El Demonio más Poderoso de la Zona Este - Capítulo 25
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Capítulo 25: La Bienvenida I
El carruaje mecánico se movió con agresividad cuando una rueda pasó por una gran roca, casi aplastándola por completo . El equipaje que sobresalía aún lado del otro carruaje, rebotó rítmicamente y volvió a su lugar tras pasar por el mismo camino con piedras de todos los tamaños.
El camino de piedras gigantes, pronto desapareció y fue reemplazado por uno de tierra sólida y desde la distancia, un pueblo animado se vislumbro.
La pequeña Emily que sacaba las cabeza por la ventana del carruaje, soltando carcajadas, mientras Kenneth la agarraba del brazo con un rostro preocupado, y su cabello rubio se sacudía, comenzó a cantar una canción inventada en el momento en que vio el paisaje familiar.
Por fin habían vuelto a Prude. Aurora recuperó su sonrisa durante el viaje, observando desde un punto iluminado junto a la ventana el paisaje al mismo tiempo que echaba un ojo a Emily para que nada le pase.
El estrés de pensar en el futuro vendrá después, pensó Aurora. Por ahora me las tendré que arreglar sola como antes, tengo que preparar cosas y…
Mientras sonreía sumida en sus pensamientos al observar el paisaje, los hombres del asiento contrario no parecían muy impresionados.
Noel presumía una sonrisa pese a que su humor parecía ser lo contrario, mientras Yaal, tras ver el paisaje, oscureció aún más su expresión y suspiró.
En el pasado, el trabajo que le esperaba era básicamente mínimo al que ahora tenía que exponerse, porque esta vez, estaría trabajando en conjunto con Noel. Volvió a pensar en el futuro, y lágrimas de furia parecían correr por sus ojos.
Durante el camino restante, el ambiente fue sumamente sombrío entre los adultos. Yaal no podía ocultar su expresión de malestar tan bien como su hermana o fingir una actitud despreciablemente carismática como Noel, así que estuvo evitando la miradas de todos durante el camino.
El carruaje mecánico, por fin había pasado por un montón de casas familiares, deteniéndose frente a una compañía de transporte, con otros carruajes estáticos en el fondo de su estacionamiento, junto a unos que iban y venían.
“¡Hemos llegado!” La voz fuerte del conductor se escuchó desde frente del carruaje.
“¡Llegamos!” Grito Emily y arrastró a Kenneth del brazo bajando del carruaje con grandes zancadas.
“¡No corran!” Levantó la voz Aurora hacia Emily, levantándose apresuradamente, pero después de los niños, Noel se bajó y parado frente a la puerta, extendió su mano, mostrando una sonrisa.
“Señorita.” Dijo de forma educada. Desde su lugar, Yaal sintió un escalofrío.
Pero Aurora lo ignoró por completo y bajó corriendo tras los niños que pararon frente a una multitud de personas que también bajaban de otros carruajes.
De todas formas, Noel se quedó en su lugar, y cuando llegó la hora de Yaal de bajar, su sonrisa se amplió más. En respuesta, Yaal no lo observó a los ojos y azotó su mano, bajando de un salto para ir tras su hermana. Noel retrajo su mano y la bajo, siguiendolos con una sonrisa igual de grande.
“No vuelvan a hacer eso. Sé que estás emocionada, pero tienes que esperar, ¿y si te arrollan?” Aurora comenzó a regañar a Emily mientras la sostenía de la mano suavemente frente a la multitud que pasaba.
“Perdón… “ Emily, miró a Kenneth haciendo un puchero, mientras este miraba alrededor con los ojos bien abiertos.
Aurora suspiro y volvió a sonreír, justo en ese momento, Yaal se había acercado con un rostro amargado. Viendo su actitud, decidió hacer un comentario.
“El viaje a Nicel fue más rápido con el camión de nieve.”
Distraído, Yaal respondió. “Sí, pero su uso es escaso, y solo funciona mejor con nieve. Los miembros del gremio ya deben haberlo devuelto junto a las caravanas. Así que no íbamos a volver a usarlo.”
“Ya veo.” Sonrió, aliviada con que su hermano vuelva a mostrar otra expresión.
“¿Eh? Pude traerles un camión de tierra si lo hubieran pedido. Maestro del Gremio, ¿recuerdan?”
Yaal lo miro con asco, antes de ignorarlo y voltear en dirección contraria.
“Oh, pero no sería necesario.”
“Bueno, Yaal también pudo traerlo si quería. Supongo que no quería deber de más al Gremio, incluso cuando es el Vice Maestro.”
Aurora sonrió incómodamente. “Mi hermano es muy humilde.”
“Por desgracia.”
El ambiente volvió a ser incómodo en cuestión de segundos. Aurora observó a los dos. ¿Qué pasa entre ellos dos? ¿Se pelearon?
El grupo avanzó poco después de que los niños lograron permanecer tranquilos, pues Yaal ayudó a su hermana a controlarlos, bajo la mirada burlona de Noel.
Pasando ajetreados caminos, por fin lograron acercarse a un mercado familiar, que estaba a tan solo unos metros de la casa de Aurora.
Bajo el ojo vigilante de Yaal, cuando Emily iba empezar a correr emocionada para mostrarle cosas a Kenneth, mientras Aurora se distrajo para saludar a un desconocido un segundo, él detuvo a su sobrina.
“Podrán explorar el lugar juntos después de llegar a casa. Ahora todo el mundo está alocado porque paró el invierno, no corran, ¿sí?”
Yaal trataba a Emily de forma menos infantil que Aurora cuando se trataba de explicar las cosas, lo que causaba que de alguna forma, Emily escuchara más.
“Sí, tío.” Suspiro Emily, cabizbaja, llevando a Kenneth a seguir a su madre.
“Jajaja, que tío más responsable. Su sobrina la escucha muy bien. Veo que serás un buen padre, Yaal.” Noel apareció sobre el hombre de Yaal.
Volviendo su expresión a una de asco, Yaal casi le gritó.
“Callate. Y ya te dije que será solo de nombre. Además, ¿por qué sigues aquí? Debimos separarnos hace tiempo, no tenías que venir. Vete al Gremio.”
“Eh, viene porque tenemos un camino similar, ¿recuerdas? Te seguiré hasta Leoia, Me seguirás hasta Leoia.” Hizo como si hiciera malabares con las manos.
Suspiro. “¿Eso quiere decir que estarás pegado a mi hasta que partamos allá?”
“Oh, por fin dejaste de ignorarme, ¿no que te daba asco verme?”
Una vena palpitaba en la frente de Yaal. “Me das asco. No quiero verte, vete ahora antes de que eche con mis propias manos.”
“Aterrador.”
“¡Tu!”
“¡Vamos!” Digo Aurora, que apareció con un canasto lleno de cosas y una sonrisa, seguida de los niños, que también llevaban pequeñas bolsas en las manos.
“¿Y todo eso?” Yaal pregunto.
“Me encontré con algunos vendedores y vecinos de los que suelo comprar cosas. ¡Me dieron todo esto en cuanto me vieron! ¡Y al ver a los niños les dieron juguetes! ¿No es increíble?”
Yaal observó la sonrisa en el rostro de su hermana, y pudo sentir que por fin se calmaba de su furia provocada. Todo está bien cuando ella está bien.
“¡Tío! ¡Tenemos juguetes nuevos!”
“Eso es bueno. Tendrás que cuidarlos bien.”
La familia avanzó, volviendo sobre sus pasos y recuerdos a un lugar que hace tan solo un mes, era el refugio de normalidad y tranquilidad que los llenaba, habiendo los dueños, cambiado mucho.
Noel observaba desde atrás, con su sonrisa desvanecida, las espaldas de la familia mientras caminaba. Sus ojos brillaban un ligero brillo purpura mientras caminaba, observando al niño de cabello negro rizado.
Aurora mostró una amplia sonrisa cuando al fin llegaron a uno metros de la puerta azul de su pequeña casa con un patio verde. Pasando la cerca de madera, se dirigió con una emoción igual de intensa que Emily, quien esta vez, corrió junto a un sonriente Kenneth sin necesidad de arrastrarlo, obviamente estaba concentrado en reaccionar igual que su madre y su hermana.
Viendo a los niños entrar por la puerta tras Aurora, Yaal volteo hacía Noel. Sus ojos le dieron una mirada llena de rabia, quería decir muchas cosas pero se las trago.
Noel estaba serio y lo observó manteniendo las manos en los bolsillos, un ligero viento se proyectó moviendo aun lado su fresco.
“… Ya vuelvo.” Logró decir Yaal, mordiendo sus palabras por un sentimiento ominoso que hizo que su ira aumentara más, pero se decidió a aguantarse.
Solo un poco más, pensó. Un poco más y saldrá de mi camino, un poco más y podré retirarme como se debe.
Noel lo vio entrar y se quedó estático desde su lugar, frente a la cerca de madera algo desgastada de la casa de Aurora. Movió sus ojos inspeccionando la apariencia de la casa y caminó un poco para ver los alrededores.
“Tsk.” Soltó, volviendo su cabeza a la puerta tras analizar el lugar. Entonces movió los pies y de forma descortés entró a la casa.
Al abrir la puerta, vio a Yaal ayudando a su hermana a desempacar las cajas de equipaje que la compañía de viaje de confianza que encontraron había metido con un poco de pago extra.
Su sonrisa llegó hasta sus mejillas. “¿Quieren ayuda?”
Yaal se crispo y giró sorprendido, su rostro mostró repulsión de nuevo, pero luego Aurora observó a Noel y a su hermano, sentía que tenían cosas que resolver. Ella creía que para un mejor ambiente de trabajo, su hermano tenía que llevarse bien con su jefe, así que, aprovechando la aparición de Noel, lo invitó y se fue con los niños a otra habitación.
“¡Claro! ¡Nos vendría bien otra mano! Ahora… somos pocos después de todo.” Luego se dirigió a los niños. “¿No quieren ayudar a mamá a hacer algo rico? Mientras los tíos ayudan.” Apuntó a la cocina.
“¡Sí!” Emily, quien estaba a un lado inspeccionando sus nuevos juguetes con Kenneth, se levantó del piso de un salto algo torpe, y seguido de él, fueron tras Aurora.
La sonrisa de Noel, extrañamente para los ojos de Aurora, se enganchó aún más cuando se refirió a los dos como ‘tíos’.
Al pasar tras su hermana por la puerta de la cocina, Kenneth, quien estaba muy emocionado al principio de la nada se puso serio tras pasar junto a Noel, y este le dio una mirada sonriente algo crispante.
En serio, que está mal con este niño.
Una vez solos, Noel remango su camisa y se agacho para comenzar a desempacar.
“¿En serio vas a ayudar?” Yaal lo observó dudoso, aun con ira en sus ojos. Noel solo respondió con una sonrisa.
“¿Cuando no te he ayudado? Soy muy servicial.”
“¡… Ja!” Yaal le dio la espalda, volviendo su atención a una cajas de las que sacaba el contenido poco a poco.
Sin ni siquiera haber terminado, sosteniendo una caja medio abierta, Noel se dirigió hacia Yaal.
“Entonces… La adopción es oficial, ¿No? ¿Ya enviaste la carta al Marquesado? ¿Cuándo será la audiencia? ¿Quieres que yo vaya?”
“En serio, ¿¡Cuál es tú problema!? ¿Qué tiene que ver la adopción del niño contigo? ¡¿Por qué te metes en mis asuntos?! ¡Esto no tiene nada que ver contigo, ni con el Gremio!” Yaal alzó la voz, más molesto que antes.
Noel alzó los hombros, su sonrisa se ensanchó.
“Solo pregunto. Es una decisión muy importante y un evento poco común. ¿Cuándo has visto a un Cazador adoptar a un demonio, aunque sea solo de nombre? Solo quiero asegurarme que estés seguro y… ”
Una vena roja pálpito desde su frente. “Qué. Te. Importa. No es tu asunto. ¡Deja de meter tus narices en la gente que me rodea…! “
“Oh, ¿esto por Agnes? Solo era una niñera, encontraras otra.”
“¡Así que sí hiciste algo! ¡Agh…!” Yaal llevó su mano a su cien, que palpitaba como nunca. “Solo… déjame en paz cuando no se trata del trabajo, ¿no puedes hacer eso? Te metes en mi vida como si también fuera la tuya. Fuiste así… desde el principio. Y eso no está en nuestro contrato.”
Los ojos de Noel comenzaron a brillar y su sonrisa se esfumó por un segundo. Con velocidad, tomó a Yaal de la camisa de su cuello y lo sujeto hacia su altura, cerca de su rostro.
Yaal reaccionó lentamente, quería pelear, pero no era buena idea hacer nada con su familia a unos pocos metros. Miro a Noel con los ojos rojos, su dolor de cabeza había aumentado aún más. Llevó su mano hacia el lugar donde Noel lo sujetaba.
“Yo solo… “ Digo el serio Noel, cuyos ojos feroces miraban a Yaal de una forma que no había hecho desde hace mucho tiempo. “Quería ser amable. Lo sabes, ¿no? Lo buen jefe que he sido. “ La fuerza de su agarre aumentó, elevando a Yaal hasta la altura de su frente. “Siempre soy amable, tan amable como tú.”
“… Suéltame.” Dijo Yaal entre dientes, cuyo agarre de su única mano hacia la de Noel, comenzó a temblar, pues una presión extraña se sentía desde que su humor comenzó a cambiar, pero Noel no estaba usando maná.
Magia, pensó Yaal. Recordando lo aterrador que era Noel, teniendo atributos tan distintos.
Noel no parecía querer bajarlo, pues acercó más a Yaal hacia su rostro. “Tú… “ Soltó, vacilante, observando los ojos rojos de Yaal.
Un chillido se escuchó. Los ojos de Noel fueron hacia el origen y vio a Kenneth, parado frente a la puerta entreabierta de la cocina.
Dos ojos morados, unos brillantes y feroces, y otros estáticos e infantiles que mantenían una seriedad inquietante se miraron. Noel frunció el ceño, Yaal volteo los ojos hacia Kenneth, queriendo decir algo, pero antes de darse cuenta, sus pies estaban de vuelta en el suelo y Noel se había dado la vuelta para tratar con otras cajas.
Yaal arregló el cuello de su camisa, examinando la situación. Vio a Kenneth, quien permanecía con su mirada confundida y vacía de siempre. Yaal se preguntó si tendría problemas de aprendizaje en el futuro, pero era mejor no pensar en eso. Sea como sea, de cierta forma, su aparición lo ayudó.
Camino hacia Kenneth, queriendo decir algo, pero este volvió su mirada hacia la puerta entreabierta, donde su sobrina Emily apareció sonriente.
AL fin en Prude 😀
(que toxicos son ;—;)
No mucho después de que el sol se asomara por el horizonte, Aurora se había levantado temprano, concentrada en intentar organizarse para su nueva vida, pues había vuelto a ser un equipo de una persona. Tenía a su hermano, pero realmente no era alguien quien esté todo el tiempo presente, por cuestiones de trabajo.
Ser Cazador en la Zona Este, ya era algo peculiar y grandioso, pues para llegar a un Despertar en esa Zona en particular, la suerte no era suficiente. Y en un lugar con condiciones tan peculiares y un estado prácticamente aislado como ese, que un Cazador llegue a niveles superiores al grado B a la edad de su hermano, era muy especial. Lamentablemente, era de esperarse que el tiempo que pasen juntos cambie por completo una vez que se haya unido a un Gremio, en este caso, ser cofundador de uno.
Cómo tendría que volver a su rutina de madre soltera y encontrar una manera de no molestar tanto a su hermano, Aurora había planeado empezar a encargarse de todo ella misma. Su hermano era un hombre confiable con quien siempre podría contar, pero por culpa de su amabilidad, que contrastaba con su horario de trabajo, Aurora sentía que su hermano se sentía mal al no poder verla.
Ella tampoco se sentía bien, pues el miembro más cercano de su familia, con quien había crecido y la había criado, no estaba siempre disponible para compartir como en el pasado, pero incluso si sabía que su hermano tenía una responsabilidad que cumplir, tenía que mantenerse fuerte, como antes.
Desde que se convirtió en viuda, los primeros años la habían pasado terrible y gracias a Agnes, pudo sobrellevar el peso un poco más, pero ya que su círculo había disminuido, era tiempo de pararse sobre sus propios pies sin importar que. Por los niños y por su hermano.
Estando en la cocina, quería traer algo del pasado. Emily aún no había preguntado que paso con Agnes, así que, esperaba poder recompensar eso un poco, al mismo tiempo que intentaría explicarle una vez viera que la responsable de las galletas, esta vez, era ella.
Sacando una buena cantidad de galletas de chocolate calientes sobre una bandeja del pequeño horno de hierro que tenían en una esquina de la cocina, comenzó a pensar que dirían los niños, pues casi nunca tenía la oportunidad de hacer ella las galletas.
Después de colocar la bandeja junto a la ventana para que se enfríe un poco, tomó una escoba y una mopa, pues su día solo había comenzado.
Mientras limpiaba la casa que habían abandonado por mucho tiempo, se tomó su tiempo para guardar y organizar las cosas que los amables vendedores les habían regalado.
Al pensar en ellos, una sonrisa apareció en el rostro de Aurora. Ella habia jurado que estaria sola una vez que regresara a casa, porque Yaal tendría que viajar a Leioa durante un tiempo indeterminado y ya no estaba en contacto con Misa desde ‘ese’ incidente, pero después de interactuar un poco con los vendedores de siempre, se dio cuenta que las cosas no estarian tan mal, al menos por ahora.
Su familia ya era conocida en su pueblo, pues tenían más de un caso raro en ella. Aurora era una de las pocas madres jóvenes y viudas de Prude, además, era hermana de un Cazador joven y poderoso, quien era Vice Maestro de un Gremio próspero en los pueblos fronterizos..
Aurora suspiro, mientras observaba los juguetes esparcidos de un lado a otro en la alfombra de su pequeña sala. Su mundo había cambiado mucho al de cuando era una niña, pero para bien. En el fondo sabía, que si seguía esforzándose, podría hacerlo mejor para los niños en el futuro. Así que para ella, no todo estaba perdido.
…
En medio de un ruidoso mercado, Noel cargaba unas bolsas de comida que le parecieron bastante molestas de conseguir. Desde ayer, había estado realmente molesto, pero lo único que lo divertía era lo más importante.
Mientras caminaba con un rostro lo opuesto a amigable, algunas personas se apartaban de su caminar, pero él tenía la cabeza en las nubes.
Ese pequeño demonio, pensó. En serio es molesto.
Recordando el evento de ayer, cuando ese niño extraño apareció, sus ojos comenzaron a brillar pequeños rayos morado oscuro, haciendo que las personas a su alrededor, estén aún más asustadas de aparecer en su camino.
En ese momento, cuando apareció por la puerta, sus ojos, otra vez no me miraban a mi. Es realmente irritante. ¿Qué tanto miras con esa mirada molesta? Como si él realmente… No, eso es imposible. Solo es un tonto.
Caminando a grandes zancadas, se dirigió en dirección al Gremio, esfumando de a poco su extraño humor.
Luego de un largo rato, un edificio alto, rodeado de más pequeños, apareció en su visión. Desde el fondo, él sabía que debía enviar a alguien más para ese estupido recado, pero por alguna razón, quería hacerlo él mismo.
Cuando por fin quedó a unos metros del Gremio, entre una multitud caminante, de lejos, Noel observó a Yaal, quien estaba de espaldas con su capa ondeando suavemente. Pero su ceño se frunció un poco cuando observó cómo una mujer, quien tomaba su mano, no paraba de hablar.
Dio un paso y se acercó más. Su expresión se había oscurecido y su agarre al asa de su bolsa se apretó.
“¡En serio, no sé qué hubiera hecho sin usted! ¡De verdad, necesito hacer algo por usted de vuelta o si no podré dormir por las noches!”
“Por favor, no es necesario. Solo pasaba por ahí, así que no necesita dar las gracias.”
“No, por favor, ¡déjeme hacer algo por usted también! ¡Salvo mi puesto! ¡Ah, sí! ¡Qué le parece si le cocinó todo los días y llevó a su trabajo la comida, no tendría que mover ni un dedo para una comida caliente!”
Yaal rio incómodamente.
Los ojos de Noel, soltaron un ligero brillo, pero su sonrisa, hacía difícil saber que pasaba por su cabeza.
“¿Ocupado?” Dijo tras Yaal.
Ambas personas, voltearon sorprendidas. La mujer que aún sostenía la mano de Yaal en ‘gratitud’ lo vio con más sorpresa, seguro era la primera vez que veía a un elfo tan de cerca.
Pero los ojos de Noel, también estuvieron fijos en algo durante mucho tiempo, las manos de ambos, pues la mujer seguía apretando la de Yaal.
Viéndola de nuevo, es rubia y con pecas, pero un poco morena. Parados frente a un puesto de sopas calientes, con una olla monumental de hierro en el centro, que una mujer de su fisonomía no podría cargar sola. Noel supo entonces lo que pasaba.
Seguro la ayudó solo porque se parece a su hermana.
“¿Quién es usted?” Dijeron el elfo y la mujer al unísono.
Yaal seguía enojado, así que no respondió por Noel. “Él no es importante.”
La mujer, desvió sus ojos de Noel y volvió a sonreír. “¡Usted en serio es mi salvador! ¡Por favor, permítame hacer algo por usted!”
¿Salvador? pensó Noel. ¡Ja! ¿Por qué todos tienen ese vocabulario de repente?
“No, está bien. Ya le dije que no es nada.”
La mujer iba jalar del brazo de Yaal para insistir de nuevo, pero Noel la tomó de la muñeca.
“Él ya dijo que no es necesario. Vete de una vez.” Sus ojos ya brillaban intimidantemente, sin contenerse, mientras comenzaba a usar más fuerza de lo normal.
Yaal vio esto y reaccionó.
“¡Oye! ¡Dejala! ¡Es una civil!” Sus ojos volvieron a ser los de odio de siempre. Llevó su mano al hombre de Noel, intentando empujar, pero sabía que no podía ganarle.
La mujer, en algún punto, ya había comenzado a suplicar por su vida, pues el elfo solo le causaba terror, sus ojos eran aterradores y sentía que sus muñeca se rompería.
“¡Basta!” Grito Yaal.
Suspiro. “¿Esta es la clase de basura que te pide ayuda siempre? Obviamente tenía otras intenciones. ¿Cómo puedes ser tan idiota?”
La mujer gimió de dolor.
“¡Sueltala!” Volvió a gritar Yaal.
Noel murmuró. “Eres demasiado amable y no lo sabes… “ Soltando el brazo de la mujer, haciendo que esta fuera hacia atrás con brusquedad, chocando con su pequeño puesto y haciendo que la gran olla de hierro se sacudiera.
Hasta ese punto, la multitud de alrededor ya había visto el desastre que pasó, siendo llamada por los gritos constantes. Muchos miraban con terror y odio al hombre del medio, pero otros, sin intención de intentar nada, ya se habían ido del lugar.
Yaal se agacho para socorrerla, pero la mujer lo empujo. Con lágrimas en sus ojos, se levantó, pero volvió a tropezar, chocando de nuevo con su puesto y haciendo que la gran hoya se sacudiera violentamente, hasta caer de costado a un lado del puesto.
La mujer vio la olla pesada con la Yaal la había visto tener dificultades, tirada a un lado, con toda la sopa que preparó desde el anochecer desparramada. Sus ojos fueron hacia Noel, con odio en ellos, pero tras ver su mirada, pudo sentir el moretón de su muñeca más fuerte. Las lágrimas volvieron a sus ojos y se echó a correr.
Yaal suspiro, se levantó, sacudiendo sus rodillas, y observó al callado Noel, quien quedó con una mirada indescifrable, parado frente a una bolsa llena de comida esparcida.
Observó el caos hecho, y aunque se sentía furioso, con ganas de decir a las personas de alrededor que se fueran, por alguna razón, también se sintió vacío. Viendo los trozos de carne y vegetales de la sopa aún caliente en el piso, una indiferencia extraña creció en su corazón.
¿Por qué… pasó esto otra vez?
Miro a Noel, quien intentó mirarlo con su sonrisa de siempre, pero sus ojos estaban llenos de sentimientos indescifrables. Yaal no sabía cómo sentirse, solo sabía que tenía ganas de vomitar.
Hace mucho tiempo, estuvieron frente a una escena similar, donde el desastre también se derramó por todo el lugar, siendo la premonición del horrible futuro que le esperaba.
…
Un caldo fue tirado al piso, junto con la mesa llena de comida, creando una pintura de todos los colores, sobre el piso de un restaurante barato del lugar.
Para suerte del responsable, no había empleados o personas alrededor que pudieran quejarse de su comportamiento, o cobrarle de más.
Yaal respiró agitadamente, su pecho subía y bajaba rítmicamente, mientras sus venas palpitaban en su rostro rojo de ira. Fue tirado al piso en el instante en que derrumbó la mesa. ¿Quién hubiera pensado que terminaría así?
Noel, aun sentado en la silla frente suyo, con un rostro inmutable ante el arranque de ira de Yaal, logro salvar los papeles del contrato de ser mojados por el desastre comestible, asi que sacudio los gruesos papeles y se los entrego a los hombres de negro de pie junto a él.
Sus ojos indiferentes, miraron en dirección al joven Cazador que tenia incapacitado por uno de sus hombres de negro en el piso, cuyos ojos verdes lo miraron como si quisiera matarlo.
“Bienvenido al Gremio. “ Dijo con una calidad vos. “Cazador de grado A, Yaal Kamei.” Mostró una gran sonrisa.
(yo escribi esto… ?)
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