Deseos imperfectos - Capítulo 145
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145: Maldición de Primer Amor 145: Maldición de Primer Amor Mientras Xiu dormía plácidamente con una enorme sonrisa dibujada en el rostro, la noche de Nora fue agitada.
No paraba de dar vueltas en la cama, pero no conseguía conciliar el sueño.
Incluso intentó cantar para quedarse dormida…
♪♫Cuando es hora de dormir
y no me puedo dormir,
cierro los ojos y cuento ovejitas
del uno al diez.
Una, dos, tres ovejitas,
cuatro, cinco, seis ovejitas,
siete, ocho, nueve ovejitas,
contando diez ovejitas para dormir.
Diez, nueve, ocho ovejitas,
siete, seis, cinco ovejitas,
cuatro, tres, dos ovejitas,
contando una ovejita para dormir…♪♫
Pero la pobre no había forma de que se durmiera, por más que lo intentaba.
«¡Argh!».
Frustrada, se incorporó y se tiró del pelo.
Dándose golpecitos en la cabeza, gritó: —¡Deja ya de pensar en él!
Sin embargo, no tenía control sobre su mente y, aunque lo tuviera, menos aún lo tenía sobre su corazón.
Encendió el portátil, abrió su carpeta secreta y se puso a mirar las fotos de él que había coleccionado en secreto.
No es que Nora no hubiera intentado nunca borrar esa carpeta, pero simplemente era incapaz de hacerlo.
Era el tipo de persona que se encariñaba con cualquier cosa.
Era la clase de chica a la que le costaba borrar una estúpida captura de pantalla, así que mucho menos las fotos de la persona a la que amaba con todo su corazón.
Todavía recordaba cómo lo conoció.
Su primer encuentro fue en la residencia de ancianos a la que había ido con su madre para una reunión con uno de sus clientes.
Quién le iba a decir que, mientras deambulaba por allí, se toparía con él.
Era como un sol radiante: cálido, brillante y fascinante.
Su amabilidad, su paciencia con los ancianos, su sonrisa y todo en él la conmovieron profundamente.
De hecho, fue la razón por la que decidió hacer voluntariado en la residencia de ancianos.
—Se llama Xin Xiaosi —la sobresaltó una voz grave a su lado mientras ella estaba completamente absorta admirándolo.
Con una mano en el pecho, se giró para fulminar con la mirada a la persona que había hablado—.
Ah, por cierto, soy Hedi.
Qiu Hedi.
Nora lo miró con odio, entrecerró los ojos y dijo: —Nadie te ha pedido que te presentes.
—Tras una breve pausa, añadió—: De todas formas, yo soy Nora.
Nora Cartwright.
Dylan sonrió a su lado y dijo: —¿Por qué no vas y hablas con él?
Esconderte detrás de los arbustos solo para espiarlo…
Tsk, tsk.
¿En qué siglo vives?
—¿Y a ti qué te importan mis asuntos?
—cuestionó Nora, mirando a Dylan directamente a los ojos.
Dylan le dedicó una mirada indescifrable antes de agarrarla por la muñeca y arrastrarla con él mientras decía: —Es que soy muy entrometido por naturaleza.
—¡Suéltame!
¡Suéltame la mano!
—Nora no paraba de revolverse, pero Dylan no aflojó el agarre en lo más mínimo.
Dylan solo se detuvo justo delante del chico al que ella había estado admirando desde lejos, Xin Xiaosi.
—¿Ah-Si, qué tal?
Xin Xiaosi miró a Dylan antes de posar la vista en Nora, que bajó la mirada.
Luego, sus ojos se desviaron hacia las manos entrelazadas de ambos.
Dylan se percató de su expresión y dijo: —Ah-Si, es una voluntaria nueva.
Y como vamos a tener que vernos todas las semanas, he pensado que debía presentarlos.
Se llama Nora y supongo que está en su primer año de instituto.
Nora se pellizcó la mano y corrigió: —Estoy en tercero.
No en primero.
Xin Xiaosi le tendió la mano a Nora y dijo: —Encantado de conocerte, Nora.
—Al verlo sonreírle, Nora se quedó de piedra por un momento.
Se secó las palmas sudorosas en los vaqueros antes de estrecharle la mano, que le temblaba—.
¿Te estoy poniendo nerviosa?
—le preguntó él al ver cómo actuaba, y Nora negó frenéticamente con la cabeza.
—Claro que está nerviosa.
Bájate de la parra —intervino Dylan, haciendo que Nora volviera a fulminarlo con la mirada, algo que él decidió ignorar—.
Y, señorita Cartwright, Ah-Si no da tanto miedo.
Solo tiene que pasar un poco de tiempo con él para conocerlo mejor.
A Nora le dieron ganas de abofetear a Dylan por avergonzarla de esa manera.
Por supuesto que no le parecía que diera miedo.
Simplemente, delante de él se convertía en un manojo de nervios, algo que nunca antes le había ocurrido.
Xin Xiaosi negó con la cabeza, mirando a Dylan, y dijo: —Hedi, ¿dónde está tu Qiuqiu?
¿No va a darte la lata hoy?
La expresión de Dylan cambió al mirarlo.
—Ah-Si, no eches sal en la herida.
Qiuqiu se fue a casa y no sé cuándo volverá.
—Luego se giró hacia Nora y dijo—: Pero hoy lo importante es nuestra nueva amiguita.
Ven a comer con nosotros.
Nora negó con la cabeza.
—No, gracias, está bien.
—No seas tan modesta —replicó Dylan—.
Si quieres, puedes pagar tú la comida para sentirte mejor.
Xin Xiaosi le dio una colleja y se disculpó con Nora: —Perdónalo.
Pero deberías venir a comer con nosotros.
Por supuesto, no te pediremos que pagues.
Dylan se frotó la cabeza y refunfuñó: —En serio, tío, eres el único que rechazaría una comida gratis.
—Hedi, ya tienes edad para pagarte tu propia comida.
Ella es una estudiante de instituto.
¿De verdad pretendes que ella te pague la comida?
—lo reprendió Xin Xiaosi, mientras que el aludido parecía despreocupado e indiferente.
Al final, aceptó la invitación y fue a comer con ellos.
Aunque estaba nerviosa, las payasadas de Dylan hicieron que le resultara muy fácil integrarse.
Y fue entonces cuando se enteró de que Dylan y Xin Xiaosi eran en realidad primos.
Sin embargo, le costó creerlo, ya que eran polos opuestos: si Xin Xiaosi era reservado, Dylan era impulsivo y extrovertido.
No se parecían literalmente en nada, excepto en que ambos eran muy dulces.
No dejaron que se sintiera excluida en ningún momento.
Pero como Xin Xiaosi era un año mayor que Dylan, ejercía muy bien su autoridad de hermano mayor para darle lecciones.
De vuelta en el presente, Nora soltó una risita para sus adentros mientras murmuraba: «Qiu Hedi, si tú sigues siendo el mismo, me pregunto…
¿él también seguirá siendo igual?».
Se quedó mirando la pantalla durante un buen rato antes de decir: «Ya no estás en mi vida, ¿por qué sigo tan enganchada a ti?
¿Es esto lo que llaman la maldición del primer amor?».
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