Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Dos Sombras y Un Sol -Fanfic SasuNaru - Capítulo 9

  1. Inicio
  2. Dos Sombras y Un Sol -Fanfic SasuNaru
  3. Capítulo 9 - 9 Capítulo 8
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

9: Capítulo 8 9: Capítulo 8 Después de comer, descansaron una hora más y se pusieron en marcha.

El viaje de una semana se alargó un poco porque usaron bastante tiempo para recuperar fuerzas y llegar con toda la energía necesaria a La Aldea de la Sombra de la Luna.

Cuando ya estaban demasiado cerca para llegar, Sasuke se detuvo en el árbol más alto a inspeccionar el terreno con su rinnegan.

No vio nada fuera de lo normal, pero a unos cinco kilómetros, percibía un chakra diferente a los shinobi, lo cual era señal de que esa aldea misteriosa se hallaba a unos cuantos pasos de distancia.

La aldea misteriosa que estaba en el valle oculto entre montañas antiguas se hallaba adelante, listo para ser explorado por ellos.

Ya era de noche y no era seguro presentarse en ese momento.

—Vamos a dormir aquí, Naruto.

A esta distancia no somos detectables—le informó, saltando a la hierba desde aquella altura—.

Y ahora ponte el anillo que nos dio Kakashi.

—Eh, de acuerdo.

Naruto obedeció y antes de encender una fogata, buscó el anillo y se lo deslizó en el dedo anular de la mano izquierda con un poco de pena.

Encendió la fogata y Sasuke se encargó de preparar la cena: el ramen instantáneo de Naruto porque su reserva de comida saludable había terminado y no había otra opción.

Tiempo después, los dos amigos estaban sentados alrededor de la fogata comiendo ramen.

Sasuke con aire sombrío y Naruto fascinado.

—Sasuke.

—¿Qué quieres?

—Cuando hagamos acto de presencia en ese lugar, ¿iremos tomados de las manos?

El joven Uchiha volteó a verlo con el ceño fruncido, pero Naruto no sonreía ni parecía estar bromeando, de hecho, se notaba preocupado.

—¿Qué es lo que realmente te preocupa, Naruto?

Es solamente una misión.

—Me preocupas tú.

—¿Yo?

—se sorprendió y lo miró como si estuviera loco.

Naruto asintió—.

¿Por qué yo?

—Porque detestas estar cerca de mí, aunque seamos mejores amigos, no te agrada mucho mi persona—sonrió nerviosamente—.

Y no quiero que te sientas mal por obligarte a fingir conmigo.

Sasuke resopló, indignado y molesto, la reacción que, evidentemente sabía Naruto que él tendría si le explicaba su preocupación.

—Descuida, Sasuke.

No tienes que tocarme ni acercarte a mí, solo diremos que somos una pareja de novios que se van a casar pronto y estamos buscando donde pasar unos días antes de seguir nuestro camino.

Sasuke no respondió.

Se quedó en silencio y Naruto humedeció sus labios, nervioso porque su falta de respuesta siempre le ponía los pelos de punta.

Cuando eran niños, explotaba de desesperación y peleaba con él, haciendo que ambos perdieran la compostura, pero ya no eran infantes ni se le apetecía reñir con su mejor amigo.

—Voy a caminar un rato—.

Avisó Naruto, poniéndose de pie.

Ni siquiera el ramen le supo tan bien y lo dejó a medias, cerca de la fogata.

Se había quitado la chaqueta y solamente tenía puesta su camisa gris de malla que usaba por debajo para evitar ensuciarse.

Sin embargo, cuando pasó detrás de Sasuke en dirección a la espesura del bosque, sintió la mano de su amigo cernirse alrededor de su muñeca.

Ambos estaban tocándose con sus prótesis.

Naruto se sorprendió ante ese arrebato porque lo detuvo abruptamente.

Sasuke no alzó la mirada a él, sino que la mantuvo en el fuego.

—Tú sabes que, si no quiero hacer algo, simplemente me niego a hacerlo, ¿no?

—dijo Sasuke con voz filosa como un kunai, y no esperó a que Naruto respondiera—.

Si yo no hubiera deseado venir a esta misión contigo, nadie, ni siquiera el Hokage, me habrían convencido ni obligado de aceptar.

—Pero te negaste al principio—susurró Naruto.

—Sí, porque realmente odio recibir órdenes, pero nunca habría rechazado una misión contigo, ¿lo entiendes?

—gruñó entre dientes—.

Especialmente si alguien como Gaara, que te aprecia más de lo que a mí me gustaría, estaba dispuesto a venir en mi lugar sin importarle su título de Kazekage.

