El camino Del último primordial - Capítulo 25
- Inicio
- El camino Del último primordial
- Capítulo 25 - 25 La humillación de quien creyó ser importante
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
25: La humillación de quien creyó ser importante 25: La humillación de quien creyó ser importante Elyndor llegó furioso.
No con ejércitos.
No con rituales.
Llegó ofendido.
El plano vacío donde Aethernox residía ahora no tenía forma ni dirección.
Era un lugar que existía solo porque él lo permitía.
—SAL —ordenó Elyndor—.
Esto no ha terminado.
El espacio respondió.
Aethernox apareció sentado, como si ya lo estuviera esperando.
—Nunca empezó —dijo con calma.
Eso fue suficiente para romper la sonrisa de Elyndor.
—¿Sabes cuánto tiempo planeé esto?
—escupió—.
Arruinar tu “vida”.
Tocar a esa chica.
Verte reaccionar.
Sus ojos ardían.
—Y tú… te fuiste.
Aethernox inclinó ligeramente la cabeza.
—Sí.
—¡ME ROBARON MI VICTORIA!
—rugió Elyndor—.
¡ME QUITASTE MI PROPÓSITO!
Silencio.
Denso.
Pesado.
Luego, Aethernox habló.
—¿De verdad creíste… —preguntó— que alguna vez fuiste mi propósito?
Elyndor sintió algo extraño.
Presión.
No sobre su cuerpo… sobre su existencia.
—Desde el principio —continuó Aethernox— pude borrarte.
El plano tembló apenas.
—Cada plan tuyo.
Cada manipulación.
Cada “amenaza”.
Elyndor retrocedió un paso.
—Mentira… —murmuró.
Aethernox se puso de pie.
Y el universo se arrodilló.
—No te eliminé —dijo— porque no eras un peligro.
Se acercó.
—Eras… ruido.
—Te dejé existir —prosiguió— porque necesitaba entender algo.
Elyndor tragó saliva.
—¿El qué…?
Aethernox lo miró con una mezcla de cansancio y claridad.
—Por qué los seres finitos creen que la atención es poder.
Elyndor cayó de rodillas.
No por fuerza física.
Por comprensión.
—Todo esto… —susurró— ¿nunca fue un juego para ti?
—Nunca.
Aethernox se inclinó frente a él.
—Pero para ti… fui el centro de tu vida.
Eso fue el golpe final.
—¿Entonces por qué ahora?
—preguntó Elyndor con voz rota—.
¿Por qué enfrentarme?
Aethernox cerró los ojos.
—Porque estoy enojado.
Los abrió.
—No por ti.
Sino porque creíste que ella era una pieza.
El espacio se volvió insoportablemente pesado.
—Jamás vuelvas a acercarte a su mundo —ordenó—.
No por miedo.
Sonrió apenas.
—Sino porque ahora sabes… que ni siquiera vales mi odio.
Aethernox chasqueó los dedos.
No destruyó a Elyndor.
Le quitó algo peor.
La sensación de importancia.
Cuando Elyndor fue expulsado del plano, gritó.
No de dolor.
De humillación.
Aethernox quedó solo.
—Así que eso es —murmuró—.
Miró hacia donde sabía que ella estaba.
—Elegí irme… y aun así… El universo volvió a calmarse.
—Sigo protegiendo.
No como Primordial.
Sino como alguien que amó.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com