Creando Juegos en el Futuro - Capítulo 10
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10: Capitulo 10 10: Capitulo 10 Este es el cierre perfecto para el “Estreno Mundial” en la residencia Lockhart.
Has logrado capturar esa mezcla agridulce de orgullo profesional y caos familiar.
Para Alex, ver que su obra ha tenido el mismo efecto “evangelizador” que el Minecraft en su vida pasada es la validación definitiva: el arte genuino trasciende cualquier tecnología o época.
Aquí tienes la versión pulida y final de este gran día: Versión Pulida —Fue increíble, Alex.
Una película maravillosa.
—Sí, excelente.
Especialmente el final…
realmente me llegó al corazón.
—Es verdad.
Cuando apareció esa anciana con la sandalia en las manos, sentí un escalofrío por todo el cuerpo.
Todos los invitados comenzaron a compartir sus emociones.
Al escucharlos, sentí una punzada de orgullo, esa misma sensación satisfactoria que experimenté en mi otra vida cuando recomendé Minecraft a un amigo escéptico.
Al principio, él decía que era un juego feo y sin sentido, pero en cuanto logré que construyera su primer refugio, se enganchó más que yo.
Es un sentimiento de logro mezclado con una superioridad gratificante.
Podría acostumbrarme a esto.
—Hermano…
—me llamó Melissa con los ojos brillantes—, ¿dónde conociste a Totoro?
¿Y ese gato gigante?
Es tan raro…
—Jajaja.
Totoro es el Guardián del Bosque, Meli.
Por supuesto, vive en Arcadia.
—¿Arcadia?
—Sí.
Arcadia es un planeta dominado por la naturaleza, donde crecen todo tipo de plantas mágicas.
Arcadia es, en realidad, un planeta dedicado al cultivo de plantas medicinales bajo una protección ambiental extrema.
Es uno de los pocos mundos donde la naturaleza se mantiene intacta, pero las leyes son tan estrictas —con multas severas por tirar una simple basura— que la mayoría de la gente prefiere ni visitarlo.
Para Melissa, sin embargo, ahora era un mundo de fantasía.
Al apartar la mirada de mi hermana, me encontré con Jade.
Tenía el rostro ligeramente sonrojado y me miraba con una mezcla de indignación y timidez.
—¿Cómo te atreves a ponerme en una película sin pedirme permiso?
—protestó.
—¡Ja!
Pensé que te gustaría aparecer, ya que te esforzaste tanto en ayudarme.
¿Acaso no me vas a dar las gracias?
—¿Gracias?
¡De eso nada!
Deberías haberme dibujado más realista.
En la cinta parezco una chica tímida que ni siquiera sabe hablar con un chico…
Pero bueno, como te has esforzado tanto, lo dejaré pasar…
¿Eh?
¡Espera!
¿Qué es esto?
Mientras ella se quejaba, le pedí a Lisa que proyectara en la pantalla principal el vídeo que grabé a escondidas: la cara de Jade con los ojos como platos, la boca abierta y una expresión de asombro absoluto durante la película.
—Jajaja, mirad a la “sorprendida” señorita Jade.
Qué expresión tan maravillosa.
Creo que se la enviaré al General para que vea lo mucho que le gustó la obra.
—¡Kyaaaa!
¡Mónica, eres una traidora!
—gritó Jade al ver que su guardaespaldas ya estaba preparando el envío—.
¡Ni se te ocurra enviarle esto a mi abuelo!
¡Alexander Lockhart, borra eso ahora mismo o te romperé la espalda!
(ノ°益°)ノ —¡Eh!
¡Un momento!
—exclamé, empezando a retroceder—.
Nada de violencia, ¡es una fiesta de cumpleaños!
ε=ε=ε=┌(;*´Y`)ノ —¡No huyas, cobarde!
¡Cuanto más corras, más ganas tendré de romperte los huesos!
—…
—…
—La hermana Jade da mucho miedo —susurró Melissa, abrazada a su nuevo peluche.
