El chisme ajeno que terminó siendo mío - Capítulo 10
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10: Sin ruido 10: Sin ruido La azotea estaba en completo silencio, Marco guardaba silencio mientras nervioso miraba de reojo las manos que le conectaban con Rebecca, aquel gesto lo dejo desconcertado cuando se dio cuenta que todo a su alrededor era silencio total, no existía ningún ruido alguno y era eso lo que le reconfortaba, unas manos cálidas así como el silencio total a su alrededor.
Marco fue el primero en hablar.
—Entonces… —dijo mirando al cielo como si hubiera algo interesante— ¿esto es lo que la gente normal hace después de besarse?
Rebecca lo miró confundida.
—¿Qué cosa?
—Sentarse en silencio y fingir que no pasó nada.
Rebecca soltó una pequeña risa.
También estaba desconcertada sin saber que decir exactamente.
—No tengo idea.
Marco giró la cabeza hacia ella.
—Genial.
Mi primer beso y ninguno de los dos sabe qué hacer después de aquel evento histórico.
—No dijiste que era tu primero.
—Tampoco dije que no lo fuera.
Rebecca lo observó con curiosidad.
Marco era extraño.
Muy extraño.
A veces le daba curiosidad.
Él siempre parecía estar en alerta, su habilidad era extraña y curiosa.
—Marco —dijo finalmente—.
Lo que pasó en clase… ¿te pasa seguido?
Marco suspiró.
—No, la verdad aun estoy confundido, no tengo idea lo que sea.
—Pero..
—La gente cree que el silencio es relajante.
Hizo una pausa.
Miro a Rebecca.
—¿Qué escuchas exactamente?
Marco sonrió de lado.
—¿Quieres la versión corta o la versión que hará que pienses que estoy completamente loco fuera de sí?
—Sorpréndeme.
Marco levantó la mano y una sonrisa apareció, como a punto de contar algo —El zumbido de las luces, conversaciones en el pasillo, alguien comiendo papas fritas en el aula de al lado, el profesor de matemática enamorado secretamente de la profesora gruñona de física….
Rebecca parpadeó, sorprendida, ya había experimentado una vez la habilidad de Marco pero escucharlo nuevamente era sorprendente.
—También escuché que Leila le dijo a Daniela que su nuevo corte de cabello parece hecho con una cortadora de hombres.
Rebecca abrió los ojos.
—Eres sorprendente.
Marco levantó una ceja.
—¿Ves?
Soy útil para el chisme, me encanta meterme donde no me llaman y mírame ahora, metido en una película de Netflix.
Rebecca no pudo evitar reír.
Pero su risa se apagó cuando Marco la miró fijamente.
Sus ojos le provocaron un escalofrío.
—Aunque contigo es diferente.
Rebecca sintió un pequeño nudo en el estómago.
—¿Diferente cómo?
Marco inclinó la cabeza.
Le robo un beso rápido y luego sonrió.
—No escucho nada cuando estas a mi lado.
Rebecca se quedó en silencio.
—Nada Marco sonrió ligeramente.
—Nada Rebecca miró hacia otro lado.
Intentó mantener la calma.
Pero su corazón no dejaba de palpitar, una alegría sentía por dentro.
Pero por dentro estaba pensando en otra cosa.
Eso no debería pasar.
Desde el primer día que llegó a esa escuela, su objetivo había sido claro, las ordenes dadas fueron esas.
Investigar y observar, pero ahora estaba mas involucrada que el cuello en cuestión de dos días observando a Marco, Definitivamente su misión no tenía nada que ver con besarlo en una azotea.
Marco rompió sus pensamientos.
—Rebecca.
—¿Sí?
—¿Quién eres en realidad?
Rebecca se tensó.
Su sonrisa desapareció y un silencio ensordecedor apareció.
—Yo…
Las palabras no salían y Marco acaricio su mejilla como tratando de calmarla pero no podía continuar con algo que posiblemente no es real.
—Estás vigilando algo.
Rebecca se quedo inmóvil y eso dio a Marco una respuesta.
—¿Desde cuándo me estás siguiendo?
Rebecca se quedó congelada, se alejo de él por instinto y con un dolor en el pecho que sabía muy bien que era.
La traición escondida detrás de su ayuda.
—Lo sabía —dijo sonriendo—.
¡Te atrapée!
Rebecca lo miro confundida, porque esa sonrisa despreocupada y ese carisma extraño —¡Qué!
Marco se llevó una mano al pecho con dramatismo, sostuvo su mano por más tiempo.
—Entonces mi encanto natural funciona más rápido de lo que pensaba, te tengo babeando Rebecca rodó los ojos.
—Acaso perdiste la cabeza.
—Lo estuve dando vueltas pero llegaste de la nada, me diste curiosidad por mi adicción al chisme, soy testigo de un asesinato y te acercaste a mi de una forma no natural, y me ayudaste ese día.
Ellos no me quieren muerto, me quieren cerca.
Rebecca no pudo responder.
Sus labios temblaron y Marco se dio cuenta de ella, lo que nadie sabia es que escuchar tanto por años le hicieron muy audaz en indagar por su propia cuenta a pesar de siempre tener un carácter despreocupado y cómico dejándolo como un completo ignorante.
Rebecca lo subestimó.
—Rebecca.
Ella lo miro con miedo.
—Si algún día descubro que estás escondiendo algo más….
Rebecca sintió que su corazón se aceleraba.
—Prométeme que al menos será algo interesante.
Rebecca lo miró sorprendida, buscaba en su rostro enojo y decepción pero solo estaba su misma sonrisa despreocupada de siempre.
—¿Interesante?
Marco se levantó del suelo.
—Sí.
Se estiró como si nada hubiera pasado viéndola como si no hubiera secretos ocultos.
—Si vas a arruinar mi vida, que al menos sea como un drama, te imaginas….
que te parece una comedia romántica de drama y acción, no se talvez tenga que salvarte la vida sacrificando la mía.
Rebecca lo miró y se levanto de golpe golpeando su hombro.
—No digas esas cosas.
—Rebecca…
de verdad me gustaría una historia llena de tensión y sobre todo conocer el amor que me haga superarme a mi mismo.
Rebecca apretó ligeramente su mano.
Estaba asustada.
—Marco… —¿Sí?
Ella lo miró con una mezcla extraña de culpa y algo más.
—No pasara, no habrá una historia de sacrificios.
Marco sonrió.
—Claro que no, solo una historia feliz de dos enamorados.
Rebecca se sonrojo —No somos novios.
—Talvez muy pronto.
Rebecca lo miro con seriedad y un recuerdo de su entrenador le paso por la mente, algo que el siempre le decía al contarle de su antiguo amor que falleció en un accidente.
“Los curiosos siempre terminan descubriendo cosas que no deberían.” Rebecca lo miró otra vez.
Y por primera vez sintió algo que no estaba en su misión.
Miedo.
Marco no era alguien ignorante más bien alguien que sacaba buenas deducciones y podía llegar a ser alguien sumamente peligroso si fuera una mala persona.
Tarde o temprano descubriría la verdad.
Y cuando eso pasara… Su misión habría terminado o sus momentos fuera de lugar con Marco.
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