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El camino Del último primordial - Capítulo 36

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Capítulo 36: Corazones, rivalidad y momentos que laten

El mundo seguía ligeramente distorsionado, aunque mucho más estable que hace unas horas.

Los restos de la aura de Aethernox se disipaban lentamente, y el grupo comenzó a recuperar la calma.

Seraphyne permaneció a su lado, su mano rozando ligeramente la suya mientras ayudaba a ajustarlo, asegurándose de que respirara profundamente.

—No deberías… —susurró él—

tener que soportar todo esto a mi lado.

—No es que tenga elección —respondió ella con una sonrisa tímida—.

Además… prefiero estar contigo, incluso cuando tu aura decide casi matarnos a todos.

Aethernox parpadeó, sorprendido por el tono juguetón, y luego sonrió.

—Eres… increíble —murmuró—.

Aún con miedo, sigues siendo valiente.

Seraphyne se acercó un poco más, sintiendo la calidez de su aura mezclarse con la suya.

—Porque contigo… aprendo a sentir sin miedo.

Contigo, incluso lo imposible se siente seguro.

Sus dedos se entrelazaron suavemente.

Un toque que no necesitaba palabras para transmitir confianza, cariño… y un lazo que cada vez se hacía más fuerte.

Mientras tanto, Elyndor los observaba de lejos, cruzando los brazos.

No dijo nada al principio.

Su habitual postura de arrogancia había sido reemplazada por algo más… introspectivo.

—Increíble —murmuró—.

Él absorbió dos autoridades más y sigue mostrando humanidad… y ahora, ¿ella?

Un vínculo que ni siquiera la guerra podría romper.

Lyra rodó los ojos.

—¿Por qué no hablas en voz alta, Elyndor?

Se te ve como un drama ambulante.

Elyndor bufó, intentando ignorar la chispa de humor, pero no pudo evitar un pequeño atisbo de sonrisa.

—No es momento de bromas, Lyra.

Pero sí… debo admitir que los humanos a veces sorprenden… incluso a mí.

Kaelis miró a su amigo rival.

—¿Qué piensas hacer ahora?

Ya viste lo que puede hacer Aethernox.

—Observar —respondió Elyndor, serio—.

Aprender.

Y esperar que mis propias decisiones sean mejores la próxima vez.

Seraphyne se acercó aún más a Aethernox, apoyando la frente contra la suya.

—Te asustaste, ¿lo sabes?

Lo sentí… pero no dejaste que nos lastimara.

—No podía permitirlo —dijo él suavemente—.

No contigo. Ni con los demás.

Mi poder no es un juego, pero… mi corazón… sí puede ser frágil.

Ella sonrió, tocando su rostro con delicadeza.

—Entonces déjame recordarte que… incluso los Primordiales necesitan apoyo.

Déjame quedarme a tu lado…

aunque solo sea para sostenerte cuando caes.

Aethernox cerró los ojos, dejando que la cercanía de Seraphyne le diera calma.

Por primera vez en siglos, sintió que no tenía que cargar todo solo, y eso le permitió relajarse más de lo que creía posible.

Lyra y Kaelis intercambiaron miradas, reconociendo la ternura que se formaba entre ellos.

Incluso Elyndor, a su manera, lo percibió.

Un silencio respetuoso se apoderó del grupo.

Lyra rompió el silencio con una sonrisa traviesa.

—Bueno… no quiero interrumpir la reunión romántica del siglo,

pero alguien debería recordarle a Elyndor que no puede quedarse ahí parado todo el día como un estatua.

Elyndor bufó, pero algo en su mirada dejó entrever que estaba considerando esa observación con cuidado.

—No es momento de risas —dijo, aunque su voz era menos severa—. Pero… quizá tengan razón.

Kaelis soltó una risa baja.

—Al fin algo sensato.

Aethernox y Seraphyne intercambiaron otra mirada, esta vez con un brillo compartido: comprensión, amor y el entendimiento silencioso de que, aunque el mundo fuera caótico, mientras estuvieran juntos, podían enfrentar cualquier cosa.

—Vamos —dijo Aethernox finalmente—.

Es hora de reconstruir lo que hemos perturbado…

y de asegurarnos de que los demás no sufran más por mi poder.

Seraphyne entrelazó su brazo con el suyo.

—Entonces caminemos juntos —susurró—.

Sin miedo, sin prisas… solo tú y yo, y todo lo que queda por delante.

Elyndor los observó, suspirando una vez más, mientras comprendía que, aunque su orgullo estuviera golpeado, el respeto y la admiración por el Primordial habían crecido, y que las cosas habían cambiado… para todos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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