Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El camino Del último primordial - Capítulo 11

  1. Inicio
  2. El camino Del último primordial
  3. Capítulo 11 - 11 Cuando el mundo recuerda
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

11: Cuando el mundo recuerda 11: Cuando el mundo recuerda La risa todavía flotaba en el aire.

No fuerte.

No ruidosa.

De esas que se quedan pegadas al pecho después de un buen momento.

Seraphyne caminaba ligera, tarareando algo sin darse cuenta.

Lyra iba contando una historia exagerada sobre “la vez que casi murió por culpa de una cabra mágica”.

Kaelis escuchaba con media sonrisa.

Aethernox observaba.

No entendía del todo la risa… pero empezaba a reconocerla.

—Entonces la cabra explotó —dijo Lyra, dramática—.

No metafóricamente.

Explo–tó.

Kaelis negó con la cabeza.

—Sigues contándolo distinto cada vez.

—Porque la cabra crece con la leyenda.

Seraphyne rió.

Fue entonces cuando Aethernox se detuvo.

El mundo cambió de peso.

—Silencio —dijo.

Lyra y Kaelis reaccionaron al instante.

Seraphyne también, aunque no sabía por qué.

La risa se apagó como una vela.

—¿Qué pasa?

—susurró ella.

Aethernox entrecerró los ojos.

—El entorno está… recordando.

Lyra frunció el ceño.

—Eso no me gusta nada.

El viento dejó de soplar.

Los árboles no crujieron.

El camino, segundos antes común, se volvió demasiado simétrico.

Demasiado limpio.

Como si alguien hubiera pasado una mano invisible para ordenar el escenario.

Kaelis desenvainó la espada.

—Esto es una emboscada.

—No —respondió Aethernox—.

Es una invitación.

Un aplauso resonó entre los árboles.

Lento.

Medido.

—Qué escena tan entrañable —dijo una voz masculina—.

Casi me siento culpable por interrumpir.

El aire se distorsionó y una figura apareció apoyada contra un tronco que no estaba allí segundos antes.

Elyndor.

Vestía túnicas claras, demasiado limpias para alguien que caminara por el mundo.

Su sonrisa era educada.

Sus ojos… calculadores.

—Vaya —dijo Lyra—.

¿Alguien más siente ganas de prenderle fuego?

Kaelis se colocó delante de Seraphyne.

—No te acerques.

Elyndor levantó las manos.

—Tranquilos.

Si quisiera daño… esto sería mucho menos conversacional.

Su mirada se posó en Aethernox.

—Es un honor, de verdad.

Nunca pensé que existirías así.

—No estás aquí por cortesía —respondió Aethernox—.

Habla.

Elyndor sonrió más.

—Directo.

Me agrada eso.

Estoy aquí por curiosidad.

Miró a Seraphyne.

—Y por ella.

El aire se tensó.

—No la mires —dijo Kaelis, con los dientes apretados.

Elyndor ladeó la cabeza.

—Oh, pero es imposible no hacerlo.

Un ancla emocional para un primordial… eso es nuevo.

Seraphyne sintió un nudo en el estómago.

—No soy un objeto —dijo.

Elyndor la miró, sorprendido.

—No —respondió—.

Eres un factor.

Lyra chasqueó la lengua.

—Te voy a clavar ese bastón donde más te duela.

—Lo dudo —respondió Elyndor con calma—.

Pero aprecio el entusiasmo.

Aethernox dio un paso adelante.

El suelo vibró.

—No volverás a nombrarla —dijo—.

No de esa forma.

Elyndor alzó una ceja.

—¿Ves?

—dijo, satisfecho—.

Eso es exactamente lo que quería confirmar.

Chasqueó los dedos.

El entorno volvió a moverse.

El viento regresó.

Los pájaros cantaron de golpe, demasiado fuerte.

—No he venido a pelear —continuó—.

Solo a observar.

—Entonces vete —dijo Aethernox.

Elyndor sonrió por última vez.

—Lo haré.

Pero recuerda esto… Su mirada se clavó en Seraphyne.

—El mundo no teme lo que eres.

Teme lo que provocas.

Y desapareció.

El silencio regresó, esta vez pesado.

Lyra soltó el aire que estaba conteniendo.

—Bueno —dijo—.

Eso fue… horrible.

Kaelis envainó la espada lentamente.

—Nos vio como piezas.

Seraphyne apretó los puños.

—No quiero ser una debilidad.

Aethernox se volvió hacia ella.

—No lo eres.

—Entonces ¿por qué…?

—Porque ahora tengo algo que perder —respondió—.

Y eso… cambia las reglas.

Seraphyne lo miró.

—¿Te arrepientes?

Aethernox negó.

—No.

Lyra sonrió, forzando ligereza.

—Bueno, si el villano ya hizo su presentación… al menos sabemos que somos importantes.

Kaelis suspiró.

—Preferiría ser irrelevante.

Seraphyne soltó una pequeña risa.

—Yo no.

Aethernox la miró de reojo.

—¿No?

—No —repitió—.

Por primera vez… quiero ver qué pasa después.

El camino continuó.

Pero ahora sabían algo esencial: El mundo ya no los observaba con miedo.

Los observaba con expectativa.

Y eso… era mucho más peligroso.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo