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Born Of An End - Capítulo 11

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  3. Capítulo 11 - 11 Capitulo 11 Batalla I
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11: Capitulo 11: Batalla I 11: Capitulo 11: Batalla I Corrimos sin mirar atrás y nos arrojamos de lleno al caos.

Esquivábamos ataques por puro instinto, sin detenernos un segundo.

A nuestro alrededor, los gritos de rabia y desesperación se mezclaban con sonidos espirales, pisadas sobre tierra empapada de sangre y el estruendo del metal chocando.

El mundo era ruido, ceniza y muerte.

“¡Rápido!

¡Rápido!” Jadee Sudor caía lentamente de mi cara mientras que la ceniza se posaba en mi cabeza y hombros.

– ¿Estás bien Emma?

-Sí, Neil…

¿falta poco?

– su voz temblaba.- No aguanto escuchar estos gritos.

Ni tapándome los oídos paran…

Su cuerpo no dejaba de estremecerse.

-Tranquila, falta poco…

– alcé la voz.- ¡SEÑOR SANDOR, NO SE QUEDE ATRÁS!

-¡Hago lo mejor que puedo, Neil!

-exclamó el Señor Sandor, aspirando aire con desesperación.

A lo lejos noté que la batalla se abría y, más allá, se distinguían cabañas alineadas.

“¿Serán las habitaciones?

¡Bien lo lograremos…!” Faltaba poco.

Solo era cuestión de tiempo de llegar, hasta que un grito de dolor me helo la sangre.

– ¡ARG!

¡NEIL!

– gritó el Señor Sandor – ¡SEÑOR SANDOR!

– me giré de inmediato.

Un chico delgado lo tenía encima, vestido con pieles animales, por encima una armadura simple mientras empuñaba dos dagas curvas.

Intentaba apuñalar al Señor Sandor una y otra vez, pero el Señor Sandor sujetaba sus muñecas con fuerza, luchando por mantener las hojas lejos de su cuello.

“¡No puede defenderse bien, tiene un corte en el hombro!” Rápidamente me acerque ferozmente al chico con las dagas.

– ¡AAAAAAAH!

Me preparé para patear al atacante, pero antes de alcanzarlo sentí un impacto brutal en el costado izquierdo.

Como si una pared de concreto me embistiera.

– ¿Ah…?

El golpe me lanzó lejos y me hizo caer de lado, raspándome con las pequeñas piedras del piso y ensuciandome de tierra con ceniza.

– ¡¿EMMA ESTÁS BIEN?!

– Si Neil – respondió con dolor.

– ¡AAAAAAAAAAH!

– un gran saqueador, bastante corpulento y calvo se acercaba como una bestia desatada.

Me pare rápidamente y salté con todo el cuerpo para esquivarlo lo mejor que podía.

El gigante se detuvo en seco.

Lo observé con atención: una gran manta roja colgaba de su hombro, adornada con pelaje.

En brazos y hombros llevaba trozos de armadura, pero en el otro hombro, desnudo, se extendían marcas extrañas, difíciles de descifrar.

– Me esquivaste por poco mosquito – dijo mientras colocaba en su espalda, un gran mazo de metal.

Con doble filo y marcas rojas en los costados.

Tres combatientes se lanzaron contra él con sus espadas alzadas.

En un solo movimiento, el saqueador los partió en dos.

Sus piernas quedaron inertes en el campo, mientras sus torsos caían al igual que sus espadas rotas.

El gran mazo reposo en el suelo unos segundos y luego, el saqueador corpulento la acomodo en su hombro nuevamente.

“¡Mierda, no tengo posibilidades!

¡¿Que hago?!” Las manos me comenzaron a temblar sin parar.

“Necesito poner a Emma a salvo” Gire a mi alrededor pero solo veía batallas, sangre y dolor “Pero dónde estoy no hay un lugar seguro” Di un gran suspiro para llenar completamente mis pulmones y luego lo exhale, apreté los puños con fuerza para que ya no temblaran.

“¡CÁLMATE NEIL!

¡SI TU MENTE SE TE NUBLA, ESTAS MUERTO!

Di otro gran suspiro.

– Emma agarrete muy fuerte Emma apretó fuerte mi cuello con sus brazos.

– ¡Si Neil!

El saqueador corpulento abrió de manera exagerada su boca y con un tono burlesco dijo: – ¿QUEEE?

¿Lucharas con ese peso muerto en tu espalda?

– río.- Espero que te prepares mosquito, ya que yo no tengo ninguna piedad con nadie El gran saqueador agarro con sus dos manos su mazo ensangrentado.

“Necesito camuflarme con el entorno de la batalla y así, alejarme poco a poco” sudor caía de mi rostro.

El saqueador me lanzó una sonrisa burlesca.

El sabía que yo no era rival para él.

– Mphm ¿Listo mosquito?

Tras decir esas palabras el saqueador corpulento, se lanzó contra mí con una velocidad aterradora.

Corrí, metiéndome entre otros combates, usando cuerpos y choques como escudo, cuidando no salir herido.

Finalmente lo perdí de vista y al gran saqueador no le gusta para nada mi acción, su enojo se alzó por los cielos.

– ¡MOSQUITO!

¡¿DONDE ESTAS MOSQUITO?!

– grito furioso el saqueador, agitando su mazo con las otras personas que estaban luchando, destrozandolos en el proceso.

Cada vez que el gran saqueador lanzaba un gran golpe de su mazo, reposaba cinco segundos y luego lo volvía a colocar en su hombro.

Yo me di cuenta de esto mientras corría por el sendero devuelta a las habitaciones.

“Entonces no la puede usar seguidamente, como a una espada pero ¿Por qué?” No le tomé importancia y seguí corriendo hasta finalmente ver las cabañas a los lejos.

– ¡Bien!

Ya casi llegamos Emma Emma seguía temblando en mi espalda y no recibí respuesta alguna.

“Falta poco, necesito ponerla a ella a salvó y luego buscar al Señor Sandor” De pronto, el gran saqueador apareció nuevamente a mi izquierda mientras arrastraba cuerpos, tanto de otros saqueador como los guerreros que querían defender está pequeña base.

– ¡¿QUE?!

¡¿PENSABAS QUE TE IBAS A LIBRAR DE MI FÁCILMENTE?!

Me quedé totalmente paralizado y mis dientes castañearon.

– Te diré algo, yo cuando pongo la vista en una presa, no lo dejo marchar hasta que uno de los dos muramos.

Así que, dime tu nombre Mis dientes temblando no me dejaban comunicarme bien.

– Ne-Ne-Neil El gran saqueador sonrió con deleite.

– ¡BIEN NEIL!

¡LUCHEMOS HASTA LA MUERTE!

El saqueador se acercó a mi con una velocidad aterradora y con un golpe destrozo el suele cerca de mí.

El impacto me llevo volando unos centímetros.

Emma me soltó por el impacto y callo pocos centímetros al lado mío.

Me dieron arcadas y comencé a toser sangre, me limpie la sangre de mi boca.

-¡¿Emma?!

¿¡Emmaaa?!

Gire la cabeza como loco, buscándola y luego la vi tirada, seguía inconsciente y tenía raspones en su cara brazos y pierna.

Rápidamente me acerque a ella y la agarre en brazos.

“¡ME TENGO QUE IR DE AQUI!” Rechine los dientes y curve las cejas por la falta de mi fuerza actual.

– NEEEEIIIIIL – la voz del gran saqueador resonó.- ¡¿DONDE ESTAAS?!

Finalmente el llegó a nosotros.

– Te encontré El gran saqueador esbozó una sonrisa – ¿Es hora de acabar con esto no crees?

Te presentaré a Rita – señaló a su mazo.- Y Rita tiene ansias de un poco de sangre nueva El saqueador se preparó para lanzar otro ataque.

“¡PO-POR FAVOR QUE ALGUIEN NLS AYUDE” cerré los ojos con fuerza.

De la nada escuché una voz familiar.

– ¡NEEEIIIL!

La voz del Señor Sandor atravesó el caos.

Y su espada se hundió en el pie del saqueador.

– ¡AAAAAAH!

¡MI PIE!

El gran saqueador se regocijo de dolor y el Señor Sandor se alejo hasta mi posición.

– ¡Neil vete!

¡Yo lo entretendre!

– Pe-Pero – ¡VETE NEIL!

¡Ponla a salvo!

– el Señor Sandor puso una mano en mi hombro y me dió una sonrisa confiaba aunque me fijé en el temblor de su pierna.- Se que regresaras por mí Me mordí con impotencia el labio inferior y asentí.

Cargue en brazos a Emma y me aleje poco a poco.

– ¡Maldición dejaste ir a mi presa!

– dijo el gran saqueador frunciendo el ceño.- Supongo que no te importara si te tomo como nueva presa en su lugar ¿Verdad?

El Señor Sandor esbozó una sonrisa nerviosa mientras agarraba otra espada tiraba en el suelo.

– Has lo que quieras – Bien…

– el gran saqueador preparó nuevamente una postura de ataque, y luego cargo con furia al Señor Sandor.

********* Dentro de unos minutos llegamos a un sector donde habían varias pequeñas cabañas en fila.

Al frente de todas estas cabañas se encontraba una bandera ondeando en lo alto de un color rojo, con un pequeño diseño, al frente del diseño se podía ver un nuevo diferente en cada bandera.

– Llegamos – una gran sonrisa exhausta se me formó en los labios.

– ¡HAY UNA PERSONA!

– se escuchó una voz a lo lejos.

Inmediatamente sentí como un filo desgastado por las batallas se posaba en mi garganta.

– ¿Quién eres?

Y alza tus manos con cuidado Trague saliva con dificultad y levanté mis manos muy despacio.

– Soy nuevo, me rescataron hoy mismo, Lena me dió unas llaves y me pidió que me resguardará aquí – trate de sacar las llaves.

– No hagas nada estúpido – dijo la persona mientras apretaba mas su filo contra mi garganta.

– T-Tranquilo…

– finalmente saqué las llaves y se las mostré.

El chico al ver las llaves, soltó su agarre de la espada contra mi garganta.

Luego el chico me rodeo hasta estar cara a cara.

– ¿Estas bien?

– preguntó el chico alto.

– Si si – masajee mi cuello.- Por favor ponla a salvo – Baje a una Emma ya despierta de mis brazos.

– ¿Y tú Neil?

– dijo Emma preocupada.

Me acerque a Emma y me arrodille.

– El Señor Sandor sigue en esa batalla, no lo puedo dejar, por favor permanece a salvo Emma – esbocé una sonrisa mientras acariciaba su cabello.

Emma asintió con lágrimas en los ojos.

– Regresa pronto por favor Neil – suplico ella, acto seguido me dió un abrazo que duró unos segundos.

El chico alto se acercó y nos interrumpió el abrazo.

– Entonces ¿No te quedarás?

Yo lo mire y me fijé en la espada que tenía colgando de su cintura.

Luego lo mire a sus ojos cafés.

– Otro amigo mío sigue metido en esa batalla.

Necesito ayudarlo lo más rápido posible – Te acompañaría pero…

Me ordenaron proteger a los de mi escuadrón, perdona – No te preocupes, me ayudarías si la pones a ella a salvo – dije mirando a Emma.

El chico asintió y luego me di la vuelta para regresar a la batalla.

Pero un llamado me hizo voltear.

– ¡Hey!

¡Toma!

Me gire por instinto y agarre la espada con cinturón que me lanzó el chico.

“Está un poco pesada” – ¿Seguro?

¿No la necesitas para proteger a los tuyos?

– dije mirando con inseguridad la espada.

– Si.

No te preocupes, además tengo otra en mi cabaña Me agache un poco y le agradecí.

Luego volví a girarme.Di la espalda a las cabañas.

Cada paso que me alejaba de Emma era como arrancarme algo del pecho, pero mis piernas no se detuvieron.

La espada colgaba de mi cintura, pesada, extraña, y eso era porque no me pertenecía.

“Resiste…

por favor resiste, Señor Sandor”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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