Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Alma que la Muerte Rechazó - Capítulo 13

  1. Inicio
  2. El Alma que la Muerte Rechazó
  3. Capítulo 13 - 13 La Bestia Majestuosa
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

13: La Bestia Majestuosa 13: La Bestia Majestuosa Esos ojos carmesí eran tan grandes como yo.

Al parecer la bestia estaba acostada, aunque me veía no se inmutaba.

¿Me va a comer?

No podía ver bien su tamaño, pero si aquel monstruo huyó, quiere decir que será más grande.

Traté de irme lentamente sin mostrar hostilidad, pero eso como que lo alertó porque se levantó.

Un ligero sismo sacudió la tierra mientras se erguía.

Me quedé anonadado y las ganas de huir se me fueron.

Cuando se puso de pie no pude ni respirar.

Era tan gigantesco que sobrepasaba los árboles, yo parecía una hormiga delante de él.

El resplandor de su piel me dejó hipnotizado, tenía escamas parecidas al metal.

Unas plumas de colores vibrantes —entre rojo, naranja y amarillo— adornaban sus extremidades y su cuello.

Ni siquiera en las películas de fantasía había observado algo así, aunque se parecía a los dragones de aquella serie de tronos.

Miré bien sus ¿Alas?

Las busqué pero no las tenía; no era un dragón ¿Qué es entonces?

No me dió más tiempo para hacer más preguntas; este ser agachó la cabeza y se puso enfrente de mí.

—¿Quién eres, pequeña bestia?

—Una voz majestuosa y profunda retumbó en mi mente.

—¿Quién me está hablando ahora?

—pregunté, mirando a todas partes.

—Así que me entiendes, pequeña criatura…

—respondió la voz con curiosidad.

No era el Sistema, ni tampoco la voz siniestra que quería mi cuerpo.

—¿Sabes que estoy a punto de morir?

—solté, todavía procesando la situación.

—Tranquilo, no voy a comerte.

—No creo que seas tú quien me coma…

tengo un dinosaurio justo enfrente —dije, señalando a la mole de escamas.

—Jajajaja, así que los de tu especie me llaman así.

No eres el primero que conozco, pero sí el primero que me entiende.

—¿Cómo?

—Yo te estoy hablando.

Soy el “dinosaurio”.

—¿Puedes hablar?

¿Y cómo que soy el primero que te entiende?

— dije tratando de que mis piernas dejaran de temblar.

—He observado a muchas criaturas durante demasiado tiempo.

Son instinto puro pero….

Se acercó y me olió, pude sentir el aliento caliente que emanaba de sus fauses.

—Tu eres diferente, puedes pensar y mantener una conversación.

¿No serás un enviado?

¿Enviado?

¿Qué es eso?

Ahora que lo pienso ¿Qué se supone que soy?

¡Maldita sea, que alguien me explique!

Me empezó a doler la cabeza.

—Al parecer no sabes lo que es un enviado, lo veo en tus ojos.

Voy a confiar en tí —se alejó de mi y se mantuvo a cierta distancia.

—Soy Uuk, ¿Cuál es tu nombre pequeña criatura?.

—Me llamo Samuel, un gusto —le traté de dar la mano pero no hubo respuesta de su parte.

—Así que Samuel.

Un buen nombre para una hormiguita.

—No me vas a comer, ¿Verdad?

—Jajajajaja —empezó a reírse a carcajadas—.

Ni siquiera funcionarías como aperitivo.

Yo me alimento de presas mucho más grandes, como el Shockpinfinder.

Así que deja de asustarte.

—¿Qué es eso?

—pregunté extrañado.

—¿Qué cosa?

—El Shopinosequecosa.

—¿El Shockpinfinder?

Es la cosa que te perseguía, son sabrosos si los cocinas.

Me quedé congelado, hablaba tan a la ligera de un animal que casi me manda al carajo.

—¿Por qué hablas conmigo?

—cuestioné con una duda genuina.

—¿Por qué no hablaría con él primer ser que me entiende en milenios?

Quedé impresionado, ¿Tan viejo era?

—Tú también eres el primero con quien puedo hablar —admití, quedándome prendado de su imponente figura—.

Tengo muchísimas cosas que preguntarte.

—Pero primero…

¿Has visto a una hembra de mi especie?

Es adulta y tiene el pelaje un poco más oscuro que el mío.

—Quizás.

¿Por qué la buscas con tanta urgencia?

—Es mi madre.

Uuk no dijo ni una palabra más.

Comenzó a caminar hacia una cueva cercana y yo, sin dudarlo, lo seguí.

Al llegar al fondo, la vi: mi madre estaba allí, profundamente dormida.

—Supongo que es ella —dijo Uuk.

Me acerqué y la abracé con fuerza.

Un alivio inmenso me recorrió el cuerpo; la misión estaba cumplida.

Mi padre, aunque había escapado cobardemente, estaba a salvo, y ahora mi madre también lo estaba.

—¿Tú la ayudaste?

—pregunté mirándolo desde abajo.

—Estaba escapando del Shockpinfinder y decidí intervenir.

—Gracias —respondí con sinceridad.

Justo después, el semblante de Uuk cambió.

Sus ojos carmesí brillaron con una intensidad diferente y su tono se volvió mortalmente serio.

—Dime una cosa…

¿Cómo es que puedes hablar, Samuel?

Me quedé helado.

¿Qué pasaría si le confesaba que venía de otro mundo?

¿Me vería como una amenaza?

Decidí responder con cautela.

—Soy…

especial —dije simplemente.

—¿Por eso puedes comunicarte como yo?

—replicó el pseudo dragón, entrecerrando sus ojos carmesí.

—Digamos que sí.

—Me sorprendió que un Liva hablara; por eso me puse serio.

No tienes por qué estar nervioso.

Al parecer, mi especie se llama “Liva”.

Curioso, por fin tengo como llamarlos, “Viktors” era muy raro.

—Oye…

¿Sabes algo sobre una voz?

¿Algo llamado “Sistema”?

—esperaba obtener información.

—Mmm, no tengo idea de qué es eso.

¿Es una comida o algo así?

—respondió con desinterés.

—Es algo que me habla a veces.

—Interesante.

Eres demasiado pequeño para preguntar cosas tan extrañas.

—Es que soy muy curioso —mentí a medias.

—La verdad, disfruto hablar con alguien.

Si quieres, quédate esta noche.

Acepté la oferta.

Ya más tranquilo, me acurruqué junto a mi madre y cerré los ojos.

De inmediato, el brillo azul apareció: [Misión secundaria completada] [Penalización anulada] [Próximamente: Misión principal] Con el deber cumplido, caí en un sueño profundo; toda la presión y angustia se fue.

Al abrir los ojos pensé que vería el amanecer pero, estaba en otra parte.

Era un lugar envuelto en una niebla espesa, estaba blanco, vacío y no se miraba un final.

Noté que mi perspectiva cambió, era..

¿Más alto?

Entonces miré mis manos: eran humanas.

Observé con detenimiento mi cuerpo, era humano otra vez y estaba desnudo.

Todo era igual, tenía la misma panza y hasta mis lentes.

Me toqué la cabeza y recordé amargamente que era calvo.

Caminé por aquel espacio infinito y a lo lejos divisé una cabaña.

¿Qué diablos?

Me aproximé con cautela y entré.

Dentro se veía vacío, solo había una silla.

Supongo que debo sentarme, apenas lo hice escuché algo.

—Bienvenido —dijo una voz femenina.

—¿Quién eres?

¿Dónde estoy?

—pregunté a la nada.

—Qué mala educación.

Primero deberías presentarte tú.

—Soy Samuel —respondí, movido por el hábito.

—¿Ya estás mintiendo tan pronto…

Frido?

Me estremecí.

¿Ella también sabía mi nombre real?

—Lo siento.

Hace mucho que no escucho ese nombre.

Soy Frido, un gusto.

¿Usted quién es?

—Soy ‽‽‽‽, el gusto es mío.

Por alguna razón, su nombre sonó como ruido estático en mis oídos.

—¿Qué es este lugar?

—cuestioné evitando el tema de la estática.

—Estás en ‽‽‽‽.

Te he traído aquí para pedirte un favor —otra vez había estática.

—¿Qué favor?

Y sabes que nada es gratis, ¿verdad?

—le dije, recuperando mi cinismo humano.

—Tranquilo, te pagaré.

Necesito que vayas al lago que encontrarás cerca y mates al Leviatán.

¿Un Leviatán?

¿En este mundo también existen esas leyendas?

—Soy diminuto ahora.

¿Cómo esperas que mate a una bestia así?

—Tranquilo…

sé que lo harás, Frido —susurró.

Por un segundo, sentí que pronunció mi nombre con un tono coqueto que me puso los pelos de punta.

Antes de que pudiera protestar, todo se desvaneció.

Desperté de golpe en la cueva de Uuk.

Ya era de mañana.

El Sistema no perdió tiempo y sus letras llenaron mi mente apenas abrí los ojos: [Misión principal asignada] [Objetivo: Mata al Leviatán] [Tiempo límite: 6 años] [Recompensa: Evolución garantizada y Habilidad especial] Seis años.

Me sorprendió el plazo, supongo que tiene sentido; matar a una criatura legendaria con mi tamaño actual sería como intentar derribar un edificio a cabezazos.

Necesitaba crecer, prepararme y, sobre todo, sobrevivir.

—Buenos días, Uuk —saludé a mi colosal amigo mientras me estiraba.

—Hola, pequeño Samuel.

¿Te encuentras bien?

—preguntó Uuk, bajando su gran cabeza hacia mí.

—¿Por qué lo preguntas?

—Estabas temblando mientras dormías —respondió con un tono que denotaba una curiosidad genuina.

Supongo que el encuentro con aquella entidad en el mundo de niebla fue demasiado para este cuerpo de Liva.

Me sentía adolorido y pesaban hasta mis huesos, como si hubiera corrido un maratón mientras dormía.

—Supongo que solo fue una pesadilla —respondí tratando de restarle importancia.

—¿Qué es una “pesadilla”?

—Uuk ladeó la cabeza, confundido.

—Es como…

un sueño aterrador.

—¿Y qué es un “sueño”?

—preguntó de nuevo, esta vez con mucho interés.

—¿Cómo explicarlo?

Los sueños son como imágenes, historias o recuerdos que ves en tu mente mientras estás dormido.

—Oh…

—Uuk guardó silencio un momento, procesando la información—.

Así que así se llaman las cosas que veo cuando descanso.

En ese momento, mi madre se despertó.

Sin mucha ceremonia, me agarró por la nuca con sus dientes y empezó a caminar hacia la salida.

Era hora de volver a nuestra realidad.

—Supongo que ya me tengo que ir, Uuk.

Prometo venir a visitarte.

—Está bien.

Estaré aquí —respondió el gigante antes de acomodarse de nuevo.

Así abandoné aquella cueva, dejando atrás la paz que me brindaba mi nuevo colosal compañero.

Mientras mi madre me cargaba de regreso al nido, una sola pregunta martilleaba mi cabeza: ¿Cómo diablos voy a matar a un Leviatán?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo