Destino equivocado - Capítulo 42
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42: capitulo 42:Planificación 42: capitulo 42:Planificación Cuando todos llegaron al Bosque de las Hadas, el cielo ya estaba teñido por los últimos tonos del atardecer.
La luz dorada desaparecía lentamente, dando paso a la noche.
Aisha y Adriel los esperaban sentados sobre el pasto, en silencio.
La primera en aparecer fue Estela.
Venía bien vestida, con varios libros apretados contra su pecho, como si ya supiera que los necesitarían.
—Llegué lo más rápido que pude —dijo, acomodándose el cabello.
Poco después apareció Isaac, serio como siempre.
Luego, casi al mismo tiempo, llegaron Elizabeth y Leo.
Leo, como era costumbre, rompió la tensión con una sonrisa.
—Wow… ¿por qué tan serios?
—bromeó—.
¿La carta misteriosa era para una reunión secreta o qué?
Hizo una pausa y los miró mejor.
—No me digan… ¿esto tiene que ver con el humano?
¿El portal?
Adriel se levantó.
—Por supuesto que sí.
Su tono era firme.
—Ahora que estamos en verano, tenemos que hacerlo.
Y con urgencia.
Miró a todos.
—Tendremos que dejar de lado lo de Violeta… y lo que pasó con nuestras abuelas.
—Porque si no nos concentramos en el portal… Apretó los puños.
—Podría fallar.
Y si falla… algo entre los mundos podría romperse.
Incluso el tiempo.
El ambiente se volvió pesado.
Aisha dio un paso al frente.
—Escuchen —dijo—.
Existen cuatro mundos.
Todos guardaron silencio.
—Primero, el mundo humano.
—Luego, el mundo mágico.
—Después… el Umbral.
Estela frunció el ceño.
—¿El Umbral?
—Sí —continuó Aisha—.
Es el lugar donde se cruzan todos los mundos.
Un camino que conecta cualquier destino… Bajó la voz.
—Pero también es el más peligroso.
Adriel añadió: —Si entras al Umbral, verás puertas hacia todos los mundos.
Pero si eliges la equivocada… —Podrías quedar atrapado ahí —terminó Aisha—.
En el vacío.
Para siempre.
El silencio cayó sobre el grupo.
—Por eso —continuó— necesitamos poder, conocimiento y mucha magia.
—No podemos ir todos.
Miró a Adriel.
—Solo nosotros abriremos el portal.
—Y si fallamos… aunque sea un poco —agregó él— todo el plan se vendrá abajo.
Elizabeth cruzó los brazos.
—Hay algo que no están considerando —dijo—.
Ustedes dos usan energías opuestas.
—Si se agotan… Negó con la cabeza.
—Nos quedaríamos sin nada.
Y todos podríamos terminar en cualquier mundo… sin poder regresar.
Isaac asintió.
—Tiene razón.
—Para abrir el portal se necesita luz y oscuridad… y ustedes las tienen.
Miró a ambos con seriedad.
—Pero sigue siendo demasiado arriesgado.
Josué podría quedar atrapado en el mundo humano… en el Umbral… o en cualquier otro lugar.
Estela dio un paso adelante.
—Pero también tenemos que pensar en otra cosa.
Todos la miraron.
—Si no sacamos a Josué de este mundo… Erevan vendrá por él.
Aisha tensó la mandíbula.
—Y si lo encuentra… —Intentará unir los mundos —continuó Estela—.
Crear uno solo, sin barreras.
Leo dejó de sonreír.
—Eso suena peor que todo lo demás.
—Lo es —respondió Estela—.
Porque cruzar entre mundos ya es peligroso… pero unirlos podría destruirlo todo.
Hubo un momento de silencio.
Entonces Leo habló, esta vez completamente serio: —Ok… pongámonos realistas.
—¿Y si Violeta se entera?
Todos se tensaron.
—¿Y si ya sabe algo del portal?
—continuó—.
—Sabemos que Julieta podría decirle.
Son muy cercanas… Miró a Aisha y Adriel.
—Y considerando que nos odian… Su voz bajó.
—Podrían intentar detenernos.
O peor… acabarnos.
El viento sopló entre los árboles.
Y por primera vez, el plan no solo parecía peligroso… —Por cierto… ¿dónde está Josué?
—preguntó con cautela.
Adriel respondió sin dudar: —El hechizo de invisibilidad aún no se ha acabado.
Lo dejamos en el castillo.
Aisha asintió.
—Mañana debería volver a ser visible.
El grupo guardó silencio por un momento, hasta que Aisha volvió al tema principal.
—Pero escuchen… tenemos que empezar a planificar el portal.
—Esto debe estar listo en un par de días.
Isaac frunció el ceño, claramente preocupado.
—Está bien… el plan suena perfecto, pero… —miró a todos— ¿qué pasa si nuestros padres se enteran?
El ambiente se tensó.
—Abrir portales está prohibido —continuó—.
—¿Y si nos hacen lo mismo que a la abuela de Violeta?
Adriel negó con firmeza.
—No digas eso, Isaac.
Su voz fue más seria.
—Piensa positivo.
No nos ejecutarán.
Hizo una pausa.
—Pero sí podrían castigarnos… y de forma grave.
Bajó la mirada.
—Incluso quitarnos el apellido real.
Aisha respiró hondo.
—Nuestra madre… —dijo lentamente— creo que estaría de nuestro lado.
Miró a Adriel.
—Pero no puedo decir lo mismo de nuestro padre.
El silencio volvió a caer.
—De todas formas —continuó Aisha—, alguien tiene que hacer esto.
—Tenemos que detener a Erevan.
Sus ojos brillaron con determinación.
—Primero devolvemos a Josué al mundo humano… —y luego veremos cuál es el siguiente paso.
Apretó los puños.
—Porque también tenemos que descubrir qué planea Violeta Aquí tienes tu escena reescrita y ordenada como novela, manteniendo tu idea pero con mejor claridad, emoción y diálogos: Leo miró alrededor, como si buscara a alguien más.
—Por cierto… ¿dónde está Josué?
—preguntó con cautela.
Adriel respondió sin dudar: —El hechizo de invisibilidad aún no se ha acabado.
Lo dejamos en el castillo.
asintió.
—Mañana debería volver a ser visible.
El grupo guardó silencio por un momento, hasta que Aisha volvió al tema principal.
—Pero escuchen… tenemos que empezar a planificar el portal.
—Esto debe estar listo en un par de días.
Isaac frunció el ceño, claramente preocupado.
—Está bien… el plan suena perfecto, pero… —miró a todos— ¿qué pasa si nuestros padres se enteran?
El ambiente se tensó.
—Abrir portales está prohibido —continuó—.
—¿Y si nos hacen lo mismo que a la abuela de Violeta?
Adriel negó con firmeza.
—No digas eso, Isaac.
Su voz fue más seria.
—Piensa positivo.
No nos ejecutarán.
Hizo una pausa.
—Pero sí podrían castigarnos… y de forma grave.
Bajó la mirada.
—Incluso quitarnos el apellido real.
Aisha respiró hondo.
—Nuestra madre… —dijo lentamente— creo que estaría de nuestro lado.
Miró a Adriel.
—Pero no puedo decir lo mismo de nuestro padre.
El silencio volvió a caer.
—De todas formas —continuó Aisha—, alguien tiene que hacer esto.
—Tenemos que detener a Erevan.
Sus ojos brillaron con determinación.
—Primero devolvemos a Josué al mundo humano… —y luego veremos cuál es el siguiente paso.
Apretó los puños.
—Porque también tenemos que descubrir qué planea Violeta.
Adriel la miró con intensidad.
—Y cuando lo sepamos… diremos la verdad.
—A todo el mundo mágico —agregó Aisha—.
—Que todos sepan lo que realmente pasó.
Su voz se volvió más dura.
—Que la abuela de Violeta no era ninguna víctima.
El aire pareció enfriarse.
—Que fue una hipócrita… y que su destino no fue injusto.
Bajó la mirada por un segundo.
—No como el de mi abuela… a quien llamaron celosa sin conocer la verdad.
Elizabeth dio un paso adelante, tratando de calmar la tensión.
—Ok… la historia está clara —dijo—, pero ahora tenemos que enfocarnos.
Miró a todos.
—Hay que planificar cada detalle.
Señaló el suelo.
—Tenemos que entrenar.
Dominar nuestros poderes.
Practicar hechizos.
Su voz se volvió firme.
—Porque esto no será fácil.
Isaac asintió lentamente.
—Y si alguien lo descubre… Nadie respondió.
Pero todos sabían la respuesta.
Esto ya no era solo un plan.
Era un riesgo que podía cambiarlo todo.
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