Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Born Of An End - Capítulo 12

  1. Inicio
  2. Born Of An End
  3. Capítulo 12 - 12 Capitulo 12 Batalla II
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

12: Capitulo 12: Batalla II 12: Capitulo 12: Batalla II El ruido de la batalla volvió a envolverme.

Gritos.

Metal.

Y ceniza cayendo como una lluvia muerta.

El combate seguía igualado, aunque los nuestros parecían ganar terreno.

No sabía si era suerte o simple diferencia de poder, pero no me detuve a pensarlo.

“Maldita sea, no estoy acostumbrado a correr con una espada estorbando mis piernas” Una risa baja, burlona, sonó a mi espalda.

— Tienes que cuidarte la espalda idiota — ¡¿Q…?!

— trate de sacar rápidamente la espada, pero fue muy tarde.

Ness lo apuñaló con un corte limpio y preciso.

— ¿Estás bien?

Neil te llamabas ¿Verdad?

— preguntó Ness mientras balanceaba su espada para salpicar la sangre innecesaria al suelo.

“¿Cuando apareció?” Dude al contestar pero luego dije: — Si y si — ¿Que haces aquí?

Deberías estar en las habitaciones — Estoy buscando al Señor Sandor el señor con mucha barba y corpulento que estaba conmigo — expliqué.

Ness me observó un segundo de más, luego miró la espada que colgaba torpemente de mi cintura.

— Mmmmm…

Ya veo, un señor con barba ¿eh?

— Ness puso una mano en su barbilla y luego señaló mi espada — Veo que no sabes usar esa arma que está colgando entre tus piernas, así que te ayudaré a encontrarlo — dijo guiñando el ojo despreocupadamente.

Fruncí el ceño.

— ¿Por qué?

¿Que quieres a cambio?

Ness me miró como si no entendiera la pregunta y luego sonrió.

— Que ¿Por qué?

Pues porque eso es lo que haces aquí.

Ayudamos a los que necesitan nuestra ayuda por más insignificante que sea, no voltearemos la mirada, si no que ofreceremos una mano.

Sus palabras me golpearon más fuerte de lo que esperaba.

Normalmente en la cueva sería diferente.

Si querías algo por lo más mínimo que sea tenías que dar algo a cambio y de por si eso ya era difícil, ya que no teníamos muchas pertenencias a nuestra disposición.

— Mmmmmm de hecho esto es perfecto — Ness me examinó de pies a cabeza.

“¿Perfecto?

¿A qué se refiere?” Coloqué mi pulgar en mi labio inferior.

— Ness ¿A qué te refie…?

Ness se me acercó con una velocidad elegante y aterradora a la vez, acto seguido me tocó el hombro y sus ojos verdes como la hoja lanzaron un tenue brillo.

“¿Que?

¿Cuando se acercó tanto?” — ¡Ahora, saca tu arma!

— ordenó Ness.

Inmediatamente saque la espada de mi cadera involuntariamente, era como si sus palabras me hubieran hipnotizado por unos segundos.

“¿Qué mierda?

¿Qué me hizo?” Ness me miró y esbozó una sonrisa.

— Escucha Neil ¿Nunca has usado un arma?

Que en este caso es una espada ¿Verdad?

— ¿S-Si?

No recuerdo bien Menti.

La verdad es que una vez use una espada pero fue para intentar escapar.

De hecho lo intente varias veces y siempre terminaba con un látigo besando mi espalda o costillas.

— De acuerdo Neil, a partir de ahora quiero que me hagas caso en todo lo que te ordene — los ojos de Ness volvieron a lanzar un tenue brillo, acto seguido Ness me dió la espalda y se alejo unos pasos de mí.

— Sabes que es imposible ¿Verdad?

Aunque intente acerté caso no funcionar porque ¡Yo no sé pelear!

— reproche.

— Es cuestión de tiempo a qué aprendas, ahora estás con nosotros, simplemente sigue mis palabras y déjate llevar “¿Que me deje llevar?” No podía ver mi cara pero estaba seguro que estaba poniendo una sonrisa incredula “¡Este tipo está loco!

Y me está haciendo perder el tiempo necesito encontrar rápido al Señor Sandor” — Me estás haciendo perder el tiempo — protesté.— Gracias por salvar pero tengo que encontrar a mi amigo rápido Me di la vuelta y me marche poco a poco pero una orden de Ness me tenso.

— ¡Neil!

¡Lanza un tajo a tu izquierda mientras te agachas en movimiento para esquivar un corte que va directamente a tu cabeza!

Curve las cejas y luego me rei por sus locuras.

“¿Que habla este tipo?

¿Por qué no me deja simplemente no me deja en pa…?” Sin previo aviso hice lo que se me ordenó, mi cuerpo se movió por si solo, me agache esquivando un corte que iba a mi cabeza y luego di un tajo de mi espada al costado de un saqueador.

— ¡AAAAAAAH!

— rugió el saqueador con dolor.

— ¿Qué?

¿C-Cómo lo…?

— mire al saqueador, cayó al suelo con un gemido ahogado, llevándose ambas manos al costado para contener la sangre que brotaba entre sus dedos.

Era raro, normalmente pondría una cara de asco o simplemente estaría nervioso.

Sin embargo, eso no estaba pasando ahora, el me quiso atacar primero, el quiso cortarme la cabeza primero, estaba bien si yo lo hiciera un poco más ¿Verdad?.

Sin darme cuenta una sonrisa lenta, torcida, ajena, comenzó a formarse en mis labios.

— ¡TÚ!

¡PEDAZO DE MIERDA!

—escupió el saqueador, retorciéndose en el suelo.— ¡¿QUÉ TE OCURRE?!

Sus ladridos eran molestos, más de lo usual.

Luego algo se encendió dentro de mí.

No fue un estallido.

Fue una chispa… Que ahora encontró terreno seco.

Sentí calor en el pecho.

Un calor denso, espeso, que subía por mi garganta.

Era ira.

Alcé la espada.

Esta vez, no fue Ness quien movió mi cuerpo.

Fui yo.

La hoja tembló frente a mis ojos, apuntando a su cuello.

La piel expuesta.

Su vena latiendo con desesperación.

“Podría hacerlo” La idea no fue un impulso.

Fue una certeza.

Si lo cortaba, dejaría de gritar.

De insultar.

De existir.

“Muere” La palabra apareció clara en mi mente.

“Muere,muere,muere,muere,muere” Cada repetición hacía que mi brazo se sintiera más ligero.

Mi respiración se aceleró.

El mundo se estrechó alrededor de ese cuello.

Solo un corte.

Uno solo.

La cueva cruzó mi mente como un relámpago.

El látigo.

El suelo húmedo.

Las risas.

Ellos también gritaban.

Y nadie los detuvo.

Apreté los dientes.

La espada descendió.

— ¡Basta!

Una mano firme sujetó mi muñeca.

El tajo nunca llegó.

Giré la cabeza con furia, con los ojos ardiendo, dispuesto a gritar… a morder si hacía falta.

Pero me encontré con Ness.

No estaba enojado.

No estaba alarmado.

Estaba triste.

Su mirada no me juzgaba.

No me temía.

Me veía con una mueca curvada hacia abajo.

— No solemos matar cuando nuestro oponente está en el suelo desangrandose Neil El fuego dentro de mí titubeó.

Mi brazo comenzó a temblar.

Finalmente solté la espada, está cayo al suelo con un sonido sordo.

La realidad regresó de golpe.

Mis manos estaban manchadas de sangre.

Mi corazón latía desbocado.

— Yo… —tragué saliva.— no sé qué me pasó Sentí un nudo en la garganta.

— No suelo ser así.

Era verdad.

Y aun así… había querido hacerlo.

Ness aflojó su agarre y me ofreció una sonrisa suave, casi cansada.

— Es normal — dijo.— Cada persona carga con sus propias mierdas, ¿sabes?

— Gracias — Bueno, es hora de encontrar a tu amigo — Eso me gustaría — ¡Oye tú!

— Ness se dirigió al saqueador en el suelo.

— ¡¿QUE QUIERES?!

— Toma — Ness le lanzó uns venda al costado del saqueador.— Por favor cambia tu vida, no vale la pena vivir así.

Suerte Ness se me acercó a mí y me volvió a tocar mi hombro.

— Escucha Neil, necesito a alguien que luche junto a mi a la par así que si encontraremos a tu amigó, necesito que me ayudes no que me estorbes ¿De acuerdo?

— ¿Que tengo que hacer?

Ness abrió la boca y luego volvió a cerrar, como si dudará de decirme algo, pero luego dijo: — Neil no te puedo decir mucho pero yo soy un Creciente y mi poder se llama ‘Control de Médula’ básicamente puedo controlar cuerpos pero hasta cierto punto.

Necesito que te dejes llevar solo si tú cuerpo se mueve tu sigue con fé ese movimiento ¿Entiendes?

“¿Creciente?

¿Es una secta o algo?

¿Por qué la escucho esa palabra a cada rato?” Dude al contestar ya que sería imposible dejarte llevar por tu cuerpo si no lo deseas realmente pero si necesito hacer esto para ayudar al Señor Sandor lo haré.

Dejaré que Ness controlo mi cuerpo.

Mire con decisión a Ness.

— De acuerdo Ness hizo una sonrisa con una muñeca.

— ¿Listo para seguir mis órdenes?

— preguntó Ness mientras desenfundaba por fin su espada.

Me llamo la atención que la espada de Ness era de un metal más oscuro de lo normal.

— ¡Si!

— respondí y mi cuerpo tomó alguna especie de postura de ataque.

Luego marcharnos hacia la batalla Ness y yo.

Luchando contra saqueadores, dejándolos fuera de combate.

Así pasé los siguientes veinte minutos, Ness ordenaba algo y mi cuerpo seguía sus órdenes.

Atacando a nuestros enemigos pero no lo suficiente para matarlos.

Entonces lo escuché.

Un golpe seco del mazo contra el suelo.

Cinco segundos.

Y el aire se tenso.

Era el gran saqueador.

— Nos volvemos aver mosquito, veo que ya no tienes a ese peso muerto detrás de ti — expresó, con su mazo en el hombro lleno de sangre.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo