Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Asheland: El Príncipe Dorado - Capítulo 7

  1. Inicio
  2. Asheland: El Príncipe Dorado
  3. Capítulo 7 - 7 Capítulo 5
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

7: Capítulo 5 |La decisión| 7: Capítulo 5 |La decisión| Tras los acontecimientos de esa noche, he buscado sin descanso cualquier mención sobre Asheland y los árboles Celynnen.

Me pregunto cómo puede una joven de diecinueve años, que apenas conoce el mundo fuera del orfanato, recorrer medio continente y cruzar cordilleras enteras para hallar un árbol oculto tras las montañas de Khazdur.

Elowen y Apolo se mantienen distantes tras lo ocurrido; creo que aún no asimilan que alguien realmente estuvo allí, aunque tras lo que vieron, tampoco pueden negarlo.

Les confié las palabras de Kaelen y les pedí que me acompañaran, pero el peso de sus vidas aquí los detiene.

El padre de Apolo y su pequeña hermana son su ancla, mientras que Elowen teme dejar a Madam Claudette sola con la carga de tantos niños pequeños.

Al final, la directora nos descubrió.

La escalera colgando delató nuestra huida y fue difícil aplacar su cólera; sin embargo, cuando le confesé que había hallado rastros de mi origen —esa verdad que ella sabe que he perseguido durante años—, su reacción fue más compasiva de lo que imaginé.

Aunque la noticia de mi partida la hirió, pude ver en su rostro una mezcla de tristeza y entendimiento.

Sé que, a pesar de su severidad, somos como sus hijos, y la posibilidad de perdernos a los tres al mismo tiempo es un golpe que apenas puede ocultar.

Regresé tarde de la biblioteca; ya casi tengo armado el plan de viaje: desde cómo movernos y dónde dormir, hasta el tiempo exacto que nos tomará llegar.

Al entrar al orfanato, me encontré con Elowen, quien caminaba de un lado a otro como si un pensamiento persistente no la dejara en paz.

—Elowen, ¿está todo bien?

—pregunté con cautela.

—Alegna, he tomado una decisión —sentenció ella, deteniéndose en seco—.

Aunque me pesa dejar Varlezad, siempre he deseado conocer el mundo y vivir mis propias aventuras.

Al imaginar el camino, o incluso a los tres juntos en este viaje hacia un destino incierto, comprendo que es algo que no me puedo perder.

Además, te lo dije antes de entrar al bosque: no te dejaré sola en esto.

Justo en ese momento, la puerta del orfanato se abrió de par en par.

Apolo asomó la cabeza y nos recorrió con una mirada intrigante.

—No sé a qué se deban esas caras de complicidad y felicidad —comentó, entrando por completo al vestíbulo—, pero he venido a decirte, Alegna, que ya he tomado una decisión con respecto a nuestro viaje.

…

Tras las palabras de Apolo, me invadió una extraña mezcla de emociones.

Él no nos acompañaría en el camino; el deber de cuidar a su hermana pequeña y a su padre, quien a pesar de su buena salud ya cargaba con el peso de los años, lo retenía en Varlezad.

Le aseguré que lo comprendía y que esto no alteraba el vínculo que nos unía a los tres.

Le informé que partiríamos en tres días.

Hacía tiempo que yo había preparado casi todo lo necesario para la travesía; solo restaban unos pocos detalles.

En cuanto Elowen tuviera listo su equipaje, nos marcharíamos definitivamente.

Luego de la conversación con Apolo, Elowen se dirigió a la habitación para preparar lo necesario para la travesía.

Yo, por mi parte, fui a la cocina para alistar la cena; allí se encontraba Madam Claudette, esperándome con una mirada cargada de preocupación.

—Alegna, sé que no debí ocultar esto durante tanto tiempo —comenzó a decir, con voz queda—, pero siempre temí que entregarte algo que generara más preguntas que respuestas no serviría de mucho.

Por eso te lo doy ahora.

La directora extendió su mano, revelando un objeto que había permanecido oculto por diecinueve años.

—Cuando te encontré en el umbral del orfanato, llevabas puesto un collar que sostenía un pequeño vial.

Jamás comprendí cómo un líquido podía emitir semejante fulgor; su extrañeza era tal que, si me dijeras que eres un hada de Nymowen, te creería, aunque sé que ellas poseen alas y a ti nunca parecieron brotarte.

De todos modos, te lo confío; es posible que sea más importante para tí de lo que imaginé.

Al sostener el objeto, sentí una conexión profunda y vibrante que me recorrió el brazo, pero el desconcierto seguía allí.

¿Para qué podría servir este brillante líquido?

¿Y por qué alguien le confiaría algo tan poderoso a un bebé abandonado?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo