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Dos Sombras y Un Sol -Fanfic SasuNaru - Capítulo 12

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12: Capítulo 11 12: Capítulo 11 La tensión que había dominado el valle comenzó a disiparse lentamente.

La luz de la luna seguía cubriendo la aldea, pero ya no descendía sobre Naruto como antes.

El flujo invisible que había drenado su chakra se había desvanecido.

Aun así, el rubio seguía apoyado en Sasuke, tratando de recuperar el aliento.

—¿Qué demonios acaba de pasar?

—murmuró, llevándose una mano a la cabeza.

Sasuke no respondió.

Su Sharingan finalmente se desactivó, pero su mirada seguía fija en los aldeanos que los rodeaban.

Nadie parecía hostil.

Pero tampoco parecían normales.

Los habitantes de la aldea observaban en silencio, con aquellos ojos pálidos que reflejaban la luz lunar.

Fue entonces cuando la mujer volvió a avanzar.

Sus largos cabellos plateados se movían suavemente con el viento nocturno.

Se detuvo frente a ellos con absoluta calma.

—Creo que aún no me he presentado.

Naruto levantó la vista, todavía confundido.

—¿Eh?

—Mi nombre es Tsukiya—.

La mujer inclinó ligeramente la cabeza.

Su voz resonó con suavidad en el aire nocturno—.

Soy la líder de la Aldea de la Sombra de la Luna.

Naruto parpadeó varias veces.

Luego miró alrededor.

Después volvió a verla.

—Bien… —Hizo una pausa—.

Eso no explica absolutamente nada, de veras.

Un murmullo leve recorrió a los aldeanos.

Sasuke suspiró con fastidio.

—Usuratonkachi… —¡Primero me drenan el chakra, luego todos me miran raro y ahora ella actúa como si nos conociera de toda la vida!

—Entonces Naruto señaló a su alrededor con irritación y volvió a mirar a la líder—¿Qué está pasando aquí?

Tsukiya sonrió levemente.

No respondió.En cambio, su mirada se dirigió hacia Sasuke.

Como si la pregunta realmente fuera para él.

Naruto siguió esa mirada.

—¿Sasuke?

El Uchiha apartó la vista.

—No importa.

—¡Claro que importa!

—Insistió Naruto con incredulidad— ¡Casi me muero hace cinco minutos!

—No exageres.

—¡NO ESTOY EXAGERANDO, DE VERAS!

Tsukiya observaba la escena con un brillo divertido en los ojos.

—Debo disculparme por lo ocurrido—.

Finalmente habló.

—Sí, creo que esa parte sí la entendí—.

Naruto volvió a mirarla.

La mujer extendió ligeramente una mano hacia la aldea.

Las casas se alzaban tranquilas bajo la luz de la luna, como si nada hubiera pasado.

—Nuestra aldea tiene reglas que pueden resultar… extrañas para los visitantes—.

Su mirada volvió a Naruto.

—Pero ahora que la luna ya ha tomado su decisión, no hay razón para que permanezcan como enemigos.

Naruto frunció el ceño.

—¿La luna tomó qué?

—Cállate—.

Sasuke murmuró con evidente molestia.

Tsukiya sonrió otra vez.

—Por eso… —Hizo una pequeña reverencia—.

Me gustaría invitarlos a quedarse en nuestra aldea esta noche.

El silencio cayó por un momento.

Naruto miró a Sasuke y después a ella.

—¿Qué?

—Señaló a los aldeanos con indignación— ¿Después de todo eso?

Tsukiya no parecía ofendida.

—La hospitalidad es importante para nosotros.

Naruto entrecerró los ojos.

—Esto suena sospechoso.

—Lo es —murmuró Sasuke sin dudar.

Naruto giró inmediatamente hacia él.

—¡Entonces por qué no nos vamos!

Sasuke no respondió de inmediato.

Su mirada recorrió lentamente la aldea.

Los ojos de cada aldeano seguían puestos sobre ellos.

Como si estuvieran esperando algo.

—Porque quiero entender qué está pasando aquí—.

Respondió al fin, con severidad.

—¿En serio?

—Naruto lo miró incrédulo.

Sasuke cruzó los brazos.

—Además… —Su mirada se movió ligeramente hacia Tsukiya—.

Quiero saber por qué ella cree saber algo sobre nosotros.

Naruto abrió la boca y la cerró nuevamente.

Después miró a la líder otra vez.

—Sí, eso—.

Señaló entre él y Sasuke— ¡¿Por qué nos mira como si supiera algo?!

Tsukiya no respondió.

Pero su sonrisa se volvió un poco más amplia.

—Tal vez… —Sus ojos plateados brillaron bajo la luna—.

Porque la luna ya nos mostró lo suficiente.

—Ahora sí estoy completamente perdido—.

Naruto parpadeó, perplejo.

Luego se volvió lentamente hacia Sasuke.

Su amigo se giró para comenzar a caminar hacia la aldea.

—Muévete, Naruto.

El rubio se quedó quieto un segundo.

—¡OYE!

—Corrió para alcanzarlo— ¡No puedes simplemente ignorar todo esto!

Sasuke siguió caminando.

—No te lo voy a explicar.

—¡¿POR QUÉ?!

El Uchiha ni siquiera lo miró.

—Porque eres un idiota.

Naruto se quedó en silencio un momento.

—¡ESO NO EXPLICA NADA!

—gruñó.

Detrás de ellos, Tsukiya los observó alejarse con una expresión pensativa.

Uno de los aldeanos se acercó a ella.

—¿Está segura de dejarlos entrar?

La mujer no apartó la vista de las dos figuras que caminaban hacia el centro de la aldea.

—Sí, después de todo… —Su voz se volvió casi un susurro—.

La luna ya eligió observarlos.

Naruto y Sasuke fueron escoltados por dos aldeanos y la líder al interior de la pequeña aldea.

Las casas de la Aldea de la Sombra de la Luna eran extrañamente silenciosas.

Las paredes estaban hechas de una madera oscura que reflejaba débilmente la luz lunar, y los faroles colgados en los pasillos proyectaban sombras largas sobre el suelo.

Naruto caminaba detrás de Sasuke mirando todo con desconfianza.

—Esto sigue siendo raro.

Sasuke no respondió.

—Muy raro.

Súper raro.

—¿Puedes callarte cinco minutos?

—Sasuke finalmente habló sin girarse.

—¡Oye!

¡Casi me secuestran por culpa de esta gente!

—Naruto frunció el ceño.

—No te secuestraron.

—¡Pero lo intentaron!

Delante de ellos, Tsukiya abrió una puerta corrediza de madera.

—Aquí podrán descansar—.

Dijo y se hizo a un lado con elegancia—.

La noche en nuestra aldea puede ser… agotadora para los visitantes.

—Esa es una forma elegante de decir “casi te matamos” —.

Naruto levantó una ceja.

Tsukiya no respondió.

Solo sonrió.

Sasuke entró primero a la habitación.

Era sencilla.

Un pequeño farol iluminaba el interior con una luz cálida.

Había una mesa baja, un par de cojines y una ventana abierta por donde entraba la luz plateada de la luna.

Naruto entró detrás y echó un vistazo a su alrededor.

Luego se quedó completamente quieto.

Sus ojos se clavaron en el centro de la habitación.

Ninguno de los dos dijo nada.

Silencio.

Un silencio muy largo se extendió entre ellos.

—¿Sasuke…?

—Naruto señaló lentamente.

El Uchiha ya lo había notado.

Pero no parecía sorprendido.

Naruto giró lentamente hacia Tsukiya.

—¿Dónde está la otra cama?

La líder de la aldea inclinó ligeramente la cabeza.

—No hay otra.

—¿Cómo que no hay otra?

—Naruto parpadeó, pensando que era una broma.

Señaló la habitación— ¡Solo hay una!

Efectivamente.

En el centro del cuarto había un único futón grande.

Suficiente para que dos personas cupieran estrechamente pegadas una con la otra.

Pero definitivamente solo uno.

Naruto volvió a mirar a Tsukiya con aire suplicante.

—Esto tiene que ser una broma, de veras…

La mujer se llevó una mano al pecho con fingida sorpresa.

—Lo lamento—.

Sonrió con calma—.

Pensé que no sería un problema.

Sus ojos plateados se deslizaron entre ellos dos.

Naruto sintió un escalofrío.

—¿Por qué no sería un problema?

La sonrisa de Tsukiya se volvió apenas más divertida.

—Porque son pareja.

Silencio.

Naruto quedó completamente congelado.

—¿QUÉ?

—El grito resonó por toda la habitación.

Sasuke cerró los ojos con evidente fastidio.

Naruto giró hacia él con los ojos abiertos como platos.

—¡¿QUÉ LE DIJISTE?!

—Nada.

Somos pareja, ¿lo recuerdas?

—Sasuke quiso hacerle señas para que se diera cuenta que estaba actuando como idiota, ya que la misión consistía de ello.

Y Naruto se quedó en silencio y miró a sus pies, ruborizándose.

Había olvidado por completo la parte del plan gracias a la debilidad de su chakra.

Tsukiya observaba la escena con absoluto interés.

—¿No es así?

—Eh, sí, una disculpa—.

Susurró Naruto, rojo como un tomate.

Señaló a Sasuke—.

A veces se me hace difícil recordar que estoy con él porque no es muy cariñoso, de veras.

—Deja que la líder de la aldea se vaya a dormir, idiota—.

Sasuke cruzó los brazos, poniendo los ojos en blanco.

Naruto abrió la boca, la cerró y la volvió a abrir sin saber qué añadir por la vergüenza.

—Esto será un problema porque será la primera vez durmiendo así de juntos… —balbuceó el rubio y alzó la mano izquierda donde estaba el anillo que compartía con Sasuke—.

Estamos comprometidos, pero jamás hemos estado… íntimamente.

Tsukiya dejó escapar una pequeña risa.

—Es curioso—.

Sus ojos plateados brillaron suavemente—.

Porque la luna no parecía pensar lo mismo.

Naruto volvió a quedarse quieto.

Luego giró lentamente hacia Sasuke.

—Te voy a matar—.

Siseó entre dientes, consternado.

Sasuke lo ignoró completamente.

Tsukiya se dirigió hacia la puerta.

—Descansen—dijo, y antes de salir, añadió con voz tranquila: —La luna estará observando.

La puerta se cerró.

Silencio.

Naruto giró lentamente hacia Sasuke.

—Explícame.

—No.

Casi arruinaste todo al olvidarte del plan de fingir ser pareja—le recordó el pelinegro con desdén.

—¡SASUKE!

—Cállate y duerme.

—¡¿CÓMO SE SUPONE QUE DUERMA CONTIGO AHÍ?!

—Naruto señaló el futón.

Sasuke ya se estaba quitando la capa, quedando solamente con sus pantalones y el torso desnudo.

Los vendajes de su nuevo brazo estaban también en gran parte de su pecho para que no se moviera más de la cuenta y cicatrizara del todo.

—Como cualquier otra persona.

—¡ESO NO ES NORMAL EN TI!

—.

Naruto estaba completamente indignado—.

Actúas diferente y eso me tiene con los pelos de punta.

Algo ocurrió mientras estaba débil por la extracción de chakra y necesito que lo compartas, por favor.

Sasuke se recostó sin siquiera mirarlo.

—Eres demasiado escandaloso.

—¿Sabes qué?

—Naruto lo miró con resignación y señaló el futón— ¡Tú toma ese lado!

—.

Se dejó caer bruscamente en el otro extremo—.

Pero no te acerques.

—No tenía intención—.

Sasuke cerró los ojos.

Hubo silencio por fin.

Un minuto.

Dos.

Pero Sasuke no podía tener tanta suerte.

—Oye—.

La voz de Naruto surgió en la tenue oscuridad.

Sasuke no respondió y apretó los dientes con molestia.

—Oye.

Nada.

El pelinegro se obligó a mantener los ojos cerrados si en caso el rubio se acercaba a observarlo.

—Oye.

—¿Qué?

—Sasuke abrió un ojo con irritación.

Naruto lo miró desde la oscuridad.

—¿Por qué esa mujer dijo que la luna ya decidió algo?

Sasuke lo observó unos segundos.

Luego cerró el ojo otra vez.

—Duerme, Naruto.

—Eso no es una respuesta—.

El rubio frunció el ceño.

Sasuke suspiró.

—Si quieres seguir vivo mañana… —Su voz fue baja—.

No hagas más preguntas esta noche.

Ellos pueden estar espiándonos y cualquier cosa que digas, pueden hacer que nos ejecuten o nos expongan a la luna para ser drenados.

—De acuerdo, pero ¿tú le dijiste tu apellido?

—quiso saber Naruto.

—No.

—¿Entonces cómo lo supo?

—No tengo idea.

Eso es lo que vamos a averiguar en estos días que estemos aquí, por eso más te vale fingir que somos pareja o lo arruinarás como ese rato.

Naruto se quedó callado y suspiró, dándose por vencido.

Afuera, la luna brillaba intensamente sobre la aldea.

Y en algún lugar del pueblo, Tsukiya observaba el cielo con una pequeña sonrisa.

—Interesante par de hombres… —murmuró.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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