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El diario de samantha - Capítulo 78

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Capítulo 78: El diario de samantha

Capítulo – 78: Conóceme – parte 02

Viernes – 20 de noviembre del 1998

Querida Aylin

:Perspectiva de christopher:”

7:50 de la mañana

— Buenos días, christopher. si tantas ganas tenías de verme por la mañana, solo tenías que pedirme el número de mi habitación; te habría dado un recibimiento… especial —dijo brittany

— Prefiero mantener las cosas en un plano profesional, brittany. no me gusta mezclar las emociones con los negocios… ayer mencionaste que te interesaba contratar los servicios de mi compañía para unos proyectos. tengo un espacio en mi agenda y quería saber si tu propuesta sigue en pie. —dijo christopher

— ¿Qué tal si dejamos el trabajo a un lado por un momento?, y hablemos de nuestra vida… siempre pensé que terminarías con estefanía; parecía la opción lógica para ti, christopher. —respondió brittany

— Te equivocas. ella es mi hermanastra; su madre está casada con mi padre… la quiero, sí, pero como a un miembro de la familia. es imposible para mí verla con otros ojos… —comentó christopher

En ese momento, brittany deslizó sus manos sobre las mías. Me aparté de inmediato, buscando distancia, pero ella solo sonrió ante mi rechazo. Entonces, con una lentitud que me resultó obscena, se llevó el dedo índice a la boca, simulando un gesto cargado de una sexualidad explícita. Desvié la mirada hacia mi taza de café; sentí una punzada de repugnancia revolviéndome el estómago, pero preferí guardar silencio para no darle el placer de una reacción.

— ¿Qué pasa, christopher? ¿te pongo nervioso? — ¿no te gustaría azotarme por ser una niña mala? vamos a mi habitación… te daré algo que no olvidarás.—dijo brittany

Levanté la mano para indicarle al mesero que necesitaba otra taza de café y una tostada con mermelada de fresa. Al pedirla, el recuerdo de samantha me golpeó con fuerza; ella hacía lo mismo cada mañana, era su ritual. Ese pequeño detalle, tan cotidiano y sencillo, me hizo extrañarla en medio de aquel ambiente tan tenso. Brittany rompió el silencio, cambiando el tono a uno un poco más serio, aunque sin perder su audacia.

— Solo estaba bromeando contigo, christopher… pero, siendo sincera, me gustaría establecer algo real contigo. aunque anoche pude notar que tu corazón ya tiene dueña. si no es estefanía, tiene que ser samantha, ¿verdad? —preguntó brittany

— Brittany, siendo honesto contigo, cuando nos conocimos me llamabas mucho la atención. pero con samantha es diferente. con ella puedo ser yo mismo. y espero que maritza me perdone allá donde esté, pero con ella, a pesar de que la amé y me dio el regalo más hermoso que es mi hija, jamás pude ser tan… auténtico como lo soy con samantha. —dijo christopher

Las facciones de brittany cambiaron por completo al escucharme. El impacto en su rostro era evidente, y no la culpo; yo mismo me sorprendí al oír esas palabras salir de mi boca. Pero era la verdad. Antes de conocer a samantha, jamás me hubiera quitado mi anillo de matrimonio. Sin embargo, desde que ella llegó a mi vida, dejar atrás ese símbolo no me importó. De hecho, ni siquiera sé dónde terminó; la última vez que lo vi, lo dejé olvidado en una banqueta.

— ¿Estás hablando en serio, christopher? ¿tanto la amas como para olvidarte de maritza? —comentó brittany

— No se trata de olvidar, brittany. jamás podría olvidar a maritza; ella fue alguien fundamental en mi vida y le guardé luto durante catorce años… siempre tendrá un lugar en mi corazón. tal vez suene como un desgraciado al decir esto, pero estoy seguro de que ella estaría de acuerdo con que yo rehiciera mi vida una vez más; ella misma me lo pidió antes de morir. — contestó christopher

— Entonces, para ti samantha significa todo para ti, ¿verdad? —preguntó brittany

— Si samantha es perfecta para mí. con todo y sus defectos, es la mujer ideal para ser la madre de sarahí. sin ella, no sé qué habría sido de la vida de mi hija… samantha ha sido su guía en cosas en las que yo estaba perdido… como el desarrollo de su cuerpo o su primer periodo. yo no tuve el valor de tocar esos temas, y ella estuvo ahí. es la pieza que nos faltaba. —dijo christopher

— ¿No creés que es solamente atracción sexual? lo que sientes por samantha es joven, y no voy a negar que tiene sus encantos: es bonita de rostro, y su pecho es de tamaño normal… pero nada que se compare con el desarrollo del mío, por ejemplo. ¡no me digas que eso es todo lo que te hace sentir algo por ella! —dijo brittany

— ¡No es atracción sexual, brittany! Al principio no quería aceptarlo, pero lo que empecé a sentir por ella es mucho más grande de lo que todavía me atrevo a confesar… no se trata solo de deseo, brittany: es paz. es darme cuenta de que, tras catorce años caminando por la oscuridad, alguien por fin prendió la luz dentro de mi vida… y esa persona fue samantha —dijo christopher

— Y dime, ¿cómo la conociste? ¿ya le has confesado lo que sientes por ella? —insistió brittany

— No, no le he dicho nada todavía samantha está confundida; ha sufrido demasiado y lo último que quiero es aprovecharme de la vulnerabilidad en la que se encuentra. solo puedo decirte que es alguien que ha batallado sola para sobrevivir en este mundo tan cruel. no voy a hablarte de su pasado; eso es algo que le pertenece solo a ella y yo la respeto demasiado como para exponerla. —dijo christopher

— ¡Dime! ¿cuándo se fueron del restaurante? ¿no hubo ni siquiera un besito entre ustedes, christopher? —dijo brittany

— Anoche, después de la cena, estuve a punto de decirle que me estoy enamorando de ella… pero me detuve. necesito darle su espacio. no quiero que se sienta presionada. quiero que, cuando suceda, ella se sienta segura, no acorralada. —dijo christopher

Al terminar de hablar, y ademán de retirarme, pero brittany me sujetó del brazo con fuerza, tomándome desprevenido. Antes de que pudiera reaccionar, acortó la distancia y me besó. Me quedé en shock, con el cuerpo rígido y la mente en blanco por un segundo que me pareció eterno. No sentí absolutamente nada; no hubo chispa, ni curiosidad, solo una profunda incomodidad. En cuanto recuperé el aliento, me aparté de ella con suavidad, pero con firmeza. Lo hice discretamente, tratando de no humillarla ni empeorar la situación, pero dejando claro que ese beso no era correspondido.

— Ni modo, me toca perder, christopher honestamente, pensaba que te irías conmigo a mi hotel para tener sexo, pero al notar tu reacción… tan fría, comprobé que realmente estás perdido por esa mujer. —comentó brittany

— Lo siento mucho, brittany… pero será mejor que no tome tu proyecto. hablaré con mi padre para ver si él quiere hacerse cargo; si aún te interesa trabajar con la compañía, será con él —dijo christopher

— Dime una cosa, christopher, y no es por despreciar a esa mujer… pero ¿qué te puede ofrecer ella? te puedo asegurar que ni siquiera terminó la preparatoria… ¿hablas en serio? ¿prefieres quedarte con una… analfabeta? si es así, mejor quédate con estefanía; al menos ella está a tu nivel. —contestó brittany

—¿Terminaste, brittany? con tu permiso, me retiro —dije christopher

Me di la vuelta y caminé hacia la salida de la cafetería, pero brittany me siguió hasta el estacionamiento, insistiendo con una urgencia que empezaba a rozar el patetismo; seguía intentando convencerme de que fuera con ella al hotel. No quería discutir; a pesar de todo, aún intentaba conservar el recuerdo de la amistad que alguna vez tuvimos. Sin embargo, cuando estaba a punto de subir a mi vehículo, brittany me cerró la puerta de un golpe y me sujetó mi rostro con ambas manos, obligándome a mirarla.

— ¡Escúchame, christopher!.. ¿acaso no lo ves? esa analfabeta ni siquiera tiene un cuerpo como el mío. por favor, mírala… ¿qué tiene ella que no tenga yo? ¡maldita sea, yo la supero en todo! tengo mejor figura, ella ni siquiera tiene pechos… parecen dos toronjitas comparados con los míos.

— Brittany, los dos sabemos que tú no sientes nada por mí y, sin ánimo de ofenderte, tu comportamiento está siendo patético. si lo único que buscara fuera sexo, ¿crees que me costaría mucho ir con una trabajadora sexual? lo que tú quieres es comprobar que puedes tener todo el mundo a tus pies. no has cambiado absolutamente nada. —dijo christopher

— Te equivocas, sí que he cambiado. ¿acaso estoy ofendiendo a tu querida samantha? dime, ¿le he dicho “perra”? ¿acaso la he llamado “burra”? solo te pregunto: ¿de verdad la conoces? porque, sin querer ofenderla, tal vez en su pasado trabajó como prostituta… es la verdad, aunque te duela. —dijo brittany

— La llamaste prostituta y también la llamaste analfabeta, brittany. el hecho de que tengas estudios no te da el derecho de degradar a las personas… si yo no tuviera mi carrera ni los medios que poseo, ¿también me llamarías analfabeto a mí? —respondió christopher

— ¡No, claro que no!. pero entiende, christopher… ella no pertenece a tu sociedad. solo busca tu dinero —dijo brittany

— Por favor, brittany… ni que fuera millonario. tengo un buen trabajo y mi propia casa, pero nada más. no me vengas con eso. cuando te calmes y analices tu comportamiento, tal vez podamos hablar de negocios… por ahora, déjame ir, por favor.—dijo christopher

— Ya estoy calmada… de verdad, ya estoy calmada ¿podrías quedarte conmigo solo unos minutos más? solo quiero hablar, no quiero que te vayas con esa mala imagen de mí. —dijo brittany

—Está bien — respondió christopher

Brittany respiró hondo y, por primera vez, su mirada pareció honesta. Se disculpó sinceramente por el beso y por las palabras hirientes que había lanzado contra samantha. me confesó que sus sentimientos eran reales; que no me buscaba solo para una noche, sino que de verdad le interesaba. Sin embargo, admitió con una sonrisa amarga que entendía que no podía forzar a nadie a quererla.

— Eres el primer hombre que me rechaza, christopher. —dijo brittany

En ese momento me di cuenta de que su insistencia no se debía solo al deseo, ¿No era más bien la incapacidad de aceptar que su orgullo estaba herido? Al final, terminó por reconocer que mi lugar ya estaba destinado a otra persona. Honestamente, ¿Quién podría sentirse a gusto después de todo lo que había pasado? Yo desde luego ya no lo estaba, mucho menos estando ahí con ella. Sin embargo, brittany volvió a tomar la palabra, y esta vez lo hizo con una voz seria y completamente calmada.

— Honestamente, christopher, sí quería algo contigo… algo estable. no tengo nada personal contra samantha, ella no me ha hecho nada, pero me siento tan humillada… no puedo entender por qué la prefieres a ella antes que a mí. tal vez, sin darme cuenta, me comporté de una manera patética. —dijo brittany

— Está bien, brittany, ya me tengo que ir. ya son las 8:50 de la mañana… ya tienes mi correo y mi fax; si sigues interesada en contratarme, envíame toda la información por el medio que te resulte más cómodo —dijo christopher

— Christopher, perdóname por haberme portado así. de verdad no quisiera que esto arruinara nuestra amistad —dijo brittany

:Perspectiva de samantha:”

Mientras preparaba el desayuno, la ausencia de christopher me quemaba. ¿A dónde se había ido tan temprano sin avisar? Mi mente, siempre experta en torturarme, comenzó a jugar una broma cruel: me lo imaginé con brittany, entregado a ella en una habitación de hotel. Con sus cuerpos desnudos, me decía a mi misma. Es lo mejor, intentando convencerme. Pero una parte de mí se rebelaba contra esa idea. Sabía que una relación con christopher jamás funcionaría por culpa de mi pasado; sentía que el peso de lo que fui siempre se interpondría entre nosotros. Deja de soñar

Samantha jamás tendrás un final feliz, me lo repetía, sentía que mi corazón se destruía. Y la otra parte de mí, esa voz oscura que no me deja descansar, añadía con veneno: me decía a mi misma. Repítelo hasta que te lo creas, estúpida. Solo eres una mancha en su vida perfecta. Al mirar el reloj de la pared, pude observar que eran las 9:30 de la mañana. Sarahí estaba desayunando, mientras yo escondía mi rostro para que no me viera llorar. En ese momento apareció christopher. Al verme, me saludó con un simple buenos días samantha el solo sonido de su voz me provocó una oleada

de alivio y felicidad que no pude contener. Me limpié las lágrimas rápidamente, dándole la espalda para evitar que él notaran mi estado, entonces. Le serví un platoplatol acercarme a la mesa, Sin darme cuenta, nuestros rostros quedaron a centímetros de distancia. En aquel silencio, cualquier pequeño movimiento habría bastado para que nuestros labios se encontraran; podía jurar que sentía el calor de su respiración acariciándome la piel. Sarahí se quedó inmóvil, observándonos en shock, pero con una chispa de felicidad iluminándole el rostro. ¿Qué estás esperando, estúpida?

¡Bésalo!», me gritaba una voz interna cargada de anhelo. Pero, al mismo tiempo, el miedo me paralizaba. Temía que, si me atrevía a romper esa distancia, él se molestaría conmigo o, peor aún, me rechazaría por recordarle mi pasado. De repente sarahí comenzó a corear ¡Beso, beso, beso! con entusiasmo. El hechizo se rompió y los dos nos apartamos lentamente. Sentía que mis piernas comenzaba a temblaban tanto que apenas podían sostenerme. Desvié la mirada hacia la estufa, tratando de ocultar mi sonrojo, y con una sonrisa forzada logré balbucear:

— Con… permiso. voy a calen…tar más tor…tillas. ¿se te ofre…ce algo más, christopher? ¿una taza de café? —le respondí

— Desayuna conmigo, samantha. te voy a esperar —respondió christopher

Solo pude inclinar la cabeza en silencio, aceptando su invitación. No me atreví a pronunciar una sola palabra más porque odio cuando mi voz me traiciona; el estrés y los nervios siempre me hacen tartamudear. Mientras me sentaba frente a él, una pregunta no dejaba de martillearme la cabeza: ¿Él sentirá lo mismo que yo?. No podía dejar de mirarlo de reojo, preguntándome en silencio si él también había tenido las mismas ganas de besarme como yo hacía el.

Con

Cariño

Samantha

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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