—Jeje —rio Mónica para sus adentros—, lo guardaré y se lo enviaré al General.
Le encantará ver a la señorita Jade tan emocionada.
La fiesta terminó con un ambiente inmejorable.
Aunque terminé con un par de arañazos por la persecución, valió la pena.
El “Cometa Celestial” había sido derrotado por su propia reacción.
…
Pov Mark …
Mark observó a su esposa salir de la ducha.
Katerina estaba radiante, pero él podía notar que el rastro de la película aún pesaba en su expresión.
—Entonces…
¿cómo te sientes?
—preguntó él, rompiendo el silencio.
—¿Hmm?
—Ella lo miró de reojo—.
Estoy bien, ¿por qué lo preguntas?
—Te conozco mejor que nadie, Kat.
Vi cómo reaccionaste al final de la proyección.
Katerina soltó un largo suspiro y se sentó en el borde de la cama.
—Está bien, lo admito.
Me perturbó la idea de que uno de mis hijos pudiera desaparecer así.
Es una tontería, lo sé, pero cuando pensé que Meli podía estar en el fondo de ese lago…
se me encogió el corazón.
—Yo sentí lo mismo —confesó Mark, acercándose con una sonrisa pícara—, pero tú hasta escondiste la cara…
¡Puff, jajaja!
¿Quién iba a decir que el legendario Gato Negro se vería así viendo una película de su propio hijo?
Jajaja.
—…
—Katerina lo miró con una frialdad cortante.
Se puso en pie, tomó un pantalón largo y empezó a vestirse.
—¿Eh?
Oye, ¿qué haces?
—preguntó Mark, perdiendo la sonrisa.
—Nada.
Solo me pongo pantalones largos.
Creo que dormiré así las próximas dos semanas.
—(⊙_⊙) ¡No!
¡Por favor, gran Gato Negro!
¡Perdona a este humilde gusano que no sabía lo que decía!
—눈-눈 Añade otra semana más por el drama —sentenció ella.
(Maldita sea mi lengua larga), se recriminó Mark mentalmente.
Tras un rato de silencio tenso, ambos se acomodaron en la cama.
Katerina, ya más relajada, recordó algo importante.
—Creo que le pediré a Alex una copia de la película.
Quiero enseñársela a Emilia.
—¿A Emilia?
—Mark frunció el ceño—.
¿La niña Exid?
¿Os habéis vuelto cercanas?
—No diría que somos íntimas, pero estamos empezando a conocernos.
Se ve que es una niña muy solitaria; quizá la película la ayude.
—Sí, eso pensé.
Podría servirle de distracción.
Lo que sigo sin entender es qué tienen los políticos en la cabeza para meter a una niña en un programa de intercambio así.
—El intercambio es importante, Mark.
Cada vez hay más Exids visitando nuestros planetas.
Debieron pensar que sería más fácil ganarse la simpatía de la gente a través de una niña y así reducir los prejuicios.
—Quizás esa era la teoría, pero no está funcionando.
Si no, yo no tendría que estar haciendo guardia en su sector.
—Lo sé, pero no podemos hacer mucho más.
Tal vez podría presentarle a nuestros hijos; se lo preguntaré la próxima vez que vaya a trabajar.
—Creo que deberías hablar primero con su madre —rio Mark—, si no, pensarán que has secuestrado a la niña, jajaja.
—눈-눈 Sabes…
creo que no estaría de más que durmiera con pantalones largos durante un mes entero.
(Joder…
¿por qué no puedo callarme?).
…
Pov.
Alexander …
Me duché y me dispuse a dormir, pero el sueño se me escapaba.
A Melissa le había encantado la película y ya me estaba pidiendo la siguiente; no hay problema con eso, el catálogo de Ghibli o Disney es inmenso.
Sin embargo, hay algo que no deja de dar vueltas en mi cabeza: los videojuegos.
En mi vida pasada, mi mundo era la creación de juegos.
Ahora, con la mesa creativa a solo unos metros de distancia, la tentación es insoportable.
(Suspiro).
Será mejor que descanse.
Mañana lo pensaré con calma.
…
…
—¡Ahhh, al diablo!
Encendí mi pulsera holográfica y comencé a sumergirme en el ecosistema gamer de este universo.
Necesitaba entender la mentalidad de los jugadores locales.
Como era de esperar, los títulos más populares son puramente militares; precisión histórica obsesiva, libertad táctica en buques de guerra y simulaciones de combate realistas.
No hay sorpresas ahí.
Al leer las reseñas, solo encontraba elogios a la fidelidad técnica.
Investigué más a fondo, buscando algo “diferente”, y lo más extraño que hallé fue un juego de caza surrealista: el jugador aparece en un pueblo lleno de peces voladores y debe golpear a un soldado enemigo con una cuchara.
Simplemente absurdo.
Tras horas de búsqueda y miles de reseñas analizadas, llegué a una conclusión demoledora: aquí no existe la fantasía, la estrategia pura ni el rol.
Además, la infraestructura es radicalmente distinta.
No hay consolas, PC ni móviles; la pulsera holográfica centraliza todo con una potencia que ridiculiza a cualquier superordenador de mi época.
Todo es realidad virtual (VR) u hologramas.
En este escenario, ¿qué debería crear?
¿Sigo la tendencia con un wargame e introduzco elementos de fantasía gradualmente?
¿Un Pokémon Go usando la red de satélites para distribuir hologramas por el planeta?
Quizás algo como Mass Effect les resultaría familiar, o un Dead Space para explotar el terror visceral.
O tal vez…
algo clásico.
Sería fascinante ver un–Chrono Trigger reimaginado para la tecnología de este siglo.
…
…
—¡Joder!
—me exclamé, frotándome las sienes—.
Me va a estallar la cabeza.
¿Por qué demonios estoy obsesionado con el análisis de mercado?
Tendré tiempo de sobra para preocuparme por las tendencias y las estrategias comerciales cuando sea mayor y construya mi propia empresa.
Por ahora…
por ahora tengo esta mesa creativa y el poder de hacer lo que me dé la real gana.
Me levanté de la cama de un salto y me senté frente al escritorio creativo.
Abrí el lienzo de dibujo holográfico y dejé que mi mente divagara.
Quería crear un juego que fuera divertido, sí, entretenido, pero que al mismo tiempo ocultara un mensaje poderoso, una historia que mereciera ser contada.
(Debe tener un protagonista carismático), pensé instintivamente.
(Quizás alguien divertido.
Un personaje diseñado para gustar a todo el mundo).
Me quedé mirando la pantalla en blanco durante lo que parecieron horas.
Varias ideas daban vueltas en mi cabeza, arquetipos de héroes y aventureros, pero ninguno encajaba con lo que realmente sentía ganas de crear en este momento.
—Espera…
—murmuré, una sonrisa cínica dibujándose en mi rostro de siete años—.
El protagonista no tiene por qué ser carismático.
No necesita rasgos faciales bonitos ni una personalidad agradable.
De hecho, hay un personaje específico sobre el que me muero por contar una historia en este universo gris.
No pude evitar sonreír mientras mi mano comenzaba a trazar líneas sobre el lienzo holográfico.
Sí…
un personaje que no provoca simpatía inmediata, pero que, una vez que conoces su tragedia y su lucha, es imposible no respetar…
y eventualmente, querer.
Mis dedos volaban, definiendo su silueta.
Solo sandalias y un taparrabos dorado; una tela roja alrededor de la cintura atada a un cinturón de oro; un par de brazaletes dorados encadenados a sus muñecas.
En sus manos, dos cuchillas encadenadas, forjadas en el mismo infierno.
Piel gris ceniza y un tatuaje rojo sangre que recorre su cabeza y el lado izquierdo de su cuerpo.
No es un personaje alegre.
No tiene nada de divertido.
Pero es alguien a quien es imposible odiar una vez que entiendes su dolor.
(Kratos…
el Fantasma de Esparta está a punto de nacer en este universo).
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