Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Dos Sombras y Un Sol -Fanfic SasuNaru - Capítulo 13

  1. Inicio
  2. Dos Sombras y Un Sol -Fanfic SasuNaru
  3. Capítulo 13 - 13 Capítulo 12
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

13: Capítulo 12 13: Capítulo 12 Horas después, la habitación seguía en silencio.

El pequeño farol ya se había consumido y la única luz que quedaba provenía de la ventana abierta.

La luna.

Su brillo plateado se filtraba lentamente dentro del cuarto, bañando el futón donde Naruto y Sasuke descansaban en extremos opuestos.

Naruto dormía profundamente.

Su respiración era lenta, tranquila, pero Sasuke no dormía.

Sus ojos estaban abiertos en la oscuridad, sintiendo la cercanía de Naruto y atento a cualquier anomalía que pudiera haber y protegerlo otra vez.

Observaba el techo.

Pensando y dándole vueltas a todo.

Algo en aquella aldea no encajaba.

Primero el drenaje de chakra.

Luego la reacción de la luna.

Y ahora la manera en que aquella mujer… Tsukiya… parecía observarlos como si supiera algo que ellos ignoraban.

Sasuke frunció levemente el ceño.

Y le pareció extraño que esa mujer supiera su apellido solo por haber visto su Sharingan, si se suponía que esa aldea había estado ajena a todos los shinobi por siglos, viviendo en anonimato.

Y se preguntó…

¿Cómo había conseguido Gaara la información de esta aldea?

No era alguien que actuara sin investigar primero.

Seguramente envió a varios shinobi antes que ellos.

Aunque ahora ya no era aquella persona que encontraba placer en aplastar a sus enemigos y absorber su sangre con su arena maldita del Shukaku, la bestia de una cola que tuvo en su interior desde que nació y gracias a Naruto logró sobrevivir luego de la extracción de semejante poder.

Y de pronto, lo sintió.

Una vibración suave.

Casi imperceptible.

Su mirada descendió lentamente.

La luz de la luna estaba cayendo directamente sobre el futón.

Y justo donde esa luz tocaba… los anillos.

El metal reflejó el brillo plateado.

Y por un instante muy breve… Sasuke sintió algo.

Una pulsación de chakra.

No provenía de la luna.

Venía de Naruto.

El chakra del rubio parecía responder a la energía que había recibido antes.

Sasuke apretó ligeramente los dedos.

No le gustaba.

No le gustaba para nada esa situación.

Porque ese chakra… también estaba conectado al suyo.

Como si el flujo que había compartido antes no se hubiera disipado del todo.

En el otro lado del futón, Naruto se movió.

Frunció el ceño en sueños.

Luego abrió los ojos lentamente, buscando al pelinegro en la tenue oscuridad.

—¿Sasuke…?

—Su voz estaba adormilada y sonaba más grave que de costumbre.

Sasuke no respondió.

Naruto levantó un poco la cabeza.

La luz de la luna iluminaba parcialmente la habitación.

—Oye… Se quedó quieto unos segundos.

—¿Estás despierto?

—Sí, ¿qué pasa?

—Sasuke le respondió en un susurro porque no quería tratarlo mal en ese momento en que se miraba tan vulnerable tras haber despertado.

—Se siente raro—.

Naruto se frotó un ojo.

Sasuke guardó silencio.

El rubio miró su mano con atención.

El anillo brillaba ligeramente bajo la luz de la luna.

—Mi chakra está… extraño, es decir, no es normal.

Siento una sensación desconocida en mi interior y ni siquiera puedo hablar con Kurama.

Sasuke giró la cabeza hacia la ventana.

—Es esta aldea.

—¿Qué quieres decir?

—.

Naruto lo miró.

—La energía aquí es inestable—.

La respuesta fue seca.

Neutral.

Perfectamente calculada.

—No… —Naruto frunció el ceño y sacudió la cabeza—.

No es eso.

Se quedó callado unos segundos, esperando que Sasuke dijera algo, pero no lo hizo.

—Se siente como si… —continuó, dubitativo—.

Como si hubiera otro chakra mezclado con el mío, aparte del de Kurama, ¿me entiendes?

Es raro.

Además, la sensación de este es más monstruosa y oscura.

—Estás imaginando cosas—.

Sasuke cerró los ojos.

—No estoy imaginando cosas—.

Naruto entrecerró los ojos—.

Lo siento en mi interior, Sasuke, de veras.

—Entonces es el Kyūbi.

Él se manifestó débilmente cuando te drenaron de chakra y me confió protegerte porque no podía hacerlo, ya que la luna estaba afectándote demasiado y no quería darte su chakra porque también te lo iban a arrebatar—.

La respuesta llegó rápida.

Demasiado rápida—.

Seguramente quedó exhausto y por eso no logras percibirlo.

Naruto se quedó en silencio.

Pensando.

Volvió a recostarse.

—Supongo que podría ser eso—.

Susurró, más calmado.

Sasuke no respondió.

La habitación volvió a quedar en silencio.

Pero Naruto habló otra vez.

—Oye.

—¿Qué?

—.

Sasuke apretó ligeramente los dientes.

—Gracias por no dejar que me secuestraran—.

Naruto miraba el techo.

—Habría sido molesto—farfulló Sasuke.

Naruto soltó una pequeña risa adormilada.

Unos segundos después, volvió a hablar.

—Oye, Sasuke… —¿Qué?

—Si esa mujer intenta algo raro mañana… —Su voz se fue apagando mientras el sueño volvía—.

La patearemos juntos… ¿verdad?

Sasuke no respondió, pero Naruto ya se había dormido otra vez.

El silencio regresó.

La luna seguía iluminando la habitación.

Sasuke abrió lentamente los ojos.

Miró al rubio dormido en el otro extremo del futón.

Naruto siempre había sido así.

Dormía como si el mundo no pudiera tocarlo.

Como si incluso después de guerras, traiciones y batallas imposibles… aún pudiera permitirse confiar.

Era un idiota con la cabeza hueca.

Su mirada descendió brevemente hacia la mano del rubio.

El anillo seguía brillando bajo la luz de la luna.

Y ese chakra… seguía ahí.

Sasuke podía sentirlo.

Una fracción mínima de su propio chakra todavía se encontraba mezclada con el de Naruto, fluyendo débilmente entre ambos como un hilo invisible.

No era algo que Naruto pudiera percibir con claridad todavía… pero él sí.

Era molesto.

Peligroso.

Y demasiado evidente.

Si alguien en esa aldea llegaba a notarlo… Sasuke cerró los ojos un instante.

Había pasado años intentando cortar todos los lazos que tenía con los demás.

Años convencido de que ese era el único camino para volverse más fuerte.

Y aun así… Siempre terminaba de la misma forma: Protegiendo al mismo idiota.

Su mirada volvió al rostro dormido de Naruto.

—Volvería a ponerme en contra de esta estúpida aldea y del mundo shinobi si es preciso si alguien intenta tocarte, Usuratonkachi.

Fue lo único que dijo, a sabiendas de que el rubio no podía escucharlo.

Pero no volvió a intentar dormir.

Porque algo en esa aldea… seguía observándolos.

No quería hacer uso de rinnegan, pero su instinto le decía que acababan de comenzar a ser objeto de curiosidad extrema para esa mujer extraña.

Muy lejos de allí, en la parte más alta de la aldea, Tsukiya estaba de pie frente a un balcón abierto.

La luz lunar cubría completamente su figura.

Uno de los aldeanos se acercó detrás de ella.

—¿La luna reaccionó otra vez?

Tsukiya no apartó la vista del cielo.

—Sí—.

Sus ojos plateados brillaron con interés—.

Mucho más de lo que esperaba.

El aldeano frunció el ceño.

—¿Qué significa?

La sonrisa de la mujer apareció lentamente.

—Que tal vez… —susurró—, ellos son exactamente lo que la luna estaba esperando desde el inicio de los tiempos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo