El chisme ajeno que terminó siendo mío - Capítulo 2
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- Capítulo 2 - 2 Primera vez con miedo
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2: Primera vez con miedo 2: Primera vez con miedo Miedo es una palabra que no conocía, claro que no.
Recordaba muy bien cuando tenía 14 años, cuando sin querer su oído capto una voz melosa, se acerco cauteloso al pasillo de la dirección y fue cuando por la puerta semi abierta visualizo a su director de su escuela pasada con una maestra besándose y siendo íntimos, una pareja común y corriente mostrándose afecto, no había ningún problema.
Pero no eran así las cosas, claro que había un problema, y muy grave, el director era casado y la maestra una mujer comprometida a punto de casarse.
Como siempre su torpeza se interpuso y fue descubierto por ambos, el director por miedo a ser descubierto lo termino castigando severamente por meterse en asuntos que no le correspondían pero Marco lejos de ser intimidado forzó una sonrisa siniestra, no le dio miedo, estaba lejos de sentir miedo, al poco tiempo el director fue despedido y su maestra con la licencia baja, pero ese día se dio cuenta que la gente ve de forma diferente a las personas metidas, Marco era así conocido, una persona entrometida que se debía tener cuidado.
Las miradas no eran amigables y muchos de sus compañeros le dieron la espalda, aun así el no tenía miedo, su cambio de colegio fue mas rápido de lo que imaginaba.
Esa noche Marco no pego un ojo, estaba tan asustado que miraba esa sombra por todas partes, ese cuchillo filoso que podría matarlo.
¿Y si me vio?
¿Y si me busca?
Eran preguntas en su cabeza que no lo dejaban dormir cada vez que cerraba los párpados veía la sombra del callejón acercándose con un cuchillo.
A las tres de la mañana estaba sentado en posición fetal abrazando una almohada, repitiendo constantemente: No me vio.
Creo que no me vio.
Que pasa si me llego a ver.
Me vio, me vio, me vio… Dios mío yo soy el siguiente en su lista de encuentros con San pedro.
A las cuatro de la mañana busco en internet desesperado.
¿Cómo sobrevivir si te vio un asesino serial?
Encontró una respuesta ridícula.
Corre Si claro como que correr me ayudará a sobrevivir de un desquiciado A las seis sonó la alarma.
A las seis sonó la alarma.
Marco con ojeras en los ojos por no haber dormido se levanto con los ojos rojos, como zombi se vistió, intento arreglarse pero fallo, no lograba concentrarse y mucho menos actuar con normalidad, siempre fue un libro abierto.
Bajo las escaleras y su abuela le esperaba en la mesa con chocolate caliente y una tostada, la saludo con una sonrisa fingida, su abuela era su motor y su cuidadora desde que tenía memoria, siempre lo comprendía y lo salvaba de sus problemas pero esta vez no podía contárselo a su abuela.
Cariño, ¿Te encuentras bien?
Si abuelita.
Debo ir temprano hoy.
Intento comer su desayuno con normalidad aunque le resulto difícil.
Cuando salió de casa todo le parecía sospechoso, miraba con pánico atrás de el a cada segundo, cualquier persona que pasaba era sospechoso para él.
No estuvo tranquilo en todo el camino hasta que llego al colegio y nada mas entrar todos lo saludaron con animo pero el ahora estaba paranoico.
Se alejaba como un gato asustado, gritaba cuando alguien tocaba su hombro, era un caos total, dos de sus mejores amigos lo vieron, Alex y Christopher que se sorprendieron por su comportamiento raro.
Tranquilo amigo pareces político huyendo de la justicia.
No estoy paranoico, no estoy huyendo Calma hermano Se escucharon risas de algunas chicas y Marco reacciono exageradamente gritando como un desquiciado, sus amigos no sabían si necesitaba ayuda o a un cura para exorcizarlo.
En ese momento dos sombras miraban por la ventana del segundo piso, Marco de inmediato capto su atención.
Es él, dijo uno No lo creo, es demasiado torpe, menciono una voz femenina.
Nos enviaron a buscar al sospechoso pero es demasiado problema Pronto lo sabrán los noticieros y se expandirá Si eso sucede…
Sabremos si es el chico o no Marco por su parte la clase fue su peor tortura, lo que antes era su mayor fuente de información ahora no era mas que una habitación llena de sombras y susurros.
En el descanso se alejo de todos, tenía demasiado miedo y no quería contar a nadie su problema, se alejo hasta llegar a una zona apartada del colegio donde escondió su cara entre sus piernas, tan perdido en si mismo que no se dio cuenta de una persona tras de el.
Toco su hombre y su reacción fue mil veces exagera, brinco del susto.
¿Acaso escapaste de una película de terror pero con presupuesto bajo?
Marco levanto la vista y la vio, la misma chica que lo esquivo de forma asombrosa en el pasillo, la miro confundido, ella era nueva y el un metido sin precedentes.
Lo siento yo…
estoy nervioso Nervioso por…
Yoo..
Marco la vio, sus ojos jades le calmaron, era como si ella transmitiera confianza o calma, o quizá estaba tan desesperado que hasta confiar en un cactus le habría parecido buena idea.
Eres Marco el muchacho con un historial informativo muy largo.
Es acaso un halago.
La gente dice que eres increíblemente metiche.
Mucho mejor.
Soy Rebecca y como sabrás ya soy la chica nueva.
Soy Marco..
Porque estas tan asustado.
No lo estoy.
Entonces porque simplemente no actúas como siempre.
Marco la vio sorprendido, nadie nunca le había dicho eso, el podía fingir pero ella parecía verlo todo, como si el mundo fuera transparente.
Rebecca… creo que vi un asesinato.
Ella cambio su expresión a una sombría y Marco no sabía como descifrar eso.
¿Cómo que… crees?
Bueno… vi un cuerpo, mucha sangre, una sombra sospechosa… y yo solo corrí.
¿Por qué estabas ahí?
Eh… curiosidad.
Eso no es simple curiosidad Marco se desanimo y la miro con ojos fingidos en lagrimas, ella suspiro, ese chico confiaba demasiado rápido como para contar algo muy delicado.
Rebecca respiró hondo.
Lo examinó con cuidado.
Esto es serio Lo sé ¿Fuiste a la policía?
¿Y decirles “hola, soy el chico que escucha todo sin querer y vio un asesinato por entrometido”?
No parece mala idea.
Marco frunció el cejo, Rebecca al parecer era buena haciendo bromas.
Se quedaron en silencio unos segundos.
Rebecca lo miraba con curiosidad, ese chico sorprendentemente no caía en total desesperación.
Pero Marco no estaba del todo tranquilo, justo cuando levanto la mirada su corazón se congelo, detrás de la cerca estaba un desconocido, su rostro cubierto por una gorra donde se divisaba una sonrisa siniestra en sus labios, Marco tembló y Rebecca se dio cuenta de eso, volteo despacio y también vio a ese hombre sospechoso con una teléfono en la mano.
Marco no se movía su cuerpo entero temblaba.
Marco tenemos que irnos ahora.
Me esta viendo, susurro Debemos irnos, repitió ella y le tomo de la mano para alejarse de ese lugar, Marco solo pudo caminar tomando su mano y una extraña inquietud recorrió su cuerpo.
El hombre no se movió seguía ahí estático.
Una vez ya lejos Marco se derrumbo.
Me encontró.
No digas eso.
No lo viste, su rostro claramente decía te voy a matar.
Cálmate.
¡NO!
Marco se levanto con la intención de salir corriendo pero nada mas empezar su carrea pegó un grito escandaloso.
¡AAAAAAH!
Es solo el profesor de matemática, dijo Rebecca.
Joven Marco, ¿por qué grita?, preguntó el profesor de matemáticas.
Disculpe, solo estoy nervioso.
Desde cuando usted esta nervioso, el profesor lo miró como quien evalúa si necesita enviar a un estudiante a terapia o a un zoológico.
Cuando el profesor finalmente se fue Marco seguía en las mismas condiciones.
Creo que estoy en peligro real.
Puede ser.
¿Entonces qué hago?
Rebecca lo pensó.
Primero deberías dejar de gritar.
Anotado.
Rebecca lo vio con complicidad y dijo.
Voy a ayudarte a descubrir quién te vio anoche.
Marco abrió la boca.
Rebecca la cerró.
La volvió a abrir.
Estas completamente loca.
Rebecca cruzo sus brazos y justo en ese momento el teléfono de Marco vibro.
Trago saliva antes de sacarlo de su bolsillo y entonces abrió lo ojos en completo pánico, todo eso se estaba saliendo de control.
Número desconocido.
“Te vi.” La sangre se le congeló.
Las manos le temblaron.
Rebecca asomo su cabeza a la pantalla y leyó el extraño mensaje recién llegado.
Tenemos que movernos.
Ya.
Pensó Rebecca
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