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Dos Sombras y Un Sol -Fanfic SasuNaru - Capítulo 11

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11: Capítulo 10 11: Capítulo 10 Sasuke escudriñó a todos con su Sharingan y notó que ninguno de ellos tenía intenciones de pelear contra él, simplemente anhelaban llegar hasta Naruto.

—¿Quiénes son y qué quieren de mi pareja?

—preguntó con voz dura.

Estaban en su territorio y debía empezar a fingir, si es que eso era lo que los iba a mantener a salvo, pero dudaba que fuera suficiente.

Ninguno respondió, y no podía separarse de Naruto porque seguramente lo atraparían con rapidez.

Los habitantes permanecieron inmóviles alrededor de ellos, observándolo con aquellos ojos pálidos que reflejaban la luna.

Entonces el murmullo del viento se detuvo.

Los aldeanos comenzaron a apartarse lentamente.

No por miedo.

Por respeto.

Un camino silencioso se abrió entre ellos.

Sasuke tensó los músculos de inmediato.

Y entonces la vio.

Una mujer avanzó entre la multitud con una calma inquietante.

Era alta.

Más alta que la mayoría de los habitantes del valle.

Su piel era tan pálida que parecía reflejar la luz de la luna como si estuviera hecha de porcelana.

El cabello caía hasta más abajo de su cintura en una cascada blanca que brillaba suavemente con tonos plateados.

Cada paso que daba era lento, elegante… casi ceremonial.

Llevaba un kimono largo de seda negra con bordados plateados que representaban lunas en diferentes fases.

Las mangas eran amplias y se movían con el viento nocturno como si flotaran.

Pero lo que realmente captó la atención de Sasuke fueron sus ojos.

No eran blancos como el Byakugan.

Eran de un gris plateado tan claro que parecían brillar desde dentro.

Y lo observaban con una profundidad inquietante.

Como si lo estuviera estudiando.

Como si pudiera ver a través de él.

Sasuke apretó ligeramente la empuñadura de su espada.

La mujer se detuvo a unos metros de distancia.

Sus ojos se desplazaron hacia Naruto, que apenas podía mantenerse de rodillas, jadeando.

Una leve sonrisa apareció en sus labios.

—Vaya… —dijo con una voz suave, casi musical—.

Qué chakra tan extraordinario.

El Sharingan de Sasuke giró con más intensidad, listo para usar el amaterasu.

—Aléjate de él.

La mujer volvió a mirarlo.

No parecía ofendida.

Ni amenazada.

Más bien… Curiosa.

—Así que eres tú quien lo protege.

Su mirada descendió hacia la mano de Sasuke que sostenía a Naruto para que no cayera.

—Interesante.

Sasuke no respondió.

El chakra oscuro comenzó a expandirse lentamente a su alrededor.

La mujer inclinó ligeramente la cabeza.

—Esta aldea posee reglas muy estrictas para los visitantes y algunos forasteros.

Los habitantes alrededor guardaban un silencio absoluto.

—Los extranjeros solo pueden permanecer aquí si vienen en pareja—.

Sus ojos plateados volvieron a posarse en Sasuke—.

Lo sabes… ¿verdad?

Sasuke mantuvo la mirada firme.

—Sí.

La mujer sonrió apenas.

Pero no era una sonrisa cálida.

Era la sonrisa de alguien que había visto demasiadas mentiras.

—Entonces responderás algo muy simple—.

Su mirada pasó lentamente de Sasuke a Naruto—.

¿Él es realmente tu pareja?

El silencio se volvió pesado.

El viento dejó de soplar.

Los aldeanos observaban expectantes.

Los ojos plateados de la mujer brillaron con la luz de la luna.

—Porque si están fingiendo… —Su voz se volvió más fría—.

La luna lo sabrá.

Sasuke entrecerró los ojos.

—No estamos fingiendo.

La mujer dio un paso más cerca.

La distancia entre ellos ahora era mínima.

Observó detenidamente el rostro debilitado de Naruto.

Luego volvió a mirar a Sasuke.

Su expresión cambió apenas.

Algo parecido a diversión apareció en sus ojos.

—Entonces demuéstralo.

El Sharingan de Sasuke brilló peligrosamente.

—¿Cómo?

La mujer sonrió lentamente.

—Las parejas verdaderas poseen un vínculo—.

Su mirada se posó en Naruto nuevamente—.

Especialmente cuando uno de ellos está en peligro—.

Luego volvió a mirar a Sasuke directamente a los ojos—.

Así que dime… —Su voz descendió a un susurro suave—¿Hasta dónde llegarías para salvarlo?

El chakra oscuro de Sasuke se intensificó.

La respuesta salió sin dudar.

—Hasta matarlos a todos.

El silencio se volvió absoluto.

Y por primera vez… La mujer pareció genuinamente sorprendida.

Sus ojos plateados se entrecerraron con interés, como si Sasuke acabara de mostrarle algo inesperado.

Luego soltó una risa suave.

No burlona.

Intrigada.

—Interesante.

Los aldeanos alrededor no se movieron, pero la tensión en el aire cambió ligeramente.

La mujer dio otro paso hacia ellos.

Sasuke no retrocedió.

Su Sharingan seguía fijo en ella.

—Pocas personas responderían así—continuó—.

Menos aún alguien que está rodeado.

Su mirada descendió nuevamente hacia Naruto.

El rubio apenas se mantenía consciente, sostenido por el brazo de Sasuke.

La luz de la luna bañaba su cabello dorado.

La mujer observó aquello con detenimiento.

Luego habló.

—La luna no drena el chakra de cualquiera.

Sasuke frunció levemente el ceño.

—¿Qué?

La mujer levantó la mirada hacia el cielo.

La luna brillaba intensamente sobre el valle.

—Este lugar existe gracias a ella—.

Sus ojos volvieron a él—.

Nuestros ancestros aprendieron a canalizar su energía hace siglos—.

Un leve murmullo recorrió a los aldeanos—.

Pero la luna solo responde a quienes están… desconectados.

Sasuke no dijo nada.

—A quienes caminan solos—.

La mujer continuó, con calma—.

Sus ojos plateados descendieron hacia Naruto otra vez—.

El chakra que ella toma proviene de corazones aislados.

Sasuke apretó la mandíbula.

—Habla claro.

La mujer inclinó ligeramente la cabeza.

—La luna drena el chakra de quienes no poseen un vínculo verdadero.

El silencio se volvió pesado.

El Sharingan de Sasuke giró lentamente.

—Entonces explícalo —dijo con frialdad—.

Porque Naruto está siendo drenado.

La mujer lo observó con atención.

Muy detenidamente.

Como si intentara resolver un acertijo.

—Sí—.

Sus ojos brillaron tenuemente—.

Eso es lo que me resulta curioso.

—Habla—.

Sasuke sintió cómo el chakra oscuro a su alrededor aumentaba.

La mujer caminó lentamente alrededor de ellos.

Los aldeanos seguían observando.

—Si ustedes realmente son pareja… —Se detuvo a su lado.

Muy cerca—.

La luna no debería tocarlo.

Sasuke sintió un leve estremecimiento en Naruto.

Su respiración seguía debilitándose.

La mujer volvió a colocarse frente a él.

—Sin embargo… —Sus ojos plateados se clavaron en los de Sasuke—.

Tú no estás siendo drenado.

—Porque yo no soy el objetivo—.

El Sharingan brilló con más intensidad.

—No—.

La mujer sonrió levemente.

Su voz se volvió suave—.

Es porque tú estás resistiendo.

El silencio volvió a caer.

Los aldeanos comenzaron a mirarlos con más atención.

La mujer entrecerró los ojos.

—Y eso significa solo dos cosas—.

Sasuke esperó.Su mano seguía sosteniendo firmemente a Naruto—.

O estás mintiendo… —Su voz se volvió más fría—, o tu vínculo con él es más fuerte de lo que tú mismo entiendes.

Sasuke no respondió.

Pero el chakra oscuro a su alrededor creció.

La mujer lo observó.

Luego volvió a mirar a Naruto.

El brillo de la luna seguía descendiendo hacia él.

—Fascinante —susurró.

Luego levantó la mirada nuevamente hacia Sasuke—.

Dime algo, Uchiha—.

Era la primera vez que mencionaba su apellido—.

Si la luna continúa drenando su chakra… —Sus ojos plateados brillaron con intensidad—¿Qué harás?

El Sharingan giró lentamente.

La respuesta fue inmediata.

—Romperé esa maldita luna si es necesario.

Un leve murmullo recorrió a los aldeanos.

Pero la mujer sonrió.

Una sonrisa amplia.

Como si acabara de encontrar algo que llevaba mucho tiempo buscando.

—Ahora sí—.

Su voz se volvió casi satisfecha—.

Empiezo a creer que tal vez no estaban fingiendo.

El Sharingan de Sasuke no se desactivó.

—No me interesa lo que creas.

La mujer lo observó durante unos segundos más.

Luego levantó ligeramente la mano.

Los aldeanos se detuvieron.

—Pero todavía queda una duda.

Sus ojos plateados descendieron hacia Naruto.

El rubio estaba cada vez más débil.

Su respiración era irregular y el brillo de la luna seguía cayendo sobre su cuerpo como una corriente invisible que drenaba lentamente su chakra.

Sasuke apretó la mandíbula.

—Si algo le pasa… —No le pasará nada —lo interrumpió ella con calma.

Su voz ya no sonaba hostil.

Sonaba curiosa—.

Si realmente son lo que dices.

—Habla de una vez—.

Sasuke la miró con frialdad.

La mujer dio un paso atrás.

La luna brilló con más intensidad sobre el valle.

—Las parejas verdaderas poseen un vínculo que trasciende el chakra individual—.

Su mirada recorrió lentamente a Sasuke—.

Cuando uno de ellos está en peligro… —Se detuvo un segundo para evaluarlo con la mirada—.

El otro puede sostenerlo.

Sasuke no apartó la mirada.

—¿Qué estás insinuando?

La mujer sonrió ligeramente.

—Que bajo la luna… —Su voz se volvió más baja.

Más solemne—.

Las parejas verdaderas pueden compartir su chakra.

El silencio cayó sobre el valle.

Los aldeanos observaron con atención.

—Si lo haces, la luna dejará de drenarlo—.

La mujer continuó.

Los ojos de Sasuke se estrecharon.

—¿Y si no?

La mujer respondió con total tranquilidad.

—Entonces significa que su vínculo no es real—.

Su mirada descendió hacia Naruto nuevamente—.

Y la luna terminará lo que empezó.

El chakra oscuro alrededor de Sasuke se intensificó.

Los aldeanos permanecían inmóviles.

Esperando.

Observando.

Sasuke bajó la mirada hacia Naruto.

El rubio apenas podía mantenerse consciente.

Sus ojos azules estaban medio cerrados.

—…Sasuke… Su voz era apenas un susurro.

Algo en el pecho de Sasuke se tensó.

Levantó la vista hacia la mujer una vez más.

—Si esto es un truco… —No lo es—.

Su tono era completamente seguro—.

La luna no puede mentir.

El Sharingan giró lentamente.

Sasuke sabía que no tenía tiempo para dudar.

Sujetó a Naruto con más firmeza.

Luego apoyó su mano sobre el pecho del rubio.

—No te mueras ahora, Usuratonkachi.

El chakra comenzó a fluir.

Oscuro.

Denso.

El poder de Sasuke se filtró lentamente en el sistema de chakra de Naruto.

Los aldeanos observaron con absoluta atención.

La luz de la luna titiló.

Por un instante… pareció resistirse.

Luego ocurrió algo extraño.

La corriente que drenaba el chakra de Naruto comenzó a debilitarse.

Los ojos plateados de la mujer brillaron con sorpresa.

—Vaya… El flujo lunar se interrumpió.

La luz dejó de descender.

Naruto respiró profundamente de repente.

El color regresó lentamente a su rostro.

La mujer lo observó con un interés completamente nuevo.

Luego volvió a mirar a Sasuke.

—Así que era verdad—.

Sus labios se curvaron en una sonrisa lenta—.

Su vínculo es real.

Los aldeanos comenzaron a murmurar entre ellos.

Sasuke no prestó atención.

Seguía concentrado en Naruto.

—Idiota… El rubio abrió los ojos lentamente.

—¿Sasuke…?

La mujer los observó en silencio unos segundos más.

Luego habló nuevamente.

—Bienvenidos a La Aldea de la Sombra de la Luna—.

Su voz volvió a adquirir esa calma inquietante—.

Parece que la luna ya los ha aceptado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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