DESTINO MAS ALLA DEL CAOS - Capítulo 5
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
5: Capítulo 5: La tensión crece 5: Capítulo 5: La tensión crece El día siguiente comenzó igual de normal que todos los anteriores.
El sol brillaba sobre la ciudad y la gente corría por las calles, pero para Hildal, cada paso era pesado.
Lyra estaba cerca, como siempre, siguiéndolo a una distancia prudente, pero todos a su alrededor parecían percibir su presencia.
Mientras caminaban hacia la universidad, Hildal murmuró: “No puedo creer que esta chica me siga a todas partes… como si me estuviera acechando.” Su amigo, Leonis, sonrió divertido.
“No me digas que te molesta… parece que alguien tiene suerte.” Hildal frunció el ceño.
“No es suerte.
Es… raro.” Lyra caminaba frente a ellos, elegante, con esa calma y mirada antigua que parecía observar no solo a Hildal, sino al mundo entero.
Sus ojos brillaban con un tono que hacía que cualquiera a su alrededor se sintiera pequeño.
Algunos estudiantes la miraban con asombro; otros, con miedo.
Ella era hermosa… aterradoramente hermosa.
Una diosa moderna que parecía no pertenecer a ese tiempo.
Al entrar al aula, la situación se repitió.
El murmullo se detuvo cuando ella cruzó la puerta.
Todos miraban.
Algunos intentaban fingir que no lo hacían, pero era imposible.
Hildal suspiró y tomó asiento.
“Esto va a ser un día largo”, murmuró.
Leonis se rió.
“Definitivamente.” Lyra se sentó frente a él, su postura impecable y su mirada fija.
“¿Por qué siempre me miras así?” preguntó Hildal.
“Porque eres Frenz”, respondió Lyra con calma, como si fuera lo más natural del mundo.
Hildal rodó los ojos.
“Sí, sí… ya lo sé.” Durante la clase, Hildal no podía concentrarse.
Cada vez que levantaba la vista, la veía mirándolo.
No solo mirándolo… analizando cada movimiento, cada expresión.
Después de clase, Hildal salió del aula junto a Leonis.
“¿Vamos por un café?” preguntó Leonis.
Hildal asintió, pero su mirada estaba fija en Lyra, que caminaba un poco delante de ellos.
Una estudiante del grupo de Lyra se acercó a Hildal con una sonrisa.
“Hola… ¿Hildal, verdad?” Hildal parpadeó.
“Eh… sí.” “Solo quería decir que eres muy amable…” dijo ella, mientras sonreía tímidamente.
Lyra se detuvo.
Sus ojos se tornaron más fríos.
“Él no necesita que le digas eso”, dijo con voz suave pero firme.
Hildal tragó saliva y la miró.
“No… no fue nada.” La chica se alejó, confusa y algo incómoda.
Leonis no pudo evitar reír.
“Amigo… eso fue intenso.” Hildal simplemente negó con la cabeza, incapaz de responder.
Lyra lo miró a los ojos.
“Si alguien intenta acercarse… no lo permitiré.” Hildal suspiró.
“No tienes que hacer eso…” “Sí lo haré”, respondió ella.
“No es por ti.
Es porque eres mío.” Hildal abrió la boca para protestar, pero Leonis lo interrumpió: “Ok… esto se puso realmente serio.” Hildal se frotó la frente.
“Definitivamente… estos días no van a ser normales.” Mientras caminaban hacia la siguiente clase, Lyra se mantenía cerca de Hildal, sin hablar, pero la tensión que emanaba era palpable.
Todos en el campus podían sentirlo, aunque nadie entendiera por qué.
Hildal finalmente se volvió hacia ella.
“Lyra… ¿por qué eres así?” Ella sonrió suavemente.
“Porque no puedo dejarte solo.” Hildal miró al suelo.
“Creo que… esto solo va a complicarse más.” Lyra lo observó, y por un instante, algo humano apareció en su expresión: un destello de celos.
Alguien más había intentado acercarse a Hildal, y aunque él no lo notara, ella lo había sentido.
Y mientras caminaban juntos, la ciudad continuaba su ritmo normal, ignorando la tormenta silenciosa que crecía entre ellos.
Una tensión que nadie podía ver, pero que Hildal y Lyra sentían cada segundo.
“Esto… solo acaba de comenzar”, murmuró Hildal.
Lyra lo miró, con esa mezcla de antigüedad y emoción humana.
“Sí… y no pienso dejarte ir.”
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com