Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Born Of An End - Capítulo 20

  1. Inicio
  2. Born Of An End
  3. Capítulo 20 - 20 Capitulo 20 Corazón del Vacío
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

20: Capitulo 20: Corazón del Vacío 20: Capitulo 20: Corazón del Vacío Después de las presentaciones, me quedé sentado sobre el césped azul marino, mientras Altair flotaba a mi costado, observándome con una mezcla extraña entre curiosidad y fastidio.

— ¿Entonces, me estás diciendo que soy tu esclavo?

— dijo él.

— Algo así — respondí sin mucho ánimo.— Además, así dice en la Restricción Altair frunció ligeramente el ceño.

— También es raro eso — ¿A qué te refieres?

— pregunté.

— Normalmente, una Restricción es un castigo impuesto por un Dios a su Creciente — Altair hizo una pausa, pensativo.— Pero en tu caso… Fue como un regalo Parpadeé, sorprendido.

— ¿Las Restricciones son castigos?

Eso no me lo esperaba — llevé mi pulgar a mi labio inferior.— ¿Supongo que le caigo bien?

— Puede ser — murmuró Altair.— Aunque no creo.

Lo único que se me ocurre y lo más lógico, es que te haya dado este “regalo” para compensar lo que te harán los Santuarios, y para no levantar sospechas, lo disfrazó como una Restricción Mis cejas se fruncieron aún más.

— ¡Es cierto!

El Dios del Vacío es un Dios Antiguo.

Kaos me dijo que todos los Dioses Antiguos fueron asesinados por el Dios Sin Nombre.

Entonces si tiene sentido que me haya dado este regalo de una manera tan, peculiar Tras terminar esas palabras, mire a Altair con seriedad.

— Pero… ¿A qué te refieres con ‘lo que te harán los Santuarios’?

Altair guardó silencio unos segundos.

— Veo que no lo sabes… Altair floto un poco más bajo, acomodándose en el propio aire como si el tema le resultara pesado.

— El Dios del Vacío tiene muchos nombres, Neil — sus ojos brillaron tenuemente.— Y uno de ellos es: Devorador de Estrellas.

Tragué saliva.

— Se lo ganó al devorar dos Estrellas.

Una moribunda y otra más viva que nunca —continuó con una voz más baja.— Solo que…

Por alguna razón, no recuerdo sus nombres Luego, se recostó en el césped, como si estuviera cansado.

— El punto es que, a los Santuarios no les agrada el Dios del Vacío.

Y por extensión, tampoco les agradará un mortal que lleve parte de su esencia Sentí un vacío en el estómago.

— Entonces… ¿Qué?

— mi voz se tensó.— ¿Me van a matar?

Altair me miró confundido.

— ¿Qué?

No.

Claro que no Solté el aire de golpe.

— ¡Ah…!

Gracias a Dios Pero entonces, sus ojos de gato se abrieron de par en par.

— ¡Espera!

Sí te van a querer matar — ¡¿QUÉ?!

— Acabo de recordar algo sobre esas Estrellas — dijo con total naturalidad.— Y justo ellas, eran muy, muy importantes.

Así que sí… te matarán.

Pero tranquilo, no directamente.

Será… indirecto.

Pruebas más difíciles, condiciones peores, ese tipo de cosas Hice una mueca por ver su indiferencia.

— Si sabes que si yo muero ¿Que pasará contigo?

¿Morirás conmigo?

Al fin y al cabo esa regla dice que no te puedes quedar sin un amo.

¿O se te olvidó?

De la cara de Altair comenzaron a saltar pequeñas chispas blancas y negras de su frente.

— M-Mierda…

No pensé en eso.

Por favor no te mueras Neil, no puedo confiar que yo viviré si tú mueres Solté un suspiro irónico.

— Gracias, trataré de no morir.

Ahora dime ¿Cómo sabes todas estas cosas?

— Lo intuyó, además ahora mismo tienes una marca morada sobre la cabeza — respondió.— En términos simples significa: Muy difícil.

Así que si eso no es una señal de que el Santuario no te quiere, no se que más podría ser Miré al suelo y apreté los puños.

— Genial…

Así que dificultad muy difícil — murmuré.

— Pero hay un lado bueno — añadió Altair.— A mayor dificultad, mayores recompensas.

Así que puedes equiparte bien y sobrevivir más Me dejé caer de espaldas sobre el césped.

“¡A la mierda con las recompensas…!” Cerré los ojos, frustrado.

“¡Esto es una mierda!” Apreté los dientes, pero me obligue a mi mismo a calmarme.

“Entonces no tengo tiempo que perder.

Tengo que volverme más fuerte.

¡Ahora más que nunca!

¿Pero, como me hago más fuerte?

¡Piensa Neil!

¡Piensa!” Altair flotó sobre mí, inclinándose ligeramente con curiosidad.

— Entonces… ¿Tú qué?

Abrí un ojo, molesto.

— ¿Yo qué?

— Ya sabes… — hizo un gesto vago.— ¿No tienes algún súper poder?

¿Cómo un Hernos o algo así?

Fruncí el ceño.

— ¿Hernos?

¿Que es eso?

Altair abrió la boca, y se quedó en silencio unos segundos.

— Yo… — parpadeó.— …no lo recuerdo.

Lo miré raro.

— ¿Estás bien?

— ¡Sí!

— respondió de golpe.— Olvídalo.

Mejor dime, ¿Tienes algún poder o no?

Lentamente, llevé una mano a mi barbilla.

“¿Que fue lo que dijo Kaos?” Entonces, recordé lo que dijo hace un tiempo atrás.

“Ahora solo tienes que decir: Ver Marcas Divinas.

Y podrás ver todas tus Marcas Divinas, junto con su descripción, su clase y su fase.” Mis ojos se abrieron de golpe.

— ¡LO TENGO!

Altair retrocedió sobresaltado.

— ¡¿Qué sucede?!

Levanté mi espalda del cesped y me reincorpore con rapidez.

— ¡Sé cómo ver qué poder tengo, Altair!

— ¡¿Sí?!

¡Entonces qué esperas!

Respiré profundamente, nervioso.

“Por favor, solo dame algo mínimamente útil.

Me lo debes, Dios del Vacío.

Necesito pasar este Santuario sea como sea” Apreté los puños.

Un hormigueo recorrió mi estómago.

“Aquí voy.” Trague saliva.

— ¡Ver Marcas Divinas!

Una pantalla de información apareció frente a mis ojos.

Letras escasas llenaban el gran espacio de la pantalla negra.

[Marca Divina: Corazón del Vacío] “¿Corazón del Vacío…?” Incliné levemente la cabeza y concentre mi visión en ese título, entonces la información explotó frente a mí.

[Clase: Singular] Mis pupilas se dilataron.

“¿S-Singular…?” Una sonrisa comenzó a formarse lentamente en mi rostro.

“¡Singular!

¡Acabo de ganar la Clase más rara!

Con esta Marca Divina sin duda resolveré el Santuario ¿Verdad?” Altair se acercó con mucha curiosidad.

— ¿Estás bien?

¿Qué te tocó?

— ¡Espera!

Bajé la mirada y seguí leyendo.

[Fase: 1] [Descripción: El Dios Antiguo…

El Dios del Vacío xxxxxxxx vió la naturaleza verdadera de tú Espíritu y decidió darte una Bendición, para que te conviertas en su Vástago.] [Efecto de la Marca: Al activar esta habilidad, cada que tu corazón palpite, tendrás un leve incremento en tu fuerza y velocidad.] Abrí los ojos, completamente sorprendido.

“Woow…” Miré mis manos.

Luego las cerré, y así tres veces más.

Sentí algo latente justo en el centro de mi núcleo.

“Cada latido… Me hace más fuerte…” Agarré mi camiseta con euforia contenida.

“Entonces con el tiempo, esto puede volverse monstruoso…” La pantalla desapareció.

— ¡Mierda!

!Sueltalo ya Neil!

¿Qué poder te tocó?

— dijo Altair con mucha intriga.

— ¿Yo?

— le mostré los dientes con orgullo.— Pues… Al parecer obtuve un poder muy, muy, MUUUUUY raro dentro de mi Rango Altair alzó una ceja.

— ¿Sí?

¿Y cómo se llama?

Esbocé una sonrisa.

— Se llama: Corazón del Vacío — dije, golpeándome el pecho con firmeza.

— Fascinante… ¿Y qué hace?

— Básicamente, puedo fortalecer mi cuerpo cada que mi corazón palpite En ese instante, un cosquilleo nació en mi interior.

Y venía justo de mi núcleo.

Sonreí.

— ¿Sabes qué?

Voy a probar qué puedo hacer Altair se alejó un poco, expectante.

— De acuerdo.

Todo el escenario es tuyo Cerré los ojos.

“¿Cómo la activo…?” Me quedé pensando.

“¿Cómo lo activaron Kiro y Ness?” Entonces recordé al grandote corpulento calvo que me quería muerto.

“Si no recuerdo mal, el gritaba algo como: Marca Divina.

Y luego el nombre ¿Cómo se llamaba…?

Si-Lu o algo asi ¿Y Ness?” Luego recordé al radiante hombre de cabello castaño ondulado y ojos color hoja.

“Él no dijo nada.

Solo fue un toque.

Uno solo, y ya podía usar mi cuerpo a su voluntad.

¿Será que cada Marca Divina es diferente al activarla?

¿O depende del portador?” Con esos dos pensamientos en mente, me arriesgue y me fui por la segunda opción.

“Voy a tratar con este método” Cerré los ojos y me concentre en mi Núcleo de EDA.

Respire e inhale el aire con lentitud.

Tratando de estar en la mayor paz posible.

“Obedeceme, poder mío…” Mi Núcleo de EDA respondió.

No con palabras, si no con presencia.

Un calor tenue comenzó a expandirse desde mi pecho, extendiéndose lentamente por mis venas.

Como si algo estuviera despertando después de un largo sueño.

Mis dedos temblaron.

“Te ordeno que sigas mi voluntad…” Mis latidos comenzaron a resonar en mis oídos, más fuertes, mas claros e imposibles de ignorar.

Tun…

“…No importa lo que pase…” Tun… “…haré que mi corazón palpite para tí…” Tun…

Mis párpados temblaron y sentí un pequeño calor acumularse detrás de ellos.

“Así que…” Apreté los dientes, obligando a no desviar mi concentración.

“¡Sigue mi voz Corazón del Vacío!” Abrí los ojos de golpe.

Algo había cambiado.

Era el mundo.

Se sentía más nítido, más…

Profundo.

Entonces golpee mí pecho con fuerza.

— ¡Ven a mí!

TUN…

Sentí mi Núcleo de EDA reaccionar.

¡Violento!

¡Agresivo!

— ¡Corazón del Vacío!

TUN… TUN… Los latidos de mi corazón se sintieron diferentes.

No eran simples latidos, parecían golpes.

Golpes feroces que buscaban una presa la cual destrozar.

Mis músculos se contrajeron levemente, como si algo los estuviera afinando desde dentro.

Mi vision volvió a cambiar.

Los colores se sentían más vivos y los bordes más definidos.

TUn… TuN… Cada latido era distinto al anterior.

Bajé la mirada y con mis ojos brillantes mire mis manos.

Las abrí y las cerré varias veces.

— Esto es…

— musite.

TUN TUN…

Una sonrisa se dibujó lentamente en mi rostro.

— …poder.

TUN TUN…

De pronto, escuché una risa explotar a mi derecha.

Era Altarir.

Gracias a eso, me sacó de mi propio mundo.

— Tremendo espectáculo — dijo entre risas.— Si tuviera manos, sin duda te aplaudiría Neil.

Ahora dime, ¿Sientes algo diferente?

Parpadeé y me di cuenta que mis latidos frenéticos cedieron.

Ahora los escuchaba más controlados.

Tun…

Tun…

— No lo sé… — murmuré.— Escucho mi corazón más fuerte.

Y mi visión se siente distinta pero… Fruncí el ceño.

— Solo eso Altair guardó silencio unos segundos y luego habló: — Tengo una idea — ¿Cuál?

— Dijiste que fortaleces tu cuerpo, ¿No?

— Sí.

Para ser exactos, me hago más fuerte y veloz — Entonces pruébalo — ¿Cómo?

Altair sonrió.

— El suelo Fruncí levemente el ceño.

— ¿El suelo?

— ¡Sí!

Golpea diferentes puntos y comprobemos si tú fuerza realmente incrementa Alcé una ceja.

— Mmmmmm de acuerdo…

Me arrodille con una pierna y prepare un puño para golpear el cesped azul.

— ¡Aquí voy!

Golpeé y el impacto fue seco.

Un pequeño agujero se formó bajo mi puño.

Mire sin mucha esperanza el pequeño agujero.

Altair no dijo nada.

Solo me observó.

Suspiré y recargue energías.

— ¡Otra vez!

Tun…

Golpeé de nuevo.

Esta vez… el hueco fue mínimamente más grande, pero lo suficiente para darme cuenta.

Parpadeé sorprendido y una diminuta sonrisa apareció en mi rostro.

Una pequeña chispa se encendió en mi pecho.

Era confianza.

Y como si fuera música danzante, los latidos de mi corazón latieron más precisos.

Tun…

Tun…

Luego di otro golpe y la tierra se abrió más.

Tun…

Tun..

Así que di otro y otro y otro y otro y otro.

Mi respiración comenzó a acelerarse.

Y el ritmo de mis puños también.

Tun.

Tun.

Tun.

Tun.

Tun.

Tun.

Cada impacto era más pesado que el anterior.

Lo sentía mínimamente.

— Lo estoy sintiendo — murmuré, sin darme cuenta.

Mis labios comenzaron a curvarse.

Y Una sonrisa leve e incontrolable se filtro por mi cara.

Tun…

— Ja…

— El sonido escapó de mi garganta sin que lo notará.

Tun.

— Ja.

— La risa volvió y está vez más clara.

Tun…

Tun….

— ¡Ja… ja…!

Mis puños no se detenían y el suelo empezaba a romperse.

A hundirse con cada golpe.

TunTunTun…

— ¡JAJAJA…!

El ritmo de mis latidos aumentó y con eso, mi cuerpo vibraba con cada uno.

La sangre me ardía.

TunTunTunTun.

— ¡JAJAJAJA!

La risa ya no era leve.

Era descontrolada.

TunTunTunTun.

Pequeños gramos de tierra salpicaban mi cara sin control.

— Si…

— jadeé.— ¡Sí…!

Fue entonces cuando hice de lado el mundo.

No había bosque.

No había cielo.

Solo el sonido de mis golpes.

Sol el peso de mis puños.

Solo…

Esa sensación de poder.

Luego los recordé.

No.

¡Los ví!.

Los rostros.

Los guardias.

¡Sus sonrisas!.

¡Sus miradas!.

¡Sus manos sobre mí.

Tun Tun.

Mi sonrisa cambió, se torció.

— Toma…

Tun.

— ¡TOMA!

TUN TUN.

Mi fuerza aumento, lo sentí.

— ¡¿Qué pasa?!

Tun.

— ¡¿Ahora quién tiene miedo?!

La risa se volvió más aguda.

Más rota.

Tun.

Tun.

Tun.

— ¡Vamos!

¡Defiéndete!

Con cada golpe la tierra se hundía más y más.

Y entonces, recordé a Kiro.

Su rostro.

La sangré.

Y como gracias a él, el Señor Sandor se quedó sin un brazo.

Rechine los dientes con furia.

TUN.

— Tu…

— gruñi molesto.

TUN TUN.

— ¡¿COMO TE ATREVES…?!

Mis golpes dejaron de ser aleatorios.

Solo me concentraron en un solo punto.

Y lo golpee con violencia TUN.

TUN.

TUN.

— ¡¿COMO TE ATREVES A HACERLE DANO?!

El aire que salió de boca era pesado.

Como si me estuviera ahogando en mis propias emociones.

Luego me detuve un momento y una sonrisa torcida se arrastró por mi rostro.

TUN.

TUN.

— Es cierto, ya no puedes hacerle más daño Mis ojos temblaron.

— Estás muerto…

TUN.

— ¡YO TE MATÉ!

TUN.

TUN.

TUN.

— Neil…

— dijo Altair, sin embargo su voz sonaba muy distante para que yo la oyera.

Seguí golpeando sin parar.

El suelo colapso, lo sentí debajo de mis pies, pero no me detuve.

No importaba.

¡Nada importaba!.

¡Solo golpear!

¡Solo romper!

Solo… Vaciarme, y quitar está rabia que se acumula en mi interior.

— ¡NEIL…!

No reaccioné.

— ¡NEEEEIL!

Luego me detuve de golpe.

No por voluntad, si no que algo bloqueo mi visión.

Era Altair.

— ¡NEIL, TENEMOS PROBLEMAS!

Parpadeé una vez, dos, hasta tres.

Con lentitud y confundido, alcé mis puños de la tierra.

“¿Problemas…?” Y finalmente reaccione.

— ¡¿Qué sucede?!

— ¡Mira arriba!

Levanté la cabeza.

Y ví tres figuras.

Altas, quietas y con mucho pelo.

Eran lobos.

De un pelaje azul oscuro.

Ojos rojos brillando y que parecían sangre.

Tenían los colmillos expuestos, gruñiando con ferocidad.

El aire se volvió pesado.

“¡Mierda!

¿Cómo llegaron tan alto?” Enseguida baje la mira, inspeccionado mi alrededor y lo comprendí todo.

El agujero dejó de ser un agujero, y se convirtió en algo más grande, más profundo.

Se convirtió en un crater mediano.

Mire confundido el crater.

“¿Yo hice esto?” Un ladrido violento rompió el silencio.

Los tres lobos descendieron al mismo tiempo, deslizándose por las paredes de tierra, como si el terreno no les afectara.

Retrocedí por instinto.

— ¡Mierda!

Mi corazón golpeó con fuerza mi pecho, pero ya no era poder.

Era miedo.

Retrocedi cada vez más.

— Altair… — murmuré sin apartar la vista de los lobos.— ¿Qué hacemos?

El pequeño ser mostró sus dientes afilados.

— En otra situación, me habría ido sin pensarlo.

Pero como estoy atado a ti…

— Soltó un suspiro irritado.— No queda de otra que pelear Los lobos tocaron el fondo del cráter.

El lobo del medio lanzó un ladrido, fuerte.

Ladrido que los otros dos lobos comprendieron y comenzaron a rodearnos, separándose en direcciones opuestas.

Era como si ya lo tenían planeado.

Luego el lobo que dió la orden, comenzó a avanzar de frente.

Lento.

Seguro.

Cómo debe de serlo un líder.

La saliva caía de sus colmillos afilados.

Sus ojos no parpadeaban.

Solo miraban a un solo punto.

Nosotros, sus presas.

Un sudor frío recorrió mi mejilla.

Tragué saliva.

Mis manos temblaron apenas, pero las apreté con fuerza.

Obligándome a reaccionar, a pensar.

Mi respiración se volvió pesada.

“¡Calmante Neil!

Tengo que pensar en un plan…” Ladridos frenéticos nos amenazaban con cada segundo que pasaba.

“¡Y rápido!”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo