Yo No Te Olvido - Capítulo 68
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Capítulo 68: CAPITULO 68: SUFRIENDO LOS DOS.
Llego al aeropuerto y me encuentro con Max, luego esperamos a que el avión esté listo para irme.
– Esta bien que no lleves nada de equipaje y solo lo de trabajo?. – Me pregunta Max.
– Si, allá compraré lo que necesite de ropa, no te preocupes por eso.
– Pasa algo, dime por favor qué es?. – Me pregunta sin dejar de mirarme después de un par de minutos de silencio.
– No, claro que no. Todo está bien y no pasa nada raro. Porqué lo preguntas?. – Le contesto sin mirarlo y no muy convencida.
– Porque desde hace varios minutos, Christofer te ha estado llamando y tú no le contestas. Además, desde que llegaste, he observado que tienes los ojos bastante rojos e irritados por qué estuviste llorando. – Me dice y cuando termina, yo solo lo miro muy sorprendida aunque no debería, porque es evidente que a él no se le puede ocultar absolutamente nada.
– A ti no se te puede ocultar nada, verdad?. – Le digo algo frustrada.
– Si ya lo sabes por qué lo haces?, mejor dime qué sucede.
– Hoy fue Gwen al pent-house y le dije que yo soy Mariana y no lo tomó muy bien. No me dejo explicarle y me dijo que no quería volver a verme nunca más. Para acabar de ajustar, Christofer no llegaba a la hora que habíamos acordado, por lo que lo llame un par de veces pero él nunca me contestó. Llame a su casa y la empleada que me contestó, me dijo que él estaba ahí. Así que sin pensar en nada más, conduje hasta su casa porque quería estar con él después de lo que había pasado con Gwen. Quería que él me consolara y me ayudara a encontrar una solución pero cuando llegue a su casa y entre, me encontré con la imagen de verlo besándose con Ximena.
– Eso no puede ser… no puedo creer que Christofer pueda hacer algo así… – Me responde algo sorprendido pero a la vez algo pensativo al final.
– Bueno… que se estuvieran besando los dos, realmente no lo sé. Por lo poco que vi a mi alrededor, parece que Ximena estaba algo pasada de copas y creo que lo besó, no sé si él se dejó… la verdad es que estoy muy confundida, estoy enojada, herida, triste…
– Ya entiendo un poco… – Me dice Max algo más controlado.
– Sé que había quedado con él en hablar las cosas para evitar malos entendidos, pero siento que si lo hago en este momento, puedo tal vez hacer o decir cosas de las que después me pueda arrepentir y eso no lo quiero hacer.
– Comprendo…
– Y si Christofer siente cosas por Ximena como mujer aún?, por algo dicen que en donde hubo fuego cenizas quedan, y si él está conmigo solo porque de un modo u de otro esta apegado al pasado y piensa que me debe algo o está viendo fantasmas en donde no los hay y también piensa que debe vivir lo que debimos haber vivido sino hubiera sido por todas las personas que interfirieron en nuestro destino…
– Stef… cálmate un poco y respira… Deja de pensar tantas cosas que a mi modo de ver, no son correctas. Porque lo que yo vi en Christofer desde que te conoció, es la actitud de un hombre completamente enamorado y cuando estuviste a punto de morir en el hospital, me hizo entender del gran amor que él siente por ti y fue por eso, que le conté toda la verdad y fui de un modo desleal contigo.
– Entonces soy una insegura que no tiene remedio y él no merece estar con una persona así.
– No digas eso tampoco, que lo que has visto no es cualquier cosa. Sin importar la situación por la que se haya producido lo que viste, no es para menos que estés molesta y enojada. Hasta las personas más seguras del mundo sentirían lo mismo que tú estás sintiendo en este momento, porque no es para nada agradable ver a la exnovia besando a tu novio, así que no te reproches nada.
– Buenas noches señorita Hayden, Max… – Nos interrumpe el capitán del avión.
– Buenas noches capitán. – Decimos los dos al mismo tiempo al ponernos de pie.
– Ya todo está listo y podemos irnos cuando ustedes lo dispongan. – Nos contesta el capitán.
– Perfecto capitán, nos vamos de inmediato porque el viaje es algo largo. – Contesto.
– Muy bien, suba al avión en cuanto esté lista. – Me dice el capitán y luego se va.
– Voy contigo…
– No Max, aquí tengo todo lo que necesito para la reunión y si necesito otra cosa te aviso de inmediato, solo quiero estar sola por un tiempo.
– Esta bien, pero solo te daré unos días. En cuanto termine aquí algunas cosas, me reuniré contigo allí y no está en discusión.
– Esta bien, como digas… Adiós… tío…
– Stef… ya te dije que aún no estoy preparado, me siento viejo cuando me lo dices. – Me dice haciéndose el enojado y yo solo me rio.
– Por supuesto, tío… – Le digo soltando una carcajada y luego lo abrazo.
– Cuídate mucho y si pasa algo me llamas de inmediato. – Me dice.
– Lo haré… – Le sonrío y luego me dirijo hacia el avión.
Subo, me acomodo en uno de los asientos y prácticamente de inmediato, despegamos. La azafata me trae una copa de champán en cuanto se la pido, me la bebo prácticamente de un solo trago y luego me envuelvo en una manta para tratar de dormir y desconectarme un poco de la realidad cuando apago por completo el celular.
Christofer.
– Ya pudiste hablar con Stefania?. – Me pregunta Terry al bajar las escaleras después de llevar a Ximena a uno de los cuartos de huéspedes.
– No me contesta y ya apagó el celular. – Le respondo completamente frustrado y luego me bebo todo el whiskey que tengo en mi vaso.
– Chris… de verdad discúlpame, todo esto es mi culpa. Debí haber llevado a Ximena a su habitación de hotel y no traerla aquí. Jamás se me pasó por la cabeza que ella iba a hacer algo así y que Stefania lo vería y malinterpretaría todo… – Me dice Terry muy culpado al pararse frente a mí.
– No es tu culpa, no podías saberlo. La culpa es mía por lento y no reaccionar a tiempo y por ahora, lo único que puedo hacer es esperar a que se le pase el enojo y ganarme de nuevo su confianza. Por eso, voy a esperar a que pase esta noche para que se tranquilicé y ya mañana iré a hablar con ella. – Le digo pero no lo veo a la cara porque estoy concentrado mirando el fuego de la chimenea.
– Porque la dejaste ir así de fácil?. – Me pregunta mi hermano al sentarse.
– Ella me dejó en jaque cuando me planteo como me podría sentir si la escena hubiera sido al revés y fuera yo quien la viera a ella besándose con Gregor y ya cuando me dijo eso, me quedé aún más en shock y ella solo se fue.
– A mí también me hubiera dejado es jaque con semejante escenario… – Me comenta mi hermano y luego suelta un suspiro de frustración.
– Y si esta tan enojada que al final no puede perdonarme y me deja?.
– Chris… no creo que eso pase, ustedes dos se aman muchísimo y si quieres… yo puedo hablar con ella y explicarle todo lo que pasó.
– Espero que no tenga que usarte para que intervengas en mi ayuda. Aunque… nunca la había visto tan enojada o decepcionada y eso me da mucho miedo porque no quiero perderla y mucho menos por esto. – Le digo a Terry y luego me despeino el cabello un poco por la desesperación que tengo.
– Eso no va a pasar, haremos lo que sea para que te perdone y a mí también. Mejor vamos a tratar de descansar un rato y ya mañana será otro día y veremos qué podemos hacer.
– Ve tú, yo voy a quedarme un poco más. Además, no creo que pueda dormir mucho… – Le digo y él asiente en silencio con su cabeza para luego marcharse y dejarme a solas.
De inmediato, vuelvo a coger mi celular y le marco, pero otra vez no obtengo respuesta desde que ella se fue hace un par de horas más o menos y una vez más, confirmo que ha apagado el celular. Me quedo en la sala bebiendo y pensando en Stefania mientras observo el fuego como si este me hipnotizara.
– Hijo, te encuentras bien?, porqué estás aquí bebiendo?. – Me pregunta mi abuela después de estar un tiempo a solas en la sala de la casa.
Rápidamente le cuento a mi abuela lo sucedido con Ximena y Stefania.
– Si que estás metido en un buen lío… – Me dice mi abuela cuando termino de contarle todo.
– Lo sé… – Respondo y luego tiro mi cabeza hacia atrás en el espaldar del sofá.
– Creo que lo que debes hacer, es darle un poco de espacio y tiempo para que se le pase la rabia para que ella pueda pensar con mucha más tranquilidad, con un poco de cabeza fría. – Me dice mi abuela.
– Tengo miedo de que decida dejarme y perderla para siempre.
– Ese va a hacer un riesgo que tendrás que correr después de esta situación tan incomoda hijo. Es mejor que dejes de beber y trates de descansar un poco, ya mañana podrás ver las cosas desde otra perspectiva. Te quiero.
– Y yo a ti… – Le digo y ella me da un beso en la frente para luego irse hacia su habitación como lo hizo Terry antes.
Después de un tiempo más, voy a mi habitación e intento dormir, pero solo lo logro por ratos y cuando ya logro dormir por un periodo un poco más prolongado que los anteriores, me levanto algo cansado.
Una vez que ya me he dado un baño y me he puesto algo de ropa, cojo el celular e intento llamar de nuevo a Stefania pero es inútil, porque su celular sigue apagado, por lo que llamo directamente a su casa y tampoco contestan, llamo a Max y ni su rastro. Así, que empiezo a desesperarme de nuevo, pero luego escucho en mi mente las palabras que me dijo mi abuela anoche por lo que decido que es mejor calmarme y esperar por un tiempo más, para que de pronto sea ella la que me llame y de señales de vida porque tampoco quiero presionarla y que eso sea algo contraproducente.
Bajo las escaleras con mucho aburrimiento y a paso de tortuga para dirigirme hacia la cocina para beber un café pero cuando llego a la entrada, me freno en seco porque ahí está Ximena hablando con Terry. Terry al verme se queda en silencio, por lo que Ximena se gira para mirarme.
– Chris… yo… – Intenta ella hablarme pero yo la interrumpo.
– No me digas nada, solo quiero que te alejes de mí y no te me vuelvas a acercar de por vida. – Es lo único que digo para después salir de ahí e irme a mi habitación nuevamente y encerrarme como un maldito ermitaño.
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