El chisme ajeno que terminó siendo mío - Capítulo 21
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- Capítulo 21 - 21 Desiciones para proteger
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21: Desiciones para proteger 21: Desiciones para proteger No perdieron tiempo, se movieron a gran velocidad directo al auto de Zack, el tiempo estaba contra ellos y esta vez no había tiempo muerto como el de ahora, Marco fue ingenioso pero no dudaría.
—Es la noche más larga de mi vida—soltó Marco con cansancio y sueño, sus ojos pesaban, cansado por aquella noche tan ajetreada donde no había tiempo de descansar.
—Te dejaremos en casa, seguirás con tu vida estudiantil sin molestar a nadie Marco miró a Zack y luego a Rebecca, ambos parecían muy frescos como si el sueño y el cansancio no existiera para ellos.
Rebecca no dijo nada.
Y eso lo preocupó más que todo lo demás, el disparo de hace rato fue una prueba, una que le salvo pero a que costo.
—Detén el auto Zack— la voz seca de Rebecca dejo a todos sin palabras, Zack paro el auto frente a un puente donde las luces eran tenues, a lo lejos una luz corta, el sol comenzaba aparecer en el horizonte.
Marco caminaba al lado de Rebecca, mirándola de reojo.
—Oye… Ella no respondió.
—Oye —insistió—.
¿Qué ocurre ahora?
Zack giró, molesto, Rebecca siempre fue impredecible y difícil de leer.
—¿Ahora qué?—dijo Zack Marco miro a Rebecca directamente a los ojos.
—Desde que esos dos se fueron estas… diferente.
Rebecca apretó la mandíbula, sus nudillos en blanco, nadie se dio cuenta del dolor en sus ojos, del auricular oculto en su oído que 455 le dejo, ni siquiera Zack podría adivinar lo que Rebecca iba hacer.
—Estoy bien.
—No —respondió él directo—.
No lo estás.
—No es nada Marco.
—Y eso me preocupa… siento algo, a pesar que no escucho nada siento que algo esta oculto.
Zack miro a ambos con fastidio, aquello no era una simple discusión, era una desición.
Rebecca lo miró.
Pero no con esos ojos de ella fríos pero con sentimiento esta vez no había nada, vacíos, sin alma, sin brillo, los ojos reflejan el alma de las personas recordó Marco el viejo proverbio de su abuela, pero Rebecca en base a sus ojos reflejaba dolor y una desición que desconocía.
—Entonces deja de mirarme como si pudieras arreglarlo, tu don ahora es inservible conmigo presente.
El golpe fue seco, la voz de Rebecca le heló la sangre, Marco se quedó quieto, algo dentro de él se rompió con esas palabras.
—Ok… eso fue innecesario.
—Lo es —respondió ella— —No tenemos tiempo para esto.
Se están moviendo rápido, eso significa que..
—Zack se quedo en silencio e cuanto vio a Rebecca, la misma desde hace años atrás cuando Ethan murió y le tuvo que sacar a la fuerza, la misma que gritaba con desesperación al no poder hacer nada.
—Que ya tomaron una decisión —lo interrumpió Rebecca.
Zack finalmente entendió.
—¿Qué hiciste…?—murmuro Zack Marco frunció el ceño.
—¿Qué hizo?—Pregunto Rebecca desvió la mirada.
—Me adelanté a lo inevitable, no tiene caso huir de esta manera cuando solo quieren una cosa.
—Rebecca… —murmuró Zack.
—¿Adelantaste qué?
—preguntó Marco, sentía la traición en sus venas, todo su cuerpo se quedo paralizado.
Rebecca respiró hondo.
Y lo soltó.
—Mandé una señal a la organización.
El mundo se detuvo, el golpe fue fuerte, Marco la miro con decepción.
—¿Qué?
—Marco dio un paso atrás—.
¿Qué señal?
—Mi ubicación….
Zack reaccionó primero.
—¿Estás loca?—la tomo de los hombros buscando la mentira en sus ojos pero no fue así.
—¡Era la única forma!
—respondió ella al borde del colapso, por primera vez alzando la voz—.
Si no lo hacía, iban a venir más…hasta que no haya escapatoria y terminaría en una masacre.
Señaló a Marco.
—¿Y esto qué es entonces?
—preguntó Zack—.
¡Les acabas de decir dónde estamos!
—No —negó ella—.
Les dije dónde voy a estar, me quieren a mi Marco sintió algo raro en el pecho.
—…¿Qué?—entendió por fin, Rebecca se estaba sacrificando.
Rebecca lo miró.
La desición que tomo dolía más, pero debía hacerlo por el.
—Yo me voy a entregar El golpe fue directo.
Zack la soltó y su rostro no mostro nada más que preocupación.
—No —respondió Marco de inmediato.
—Es lo mejor para todos—miro a Zack, al estar metida en eso también involucraba a Zack.
—No —repitió él, más firme.
Zack la miró con rabia.
—¿Quieres que te maten?
—No me van a matar —respondió ella—.
Me van a corregir, mi padre no permitiría que me maten.
—Eso es peor —murmuró Marco.
Rebecca sonrió apenas.
—Para mí no, mi entrenamiento sucedió por eso —No digas estupideces —dijo Marco, acercándose con el rostro enrojecido lleno de furia y rabia— Nadie está entrenado para dejar de sentir, tu eres una mujer que tienen derecho como todos los demás.
Rebecca lo miró pero no dijo nada su desición era firme.
Marco negó con la cabeza.
—No… no, no… esto no es parte del plan, no huí de ellos de gana —No hay plan —respondió ella—.
Solo consecuencias, lo que hiciste abrió una brecha para ti, pero para nosotros…
—Siempre hago el plan, aunque sea una mala idea, siempre resulta Zack soltó una risa sin humor.
—Eso sí es verdad—soltó Zack sin humor, su intención no era detener a Rebecca.
—Escucha —le dijo a Rebecca—.
Si te vas, te pierdo, pero….
—Ya me perdiste, si te vas me perdiste Rebecca rio sin humor.
Pero Marco no retrocedió.
—Entonces mírame y dime que no sientes nada—dijo Marco al borde de la desesperación.
Rebecca no levantó la mirada.
—Dímelo —insistió.
—Mírame.
Rebecca lo hizo, y sonrió, una sonrisa triste que dejo a Marco sin palabas.
—Está vez eres la victima —Esto es un intercambio… Rebecca asintió.
Marco se quedó helado.
—…¿Qué?
Rebecca no respondió.
Marco se enojó.
—Entonces hagamos algo mejor.
Rebecca frunció el ceño.
—Si te vas… voy contigo, no acepto un no por respuesta.
—Ni lo pienses.
—No me subestimes —la interrumpió—Engañe a dos asesinos de élite, puedo con tu mundo.
Zack negó con la cabeza.
—Este chico quiere morir.—pensó Zack.
Rebecca sintió el corazón descontrolarse.
—Si entras… no sales.
—Perfecto —sonrió él—.
Nunca fui bueno saliendo de problemas, es más son mi especialidad.
—Marco… —susurró.
—¿Sí?
Rebecca dio un paso atrás, sus ojos cambiando por completo a una mirada asesina, una letal.
—No voy a dejar que vengas.
Rebecca desenfundó su arma, apuntó directo a Marco dejándolo paralizado pero aun con la desición en su mirada, no iba a flaquear con un arma directo a su pecho.
—Si no cambias de parecer —¿Vas a dispararme?
Rebecca tembló apenas, Marco no se fijo en su voz quebrada y sus ojos a punto de llorar.
—Si es la única forma …..
lo haré Zack observó en completo silencio.
Porque eso… no era una amenaza, era una promesa que estaba dispuesta a cumplir.
—Entonces hazlo.—Marco sostuvo la mirada.
El amanecer caía lentamente, una claridad donde sus rostros eran vistos, Marco no se imagino nunca que el sonido seco del disparo le dejaría sin aire, esta vez no era un dardo tranquilizante sino un golpe de verdad que le quito la respiración.
Y en ese momento…su cuerpo peso demasiado, se negó a caer a ceder pero Rebecca había tomado su desición.
Todo se oscureció, cayo sintiendo el golpe seco de su cuerpo contra el pavimento, pero aun así su mente solo pensaba en alguien.
Rebecca Perdió la conciencia junto al dolor punzando sobre su pecho.
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