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El chisme ajeno que terminó siendo mío - Capítulo 20

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  3. Capítulo 20 - 20 Una mirada diferente
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20: Una mirada diferente 20: Una mirada diferente La presencia de esos dos era realmente intimidante, ninguna abertura, ambos con armas en sus caderas y Zack no se quedaba atrás, el arma en su mano le colocaba en una posición peligrosa, y él solo pensaba que debía salir de ese embrollo en el que por su curiosidad infinita se había metido.

233 miró con detenimiento cada rincón de la casa, una figura delgada y curvilínea, su cabello negro que le llegaba hasta los hombros, unos ojos filosos que podían llegar a matar en cualquier momento.

La mujer quien con grandes botas de tacón provocaba un sonido que no le permitían apartar su mirada de ella.

455 por su parte solo observo siguiéndola detras, un hombre formidable, Marco se sintió intimidado por su apariencia, no vio ninguna falla en su aspecto físico.

Por un momento pensó que en la organización solo existían personas de buena apariencia.

Fue cuando noto algo que le molesto, 455 no estaba observando el lugar, sino a alguien….

ese alguien era Rebecca, sus ojos conectados como su existiera algo más que simples compañeros de trabajo.

Zack levantó el arma, apunto a 455 y por primera vez en toda su vida sintió inseguridad, unos celos indescriptibles como si él fuera el único extraño cuando prácticamente era el más buscado.

—Ni un paso más—habló Zack al desconocido que seguía sin quitarle la mirada a Rebecca.

—Bájala —interrumpió 233 sin siquiera mirarlo—.

No apuntes a lo que no puedes tocar.

El arma de Zack tembló apenas pero de rabia, una rabia incontenible, las reglas eran claras, y entre ellos no se podía matar, a veces resultaba ser una clara desventaja.

—Escuchen—habló Zack caminando por la habitación, nada tenía sentido ni miedo—Estoy feliz por mis fanáticos pero no creen que les falta educación.

233 lo miró al igual que 455, ambas miradas sobre él, no se inmuto, su relajación sorprendió a Zack más cuando su vida dependía de su actuación.

—Eres más ruidoso de lo que esperaba—hablo la mujer con el código 233  Silencio.

La tensión era palpable pero seguía molesto porque a pesar de moverse y hablar 455 no despegaba su mirada en Rebecca, y eso…

realmente le fastidiaba.

—Oye —dijo de pronto—.

Si la vas a mirar así, mínimo disimula.

Se nota mucho lo interesado que estas.

Zack soltó una risa seca, 455 lo vio, su sonrisa le molestó aun más, esa sonrisa sínica que demostraba superioridad.

—No es momento Marco—dijo Rebecca —¿Qué?

Solo digo… ese tipo parece que la conoce más de lo que yo, se nota en su mirada —Cállate—habló 455, una voz fría y gruesa, una voz molesta lo que causo intriga en 233 quien lo miro expectante como viendo algo que no debería estar ahí.

—¿Ves?

—señaló Marco a 455—.

Sí siente cosas.

Pensé que eran robots con instinto de matar.

233 dio un paso, su misma sonrisa prepotente se puso al frente de Marco y el ambiente se tensó por completo, no solo Zack tomo su arma con más fuerza sino que Rebecca también ya tenía el arma en la mano.

—No confundas debilidad con interés.

—¿Interés?

—repitió Marco, mirando a Rebecca y luego a 455, eso solo le causo desconfianza.

—No escuches Marco—dijo Rebecca  Pero él no podía, aquello ya no era una actuación para quedar fuera de la lista, ahora más que nada quería estar dentro de la lista, Zack lo notó.

455 dio un paso al frente, su mirada intimidante no le hizo retroceder, estaba siendo imprudente pero su impulso ocasiono todo eso.

Rebecca reaccionó al instante, se interpuso ante los dos.

—¡No!

233 observaba con una sonrisa de satisfacción.

—Ahí está…la debilidad—murmuro.

Rebecca sostuvo la mirada, 233 no era una persona fácil de engañar aun así Marco se las jugaba con todo.

—El testigo.

El problema.

El error—233 se encogió de hombros.

—El chico que vieron en el momento equivocado.

233 lo recorrió con la mirada, era desprecio puro, aburrimiento, decepción.

—No es quien buscamos —soltó 455 Marco sonrió.

—Dejen de perder tiempo por alguien tan corriente como yo.

—Como estas seguro que no es quien buscamos—233 ignoro el comentario de Marco.

El hombre miro a Marco pero ya no con esa frialdad del inicio, algo más había en sus ojos, algo que lo dejaba perplejo, como si no entendiera quien es exactamente 455, le molestaba su mirada lastimera pero no era todo.

—No coincide… —dijo él, dudaba en su voz se identificaba.

233 lo notó, torció la boca, eso claramente no le gusto.

—455—una advertencia verbal de 233, lo miro con desaprobación, los errores no estaban admitidos.

—Rebecca encontró al testigo de esa noche y sigue con vida.

Rebecca apretó los puños.

—Exacto —sonrió Marco interfiriendo en ese ambiente pesado—.

No soy lo que buscan.

La mujer señaló a Rebecca.

—Ella sí.

Rebecca la miro con rabia, la tensión fue clara entre ambas, se miraban con recelo, con odio puro, las armas en sus cinturas a punto de ser apuntadas una frente a otra.

—Las fallas deben ser eliminadas.

—No es prioridad —dijo finalmente 455, y solo provoco la desesperación de 233 quien ya harta de la duda desenvaino su arma apuntando a Zack quien sabía de antemano que el era el primero en reaccionar.

—Baja la maldita arma 233.

—Cállate 199, esto es personal.

—No coincide—dijo 455 dándoles la espalda.

—Estoy harta, explícate de una vez.

Rebecca empujo a Zack justo antes de que el disparo de un franco tirados pasara justo a su lado, Marco se quedo inmóvil viendo como la bala se incrustara en la pared en dirección a Zack quien no noto el sonido silencioso de la bala.

—Es suficiente prueba para ti —murmuro 455 viendo como Rebecca estaba en el suelo con las manos sobre Zack cubriéndolo con su cuerpo, si no hubiera reaccionado a tiempo las consecuencias hubieran sido graves.

Rebecca los apunto con el arma y sin previo aviso disparo, pero la bala solo rozo la mejilla de 455 quien al suponer su reacción no se molesto en moverse de su lugar.

—Malditos miserables.

—Si fuera el objetivo que buscamos entonces hubiera escuchado el disparo 233 finalmente lo entendió, su objetivo era encontrar a ese sujeto, no perder el tiempo con un testigo cobarde que no representa ningún peligro.

Rebecca lo entendió, todo este tiempo estaban probando a Marco y por su falta de audición al estar ella presente era la trampa perfecta para esos dos.

Zack también lo entendió pero eso fue demasiado arriesgado para todos, ellos no sentían piedad alguna y no les importaría manchar un poco la alfombra.

—Acaso se dan cuenta….

esto hubiera desencadenado una disputa.

Rebecca estaba furiosa.

—No te preocupes, la bala iba dirigida a un punto no vital, a lo mucho hubiera dado en el brazo si el no hubiera reaccionado.

—Estas oxidado querido—se burlo 233.

—Esto no termina aquí—soltó Rebecca  —Tu querida te estás desviando.

Rebecca no respondió.

—Y tú… —miró a Marco— deberías agradecer que no eres interesante, ya que esa bala hubiera ido directo a tu cabeza —233 los miro con superioridad.

—Créeme… lo hago.

455 miró a Rebecca pero la mirada de ella era odio, coraje y decepción a la vez, sus ojos se encontraban en una guerra interna.

—No deberías estar aquí… —murmuró.

Se fueron antes que Rebecca pudiera reaccionar, desaparecieron sin dejar rastro, siempre igual, silenciosos, peligrosos, donde todo era un caos cuando ellos debían cumplir una orden.

Como si todo eso hubiera sido solo una prueba.

—Creo que acabo de caerle mal a gente muy peligrosa—dijo Marco para aliviar la tensión, se acerco a Zack para inspeccionar su estado y afortuna mente ningún hueso roto, Zack soltó una risa corta que no duro mucho, su expresión cambio a una seria al instante.

—Eso estuvo cerca, si pudiera escuchar talvez hubiera reaccionado ante esa bala.

—Funcionó—volvió a decir entusiasmado.

—No—dijo Zack.

Rebecca no respondió.

Porque sabía la verdad, funciono por ahora pero eso no duraría mucho tiempo, solo les dio ventaja pero pronto se agotaría el tiempo.

Por otro lado, en medio de la oscuridad de la noche donde solo la oscuridad era el mejor acompañante junto a las luces tenues de los faroles.

—Explícate  455 detuvo el paso para ver a 233, no respondió de inmediato.

—No coincide.

—Eso ya lo dijiste —cortó 233—.

Quiero saber por qué dudaste, acaso quieres verdaderos problemas.

—Basta  —Te detuviste, pudiste haberlo matado en el acto, Rebecca también ha cometido errores que no son tolerables.

—213 interfirió.

—Fuiste tú.

455 levanto la vista, sus ojos encontrándose en un conflicto interno, ambos se dieron cuenta de ello.

—Algo está mal—233 no pensaba detenerse  —¿El chico?

—Nosotros….

fracasamos, no sentimos nada fuera de lo normal.

—La organización no acepta fallas —añadió ella finalmente.

455 miro al vació, perdido en sus pensamientos.

—Cuando la vi…simplemente no pude —Eso se llama debilidad.

Se miraron.

—Claro que no…..

no existe tal cosa  —Entonces explícate.

—Rebecca esta diferente  —Eso ya lo se  —Hay humanidad…

ellos  233 entendió, Zack y Rebecca siempre fueron conocidos como los mas oscuros del clan, como las personas que no aceptaban ningún error, las que disparaban sin dudar, las personas que son capaces de todo, entonces porque cuando los vio nuevamente había diversión y dudas en sus miradas, una persona no podía cambiar en tan poco tiempo, entonces porque…

—Reportaremos que el objetivo no coincide —dijo finalmente 233.

455 asintió.

—Y 213 —añadió ella.

Pausa.

—Será reevaluada…

no se aceptará ningún error.

Ese sí fue un golpe, le dolió mas fuerte de lo que debería, 455 la miro con suplica.

—No.

—No decides eso.

—No es un error, es tiempo.

—Lo es, no servirá nada tus suplicas por ella  —Está cambiando.

233 sonrió apenas, pero no una sonrisa amable, una sonrisa arrogante y vengativa, tomo el intercomunicador y las palabras salieron frías, sin amabilidad, al otro lado de la línea una voz gruesa y cortante no dijo nada más que un “Corríjanlo”.

—Entonces la corregiremos—fue lo último que dijo 233 antes de cortar.

El mensaje fue claro, una orden definitiva, y fue cuando 455 sintió algo que no debería, rabia pura ante la mujer que era su compañera, a la idea de perderlo todo lo que significa para él.

Porque en su mundo….

sentir era considerado una debilidad pero en su corazón, sus sentimientos eran una sentencia.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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