Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Born Of An End - Capítulo 13

  1. Inicio
  2. Born Of An End
  3. Capítulo 13 - 13 Capitulo 13 Batalla III
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

13: Capitulo 13: Batalla III 13: Capitulo 13: Batalla III Lo ví, la sangre me hirvio al recordar que por él tuve que dejar solo al Señor Sandor.

—¡¿Dónde está el Señor Sandor?!

— exigí.

El gran saqueador alzó una ceja, luego se le iluminó una sonrisa.

— ¿El viejo?

¿El viejo que te ayudo a escapar pero ahora que regresaste a mí fue en vano?

¿Ese mismo viejo?

Apreté los dientes.

— Si El gran saqueador me miró por encima con una gran sonrisa y luego paso su pulgar en línea recta por su cuello.

Era una señal de muerte.

Y con malicia dijo: — Muerto El mundo se me encogió.

— ¡Mentiroso!

— mi respiración se volvió entrecortada.— Eso no…

Eso no es posible Ness al ver mi descontrol se me acercó y tocó mi hombro.

— ¿Quién es él Neil?

— Él…

— trague saliva.— Es alguien que me encontré y me dió problemas para llegar a las habitaciones, solo él sabe realmente que paso con el Señor Sandor.

Y usa ese mazo de hierro que tiene en el hombro para atacar.

Él llama al mazo ‘Rita’ y cada vez que lanza un ataque, el mazo reposa cinco segundos y luego vuelve a atacar.

Eso es lo más raro de todo, es como si no lo controlará o algo lo estuviera deteniendo Ness coloco una mano en su barbilla, estaba analizando mis palabras, cada una de ellas.

— Mmmmmm…

De acuerdo, enfréntate a él Neil — ¿Que?

¡¿QUEEEEE?!

¿E-Estas seguro Ness?

¿Crees que puedo con él?

Digo no creo que tenga chances Ness curvo su labio derecho al oírme hablar, luego me tocó el hombro.

— No te preocupes Neil, no te olvides que me tienes a mí y confío en que puedes con él, además tienes un porqué al derrotarlo ¿Verdad?

Recordé al Señor Sandor, necesitaba derrotarlo, necesitaba información así que asentí, no por valentía si no por ganar algo a cambio.

— Bien, yo te guiare Neil tu solo sigue mis órdenes — los ojos de Ness volvieron a lanzar un brillo verde.

— Está bien — le di un golpecito en el hombro.— Por favor no me mates Ness levanto el pulgar de forma tonta mientras sacaba la lengua.

Lo que no me dió confianza.

“¿En qué diablos me metí?” Me gire y me aproxime al gran saqueador.

— ¡¿Queeee?!

Por fin el honorable Neil quiere un duelo conmigo — el gran saqueador dejo a Rita en el suelo y movió sus brazos de arriba a abajo — No puedo creerlo tuvo que dejar morir a su amigo para por fin decidirse — Cállate maldito hijo de perra — ¡Ou!

¿Toque un nervio sensible?

— el gran saqueador volvió a colocar a Rita en su hombro — Bueno, dejémonos de charla ¿Quieres?

Te estuve buscando todo este tiempo, hagamos que este duelo valga la pena El gran saqueador movió sus piernas y brazos para hacer un tipo de postura de ataque.

La ceniza dejó de caer.

No fue algo gradual.

Simplemente… se detuvo.

Ese silencio antinatural fue la señal.

Y el gran saqueador se lanzó primero.

El suelo tembló cuando Rita descendió como un juicio inevitable.

Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente, me deslicé por debajo del golpe, sentí el viento del impacto rozándome la espalda y el crujido del suelo al romperse detrás de mí.

Comencé a contar: Uno.

Me levanté y ataqué.

Dos cortes rápidos a su pierna.

No profundos.

Apenas suficientes para abrir la piel.

Dos.

Tres.

“¡Mierda que piel más dura!” Kiro ni siquiera gritó.

Cuatro.

Cinco.

— ¿Eso es todo?

— dijo él con burla.

El mazo se levantó solo.

— ¡Mierda!

— retrocedí.

El segundo golpe cayó donde yo había estado un instante antes.

La onda me lanzó varios metros, rodé entre ceniza y piedras, el aire escapó de mis pulmones como si me hubieran vaciado por dentro.

El cuerpo de Kiro ya estaba en movimiento otra vez.

— Los cinco segundos pasan rápido ¿No crees?

— dijo con una sonrisa torcida.

Está vez esquivé su golpe por mera suerte.

Me aleje unos centímetros de él.

Mis músculos ardían.

No era cansancio normal.

Era el precio de dejar que otro guiara mi cuerpo.

Sentía cada fibra tensarse al límite, como cuerdas a punto de romperse.

Contaba.

Esquivaba.

Atacaba y retrocedía, una y otra vez.

Me prepare para otro ataque del gran saqueador, pero grata fue mi sorpresa que en vez de ataca, se apoyo contra su mazo despreocupadamente, me sentía examinado.

— Me sorprendes Neil no peleas nada mal — continuó.— No suelo hacer esto, pero haré una excepción, me gusta mostrar respeto a mis oponentes — el gran saqueador se paró derecho y su voz se alzó por todo el campo.— ¡Me presento Neil!

¡Mi nombre es Kiro Glamar!

— Kiro abrió ambos brazos con exageración.— ¡Y el nombre que me dió el Destino es: Saqueador del Destello!

Mi cuerpo se tenso.

No fue por mí, si no por Ness.

Gire la cabeza para verlo y Ness tenía los ojos tan abiertos que me sorprendió su reacción.

Era como si lo último que dijo Kiro lo tomara por sorpresa.

— Te toca — dijo él con una sonrisa.

Yo dude unos segundos, no fue por no querer responder, si no que no tenia una respuesta exagerada como la suya o algo que rivalizara su mismo entusiasmo.

Sujete con fuerza mi espada.

Ness entendió mi agarre, e hizo que tomara una postura de ataque.

Y con una voz tranquila pero firme dije: — Yo soy Neil.

Neil sin nombre por él destino.

Kiro alzó una ceja confuso pero simplemente esbozó una sonrisa.

— Ya veo, tú eres de esos, de los que esconden información y no pelean al cien por ciento No respondí.

— Bueno, entonces, ya hechas las presentaciones…

Cinco segundos.

Kiro volvió atacar, yo volví a esquivar.

Con cada esquivé y contrataque, mis músculos se tensaban cada vez más y más.

“¡Maldición!

Si no fuera por Ness, que recompensa mi falta de conocimiento en ataque por el suyo, seguramente ya hubiera muerto hace rato.

Mis ojos no pueden seguir sus movimientos en absoluto” Kiro se lanzó a mi con una velocidad aterradora.

Alzó a Rita tan alto que su sombra me cubrió por completo.

Rita descendió con tanta fuerza que hacía tronar al propio aire.

“¡MIERDA VA A MI CABEZA!” Lo esquivé en el último segundo gracias a Ness.

El golpe de Kiro volvió a rozarme el rostro.

El metal abrió mi piel y sangre caliente bajó por mi mejilla.

“¡Si me alcanza de lleno… muero!” No había ‘tal vez’.

No había ‘si tengo suerte’.

Simplemente muero.

— Te mueves raro Neil — Kiro ladeó la cabeza.— Es como si no fuera tú quien decide Fruncí el ceño y no le respondí — Es como si tú cuerpo no fuera tuyo.

Es casi como si alguien más lo controlara, ya que tus gestos no concuerdan con tus acciones ¿Estoy en lo correcto?

— Kiro alzó una ceja.

Seguí sin responderle solo deje que mi postura de ataque hablé por mi.

Aunque realmente no era por mi voluntad.

Kiro me volvió a mirar de arriba a abajo.

— ¿No será…?

— Kiro abrió los ojos.— ¡¿Espera?!

¡Tú eres de esos que estuvieron encerrados en la cueva esa!

¿Verdad?

No me digas que estás enojado conmigo porque te metí ahí adentro Sus palabras me chocaron él es una de las personas que mandan gente a ese pozo de desesperacion.

Baje la cabeza y murmuré: — ¿Fuiste tú?

— ¿Que quieres decir?

— dijo él.

Alce la cabeza y la sangre me hirvio como si tuviera fuego mismo.

Luego recuerdos me nublaron la visión.

Recuerdos cuando Grin me retuvo en una carroza y estaba hablando con alguien más.

En todos estos años supuse que esa persona fue la que dió la orden para raptar a más niños como yo en su momento.

Rechine los dientes y fruncí lo más que pude el ceño.

— ¡TÚ FUISTE DE LOS QUE DIERON LA ORDEN PARA RAPTAR A NIÑOS DE LA CUIDADELA SCAR!

Kiro al escucharme se rió de manera maniática.

Burlona.

— ¡SIIIIII!

¡FUI YO!

¿Y QUÉ?

— se carcajeo.— ¡¿QUE VAS HACER AL RESPECTO NEEEIIIL?!

Fuí, me acerque con la mayor velocidad que mis piernas me permitían en ese momento, y con mi espada lo apuñale una y otra vez, en la cara.

O bueno, eso era lo que desearía pero la realidad era que solo mi cuello y cara se movía con ira pero mi cuerpo no, al parecer seguia en una postura de combate.

Luego mire a Ness con furia, quería que me dejara de controlar, quería asesinar a Kiro.

Sin embargo Ness, con una mirada tranquila me negó con la cabeza.

— Ya veo, entonces tenía razón tu no estás controlando tu cuerpo Ness abrió los ojos como platos y se acercó a mi duelo con Kiro.

Yo vi la desesperación en la mirada de Ness y me preocupe.

— Bueno, es hora de terminar con esto — dijo Kiro con una calma que helaba la sangre.

“¿Terminar?

¡¿A qué se refiere?!” Kiro con una voz tan tranquila como macabra pronuncio las siguientes palabras: — Si-Lu — pronunció Kiro y sus ojos púrpuras se encendieron como brasas recién avivadas, y en ese momento algo en mi se rompió.

— ¡NEIL CUIDADO!

— gritó Ness a mi costado mientras se acercaba a gran velocidad.

Sentí cómo el control desaparecía de golpe.

Mis músculos, que hasta ahora se movían con precisión ajena, se contrajeron todos a la vez, como si alguien hubiese soltado los hilos que me sostenían.

El dolor me atravesó de golpe, brutal, acumulado, sin filtro.

— ¡AAAAAAH!

¡M-MALDICIÓN!

—grité, cayendo de rodillas y luego al suelo.

Kiro cargo con gran velocidad con Rita en sus manos a su vez Ness desenfundó su espada.

Lo último que escuché fue metal chocando contra metal.

De pronto un estruendo seco.

Levanté la vista justo a tiempo para ver a Ness ser lanzado varios metros atrás, rodando entre ceniza y polvo antes de quedar inmóvil.

Su espada cayó lejos de él, clavándose torcidamente en el suelo.

— N-Ness — intente decir pero mi voz salió rota mientras seguía retorciéndome en el suelo.

El polvo se levantó como una cortina espesa.

Desde ella emergió la silueta corpulenta de Kiro.

Sus ojos púrpuras brillaban incluso a través de la ceniza y el polvo alzado, fijos en mí con una gran sed de sangre.

No había prisa en su caminar.

No la necesitaba.

Yo no podía huir.

Me arrastré lo mejor que pude para escapar pero fue en vano…

Mis dedos se clavaron en el suelo, buscando tracción, buscando vida, pero apenas avancé unos centímetros antes de que un espasmo me recorriera el cuerpo entero.

Mis músculos ardían, entumecidos, traicionándome.

Cada respiración era un esfuerzo.

Cada latido, un martillo contra mi pecho.

Kiro se detuvo frente a mí.

Su sombra me cubrió por completo.

Alzó a Rita con ambas manos.

Por primera vez, no pensé en pelear.

No pensé en escapar.

Pensé en la cueva.

En el frío.

En el látigo.

En las noches deseando no despertar.

“¿De verdad todo termina aquí?” Mi pecho se apretó.

No podía moverme.

No podía gritar.

No podía hacer nada.

Mis ojos se llenaron de lágrimas sin darme cuenta.

No por dolor.

Si no por miedo.

Un miedo puro, infantil, desesperado.

Apreté los dientes con fuerza y un solo pensamiento se me cruzó por la cabeza.

“No quiero morir” El pensamiento apareció claro, nítido, sin heroicidades.

No quería morir sin haber vivido.

No quería morir sin saber si Sandor seguía con vida.

No quería morir siendo, otra vez, alguien insignificante.

Rita descendió lentamente, alineándose con mi cabeza.

Mi respiración se volvió errática.

Sentí espasmos recorrerme el cuerpo entero.

El mundo se redujo a ese instante.

A ese golpe.

A ese final.

“Voy a morir” Y por primera vez… Lo creí de verdad.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo