, su vida, tomaría un rumbo completamente diferente, y diera comienzo a una aventura única que lo llevaría tan lejos como jamás pensó que llegaría.

Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo