Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El diario de samantha - Capítulo 74

  1. Inicio
  2. El diario de samantha
  3. Capítulo 74 - Capítulo 74: El diario de samantha
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 74: El diario de samantha

Capítulo – 74: Sarahí el retrato de la inocencia bajo presión

Miércoles – 18 de noviembre del 1998

Querida Aylin

:perceptiva de sarahí:”

Mientras me bañaba, me quedé reflexionando sobre todo lo que me dijo samantha. ¿En verdad deseaba entregar mi virginidad? Si lo hacía y, por alguna circunstancia, quedaba embarazada, ¿Qué iba a hacer? Me tocaba el vientre suavemente, imaginándome cómo sería si esperara un hijo. Aún era muy joven para arruinar mi vida; tengo tantos sueños, como el de convertirme en veterinaria. Pero, si lo hacía y perdía mi virginidad, ¿acaso joseph me abandonaría? Al no acceder tener intimidad con el. Al salir de la ducha, el vapor empañaba parte del espejo, pero mi reflejo era lo

Suficientemente claro. Me quedé quieta, observándome. Mis pechos todavía eran pequeños, apenas señales de que estaba dejando de ser una niña. La sola idea de un embarazo me golpeó como un balde de agua fría; me aterraba pensar que mis planes de ser veterinaria terminaran guardados en un cajón antes de empezar. Cerré los ojos con fuerza y me susurré: Tranquila, sarahí. Respira. Solo tienes catorce años… eres una niña aún.Traté de sacudirme el miedo mientras me ponía el uniforme. Al bajar a la cocina, el olor del café y del desayuno me devolvió un poco a la

Realidad. Ahí estaba samantha, moviéndose con esa seguridad que yo envidiaba, y mi padre, sumergido en su rutina de siempre. Los miré a los dos, tragué saliva y finalmente solté la respuesta que me había estado quemando por dentro.

— ¡Buenos días, samantha, papi!.. ¿me permitirías ir a casa de una amiga mía para hacer una tarea juntas? —preguntó sarahí

— Claro que sí, pero dime, ¿cuánto tiempo crees que te vas a tardar? es que por la tarde tengo una reunión importante por el proyecto… en el que estoy trabajando. eso sí: cuando termines, si ya no estoy en casa, no dudes en llamar a samantha para que vaya a buscarte —respondió christopher

— ¡Está perfecto, así lo haré! —le contestó sarahí

:Después de clases 1:20 de la tarde:”

En cuanto terminaron las lecciones, salí del recinto escolar tratando de pasar desapercibida, casi ocultándome entre la gente. Sin embargo, de pronto escuché que alguien gritaba mi nombre: era joseph. No tuve más remedio que pararme, y en cuanto estuvo frente a mí, empezó a hablar sin darme tiempo a nada.

— Sarahí, quiero que vayamos a mi casa. mis padres no estan y no volverán más tarde. ¿qué opinas? ¡vámonos ya! —dijo joseph

Estaba a punto de explicarle que tenía muchas cosas que hacer y que debía ponerme a estudiar, pero me cortó la palabra de golpe. Sin previo aviso, me tomó con fuerza de los brazos y, prácticamenten me arrastrándome, me metió dentro de un taxi. Cuando llegamos a su hogar y entramos, comprobé que efectivamente estábamos completamente solos. Me dejé caer sobre el sofá, él se acercó despacio y empezamos a besarnos; poco a poco nos fuimos recostando hasta quedar totalmente echados. En un principio, cuando me besaba el cuello, no sentí nada extraño y

Creí que todo estaba bien, pero todo cambió cuando comprendí que había sobrepasado cualquier límite: su mano había llegado hasta debajo de mi falda del uniforme. Le grité que parara, que no quería que hiciera eso, pero hacía caso omiso de mis palabras. Fue entonces cuando reuní todas mis fuerzas y lo aparté de un empujón violento, me puse de pie y lo miré llena de rabia y decepción.

— ¡Así que no piensas acceder!… ¡no eres más que una cualquiera, sarahí! con leonardo no tuviste ningún reparo, bien que te entregaste a él, ¿verdad? con él no te costó nada abrir las piernas, pero ahora conmigo te haces la difícil para estar conmigo… terminamos sarahí ¡y no vengas a lamentarte ni a reclamar nada si mañana me ves acompañado de otra chica, de una que sí sepa valorarme como merezco! ¡esto se acabó entre nosotros! —dijo joseph

Sentí de pronto una opresión inmensa en el pecho, como si me hubieran atravesado el corazón, pero tomé aire profundamente y me aferré a todo lo que samantha me había enseñado y dicho. A pesar de que mi voz se quebraba y apenas me salían las palabras, no bajé la mirada ni un solo instante; vi claramente cómo joseph escupía en el suelo, demostrando con ese gesto cuánto desprecio sentía en ese momento.

— Muy bien, joseph. si esto es lo que quieres, acepto nuestra separación. si te resulta más fácil creer en falsedades y rumores, antes que confiar en lo que yo te digo y en lo que soy… lo acepto, lo entiendo. tal vez yo también pensaría así si estuviera en tu situación. pero quiero que te quede claro, aunque no me creas: nunca fui a encontrarme con leonardo en san francisco, y jamás hubo nada entre nosotros… si en el futuro te veo acompañado de otra persona, no voy a reclamar nada ni a decirte una sola palabr solo espero que encuentres la felicidad que buscas —respondío sarahí

Me di la vuelta para irme de allí, y cuando ya estaba casi lejos, sentía un dolor tan grande por dentro que mis ojos ardían, llenos de lágrimas que no podía contener. Tenía la impresión de que todo a mi alrededor se derrumbaba, porque él había sido mi primer amor, la persona más importante de mi vida, y me parecía absurdo que todo lo que habíamos vivido terminara por cosas que no tenían ninguna importancia real. Cuando ya llevaba caminados unos cuantos metros, escuché que me llamaba otra vez; pero al levantar la mirada y oírlo, me di cuenta de que su voz ya no era la misma: se le quebraba, se notaba que estaba a punto de llorar.

— Entonces… ¿así de poco te importo? está bien, vete. pero no te sorprendas si mañana te llega la noticia de que me sucedió algo malo… mi vida ya no tiene ningún sentido sin ti, sarahí. ya no me queda nada por lo que vivir —dijo joseph

En el instante en que escuché lo que acababa de decir, me quedé completamente paralizada; el miedo y el pánico se apoderaron de mí por completo, y sentí que toda la fuerza y la dignidad con las que había actuado hasta ese momento se desvanecían por completo. Mi mente empezó a crear escenarios espantosos, donde él ponía fin a su existencia por mi causa. La sola idea me resultaba insoportable, porque a pesar de todo lo que había pasado, yo lo amaba profundamente y no soportaría ser la razón de que le sucediera algo malo. Sin dudarlo ni un segundo, me giré sobre mis

Pasos y corrí hacia él lo más rápido que pude. Lo abracé con desesperación, apretándolo contra mí como si con ello pudiera protegerlo de cualquier daño, y le rogaba perdón mientras las lágrimas me ahogaban mi voz. Sentía demasiado temor entonces le contesté a joseph

— ¡No, joseph, por favor, no! ¡perdóname, perdóname… no vuelvas a decir nada de eso! ¡te amo, te amo más de lo que te puedes imaginar! solo te pido una cosa: que confíes en mí y que cambies esa forma de tratarme, porque así no podemos seguir… —respondio sarahí

Joseph me rodeó con sus brazos y me atrajo hacia él con mucha fuerza. Nos besamos con gran pasión; en ese instante, nada más me importaba que su bienestar y su seguridad. Yo lo amaba, lo amaba con todo mi ser, y me aterraba la idea de perderlo de esa manera, de que fuera capaz de quitarse la vida por mí.

:Perspectiva de joseph pensamientos internos:”

Por fin… Por fin entiende que no puede jugar conmigo. No es que quiera ser duro con ella, es que ella me obliga a actuar así con sus negativas y sus dudas. Si de verdad me amara, no me haría pasar por estos desplantes ni me obligaría a llegar a estos extremos. Al verla ahí, llorando y aferrada a mí, sentí una satisfacción fría en el pecho. No es maldad, es justicia; ella tiene que aprender que en esta relación las cosas no son solo cuando ella quiera. ahora que está así de vulnerable, es el momento perfecto. Se ve tan frágil que no tendrá fuerzas para decir que no otra vez. Solo tengo que mantener esta faceta de “chico herido” un poco más, tratarla con esa ternura que tanto le gusta… y finalmente obtendré lo que por derecho me pertenece

— Joseph… de verdad, ya me tengo que ir a mi casa. mi papá me está esperando y tengo que estudiar; mañana es un día importante en la escuela y no quiero fallar en mis clases… espero que lo comprendas, de verdad te amo, pero no quiero tener problemas en mi casa. —dijo sarahí

— ¿Ya te vas? —dijo joseph

— Sí, tengo que hacerlo. por favor, no te pongas mal otra vez… prométeme que vas a estar bien y que vas a confiar en lo que te digo —dijo sarahí

— Dime, sarahí… si de verdad me amas, ¿estarías dispuesta a que muy pronto tuviéramos intimidad? —preguntó joseph

En ese instante, no supe qué responder y desvié la mirada hacia un lado, sintiendo cómo el corazón me latía con fuerza en la garganta. El miedo seguía ahí, enredado con mis dudas. Pero entonces, joseph sujetó mi rostro con una delicadeza extrema, obligándome a que lo viera a los ojos. Lo que me dijo a continuación terminó por conmoverme profundamente:

— Sarahí, perdóname… discúlpame por haberte forzado a subir a ese taxi y por intentar obligarte a estar conmigo de esa manera. no medí las consecuencias de mis actos. si después de esto deseas irte y terminar nuestra relación, lo entenderé perfectamente… lo único que me importa ahora es tu bienestar. —dijo joseph

— ¡Claro que no! yo te amo pero debes entender que aún no estoy preparada para dar ese paso. joseph, de verdad… mi deseo es llegar virgen al matrimonio. te lo juro por mi vida que cuando fui a san francisco no fui a buscar a leonardo; él no me importa. ¡te lo puedo demostrar! tú sabes que no tenías fotografía de mi madre, pero si quieres, mañana mismo te traigo el álbum con las fotografías de mi madre —dijo sarahí

— No es necesario, sarahí. te entiendo… y otra vez te pido disculpas. si tu sueño es llegar virgen al matrimonio, lo respeto pero perdóname por todo lo anterior. ¿quieres que te pida un taxi para que regreses a tu casa? —dijo joseph

Mientras joseph marcaba para pedir el taxi, lo vi sonreír y verlo así me hacía sentir una felicidad inmensa; sentía que la paz había vuelto entre nosotros. En cuanto colgó el teléfono, me acerqué a él y nos besamos con mucha pasión. Nos recostamos nuevamente en el sofá mientras él colocaba sus manos en mi cintura; yo no podía dejar de besarlo, sintiendo que todo el miedo se había esfumado. De pronto, él se apartó de mí con mucha delicadeza y me miró con ternura. Es mejor que paremos aquí, sarahí me dijo en voz baja. Soy hombre y tengo mis necesidades… y no

Quiero que por un impulso terminemos haciendo algo de lo que te arrepientas. Prefiero respetarte. Me sentía tan feliz al escucharlo. Respeté su decisión de inmediato y me sentí la mujer más afortunada del mundo, porque al final, joseph me comprendía y estaba dispuesto a esperar por mí.

:Perspectiva de joseph – pensamientos internos:”

“Pobre estúpida… se creyó cada una de mis palabras. Es tan fácil manipularla. Solo tengo que fingir que voy a cambiar mi forma de actuar y tratarla con una ternura que no siento, porque todo es falso, nada es real. Mientras ella sigue ahí, mirándome con esa cara de enamorada, no puedo evitar que se me forme una sonrisa interna; sé muy bien que he ganado esta batalla. No es que quiera ser duro con ella, es que ella me obliga a actuar así con sus negativas. Pero ahora que está así de vulnerable, es el momento perfecto. Se ve tan frágil que no tendrá fuerzas para decir que no la próxima vez… finalmente obtendré lo que por derecho me pertenece”.

Con

Cariño

Samantha

📝 Nota del autor

Este capítulo muestra situaciones de manipulación emocional con el fin de dar a conocer conductas dañinas y no para normalizarlas. Si este tema te afecta, te pido leer con precaución. Esta historia es una obra de ficción, pero las situaciones que vive Sarahí ocurren todos los días en la vida real. He escrito esta escena para mostrar lo importante que es poner límites y escuchar nuestra propia voz. Ninguna joven debe ser obligada o presionada a hacer algo que no desea, y nadie tiene derecho a ignorar un “no”. Si te encuentras en una situación donde te sientes presionada o en peligro, recuerda que tu seguridad y tus sueños siempre son lo primero. ¡No te quedes callada!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo