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Dos Sombras y Un Sol -Fanfic SasuNaru - Capítulo 17

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17: Capítulo 16 17: Capítulo 16 ¿Acaso te has enloquecido, Sasuke?

No, pero si quieres que Gaara no arruine la misión y haga que estos aldeanos nos quieran matar, haz lo que te digo.

Si ellos dicen que eres parte de una profecía, diles que sí para que estén contentos, no les lleves la contraria, tal vez si fingimos muy bien, decidan darnos más información.

Naruto se mostró más nervioso de lo habitual y miró a Sasuke, quien ya estaba mirándolo desde que le había propuesto aquella locura, como si ya estuviera listo para ello.

—No hay nada que decir al respecto—interpuso Sasuke con fiereza—.

Naruto y yo estamos juntos sentimentalmente.

—Eso es mentira—.

Repuso Gaara, entornando los ojos.

—Desde luego que sí, de veras—acotó Naruto, sonriendo forzadamente—.

De hecho, tenemos un anillo que nos une, ¿lo ves?

Alzó la mano y el anillo que les dio Kakashi brilló ante la luz solar, haciendo que el Kazekage frunciera el ceño.

—Eso no significa nada.

Tú no eres parte de ninguna otra profecía, Naruto—aguijoneó el pelirrojo—.

Y mucho menos de la luna.

—Pensándolo bien… Puede que sí, ya que eso nunca lo sabremos si no investigamos bien con los aldeanos, ¿verdad, hermana buena de Kaguya?

—Naruto se dirigió a Tsukiya y ella asintió, retomando su sonrisa—.

El sabio pervertido siempre estuvo seguro de que yo era el niño de la profecía del gran jefe sapo y al final tuvo razón.

—¿Y qué me dices de la relación falsa que tienes con Sasuke Uchiha?

—siseó Gaara, apretando los puños.

Naruto alcanzó a percibir que el chakra de Sasuke comenzaba a elevarse, señal de que estaba enfadándose nuevamente.

—Es verdad, Gaara—.

Afirmó Naruto, sonriendo nerviosamente y se rascó el cuello—.

Lo cierto es que, habíamos mantenido todo en secreto porque no es bien visto que en las aldeas haya parejas homosexuales, y nos dimos cuenta que la obsesión que teníamos el uno con el otro, era porque nos gustábamos románticamente y lo camuflábamos con amistad, de veras… —Y no tenemos por qué darte explicaciones, Gaara—interrumpió Sasuke con la mandíbula apretada.

No obstante, Sasuke se volvió hacia Naruto y cortó la breve distancia entre ellos en dos zancadas, ni siquiera Gaara previó lo que iba a suceder, pero se quedó horrorizado cuando vio como el último de los Uchiha tomaba al rubio del cuello del kimono y lo acercaba bruscamente a él, buscando sus labios con los suyos.

Naruto abrió mucho los ojos con sorpresa e instintivamente, quiso apartarse.

Relájate y deja que me encargue yo.

Se estremeció al escuchar la voz de Sasuke en su cabeza, la cual fue muy suave.

Naruto obedeció.

Se relajó y dejó que el pelinegro se hiciera cargo.

Cuando eran niños, se besaron dos veces por accidente, pero fue únicamente un roce de labios frustrado, y esta vez, fue similar, pero menos salvaje.

Sasuke suspiró y se alejó de él, dejándolo ensimismado.

Ambos jóvenes tenían el rostro sonrojado porque tenían público mirándolos.

—No queda ninguna duda que ustedes están enamorados—.

Dijo Tsukiya con una sonrisa de emoción.

—Yo me largo—.

Espetó Gaara con desdén.

La fina arena de su calabaza comenzó a salir mientras él caminaba hacia la puerta con irritación.

—¡Gaara, espera!

—exclamó Naruto, sintiéndose extrañamente mal por él.

—Déjalo, Naruto—.

Repuso Sasuke.

—¡No!

—el rubio volteó a ver al pelinegro con un dejo de fastidio y corrió detrás del Kazekage— ¡Gaara, espera, no te vayas!

Se escucharon los pasos apresurados de Naruto por todo el palacio y Sasuke resopló, indignado.

—Parece ser que tu novio también tiene cierta debilidad por Lord Kazekage—observó uno de los ancianos—.

Y el sentimiento es mutuo entre ellos.

—Naruto estima mucho a Gaara porque ambos saben lo que es tener una bestia con cola en el interior y ser rechazados por las personas, pero nada más—.

Eludió Sasuke, aunque en el fondo también dudaba de ello, puesto que no le gustaba la extraña amistad que había entre ellos dos.

—Yo no estaría tan segura de eso, Sasuke Uchiha—repuso Tsukiya con frialdad—.

Tal vez Naruto esté contigo, pero si Lord Gaara se mantiene cerca de él, tal vez al final logre ganarse su corazón, además de que es muy atractivo, como tú.

Sasuke no dijo nada.

Simplemente desvió la mirada a otra parte con egocentrismo.

—Más les vale que nos expliquen de qué trata todo esto de la luna y su poder de absorber chakra—dijo, mirando a los ancianos—.

No quiero verme obligado a actuar como mi hermano mayor si me entero que esto es solo una manera de obtener poder gratis a costa de las vidas de los demás.

—¿Te refieres a la atrocidad que hizo Itachi Uchiha cuando solamente tenía trece años?

—preguntó el anciano de en medio y no le dio tiempo de responder, así que continuó—.

Asesinar a todo su clan fue un acto terrible, especialmente porque era un niño y sus ideales eran superiores al de un Hokage, pero de ninguna manera podrás hacernos ningún daño porque la luna nos protege.

Sasuke se tensó.

Mientras tanto, Naruto Uzumaki intentaba alcanzar a su amigo de la arena, pero era casi imposible porque Gaara sabía levitar.

—¡Detente!

—gritó el rubio y a su vez, sin dejar de correr, colocó sus manos en posición y volvió a gritar: —¡Jutsu multiclones de sombra!

Y en menos de un segundo, alrededor de veinte clones saltaron y le dieron alcance a Gaara, derribándolo, pero no tanto porque ellos hubieran tenido esa fuerza u osadía, sino porque el pelirrojo lo había dejado hacerlo, ya que, si de él hubiera dependido, se habría desvanecido como la arena, pero también necesitaba una explicación.

El Kazekage saltó sobre un tejado de mármol en lo más alejado del palacio, sobre una zona donde no había gente y Naruto lo alcanzó con la respiración agitada.

—¡Gaara!

—exclamó—.

¿Qué te pasa?

¿Por qué huiste?

—No, ¿qué es lo que te pasa a ti, Naruto?

—le espetó, molesto.

Gaara no acostumbraba a externar demasiado lo que sentía, pero estaba llegando al límite o tal vez, ya había rebasado esa línea al ver como Sasuke besaba al rubio.

—¿Qué me pasa de qué?

—¿Por qué dejaste que Sasuke Uchiha te besara y por qué dijiste todo eso de él?

—preguntó con frialdad.

Naruto parpadeó y después sonrió, avergonzado.

—Todo fue actuación porque necesitamos toda la información de esta aldea—le explicó, bajando la voz.

—Esa actuación se vio demasiado real, especialmente en Sasuke Uchiha—, carraspeó, cruzándose de brazos.

—¡No, qué va, de veras!

—lo tranquilizó—.

Solo somos amigos.

—Los amigos no se besan en la boca—.

Le recordó Gaara con brusquedad.

—Este es el tercer beso que me doy con Sasuke y no pasará nada, de veras.

—¿Tercer beso?

—Gaara por poco se atragantó con su saliva y tosió—.

¿De qué hablas…?

—Cuando teníamos doce años nos besamos dos veces por error—explicó, tímidamente—.

El primero fue en la academia, un compañero me empujó mientras yo estaba sobre el pupitre de Sasuke y caí sobre él y nos besamos.

Fue asqueroso.

—¿Y el segundo?

—En una cascada cuando intentábamos liberar nuestras manos de una bola de goma o algo así.

También fue de pésimo gusto—dijo, pero sonreía al recordar ese incidente—.

Y el tercero fue ahora, pero esta vez fue algo decidido entre los dos para evitar que nuestro teatro cayera.

El Kazekage bajó la mirada a sus pies, sin saber qué pensar realmente sobre eso.

Naruto no sabía lo que significaba para él y temía que jamás se diera cuenta.

Tal vez para el rubio sí era necesario haber dado ese beso con ese idiota para cumplir con la misión sin ningún trasfondo, pero Gaara percibía que Sasuke Uchiha sí había disfrutado besarlo, especialmente porque sabía que él lo estaba presenciando, ya que no le gustaba que se acercara a Naruto.

Había una rivalidad, y estaba seguro de que no era por su amistad.

A Gaara le costó admitir sus propios sentimientos por Naruto hacía apenas unos días cuando supo que el Hokage había dado la orden de la misión a ellos dos y por eso estuvo siguiéndolos hasta la aldea misteriosa, que, a decir verdad, cuando la descubrió, envió primero a sus mejores hombres y observó como la luna les quitó abruptamente el chakra hasta dejarlos muertos, pero cuando él intentó entrar, la luna no le afectó y supuso que fue gracias a la protección de su madre en su arena.

Y le desconcertó saber que por poco Naruto moría cuando la luna quiso quitarle su chakra y Sasuke intervino, compartiéndole el suyo, algo inusual.

Por lo que lo llevó a una conclusión.

Sasuke Uchiha estaba enamorado de Naruto Uzumaki y no solo eso, también lo amaba.

Gaara sintió un estremecimiento incómodo.

¿Acaso él podría tener alguna oportunidad con Naruto, o Sasuke nuevamente iba a ganarle eso?

Porque en amistad era el primero que él elegía como mejor amigo, sin importarle que hacía dos años ese pelinegro había tratado de asesinarlo, manchando el significado de su amistad.

Por primera vez desde que fue elegido Kazekage, se odió por serlo, puesto que, si lo hubieran enviado con Naruto a esa misión, habría sido diferente e incluso, habría logrado besarlo como lo hizo Sasuke, bajo la mentira de guardar las apariencias.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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