—Gaara es un buen amigo y… —Pero tú y yo nos conocemos desde niños—.

Le espetó Sasuke, sin soltarlo—.

Y ese idiota de la arena no es más que un estorbo.

No puede venir a Konoha a mezclarse con nosotros.

—Él trajo información sobre esa aldea recién descubierta y es por eso por lo que… Pero la mano de Sasuke se aferró más a su brazo, haciéndole un poco de daño a Naruto.

Y, aun así, el rubio no se quejó.

Nunca se quejaba del daño que su mejor amigo le hacía porque no quería perderlo de nuevo y era capaz de resistir todo por él las veces que fueran necesarias.

—Cállate.

Naruto se quedó en silencio, escuchando el sonido de las llamadas de la fogata y de algunos animales salvajes a lo lejos, y el ulular de un búho cercano los estremeció.

Sasuke lo soltó y sacudió la cabeza.

—No vayas muy lejos.

—No lo haré.

El chico rubio de ojos azules le echó un último vistazo a Sasuke antes de seguir caminando entre los árboles.

Alzó la mirada hacia la hermosa luna y suspiró.

¿En serio estaban haciendo lo correcto?

Sí.

Definitivamente sí.

Pero… ¿por qué sentía una sensación extraña en todo su cuerpo?

Era solo una misión más.

Tal vez si Sakura-chan no hubiera ido a esa misión con Lady Tsunade y el resto de equipo médico ninja, Kakashi-sensei la hubiera dejado venir con él a esta misión y no con Sasuke.

Probablemente esa tensión que sentían ambos ahora al estar solos en una misión se debía a que habían estado separados durante el tiempo que Sasuke deseaba obtener mucho poder con Orochimaru y por eso la conexión de amistad se deterioró, pero no se perdió del todo; porque con Sakura-chan obtuvo más cercanía.

Y aunque quisieron llenar el vacío en el equipo siete metiendo a Sai, no pudieron.

De pronto Naruto recordó a Sai y su ausencia.

Había escuchado que su pálido amigo se había ofrecido voluntario para dirigir a los niños que Danzo había mantenido en cautiverio para volverlos Anbu cuando crecieran, pero ahora que se hombre estaba muerto, la organización quedó sin un líder que pudiera orientarlos.

Desde hacía varios meses que Sai no estaba en Konoha y no se había dado cuenta que faltaba.

Naruto no pudo evitar soltar una carcajada.

¿Estás enloqueciendo o por qué de la nada te ríes al no haberte acordado de tu compañero de equipo?

—Oh, vamos, Kurama, es que es gracioso que casi nadie se acuerde de Sai, siendo que es demasiado honesto y sin emociones.

Ya no es tan extraño como al principio.

—No, pero sigue costándole mucho interpretar a las personas.

¿Esa es la verdadera razón por la cual te alejaste del mocoso Uchiha o es porque tienes miedo de que ninguno de los dos pueda fingir ante esas personas?

—¿De qué hablas, Kurama?

—Naruto dejó de reír.

¿Recuerdas los dos besos que se dieron, Sasuke y tú?

Enseguida el rostro completo de Naruto enrojeció de vergüenza y golpeó el tronco de un árbol con el puño, abriéndole un agujero.

—¿Qué necesidad tienes de recordar eso, Kurama?

Ah, ya veo.

Ese es el motivo de tu preocupación.

Ja, ja, ja.

—¡Deja de burlarte!

Tendrás que fingir tan bien para que no sea necesario darse un tercer beso.

Ja, ja, ja.

Naruto estaba que no podía con su alma de la ansiedad y desesperación.

Su corazón latía muy fuerte y no quería imaginar la escena de él besando a Sasuke para que fuera creíble su relación.

No obstante, decidió trepar los árboles para refrescarse con el aire nocturno y bañarse con la luz de la luna.

El aire anunciando el verano lo relajó e ignoró la voz de Kurama que quería continuar molestándolo.

Se sentó sobre una rama y se recargó en el tronco a admirar las copas de los árboles siendo bañados por la luna.

Estuvo ahí un rato, pero comenzó a sentirse cansado y debilitado de alguna manera.

¡Naruto!

—No… No sé qué me pasa… ¡Te están drenando el chakra!

—¿Qué…?

—balbuceó el rubio, cada vez sin fuerzas, a punto de desmayarse.

¡Aléjate de la luz de la luna, ahora!

Naruto intentó obedecer, pero cuando se movió, perdió completamente la fuerza y todo se volvió oscuro y perdió el conocimiento.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo