condenado al final - Capítulo 16
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
16: CAPÍTULO 16: EL ERROR PERFECTO 16: CAPÍTULO 16: EL ERROR PERFECTO El campo de batalla no era caos.
Era orden… mal entendido.
Estandartes al viento.
Hierro contra hierro.
Gritos que no pedían ayuda… sino tiempo.
Eurodia avanzaba.
Lento.
Firme.
Imparable.
Y al frente— Kallen.
Espada en mano.
Movimiento limpio.
Preciso.
Cada enemigo que se acercaba… caía.
No había rabia en sus golpes.
No había duda.
Solo ejecución.
—¡Avancen!
—gritaban los capitanes— —¡Rompan la línea!
Y lo hacían.
La línea enemiga retrocedía.
Cediendo terreno.
Demasiado fácil.
… —Están cediendo muy rápido.
La voz no encajaba ahí.
Kallen giró levemente la cabeza.
Kail.
No llevaba armadura pesada.
No estaba al frente.
Pero estaba ahí.
Observando.
—Es una retirada —dijo uno de los oficiales—.
—Estamos ganando.
Kail negó suavemente.
—No.
Silencio breve.
—Nos están guiando.
Nadie respondió.
… Kallen siguió avanzando.
Cortó.
Esquivó.
Avanzó.
Pero algo… no encajaba.
Los enemigos no huían desordenados.
Se movían.
Retrocedían en ángulos.
Como si supieran exactamente a dónde querían llevarlos.
… —Kallen —dijo Kail, más bajo esta vez— No era una orden.
Era una advertencia.
—No los sigas tan profundo.
Kallen no se detuvo.
—Estamos rompiendo su formación.
—No —respondió Kail— —ellos están rompiendo la nuestra.
… El terreno cambió.
Sin que nadie lo notara.
Las colinas desaparecieron.
Los flancos se cerraron.
El avance se convirtió en un pasillo.
Estrecho.
Demasiado estrecho.
… —Formación —ordenó un capitán— Pero ya era tarde.
Desde los lados— flechas.
Lluvia negra.
Precisa.
Brutal.
Los soldados de Eurodia no tenían espacio para maniobrar.
No podían abrir filas.
No podían retroceder.
La superioridad numérica… desapareció.
… —¡Emboscada!
—gritó alguien— Demasiado tarde.
… Kallen levantó la espada.
Desvió una flecha.
Otra, otra.
Pero los hombres a su alrededor caían.
Uno tras otro.
Sin poder hacer nada.
… —¡Retrocedan!
—gritaban— Pero el camino estaba bloqueado.
Los cuerpos.
El miedo.
El error.
… Kallen miró hacia atrás.
Buscando.
Kail.
Lo encontró.
De pie.
En medio del caos.
No luchando.
No corriendo.
Mirando.
… Sus ojos no tenían sorpresa.
No tenían miedo.
Solo… confirmación.
… Kallen apretó los dientes.
—Lo sabías.
No era una pregunta.
Kail asintió.
—Sí.
… Silencio.
En medio del ruido.
… —¿Por qué no hiciste nada?
—escupió Kallen— Había rabia.
Pero no hacia él.
Hacia todo.
… Kail lo miró.
Tranquilo.
—Lo intenté.
Pausa.
—Pero tú estabas ganando.
… Eso dolió más que la derrota.
… Una explosión de gritos los interrumpió.
La línea colapsó.
Los sobrevivientes empezaron a huir.
Desordenados.
Rotos.
… Kallen bajó la espada un segundo.
Solo un segundo.
Miró el campo.
Los cuerpos.
La sangre.
El resultado.
… Ganaron terreno.
Perdieron hombres.
Perdieron control.
… Kail caminó hasta él.
Como si el campo no estuviera lleno de muerte.
—No siempre perder es retroceder —dijo— —A veces es avanzar… donde quieren que avances.
… Kallen no respondió.
No podía.
… Por primera vez— ganar… se sintió como perder.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com